donacion

La cosecha de la donación

Por Fundación Triodos

Desde que la Fundación Triodos puso en marcha a finales de 2015 la plataforma de crowdfunding para huertos educativos ecológicos, más de 500 personas y entidades se han sumado como donantes para lograr el éxito de las 12 campañas puestas en marcha por centros educativos y sociales de toda España.

Mediante la plataforma de crowdfunding para huertos se promueve la donación como herramienta de transformación social, de modo que los donantes son una parte fundamental de cada proyecto y son mayoritariamente personas, entidades y comercios de cercanía al proyecto, de modo que con su contribución logran mejorar su entorno y su comunidad.

Queremos en esta ocasión compartir algunos de los avances de los proyectos tras finalizar su campaña en el portal de huertoseducativos.org:

  1. El huerto de la Universidad Rovira i Virgili sigue avanzando, la difusión que hicieron del proyecto les ayudó a crecer en voluntarios. Entre estudiantes, profesorado, y vecindario, son ya un grupo de 60 personas. Este grupo ha construido una casita de herramientas hecha con materiales reutilizados que ha sido diseñada por los estudiantes de arquitectura de la Universidad. También han ampliado las parcelas de los huertos y han realizado muchas mejoras como la colocación de un panel con información sobre agricultura ecológica.

    Caseta del huerto Universidad Rovira i Virgili

    Caseta para las herramientas del huerto de la URV

  2. En el colegio La Purísima para niños sordos ya han colocado la valla y el espacio es mucho más seguro para todos. Disponen además de una toma de agua, lo que les facilita el riego y el trabajo en el huerto, y este año están trabajando en un proyecto en el que utilizan el huerto como aula para todos los temas relacionados con la naturaleza y los seres vivos.

    Valla del colegio La Purísima para niños sordos

    Nueva valla de proyección del huerto del colegio La Purísima para niños sordos.

  3. Las usuarias del Centro Ocupacional APADEMA (Asociación para la promoción y atención al discapacitado intelectual adulto) ya disfrutan de su huerto ecológico. Gracias a la campaña que pusieron en marcha el año pasado han podido acondicionar una parte del patio para iniciar un nuevo taller y ahora todas las semanas acuden para ver cómo se encuentran las frutas y las hortalizas plantadas. ¡Les encanta recolectar los productos que va dando el huerto!

    apadema

    Huerto Ecológico de la Asociación APADEMA

  4. El colegio Cooperativa Son Verí Nou puso en marcha una campaña para ajardinar el patio, zonas comunes y accesos, con plantas aromáticas autóctonas y árboles frutales y de esta manera hacer más presente la naturaleza en el centro. La campaña fue un éxito y gracias a la difusión que hicieron el proyecto ha crecido mucho. Ahora cuenta con gran participación de los padres y el AMPA y entre todos han creado blog como un punto de encuentro para hacernos partícipes de su día a día.

Gracias a todos los que habéis hecho posible estos proyectos porque son estos pequeños gestos los que ayudan a conseguir grandes cosas.

 

 

asociacion edau

Sembrando Oportunidades para personas con autismo

Por Fundación Triodos

La Asociación EDAU, especializada en ofrecer recursos a personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) en Antequera, Málaga, es la protagonista de la nueva campaña de crowdfunding para huertos educativos en la plataforma promovida por la Fundación Triodos y Vida Sana.

A decir verdad, los protagonistas serán los 6 jóvenes, todos ellos con TEA o alguna discapacidad intelectual que, gracias a la Asociación EDAU y a las donaciones que reciba su proyecto, disfrutarán del huerto ecológico donde ampliar las actividades que hasta ahora trabajan en un programa de jardinería. La información detallada sobre proyecto ya se encuentra publicada en la plataforma de crowdfunding a través de la cual podemos colaborar haciendo una donación desde 5 euros.

asociacion edau“No solo es una actividad educativa. Es la primera piedra para crear el derecho a desarrollar una ocupación en la vida adulta. El trabajo dignifica y ellos quieren y pueden”.

Así valoran los responsables la actividad en marcha y en la que trabajan estos 6 jóvenes de entre 18 y 24 años. Hasta ahora, estos usuarios se ocupaban del cuidado de las plantas de interior y exterior en la sede de la asociación, pero el objetivo es habilitar una zona de huerto en la que sembrar plantas de fácil recolección.

Tal y como EDAU describe en el apartado de Necesidades del proyecto, la finalidad de la financiación mínima solicitada (500 euros) es adquirir herramientas y equipamientos básicos para el trabajo en el huerto. Si la campaña llega a la cantidad óptima (2.000 euros), el espacio se mejorará, se completará con una valla, se comprará pequeña maquinaria y se contará con un profesional que se encargue de formar a los jóvenes en las tareas que tienen que realizar.

Puedes ayudarles a conseguirlo donando aquí

 

 

 

desperdicio de alimentos

Cómo reducir la pérdida y desperdicio de alimentos

Por Fundación Triodos

La pérdida y desperdicio de alimentos es un problema que afecta a todos de forma global. La pérdida de alimentos tiene lugar en las etapas de producción, en el procesamiento de la cadena de suministro de alimentos. En cambio, el desperdicio de alimentos se produce en la etapa final de la cadena y que corresponde a la venta minorista y consumo final, vinculado directamente al comportamiento de los vendedores minoristas y a los consumidores finales.

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), un tercio de la producción de alimentos destinados al consumo humano se desperdicia a nivel global cada año antes de ser consumidos. Para hacernos una idea, esta cantidad sería suficiente para alimentar a 2.000 millones de personas. Se estima que cada semana compramos un 20-30% más de los alimentos que vamos a consumir, destinados a terminar en el cubo de la basura.

La Unión Europea y los estados miembros tienen marcado como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible reducir a la mitad los residuos de alimentos per cápita de consumidor para el 2030, así como reducir las pérdidas de alimentos a lo largo de la cadena de producción y suministro de alimentos. Se estima que el 70% de los residuos de alimentos de la Unión Europea provienen de los sectores domésticos y servicio de alimentos y  minoristas, correspondiendo el 30% restante a los sectores de producción y procesamiento de alimentos.

Durante los últimos 40 años el precio de los alimentos se ha vuelto más barato y la evolución del sector se ha enfocado en un exceso de consumo que dificulta su propia sostenibilidad a largo plazo. Además, los estándares de estética que exigen los países industrializados conllevan a un gran desperdicio de alimentos por no cumplir con los “cánones de belleza”, aunque sean alimentos aptos para el consumo. En cambio, los países que tienen bajos ingresos presentan mayores pérdidas que desperdicios, debido a la falta de recursos para la producción, almacenamiento y distribución de alimentos.

infografia desperdicio de alimentos

Web www.magrama.gob.es

El desperdicio de alimentos no implica desperdiciar solo el alimento en sí, sino que representa una pérdida de agua, mano de obra, energía, dinero, tierra y otros insumos utilizados en la producción, incrementando el impacto en el medio ambiente. Asimismo, las consecuencias de este despilfarro tienen una conexión directa con la malnutrición en los países más pobres.

desperdicio de comida

Web www.blisstree.com

En España, las frutas, las verduras y el pan son los alimentos que más se desperdician antes de cocinarse, suponiendo un 48,1% sobre el volumen total de alimentos desperdiciados y se estima que sólo una de cada cinco familias consume la totalidad de los alimentos que compra.

Independientemente de si estamos en casa, en la escuela o en el trabajo, estamos rodeados de oportunidades para reducir la cantidad de alimentos que desperdiciamos.

Estos son algunos consejos prácticos que ayudarán a reducir el desperdicio de alimentos y que además supondrán un ahorro en los hogares ayudando a construir un mundo más sostenible:

  • Hacer una lista de la compra y seleccionar sólo aquello que vayamos a consumir.
  • Conservar los alimentos de forma adecuada según sus necesidades.
  • Planificar las comidas con antelación y evitar la improvisación.
  • Medir las cantidades para cocinar sólo lo necesario.
  • Comprar productos de temporada.
  • Comer primero las sobras y los alimentos que tengan la fecha de caducidad más cercana, o aquellos que llevan más tiempo almacenados.
  • Ordenar la despensa teniendo más a mano aquellos productos que tengan la fecha de caducidad más cercana, así aseguraremos su consumo antes de consumir otro que tenga la fecha de caducidad más lejana.
  • Compartir la comida con familia, amigos, vecinos e incluso donarla al banco de alimentos más cercano, antes de dejar que se estropee y se acabe desperdiciando.
  • Congelar alimentos. Muchos productos frescos y cocinados se pueden congelar ayudando a ampliar la fecha de consumo.
  • Buscar recetas creativas para utilizar aquellos alimentos que estén a punto de estropearse y congelarlos siempre que se pueda.
  • Hacer zumos, sopas, cremas con frutas y verduras que están más maduras y que no tienen un aspecto ideal (cocina de aprovechamiento).
  • Contactar con la Fundació Prevenció de Residus en Barcelona que aprovecha, a través de su proyecto Pont Alimentari, alimentos en buen estado que les hacen llegar las empresas con excedentes para ponerlos a disposición de las familias que no tienen cubiertas sus necesidades nutricionales básicas.
  • Tirar a la basura sólo aquello que sea imposible de aprovechar.
  • Solicitar en los restaurantes que preparen en un envase la comida que nos sobre para llevar.
  • Utilizar los residuos orgánicos para hacer un compost para el huerto de forma que sirva de abono natural.

Cada uno de nosotros como consumidores finales de alimentos podemos incorporar distintos hábitos que pueden ayudar a reducir el desperdicio de alimentos. Os dejamos también una guía muy completa que puede ayudaros con el proceso.

Aunque pensemos que una pequeña acción individual no va a hacer una gran diferencia, es la suma de muchas pequeñas acciones las que logran cambios positivos.

 

compostaje y visita escolar

La agricultura participativa: reencuentro entre el campo y la ciudad de Madrid

Por Marina García Llorente de IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario), Alejandro Benito de IMIDRA  y Carmen Haro de la Universidad de Valladolid.

A pesar del potencial agrario de la región de Madrid, durante las últimas décadas se ha producido un proceso de “desagrarización” que ha llevado consigo un abandono del paisaje agrario y una desconexión de la población con el campo y el medio rural. Esto pone en riesgo el mantenimiento de los conocimientos tradicionales, la conservación de los agroecosistemas y los servicios que suministran (eg. fertilidad del suelo y diversidad cultivada) al bienestar humano.

En este contexto, surgió el proyecto Agrolab como un laboratorio de agricultura abierta donde confluyen campo y ciudad. Se trata de un proyecto de acción-investigación participativa donde se busca:

  • Proporcionar una formación en agricultura que derive en el emprendimiento agroecológico y en estrategias innovadoras de promoción de empleo y dinamización rural.
  • Construir espacios colaborativos en ambos mundos que sirvan de enlace y punto de encuentro para promover la creación de comunidades dinámicas entre campo y ciudad.
  • Recuperar la tradición y poner en valor prácticas agrícolas sociales y aliadas a la conservación ambiental.
  • Diseñar tecnologías abiertas y participativas al servicio de la agricultura y aliarnos con el arte para intervenir en común la realidad urbana y rural.
  • Promover y reconectar el bienestar humano a través del contacto con ambientes agrarios.

Desde principios del año 2015, más de 40 participantes han trabajado en el diseño participativo de una parcela de 3.000m2 situada en Perales de Tajuña (Madrid), donde se han instalado 24 parcelas formativas (50m2), zonas comunes y experimentales y espacios de reunión.  En una segunda fase, los participantes con inquietud de profesionalizase en el sector pasan a parcelas de 300m2 donde inician actividades de comercialización a pequeña escala.

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Con la idea de promover la educación, formación y dinamización en el sector agrario, el proyecto se articula alrededor de un itinerario formativo que incluye talleres y prácticas tutoradas sobre la planificación del terreno, siembra y plantación, cuidados,  mantenimiento  y recolección. Posteriormente se pretende profundizar en las bases para el emprendimiento, así como en la diversidad de posibilidades del sector y la implicación de colectivos específicos a través de huertos escolares o huertos terapéuticos y sociales.

Esperamos contribuir al diseño de un nuevo modelo, aplicable a otros municipios, en el que las prácticas de aprendizaje colectivo, la agricultura y la valorización del paisaje agrario sean la base para conectar las zonas urbanas y rurales.

Más información sobre el proyecto Agrolab.

huertos de soria

Huertos terapéuticos para mejorar la salud mental

Por Roberto Ortega, responsable de comunicación de Huertos de Soria.

¿Puede la actividad en un huerto ayudar a mejorar la salud de las personas con enfermedad mental? La respuesta es sí. Las enfermedades mentales nos pueden afectar a cualquiera de nosotros en algún momento de nuestras vidas, desde una depresión, tan habituales en nuestra sociedad, hasta cuestiones más graves.

Huertos de Soria, es una empresa social con sede en Soria,  que cultiva y comercializa verduras y hortalizas con certificación ecológica con el principal objetivo de dar acceso al empleo a personas en  riesgo de exclusión del mercado laboral. Otros objetivos son el  fomentar el desarrollo del medio rural y crear conciencia sobre la importancia de los hábitos de consumo saludable.

Desde su nacimiento, Huertos de Soria, ha trabajado con enfermos mentales, a los que ha proporcionado empleo tanto en su tienda como en su centro de producción.

Los resultados han sido espectaculares, tal y como nos han contado los propios enfermos. Las tareas repetitivas que son necesarias para trabajar en una finca, unidas al propio esfuerzo físico, ayudan significativamente a estos enfermos. Están más tranquilos, duermen mejor por el simple hecho de llegar a casa cansados, pueden en muchos casos rebajar la medicación que están tomando y además, mientras trabajan con nosotros no registran episodios de hospitalización.

Collage

Esto es lo que nos hace estar más orgullosos de Huertos de Soria, dar una oportunidad laboral a estas personas en riesgo de exclusión, a las que no solo se les ayuda a ganarse la vida, sino que el trabajo en el huerto mejora sustancialmente su salud.

Huertos de Soria tiene también otra vertiente que podríamos llamar también ‘terapéutica’, aunque en este caso para la provincia de Soria, una de las más despobladas de España. Esta terapia está relacionada con la fijación de la población gracias a una red de agricultores asociados que producen bajo el paraguas de nuestra marca. En la provincia de Soria, con una población que ronda los 90.000 habitantes, colaborar en el mantenimiento de la población, en la recuperación de tierras de labor y en el desarrollo rural, es una labor muy importante.

Todo esto es posible gracias a la comercialización de productos ecológicos, que se venden a través de un grupo de consumo, de una tienda física en Soria capital y también a través de una tienda online con distribución en toda España.

verduras

Consumo consciente y responsable en las aulas

Por CERAI – Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional

La infancia es la mejor etapa de la vida para adquirir unos buenos hábitos de consumo. La comunidad educativa (profesores y profesoras, padres y madres, monitores de comedor, etc.) juega un papel fundamental en este aprendizaje y puede hacerse promotora de un estilo de vida y de consumo crítico y responsable.

Por este motivo, desde CERAI hemos creado la Maleta Pedagógica “Yo consumo con consciencia, siembro esperanza”, cuyos contenidos están dirigidos a alumnos de primaria y secundaria, entre los 8 y los 15 años, con actividades adaptables a otras edades.

somos lo que comemosEl material se estructura en torno a 4 grandes categorías: Salud, Comercio Responsable, Ciencia y Cultura y Biodiversidad-Medio Ambiente. En cada categoría se presentan unas preguntas orientadoras para que el alumnado reflexione sobre sus hábitos de consumo y se planteen acciones sencillas de cambio para el día a día. A través de actividades prácticas, se introduce al alumnado en propuestas de acción hacia un modelo de consumo sostenible, en el que la agroecología está presente como enfoque principal. Finalmente, cada apartado se completa con recomendaciones de libros, vídeos o sitios web que pueden ayudar a ampliar la información sobre los temas propuestos.

El material se ha distribuido de forma impresa a 40 centros de primaria y de secundaria de la Comunidad Valenciana, pero está disponible en la web de CERAI para cualquier centro que desee emplearlo como material de trabajo para el alumnado:

También se han desarrollado un póster y un calendario con las fechas más relevantes del año relacionadas con los temas trabajados en la maleta.

Esta maleta pedagógica es un material complementario a la puesta en marcha de un huerto ecológico en los centros escolares, pues su contenido está orientado a sensibilizar a toda la comunidad educativa sobre el valor del consumo consciente y responsable, y su repercusión sobre la salud y el entorno.

Más información en el siguiente enlace.

Maleta-pedagógica-CERAI

Baños de bosque

Agricultura social: valor añadido para la agricultura ecológica

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

Como hemos destacado en otras ocasiones, la colaboración y la actividad social compartida viven en el corazón del actual movimiento de agricultura ecológica y lo sustenta económicamente hacia el futuro.

En la práctica agraria se expresa como reflejo de su multifuncionalidad, que promueve diversificación y estabilidad en las iniciativas que no están centradas en la producción industrial de alimentos. Son ampliamente reconocidos los beneficios ambientales que la agricultura y ganadería ecológicas provocan en el paisaje y en los seres humanos que trabajan en este tipo de iniciativas: agua y aire más limpios; suelos con más materia orgánica y, por lo tanto, más fértiles y estables ante los cambios estacionales y climáticos; mayor biodiversidad silvestre y doméstica; y alimentos con más contenido en nutrientes beneficiosos para el ser humano.

En este artículo queremos resaltar que también la agricultura ecológica aporta valiosos servicios sociales a sus propias empresas y al entorno natural y humano donde crecen y se desarrollan. Son actividades promotoras de regeneración y salud social.   

APADEMA

Huerto ecológico de APADEMA (Asociación para la promoción y atención al discapacitado intelectual adulto)

Existen varios términos que resaltan este carácter social que acoge y promueve la agricultura ecológica, que podemos resumir en el término más usado, la agricultura social (social farming). Un sector de actividad económica amplio, que abarca desde centros educativos, terapéuticos o de inclusión que utilizan los beneficios de la agricultura o el cuidado de los animales como elementos de trabajo, hasta iniciativas agrícolas o de ganadería que abren su entorno de trabajo para compartirlo con todo tipo de ciudadanos interesados en participar de sus actividades. Los huertos educativos que promovemos en este portal, en el Premio Nacional Huertos Ecológicos Escolares y en la plataforma de microdonaciones podrían encuadrarse en este ámbito de actividad.

Así, la agricultura social puede incluir una actividad de producción de alimentos que se comercializan o autoconsumen, al que se suman actividades vinculadas con la salud y el empleo, la educación o la terapia.

Centauro Quirón

Centro de rehabilitación integral Centauro Quirón

Las iniciativas de agricultura social ofrecen oportunidades para que la gente participe en los distintos ritmos del día y del año, bien sea cultivando alimentos o trabajando con animales domésticos. La agricultura social integra a personas con discapacidades físicas, mentales o emocionales; son iniciativas que ofrecen actividades dirigidas a colectivos que están en riesgo de exclusión, jóvenes con desórdenes de conducta o con dificultades de aprendizaje, drogodependientes, desempleados de larga duración pero todavía en edad de trabajar, etc. Son lugares que pueden crearse en una escuela o un jardín de infancia, y mucho más. Los valores que se cultivan en la agricultura social incluyen la prevención de enfermedades, la inclusión social y una mayor calidad de vida (Witzinhausen Position paper on the Added Value of Social Farming. 2007 o 2008).

Se reconoce cada vez más la capacidad de estas iniciativas para generar una economía local que favorece el desarrollo rural, así como su papel como agentes de cambio por una regeneración social. Se benefician del contacto con las fuerzas de la naturaleza, de la configuración de la belleza de un  paisaje, y pueden y deben actuar como regeneradores, guardianes de ese paisaje y de su belleza sanadora (sea urbano o rural). Cuando los agricultores y ganaderos no pueden encontrar el tiempo para atender estas áreas menos productivas a corto plazo para el mantenimiento de sus empresas agrarias, ellos son sus mejores aliados naturales. Un bello y sano intercambio, donde todos ganamos.

Podéis encontrar más información sobre este movimiento en:

Asociación Aethores: http://aethores.wix.com/asociacion

Universidad Autónoma de Barcelona: https://agriculturasocialcat.files.wordpress.com/2014/04/articulof_373_06_ager-1703-10-4422-ager-2014-04.pdf

 

Coste de los alimentos

¿Cuál es el coste verdadero de lo que comemos?

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

¿Son más sociales los alimentos más baratos, por ser más accesibles a las personas con menos recursos? ¿Son entonces los alimentos ecológicos menos sociales porque son más caros que los convencionales? Cada día se tienen más datos que demuestran que los sistemas convencionales de producción de alimentos baratos, causan efectos graves en la salud, tanto de los ecosistemas como de los seres humanos, resultando insostenibles (ambiental, social y económicamente hablando) a corto y medio plazo para las sociedades que los soportan. Mientras que desde el enfoque de la agricultura ecológica se desarrollan alternativas reconocidas por organismos internacionales como más eficaces a medio y largo plazo para la seguridad alimentaria de toda la población.

Como se extrae de varios estudios científicos realizados en países Europeos y en EEUU, los ciudadanos acabamos pagando hasta tres veces por los alimentos que consumimos: una al comprarlos, otra al pagar con nuestros impuestos las ayudas que reciben los agricultores, y aún otra tercera, cuando intentamos arreglar los efectos nocivos ambientales (incluida la salud personal) que provocan estos sistemas convencionales de producción. Son los llamados costes ocultos o externalidades, que los agricultores y ganaderos convencionales no tienen que asumir en sus costes y por lo tanto repercutirlos al precio del producto ante el consumidor. Mientras que los agricultores que producen con prácticas ecológicas no los externalizan, no los reparten al resto de la sociedad, sencillamente porque no los generan o lo hacen de manera notablemente menor.productos finca el rebolloso

¿Podemos cuantificar lo que le cuestan al ciudadano de un país europeo esos costes ocultos? Es difícil medirlo, pero ya hay algunas estimaciones que nos permiten hacernos una idea. En el informe “Hacia una agroética”, Jorge Riechmann llega a la conclusión de que las “externalidades” negativas producidas por la agricultura ecológica ascenderían a lo sumo a una tercera parte de las de la agricultura convencional y se verían compensadas por externalidades positivas más elevadas tales como la conservación de la biodiversidad cultural y natural, o los efectos terapéuticos e inspirativos de un paisaje bello y sano.

¿Quién debe asumir las externalidades negativas de la agricultura convencional? ¿Qué parte del coste verdadero de los alimentos estamos pagando al adquirirlos? ¿Qué coste social, laboral, ambiental y sobre la salud incorpora el precio que pagamos y cuál no? La fuente de reflexiones en torno al precio de los alimentos es inagotable.

El huerto escolar es también una herramienta realmente valiosa para que los alumnos determinen cuál debería ser el coste real de los alimentos, valorando el esfuerzo y el tiempo que supone su producción y añadiendo los posibles costes de material y transporte que se necesitan para poder llevar la cosecha hasta el punto de venta. Si sumamos todos estos costes y luego comparamos el precio que estos alimentos tienen en las grandes superficies tendremos un ejemplo perfecto para explicar a los alumnos las externalidades que supone la cadena de valor de la producción alimentaria moderna.

Solo de esta manera, observando, conociendo y reflexionando, seremos capaces de atribuir a los alimentos su valor – y precio- verdaderos.

Podéis consultar el artículo completo sobre este tema aquí.

Jornada Huertos Escolares Ecológicos

Educación en valores, base para una nueva sociedad

Por Joan Antoni Melé, conferenciante y formador en valores.

Joan Antoni Melé, promotor de la banca sostenible y miembro del Consejo Asesor de Triodos Bank, participó en la jornada sobre El Huerto Escolar Ecológico que tuvo lugar en el Real Jardín Botánico de Madrid el pasado mes de octubre, compartiendo su opinión sobre por qué los huertos son un lugar tan valioso para educar.

Joan MeleMelé destaca que “el niño, a través de la voluntad, trabajando el huerto, se desarrolla como ser humano y se desarrolla en relación con los demás”. Cuando los niños obtienen su primera cosecha hay que incitarles, además, a que se la ofrezcan a otro y, de esta manera, colaboramos a que se den cuenta que han sido útiles para el mundo. Esto es una manera extraordinaria de trabajar la educación humana y la educación de la voluntad.

La conferencia de Melé incluye también una reflexión sobre cómo el huerto, además de fomentar el respeto por el planeta, nos sirve para desarrollar una educación económica en los más pequeños. Por ejemplo, a través del huerto escolar se puede aprender qué es la donación: “cuando plantas una semilla, un día tienes un árbol y el árbol da un montón de frutos. Pero, no te lo pierdas, cada fruto lleva un montón de semillas que puede multiplicar la vida. Es multiplicación continua, es donación continua. Es donación también porque el fruto tiene que morir, tiene que caer del árbol para que todo lo que lleve dentro multiplique la vida. Y esto es un ejemplo para vivir. También cuando usemos el dinero tenemos que ser capaces de que parte de nuestro dinero muera para nosotros y muere en la donación a los demás. Y, sin embargo, cuando lo das, la vida se multiplica por mil. Esto es lo que tienen que descubrir, que lo mismo que pasa en la naturaleza lo puedes hacer con tu dinero”.

La intervención de Joan Antoni Melé concluye destacando el papel del uso del dinero como motor de transformación social: “Cada vez que usamos el dinero hay consecuencias para uno mismo, para las demás personas y para el planeta, porque el dinero es una fuerza vital que puede cambiar el mundo en positivo o en negativo. Y los niños tienen que aprenderlo y son perfectamente capaces de entenderlo”.

Podéis ver a continuación la intervención completa de Joan Antoni Melé, así como conocer más detalles de su nuevo libro publicado “La economía explicada a los jóvenes”.

 

crowdfunding huertos escolares

Financia mi huerto educativo, colectivamente

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos

Poco más de un mes después de que la Fundación Triodos lanzara la primera plataforma de financiación colectiva para huertos educativos ecológicos, a través de este portal, podemos hablar de éxito en las dos primeras campañas activas. Más de 200 pequeños donantes han contribuido a sumar, a través de pequeñas aportaciones, un total de 4.700 euros. La Escuela Ideo ha conseguido el 100% de los fondos para su proyecto de huerto escolar, mientras que el CEIP Federico García Sanchiz está muy cerca de lograr los fondos para su gallinero ecológico, a un 30% para ser exactos. Aún quedan unos días para que puedan lograr el 100% propuesto.

otro tipo de educación

La comida siempre ha sido una fuente de creación de vínculos sociales entre los seres humanos, de creación de comunidades, también en lo económico, algo que permanece hoy día. Pensemos en actividades como la caza, la trashumancia, la siembra, la cosecha, la cocina y la degustación de la comida. No se puede pensar en una buena fiesta sin comida que compartir.

La creación de comunidades asociativas para la colaboración entre productores y consumidores constituyó el corazón del posterior desarrollo de la agricultura ecológica tal como la conocemos hoy en día. Esta concepción multifuncional de producir alimentos proporciona un espacio único para la educación, la terapia, la integración y, en definitiva, para la regeneración de la vida social y del paisaje.

La actividad agraria en sentido amplio: agricultura, ganadería y silvicultura; es la base de toda economía pues sin ellas no podríamos vivir. La industria, los servicios y el comercio son sus complementos, y se sustentan en ella.

El huerto, actividad agraria a pequeña escala, se muestra como un lugar excelente para crear y regenerar comunidades educativas, terapéuticas y de integración social, de forma simultánea en la mayoría de casos. Todos servicios sociales.

Lo social implica a lo económico y viceversa, por lo que los huertos, constituyen lugares idóneos para practicar también la cooperación en lo económico, la fraternidad en comunidad. Donde es posible el reconocimiento de la dependencia mutua para conseguir un resultado determinado con sentido.

Desde la Fundación Triodos les animamos a participar en esta plataforma mediante la donación de pequeñas cantidades, para promover colectivamente, con ese pequeño gesto, otro tipo de educación, de alimentación, de relación con la naturaleza y de economía también, en el entorno de las comunidades educativas.