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Plantas multifuncionales para enriquecer el huerto

Por Alberto Jiménez y María Vela socios fundadores de Ecoherencia, cooperativa sin ánimo de lucro.

Las PlaM, Plantas Multifuncionales, son plantas comestibles de muy fácil cultivo que, además de servir de apoyo en el huerto, son medicinales y suponen una estrategia de lucha contra el cambio climático.

Se estima que el 95% de la dieta mundial está compuesta por unas 30 especies vegetales diferentes. Sin embargo, diversos estudios afirman que la lista de plantas comestibles en el planeta puede rondar entre las 27.000 y las 65.000 especies.

IMG_1221En 2012 parte del equipo de Ecoherencia tuvimos la suerte de viajar a la amazonía brasileña. Allí nos esperaba el Dr. Valdely Kinupp, especialista en el fomento de plantas alimenticias no convencionales, con quien compartimos tres meses de aprendizaje agroecológico.

Cuál fue nuestra sorpresa al ver que la oferta de frutas y verduras en la amazonía brasileña era idéntica a la de cualquier mercado europeo. Gracias a ellos supimos que muchas de estas cosechas eran exportadas desde otra zona del país o de otros países. La producción de hortalizas convencionales en Brasil tiene un alto coste social y ambiental debido al uso descontrolado de químicos para evitar las enfermedades propias de la humedad y temperatura tropical. ¿Cómo podía ocurrir esto si la Amazonia está repleta de recursos?

A nuestro regreso a España nos sentíamos invadidos de ganas de continuar con el trabajo del profesor Kinnup y adaptarlo a nuestra realidad. La ortiga, la malva, la caléndula, el aloe, se presentaban como candidatas seguras. Plantas con muy bajos requerimientos y todas ellas comestibles.

Nuestra afición por la permacultura nos ayudó, además, a ver la multifuncionalidad en cada una de estas plantas.

Algunas plantas multifuncionales de nuestro entorno.

En nuestras investigaciones conocimos plantas como la tulbaghia o ajo social, que a pesar de no ser autóctonas, se adaptan con gran facilidad a nuestras condiciones climáticas. Es muy común encontrarlas decorando las zonas ajardinadas de la ciudad, donde son inconfundibles gracias a su característico olor a ajo. Sus propiedades medicinales y de apoyo en el huerto son superiores a las del ajo, pero además, aportan un par de ventajas, puesto que si la comemos no se “repiten” y contamos con sus hojas para poder incluirlas en nuestros platos durante todo el año, cosa que no podemos conseguir con el cultivo del ajo.

Otro gran descubrimiento para nosotros fue la verdolaga, tan poco querida por los agricultores convencionales al ser considerada una de las invasoras de los cultivos veraniegos. Sin embargo, es una planta que forma parte de la cocina tradicional de numerosos países mediterráneos, con un contenido omega3/omega 6 que la hace muy interesante para el control del colesterol y que puede servir de acolchado vivo en nuestros huertos.

Si al igual que nosotros, eres un amante de la biodiversidad y quieres aprender a fomentarla en tu huerto, te invitamos a conocer más sobre estas y otras plantas en nuestros talleres y conferencias.

Además, puedes conseguir nuestro libro “Plantas Multifuncionales: Guía de usos, cultivos y recetas” solicitándolo aquí.

Bombas de semillas

La agricultura natural, según Masanobu Fukuoka

Por Stéphanie Roblin, de Agriaffaires, empresa de productos y servicios para la agricultura.

El concepto de agricultura natural fue desarrollado por el biólogo, agricultor y filósofo japonés Masanobu Fukuoka en los años 70, rompiendo así con la agricultura industrial.

Cuando pensamos en la agricultura, solemos asociarla siempre con la maquinaria agrícola que trabaja el suelo. Sin embargo, según Masanobu Fukuoka, se puede conseguir mejores resultados sin utilizar maquinaria, dejando el suelo como está. Fukuoka define este tipo de agricultura como la agricultura “del no hacer o del no actuar”, esto es, una “agricultura salvaje”.

Durante miles de años, la naturaleza creció sin intervención humana y ahora se compone de animales, plantas, frutas, flores… ¿por qué intervenir entonces artificialmente si la naturaleza puede producir todo lo que necesita por sí misma?

Por supuesto, no se trata de no hacer nada, sino de intervenir lo menos posible para dejar que los procesos naturales hagan su trabajo. Fukuoka no se opone al trabajo del suelo sino al trabajo inútil de éste. Por ejemplo, piensa que fertilizar con abonos o luchar contra las malezas con pesticidas químicos no sólo es inútil sino peligroso.  En un ecosistema, estas funciones se rigen por la naturaleza misma.

Por el contrario, Fukuoka preconiza la rotación de los cultivos, ya que evita agotar el suelo, y recomienda dejar los tréboles blancos, por su aporte de nitrógeno al suelo y su importante papel evitando el desarrollo de malezas. Los tréboles actúan como un abono verde, nutren al suelo de forma natural y hacen innecesaria la aplicación de herbicidas.

En su libro La revolución de una brizna de paja, Fukuoka habla también de la maquinaria y del trabajo del suelo con arados. Según el biólogo, este trabajo destruye el equilibrio interno del suelo ya que mata a las lombrices y a otros organismos vivos. Para Fukuoka, sólo la intervención humana en la siembra y la cosecha está autorizada, o sea una agricultura sin labranza.

Fukuoka nos enseña también el método de siembra mediante bombas de semillas, que no requiere ningún trabajo o labor previa sobre el suelo. Las bolas de semillas están compuestas por la mezcla de arcilla (preferentemente volcánica roja) y material orgánico, como compost, envolviendo la semilla que queramos plantar. La mezcla se moja y se va formando compactando todos los ingredientes. Se dejan secar y se tiran donde y cuando queramos sembrar las semillas. Así de simple.

Como resumen, el concepto de agricultura natural se puede dividir en 4 puntos:

  • Dejar a la naturaleza trabajar (no labranza artificial). La tierra se cultiva por sí misma mediante la actividad de microrganismos, pequeños animales y lombrices.
  • Desarrollar la fertilidad natural del suelo (no fertilizantes químicos). El suelo alcanza el equilibrio con el propio ciclo de vida de las plantas y de los animales.
  • Reconocer el papel de las plantas pioneras (no matar las malezas). Estas malas hierbas desempeñan un papel en la construcción de la fertilidad del suelo y en el equilibrio de la comunidad biológica. Hay que controlar las malezas, no eliminarlas.
  • Buscar el equilibrio con los insectos y las aves. Sin intervención humana, la naturaleza se equilibra. Los insectos, las plagas y las enfermedades de las plantas siempre están presentes pero no debemos caer en el uso de herbicidas o insecticidas. Un enfoque inteligente del control de las enfermedades permite cultivar cosechas resistentes en un entorno sano.

Los conceptos de permacultura y de agricultura de conservación se inspiran directamente en la teoría de Fukuoka. Esta teoría es una verdadera reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, sobre la nutrición y sobre la salud, que puede ser útil tener en cuenta a la hora de preparar un huerto ecológico.

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Asociación Troje - Triodos Bank

Semillas de variedades tradicionales: un bien que se nos escapa

Por José Luis Palomares García miembro de la Asociación La Troje

En la Asociación La Troje llevamos ya 12 años trabajando con el fin de recuperar, difundir y revalorizar las variedades tradicionales y el saber agrario campesino. Para nosotros, esta labor es un compendio de ilusión, pasión y esfuerzo.

Las variedades tradicionales han sido seleccionadas durante generaciones de agricultores adaptándolas al medio, ofreciéndonos así una mayor resistencia a las posibles plagas y una mejor adaptación al clima local.

Judia ombligo de la reina

Semillas de judía de la variedad “Ombligo de la Reina”

Es un legado, por tanto, que no podemos dejar escapar por el sumidero del olvido. Son variedades cargadas de saberes culturales que representan el resultado de un conocimiento profundo del medio donde se desarrollaron.

Además, estas semillas nos ofrecen la posibilidad de reproducirlas, año tras año, y moldearlas para que se adapten a nuestros huertos y necesidades. A diferencia de las semillas híbridas que comercializan las empresas de semillas, las nuestras, las tradicionales, son semillas libres que pueden multiplicarse y distribuirse libremente porque no están sujetas a derechos de propiedad ni patentes.

Desde La Troje entendemos que este saber tiene que ser conocido y difundido por cuantos más lugares mejor. Animamos a todas las personas a que pregunten a sus mayores más cercanos acerca de lo que se cultivaba y cómo se hacía, que intenten recuperar y conservar esas semillas que tenían nuestras abuelas y abuelos, que las planten, que las conserven y que las protejan. De esta forma estamos defendiendo el saber cultural asociado a ellas, conocemos lo que comemos y podemos intercambiar las semillas que harán que vayamos mejorando la calidad de nuestros alimentos.

Esta dimensión cultural nos ofrece un nuevo campo de trabajo en el huerto escolar: percibir el huerto como forma de conocimiento cultural y conocimiento campesino.

Además, podemos introducir la conservación de las semillas como un bien comunal, es decir, como un bien para todos. Si mantenemos las semillas, mantenemos material vegetal vivo, que se planta y reproduce y no se extingue u olvida en las trojes.

Si queréis que en vuestro proyecto de huerto escolar estén presentes algunas de las cosas con las que La Troje trabaja, estaremos encantados de poder ayudaros y de conocer vuestras experiencias que seguramente enriquecerán nuestra labor.

Muchas gracias y os esperamos.

Contacto: formacion@latroje.org

web: www.latroje.org

La Troje forma parte de Red de Semillas Resembrando e Intercambiando que aglutina organizaciones dedicadas a la conservación de la biodiversidad agrícola.

Cria de Galapago europeo

Atracción de fauna: charcas para la biodiversidad

Por Mónica de los Ríos Ramos, colaboradora de la organización GREFA.

Durante el otoño y al comienzo del invierno, es una época estupenda para realizar actividades que van a ir preparando el huerto para ser un pequeño refugio de la biodiversidad. Podemos actuar en él, haciendo que sea un punto atractivo para distintas especies, que alegrarán y mejorarán nuestro espacio.

¿Qué hacer para atraerlas?

La charca o fuente es un gran recurso para tener en cuenta. No pensemos en grandes obras. Un pequeño punto de agua para que la fauna pueda beber, hará de nuestro huerto un espacio muy atractivo. Hay distintos modelos desde pequeñas “bañeras” de un metro, hasta mini-fuentes con pequeños circuitos de agua que funcionan con un panel solar. Según la ubicación y la renovación del agua podremos crear también un mini-ecosistema acuático con atracción de diversos invertebrados.

En primavera, los alumnos con ayuda de lupas (de mano o binoculares) podrán observar todo un mundo por descubrir: algas, microorganismos, invertebrados, insectos, exuvias, etc. que pueden dar pie a conocer las cadenas tróficas, la metamorfosis, la polinización…

charca para biodiversidad

Consejos de cara a la conservación:

 Desde GREFA (ONG que trabaja por la conservación de las especies de fauna) queremos hacer hincapié en dos aspectos fundamentales a la hora de la conservación de especies autóctonas:

  • En ningún caso se deben capturar animales en libertad para trasladarlos a estos espacios. Deben llegar por sus propios medios, y no ser retenidos de ningún modo.
  • No se deben soltar animales alóctonos (que no viven en nuestro territorio) ya que pueden escapar y competir o trasladar enfermedades a la fauna autóctona.

Formación para ampliar conocimientos:

Como trabajo paralelo, se tenga charca o no, se puede tratar con los alumnos la importancia de las charcas para la conservación de la biodiversidad. Os presentamos un taller sobre este tema, donde un educador ambiental se desplaza al aula para trabajar:

  • La biodiversidad de las charcas: su valor en el ecosistema.
  • Anfibios de Madrid: gallipatos, ranas, sapos y tritones. Identificar Anfibios
  • Galápago europeo: Cría en cautividad para reforzar poblaciones en peligro.

Os dejamos unos enlaces que esperamos os resulten de interés:

Taller “Charcas para la Biodiversidad” y “consejos para crear puntos de agua para fauna”.

Actividades en las aulas: http://educacion.grefa.org/index.php/educacion/grefa-en-las-aulas

Más información: enlasaulas@grefa.org

 

Construcción de cajas nido

Las aves, aliadas en el mantenimiento del huerto escolar

Por Mercè Gil Viñas, tutora de la USEE del IES Príncep de Girona, Barcelona.

La naturaleza muestra continuamente un equilibrio entre depredadores y presas que posibilita una correcta y constante proporción en el ecosistema de las poblaciones de ambos. En el Institut Príncep de Girona hemos querido imitar esta capacidad de autogestión en nuestro huerto escolar ecológico, y lo hemos hecho a través del enriquecimiento del medio que lo rodea.

Nuestra colonia de abejas, mariquitas, mariposas, lombrices y, sobre todo, aves, hace un trabajo óptimo en la labor de control de plagas. Para fomentar esta comunidad, y en relación directa con los pájaros, hemos instalado cajas-nido y comederos en las inmediaciones del terreno. Estos últimos artilugios cuentan con la peculiaridad, además, de que han sido diseñados y elaborados por los alumnos del centro a partir de materiales reciclados. Hay que decir que hasta el momento, su efectividad es plena.

Caja nido en el huerto escolar

Por otro lado, se encuentra en fase de inicio la construcción de un estanque en el que queremos fomentar la presencia de formas de vida anfibia, plantas acuáticas y libélulas. En este espacio, las aves podrán tanto refrescarse como beber y alimentarse. La promoción de la biodiversidad en el entorno escolar funciona como un recurso educativo muy adecuado para abordar temas de biología por observación directa.

Para llevar a cabo esta iniciativa, tomamos parte en dos proyectos de ciencia ciudadana del Instituto Catalán de Ornitología (ICO): “Ocells dels jardins” y “Projecte Nius”.

La meta del primero de los programas es registrar las aves que habitualmente visitan jardines, parques, balcones o terrazas. Los alumnos del instituto, por parejas, observan una vez a la semana las aves del jardín, ayudados por unos prismáticos, y anotan en una ficha los ejemplares avistados. A continuación, los estudiantes acceden a la web del ICO para introducir los datos recogidos donde, además, pueden examinar lo que otras personas han observado en otros lugares. Hasta el momento, los participantes han registrado garzas, lavanderas blancas, pinzones, mirlos y palomas comunes y torcaces y su trabajo será aprovechado por investigadores del ICO en labores de gestión y conservación de las aves.

Gracias al “Projecte Nius” recibimos varias cajas-nido para aves pequeñas que nuestros alumnos, más tarde, montaron e instalaron en los árboles cercanos al huerto escolar. Estos elementos son de gran utilidad a la hora de recoger datos sobre la puesta de huevos y, por supuesto, para aumentar la población de depredadores de plagas. Además, nos han permitido observar con cercanía algunas especies de animales que no se dejan ver fácilmente.

¡Os animamos a construir una para vuestro huerto!

Para conocer más detalles de estos programas, visite las entradas sobre estos proyectos en nuestro blog: Projecte Ocells dels Jardins | Projecte NIUS