Plantas aromáticas

Soluciones ecológicas para proteger los cultivos

Por Fundación Triodos.

Uno de los problemas que nos podemos encontrar en el huerto ecológico son las posibles plagas o enfermedades que afectan a las hortalizas. Mantener un correcto equilibrio ecológico será fundamental para el buen funcionamiento del huerto, de forma que no solo se evite la aparición de plagas sino también frenar su propagación.

Las plantas aromáticas ofrecen muchas soluciones a las posibles plagas que puedan producirse en el huerto. Algunas de ellas actúan como repelentes para los insectos y frenarán en un buen porcentaje el aumento de cualquier tipo de plaga de una forma ecológica, como romero, lavanda, tomillo, menta, salvia y albahaca. Otras atraerán insectos beneficiosos que se encargarán de devorar a aquellos causantes de plagas: eneldo, borraja, hinojo o mejorana.

Proyecto de plantas aromáticas del colegio Maristas de Girona.

Proyecto de plantas aromáticas de los alumnos de ESO del Colegio Prínceps de Girona.

En el colegio Maristas de Girona han utilizado las plantas aromáticas para realizar un proyecto concreto con los alumnos de primero de ESO, donde se trabajan sus usos, propiedades y las 10 principales aplicaciones con la ayuda de pequeños instrumentos como por ejemplo el alambique. Han plantado en los márgenes del huerto diferentes tipos de plantas medicinales, que también son utilizadas por los más pequeños para entender las relaciones entre los diferentes elementos de la naturaleza y los seres vivos e, incluso, para elaborar pequeñas recetas como Requesón con plantas aromáticas.

El aceite de Neem es otro tratamiento ecológico que nos puede ser útil para nuestro huerto. Como insecticida, el aceite de Neem es un producto totalmente natural, sin riesgos para la planta o la persona que lo emplee, que interrumpe el desarrollo de los huevos y larvas. Al ser biodegradable si se aplica en el suelo actuará dentro de la planta, siendo mucho más eficaz en climas cálidos.

El agua jabonosa, es decir, agua en la que se ha disuelto detergente, es también eficaz contra pulgones si pulverizamos con ella. El Ceip Vicenta Ruso utilizó esta solución, entre otras, para proteger a los cultivos de los pulgones y fueron los propios alumnos los que pulverizaron las plantas con una solución preparada con jabón potásico.

Además en este centro también usaron ceniza y cerveza para proteger a las plantas de caracoles y babosas. Estos moluscos herbívoros pueden afectar a las hojas y a los frutos de casi todas las plantas, sobre todo a los de hojas tiernas: acelgas, albahaca, espinacas, lechuga…y convertirse en plaga si no se controlan. Con la ceniza aplicada sobre la tierra se pueden crear barreras alrededor del huerto o de las hortalizas que queramos proteger y la cerveza debemos usarla colocándola en un cuenco o vaso pequeño que deberemos ubicar en sitios oscuros y húmedos del huerto. Tanto los caracoles como las babosas se ven atraídos por la cerveza y, cuando llegan al vaso, resbalan por sus paredes y caen dentro sin poder salir.

Las infusiones de ortiga es otra solución que han usado muchos de los centros premiados en el Premio Nacional Huertos Escolares Ecológicos, como el colegio Huerta Santa Ana, o el colegio Maristas de Girona, cuyos alumnos aprovecharon este taller de preparación de la infusión para trabajar contenidos de muy diversas áreas como matemáticas, educación física y conocimiento del medio natural, social y cultural, entre otros. Estas infusiones son eficaces contra los pulgones, ácaros y algunos hongos. Para realizar la infusión se deja macerar alrededor de un kilo de ortigas en unos 5 litros de agua durante unos 20 días y después se incorpora a la planta. El preparado se debe remover diariamente.

Con todas estas claves, ¿te atreves ahora a luchar contra las plagas? ¿Conoces alguna otra receta ecológica para contribuir con ella a este post?

Colegio Huerta Santa Ana

Alumnos del colegio Huerta Santa Ana

fertilidad de la tierra

Algunos experimentos científicos para mejorar la fertilidad de la tierra

Por Alfredo Matías Oteros López coordinador del huerto escolar en el CEIP Vicenta Ruso, Santa Pola. Ganador del segundo premio en la categoría de primaria del premio nacional Huertos Escolares Ecológicos 2015.

Uno de los principales problemas que nos encontramos en el huerto escolar es la fertilidad de la tierra. A veces, por más que insistamos, nuestras hortalizas no son tan grandes como las que encontramos en el mercado. En nuestro caso hay que tener en cuenta que es ecológico y no usamos productos químicos.

Por todo ello, hicimos trabajos de experimentación para mejorar la fertilidad de la tierra empleando elementos de nuestro entorno y también productos elaborados. A continuación os contamos tres experimentos que hicimos con los alumnos que nos dieron buenos resultados:

  1. En primer lugar, enriquecimos la tierra con sales minerales: lo hicimos con agua de mar, arena de la playa y vegetación marina utilizando posidonia, planta acuática endémica del Mediterráneo.

-Usamos el agua de mar para regar. Diluimos una parte de agua de mar por cien de agua dulce. Con esto queríamos aportar los minerales que tiene el agua de mar. En su caso, incluyen todos los de la tabla periódica.

– También usamos arena de la playa. Algunos agricultores de la zona nos indicaron que antiguamente le echaban un puñado de arena de la playa al hoyo donde repicaban la pequeña mata de melón. Nos cuentan que salían dulcísimos. Nosotros hicimos lo mismo pero en lugar de melones fue con las tomateras.

– Añadimos posidonia (100 gr. por metro cuadrado).

En los siguientes casos, además de aplicar estos elementos que nos proporciona la propia naturaleza, decidimos elaborar dos productos con el mismo fin: microorganismos beneficiosos y biofertilizantes fermentados.

2. Captación de microorganismos beneficiosos. Para ello solo necesitamos arroz hervido y un envase de yogurt. Lo dejamos en un lugar donde haya tierra fértil, como un bosque, y lo recogemos a la semana. Posteriormente, su contenido lo diluimos en agua y lo aplicamos al terreno. Algo parecido comentaba el hispano Lucius Junius Moderatus, conocido como Columela, escritor agrónomo romano. Decía que para mejorar una tierra poco fértil una manera de hacerlo era coger una porción de tierra de una zona muy fértil y llevarla a su nuevo lugar.

3. Biofertilizantes fermentados. Éstos son súper abonos líquidos preparados a base de estiércol fresco (o humus de lombriz), disuelto en agua y enriquecida con leche (o yogurt natural), melaza (o azúcar moreno) y ceniza, que se deja fermentar varios días, e incluso meses, en bidones de plástico, bajo un sistema anaeróbico (sin la presencia de oxígeno). En nuestro caso reutilizamos dos garrafas de aceite de 25 litros del comedor escolar, en una incorporamos compost y en otra restos de frutas, hojas y verduras. En ambas añadimos agua, azúcar moreno, leche y ceniza.

En los siguientes videos podéis ver de forma detallada todos los pasos necesarios para elaborarlos:

Cada uno de estos experimentos lo realizamos en un bancal diferente. Los resultados fueron satisfactorios. No somos científicos pero observamos que no provocó daños en los cultivos y que la cosecha fue buena y todo tenía muy buen aspecto.

Os animamos a practicar estas experiencias con los alumnos, tanto por la mejora en la calidad de la tierra que suponen, como por su utilidad para transmitir conceptos relacionados con la importancia del tratamiento ecológico de la tierra y sus cultivos.

 

 

Asociación Troje - Triodos Bank

Semillas de variedades tradicionales: un bien que se nos escapa

Por José Luis Palomares García miembro de la Asociación La Troje

En la Asociación La Troje llevamos ya 12 años trabajando con el fin de recuperar, difundir y revalorizar las variedades tradicionales y el saber agrario campesino. Para nosotros, esta labor es un compendio de ilusión, pasión y esfuerzo.

Las variedades tradicionales han sido seleccionadas durante generaciones de agricultores adaptándolas al medio, ofreciéndonos así una mayor resistencia a las posibles plagas y una mejor adaptación al clima local.

Judia ombligo de la reina

Semillas de judía de la variedad “Ombligo de la Reina”

Es un legado, por tanto, que no podemos dejar escapar por el sumidero del olvido. Son variedades cargadas de saberes culturales que representan el resultado de un conocimiento profundo del medio donde se desarrollaron.

Además, estas semillas nos ofrecen la posibilidad de reproducirlas, año tras año, y moldearlas para que se adapten a nuestros huertos y necesidades. A diferencia de las semillas híbridas que comercializan las empresas de semillas, las nuestras, las tradicionales, son semillas libres que pueden multiplicarse y distribuirse libremente porque no están sujetas a derechos de propiedad ni patentes.

Desde La Troje entendemos que este saber tiene que ser conocido y difundido por cuantos más lugares mejor. Animamos a todas las personas a que pregunten a sus mayores más cercanos acerca de lo que se cultivaba y cómo se hacía, que intenten recuperar y conservar esas semillas que tenían nuestras abuelas y abuelos, que las planten, que las conserven y que las protejan. De esta forma estamos defendiendo el saber cultural asociado a ellas, conocemos lo que comemos y podemos intercambiar las semillas que harán que vayamos mejorando la calidad de nuestros alimentos.

Esta dimensión cultural nos ofrece un nuevo campo de trabajo en el huerto escolar: percibir el huerto como forma de conocimiento cultural y conocimiento campesino.

Además, podemos introducir la conservación de las semillas como un bien comunal, es decir, como un bien para todos. Si mantenemos las semillas, mantenemos material vegetal vivo, que se planta y reproduce y no se extingue u olvida en las trojes.

Si queréis que en vuestro proyecto de huerto escolar estén presentes algunas de las cosas con las que La Troje trabaja, estaremos encantados de poder ayudaros y de conocer vuestras experiencias que seguramente enriquecerán nuestra labor.

Muchas gracias y os esperamos.

Contacto: formacion@latroje.org

web: www.latroje.org

La Troje forma parte de Red de Semillas Resembrando e Intercambiando que aglutina organizaciones dedicadas a la conservación de la biodiversidad agrícola.

Protección de cultivos

Alternativas para proteger los cultivos en invierno

Por Elena de Celis, profesora de infantil y coodinadora del huerto escolar del CEIP Nicomedes Sanz, de Santovenia de Pisuerga, Valladolid.

El “Nicohuerto” es el huerto de nuestro cole, el CEIP Nicomedes Sanz, de Santovenia de Pisuerga, un pueblo a 5 km de Valladolid.

Este es el tercer curso que nuestros alumnos y alumnas aprenden con este proyecto gracias a la colaboración de algunas familias y del ayuntamiento.

El primer curso plantamos y sembramos en primavera y disfrutamos de una gran cosecha a la vuelta del verano.

El curso pasado empezamos un poco antes haciendo talleres de semilleros en clase y trasplantándolos en marzo.

Este curso hemos querido dar un paso más y aprovechar esta gran experiencia educativa también en invierno, con cultivos propios de esta estación y construyendo invernaderos para proteger a las plantas, ya que en Valladolid alcanzamos muchas veces temperaturas bajo cero por las noches.

Cuando volvimos de vacaciones de verano plantamos berza, coliflor, escarola, lechugas, cebollas y espinacas que son cultivos de invierno. También sembramos rabanitos, zanahorias y ajos.

BidonesEn el agujero de los ajos echamos un poco de ceniza de chimenea que es un buen abono natural.

Los cultivos crecieron enseguida así que antes de Navidad recogimos lechugas y rábanos e hicimos un “MasterChef” con diferentes ensaladas.

Para proteger los cultivos inicialmente usamos garrafas de plástico cortadas por la mitad.

Este año, cuando empezó a hacer frío, propusimos una actividad a nuestros alumnos y alumnas de 3º para que ellos investigasen cómo hacer un invernadero para que nuestras plantas no muriesen congeladas. En solo una semana ya teníamos diseños que parecían de verdaderos profesionales.

Entre todos votamos la mejor opción y nos pusimos manos a la obra para conseguir los materiales: tubos flexibles de pvc y plástico de invernadero.

InvernaderoFueron los propios alumnos los que montaron la estructura y lo colocaron. Además aprovechamos para hacer una actividad artística y entre todos hicimos bonitos dibujos para decorar el plástico de nuestro nuevo invernadero. Ahora una vez a la semana lo levantamos para regar y aprovechamos para que se ventilen las plantas y para que los alumnos investiguen observando su crecimiento.

Nuestro último descubrimiento ha sido la “manta térmica”, que permite filtrar el agua y la ventilación a la vez que protege a las plantas del frío. De esta manera no hay que levantarlo cada semana como el plástico.

Esperamos que os sirva nuestra experiencia.

¡Hasta pronto!

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Cria de Galapago europeo

Atracción de fauna: charcas para la biodiversidad

Por Mónica de los Ríos Ramos, colaboradora de la organización GREFA.

Durante el otoño y al comienzo del invierno, es una época estupenda para realizar actividades que van a ir preparando el huerto para ser un pequeño refugio de la biodiversidad. Podemos actuar en él, haciendo que sea un punto atractivo para distintas especies, que alegrarán y mejorarán nuestro espacio.

¿Qué hacer para atraerlas?

La charca o fuente es un gran recurso para tener en cuenta. No pensemos en grandes obras. Un pequeño punto de agua para que la fauna pueda beber, hará de nuestro huerto un espacio muy atractivo. Hay distintos modelos desde pequeñas “bañeras” de un metro, hasta mini-fuentes con pequeños circuitos de agua que funcionan con un panel solar. Según la ubicación y la renovación del agua podremos crear también un mini-ecosistema acuático con atracción de diversos invertebrados.

En primavera, los alumnos con ayuda de lupas (de mano o binoculares) podrán observar todo un mundo por descubrir: algas, microorganismos, invertebrados, insectos, exuvias, etc. que pueden dar pie a conocer las cadenas tróficas, la metamorfosis, la polinización…

charca para biodiversidad

Consejos de cara a la conservación:

 Desde GREFA (ONG que trabaja por la conservación de las especies de fauna) queremos hacer hincapié en dos aspectos fundamentales a la hora de la conservación de especies autóctonas:

  • En ningún caso se deben capturar animales en libertad para trasladarlos a estos espacios. Deben llegar por sus propios medios, y no ser retenidos de ningún modo.
  • No se deben soltar animales alóctonos (que no viven en nuestro territorio) ya que pueden escapar y competir o trasladar enfermedades a la fauna autóctona.

Formación para ampliar conocimientos:

Como trabajo paralelo, se tenga charca o no, se puede tratar con los alumnos la importancia de las charcas para la conservación de la biodiversidad. Os presentamos un taller sobre este tema, donde un educador ambiental se desplaza al aula para trabajar:

  • La biodiversidad de las charcas: su valor en el ecosistema.
  • Anfibios de Madrid: gallipatos, ranas, sapos y tritones. Identificar Anfibios
  • Galápago europeo: Cría en cautividad para reforzar poblaciones en peligro.

Os dejamos unos enlaces que esperamos os resulten de interés:

Taller “Charcas para la Biodiversidad” y “consejos para crear puntos de agua para fauna”.

Actividades en las aulas: http://educacion.grefa.org/index.php/educacion/grefa-en-las-aulas

Más información: enlasaulas@grefa.org

 

preparando la tierra del huerto

Sacha que te sacha: preparando la tierra

Por Antonia Cantero Macedo, maestra del CEIP Ángel Santos, Alburquerque (Badajoz)

Desde el CEIP Ángel Santos de Alburquerque (Badajoz) queremos servir de ayuda y contaros cómo hemos preparado la tierra para sembrar en nuestro huerto escolar.

Surcos para la siembraOtoño es el momento ideal para hacerlo. De forma tradicional, en nuestra zona, a esta época del año se la denomina “sementera”. Los cultivos típicos que suelen sembrarse son simientes de cereales, guisantes y habas, fundamentalmente. Nosotros, para comenzar, nos decantamos por los dos últimos.

Primero hicimos los grupos de trabajo y debido a la escasez de material específico para trabajar en el huerto, pedimos a los niños que trajeran guantes, sachos y abono. Los padres, viendo esta carencia y queriendo ayudar, nos arreglaron dos de los cuatros sachos de los que disponemos en estos momentos y mandaron abono.

Así, con guantes y sachos, muy contentos, bajamos al patio donde está ubicado el huerto. Arrancamos casi todas las malas hierbas con las manos, otras con los sachos y cuando terminamos subimos al aula. Con la emoción no nos percatamos de que habíamos llenado las escaleras y los pasillos de tierra. Esto debíamos solucionarlo. Así que compramos un par de alfombras para limpiarnos bien los pies antes de subir, y decidimos sacudir las herramientas y llevarlas a la clase dentro de una bolsa, a partir de ese momento.

Al día siguiente, empezamos a remover la tierra. Nos encontramos varios animalitos y dos tipos de tierra: una capa de tierra vegetal de unos 4 centímetros y debajo granito molido. Todos puestos en faena mezclamos bien las tierras e incorporamos el abono orgánico

Mejorar la tierra con los cultivos

Realmente no importa mucho la calidad de la tierra, el huerto se irá haciendo poco a poco e irá mejorando con los años gracias al trabajo con ella. Precisamente los cultivos que sembramos, en esta ocasión, habas y guisantes, tienen la característica de acumular nitratos en sus raíces y enriquecer la tierra.

Un buen truco para hacer surcos de plantación

Surcos para la siembraUna vez removida la tierra, libre de hierbas y abonada, comenzamos a hacer los surcos para sembrar. Aquí nos encontramos con otro problema. Los surcos quedaban muy torcidos. Recordé que mi padre en el campo solía colocar unos palos en los extremos de los surcos con cuerdas, creando una línea recta para que los surcos quedaran derechos y los cultivos estuvieran en línea, y eso mismo hicimos. De esta forma nos hemos guiado y conseguido que los surcos estuvieran rectos.

Por último hemos puesto las semillas en la tierra, las hemos tapado con tierra y regado. La cuerda queda exactamente encima de donde se encuentra la siembra. Así sabemos donde están y no las pisaremos.

 

 

Construcción de cajas nido

Las aves, aliadas en el mantenimiento del huerto escolar

Por Mercè Gil Viñas, tutora de la USEE del IES Príncep de Girona, Barcelona.

La naturaleza muestra continuamente un equilibrio entre depredadores y presas que posibilita una correcta y constante proporción en el ecosistema de las poblaciones de ambos. En el Institut Príncep de Girona hemos querido imitar esta capacidad de autogestión en nuestro huerto escolar ecológico, y lo hemos hecho a través del enriquecimiento del medio que lo rodea.

Nuestra colonia de abejas, mariquitas, mariposas, lombrices y, sobre todo, aves, hace un trabajo óptimo en la labor de control de plagas. Para fomentar esta comunidad, y en relación directa con los pájaros, hemos instalado cajas-nido y comederos en las inmediaciones del terreno. Estos últimos artilugios cuentan con la peculiaridad, además, de que han sido diseñados y elaborados por los alumnos del centro a partir de materiales reciclados. Hay que decir que hasta el momento, su efectividad es plena.

Caja nido en el huerto escolar

Por otro lado, se encuentra en fase de inicio la construcción de un estanque en el que queremos fomentar la presencia de formas de vida anfibia, plantas acuáticas y libélulas. En este espacio, las aves podrán tanto refrescarse como beber y alimentarse. La promoción de la biodiversidad en el entorno escolar funciona como un recurso educativo muy adecuado para abordar temas de biología por observación directa.

Para llevar a cabo esta iniciativa, tomamos parte en dos proyectos de ciencia ciudadana del Instituto Catalán de Ornitología (ICO): “Ocells dels jardins” y “Projecte Nius”.

La meta del primero de los programas es registrar las aves que habitualmente visitan jardines, parques, balcones o terrazas. Los alumnos del instituto, por parejas, observan una vez a la semana las aves del jardín, ayudados por unos prismáticos, y anotan en una ficha los ejemplares avistados. A continuación, los estudiantes acceden a la web del ICO para introducir los datos recogidos donde, además, pueden examinar lo que otras personas han observado en otros lugares. Hasta el momento, los participantes han registrado garzas, lavanderas blancas, pinzones, mirlos y palomas comunes y torcaces y su trabajo será aprovechado por investigadores del ICO en labores de gestión y conservación de las aves.

Gracias al “Projecte Nius” recibimos varias cajas-nido para aves pequeñas que nuestros alumnos, más tarde, montaron e instalaron en los árboles cercanos al huerto escolar. Estos elementos son de gran utilidad a la hora de recoger datos sobre la puesta de huevos y, por supuesto, para aumentar la población de depredadores de plagas. Además, nos han permitido observar con cercanía algunas especies de animales que no se dejan ver fácilmente.

¡Os animamos a construir una para vuestro huerto!

Para conocer más detalles de estos programas, visite las entradas sobre estos proyectos en nuestro blog: Projecte Ocells dels Jardins | Projecte NIUS

Alumnos de CEIP Cervantes - Premio Huertos Escolares

Las plagas, una oportunidad para aprender

Por José Marín Gil, profesor del CEIP Cervantes, Molina de Segura, Murcia.

Nuestro proyecto “El bancalico del Cervantes” nace en pleno corazón de la huerta de Molina de Segura, en Murcia, y se presenta como una propuesta educativa con una clara y asumida perspectiva naturalista, ecológica y ambientalista, cuyo objetivo es conocer, entender y recuperar prácticas, modos, costumbres, experiencias y estilos de vida, que a lo largo de la historia, en nuestro municipio, se han practicado en su huerta.

Desde nuestro huerto escolar ecológico intentamos concienciar a nuestros alumnos y alumnas sobre la importancia de la sostenibilidad y respeto del medio ambiente. En este sentido, en todas las prácticas y acciones que se llevan a cabo priman modos y conductas naturales y ecológicas que no dañan ni alteran nuestro huerto como medio natural.

Cuando apareció el reto de las plagas

La aparición de plagas es algo inherente a la agricultura y obviamente, a los cultivos de plantas. En nuestro huerto escolar, no se hicieron esperar, y pronto nos encontramos con el pulgón negro en las habas y el gusano de la col en el brócoli, coliflor y coles. Pero lejos de ser una molestia o incordio, ha resultado ser una experiencia enriquecedora y de extraordinario valor educativo.

Hemos aprovechado el pulgón negro y el gusano de la col para que  nuestro huerto escolar, más allá de ser un espacio donde sembramos, plantamos, regamos y cosechamos, se convierta en un auténtico laboratorio. Así, hemos explotado las plagas para fomentar actividades interactivas y desarrollar la capacidad reflexiva de los niños.

Destacamos de nuestra experiencia:

  1. Los alumnos han aprendido qué se entiende por plaga y ha supuesto una oportunidad para explicar qué son los agroquímicos.
  2. Han tenido oportunidad de ampliar y profundizar en conocimientos sobre estos dos tipos de plagas: características, curiosidades y mecanismos de destrucción de las plantas.
  3. Se han analizado las partes de la planta que dañan o perjudican y sus consecuencias.
  4. Han aprendido mediante la práctica distintos modos de combatir la aparición de una plaga: destruyendo las primeras generaciones y pulverizando con fungicidas naturales.
  5. El alumnado ha conocido cómo se realiza el “Cebollajo”, plaguicida natural elaborado mediante la cocción de ajo y cebolla, y su posterior maceración.

CEIPCervantes - Huertos Escolares Para la elaboración de “Cebollajo”, los tutores y tutoras han contado con algunas familias que estaban dispuestas a hacerlo en casa y con ayuda de sus hijos lo trajeron a la escuela. A las familias que estaban interesadas y comprometidas se les entregó la receta para su elaboración.

Con nuestro proyecto no hemos tratado de eliminar las plagas que aparecen en nuestro huerto escolar, sino de enseñar modos para poder controlarlas, utilizando medios y recursos naturales que no dañen el medio ni el entorno. Y al mismo tiempo, hemos considerado esta experiencia como un excelente instrumento y recurso didáctico y formativo.

Para conocer más actividades desarrolladas en nuestro huerto escolar, visite el blogEl bancalico del Cervantes