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Aprendiendo economía en “Mercablás”

Por el equipo coordinador del huerto del CEIP San Blas de Salamanca, ganador del accésit en la categoría de Primaria de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológicos.

El fomento de la cultura emprendedora es algo que se pide dentro del ámbito educativo. Nosotros hemos encontrado en nuestro huerto y sus productos el mejor lugar para hacerlo.

Periódicamente, siempre en función de la producción hortícola, los alumnos se organizan para recoger lo obtenido en sus bancales, lo limpian y lo ordenan en lotes listos para la venta.

Todos los detalles son importantes. Hay que pensar precios, ofertas, anunciarlas y poner un cartel que avise a los padres de un nuevo día de apertura del “Mercablás”.

Es necesario también preparar una modesta caja con diferentes cambios de moneda. Los mayores ayudan a los pequeños y practican con ellos las posibles operaciones de multiplicación a realizar en el momento de la venta.

Llegado el momento de la apertura siempre hay nervios: “Yo vendo”, “yo cobro”, “yo entrego”, “yo ayudo con las cuentas”, “¿y si no viene nadie a comprar?” Pero nuestros padres siempre responden con largas colas demandando nuestros productos y los nervios poco a poco se transforman en caras de emoción en los niños y de satisfacción en sus padres.

Cuando “Mercablás” cierra su ventana, llega el momento de hacer caja, ver los ingresos sin olvidar lo antes invertido. Más tarde los delegados de cada clase valorarán qué hacer con la ganancia obtenida, ¿se deja de remanente para futuros gastos o la empleamos en algo más?

Este curso decidimos dedicar los beneficios del curso pasado al proyecto “Piratas” de la Red Ignaciana de Solidaridad, una organización benéfica que se dedica a hacer más llevadera la estancia de los niños hospitalizados. Varias voluntarias vinieron a visitarnos y los niños les hicieron entrega de los juguetes comprados con nuestra recaudación. Fue un momento bonito en el que todos nos sentimos felices y orgullosos de lo logrado con nuestro huerto.

 

El huerto de AMPY: una salida laboral con mucho futuro

Por Eliecer Soriano Disla, ingeniero técnico agrícola y coordinador del proyecto “El huerto de AMPY”.

La asociación de personas con discapacidad intelectual de Yecla (AMPY), en Murcia, lanzó hace 4 años el proyecto “El huerto de AMPY”. Esta iniciativa forma parte de su centro de día y va dirigido a personas con edades comprendidas entre los 21 y 61 años.

El huerto ecológico como salida laboral

Unas de las líneas prioritarias de AMPY es conseguir la inserción laboral de los usuarios para que puedan contribuir activamente en la sociedad, siendo el Huerto de AMPY una plataforma que va más allá de un taller ocupacional, pues tiene como objetivo principal la futura creación de un centro especial de empleo (CEE). Como ejemplo tenemos otros CEE que ya existen en España, como son el caso de Atades (Huesca), que produce hortalizas ecológicas y ofrece servicios de jardinería, o La Fagueda (Girona), con la producción de yogures ecológicos de alta calidad.

Cómo funciona nuestro proyecto

A través del trabajo que realizamos en el huerto y en el aula, se ha intentado que los usuarios se conviertan en los constructores de su propio conocimiento. El huerto permite crear situaciones que ponen en cuestión lo que ya sabían y que manifiestan sus limitaciones, de forma que ellos y ellas sientan la necesidad de adquirir nuevos conocimientos que les permitan solucionar los nuevos problemas que se les plantean. Para ello, se han relacionado con lo aprendido anteriormente, con lo explicado en cursos anteriores y con las vivencias adquiridas a través de la experiencia.

Por otro lado, conocer las necesidades, intereses, impulsos, deseos, expectativas y objetivos de los usuarios en este momento es fundamental para poder satisfacerlas. Esto lo consideramos muy importante puesto que la motivación es la base del desarrollo de aprendizajes duraderos. Es importante impulsar la creación de nuevas necesidades que les motiven a adquirir nuevos conocimientos.

Cada año hemos ido aumentando considerablemente la producción de hortalizas de temporada y el número de usuarios que demandan nuestros productos ecológicos, muchos de ellos con fines sociales.

Beneficios terapéuticos a través de la agricultura ecológica y el empleo

Durante el tiempo transcurrido desde los inicios del proyecto en el año 2014, se han podido comprobar los beneficios que esta actividad produce sobre las personas, tanto por sus propios comentarios como por la valoración de los distintos profesionales de la asociación:

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– Formación enfocada a la inserción laboral.

– Desarrollo de nuevas capacidades y potenciación de cualidades.

– Dignificación: valorar como persona.

– Conciencia ambiental.

– Aumento de las relaciones sociales y la red de apoyo.

– Mejora de hábitos saludables.

– Aumento de la autoestima.

Algunos de los comentarios que han salido directamente de los participantes en el proyecto los mostramos a continuación:

“Cuando estoy ocupado y trabajando al aire libre, dejo de pensar en otras cosas que me afectan en la vida diaria”.

“Tengo ganas de ir al huerto para ver cómo están las hortalizas y los animales”.

“El tomate ecológico tiene mejor sabor si lo producimos nosotros”.

“Cuando estoy aburrido estoy más triste y prefiero estar distraído trabajando en el huerto ecológico”.

La agricultura ecológica, al contrario que la agricultura convencional, nos ofrece considerables beneficios: mejora el paisaje, ofrece unos hábitos de alimentación saludables, reduce el transporte de productos, ofrece unas adecuadas condiciones laborales a las personas y protege el medio ambiente.

¿Nos ayudas a seguir creciendo?

Debido al aumento del número de personas participantes, desde AMPY queremos dar un paso más y ampliar y mejorar las instalaciones existentes para crear un espacio más adecuado y cómodo. Queremos mejorar la zona de vestuarios y ampliar la zona de manipulación de productos y el almacén, así como mejorar la zona de sombra del huerto y plantar árboles.

Puedes participar en nuestra campaña de crowdfunding hasta el próximo 21 de julio.

 

Cooperativa Sol de Riu

Una cooperativa de producción ecológica en torno al Huerto Escolar

Por Carlos Salvado, coordinador del proyecto del huerto del IES Sol de Riu de Tarragona, ganador del primer premio en la categoría de Secundaria de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológicos.

El Instituto Sòl de Riu es un centro de enseñanza secundaria de titularidad pública dependiente del Departamento de Enseñanza de la Generalidad de Cataluña. Nuestro centro se encuentra en Alcanar, municipio situado en el extremo más meridional de Cataluña en la comarca del Montsià, formando parte de las Terres de l’Ebre. Por esta ubicación estratégica en el cruce con las Terres del Sènia, por sus instalaciones y por el equipo de profesionales que desde hace veinte años ofrecen sus servicios, el Instituto Sòl de Riu se ha consolidado como un referente de la enseñanza de ESO, Ciclos Formativos y Bachillerato tanto en las comarcas del sur de Cataluña como de las vecinas del norte de la Comunidad Valenciana.

El Instituto Sòl de Riu tiene como propósito transformarse en un agente educativo y cultural de primer orden a nivel local, reforzando relaciones, colaboraciones y estableciendo acuerdos específicos con otras entidades educativas y culturales de Alcanar. Por lo tanto, nuestro centro promocionará y facilitará la participación del alumnado en actividades culturales y educativas siempre que sea posible.

Por este motivo se promueven acciones de colaboración con el tejido económico y empresarial, tanto a nivel local como comarcal. También se impulsan iniciativas de participación en ferias sectoriales y de promoción educativa, así como la realización de actividades extraescolares que conllevan la visita a empresas y centros de producción y servicio en todo el país.

Nuestro proyecto GreenTeam está liderado por alumnos de Educación Secundaria Obligatoria, concretamente alumnos de cuarto de ESO que han interactuado con toda la comunidad educativa y entorno social y económico de la zona.

Directamente participan diez profesores que imparten docencia con el grupo de alumnos de 4º de ESO y los acompañan en el desarrollo integral del proyecto. A su vez, el resto de profesorado del centro apoyado desde el equipo directivo participa de forma directa e indirecta en las actividades desarrolladas por el GreenTeam.

La metodología utilizada para el desarrollo del proyecto se realiza mediante adaptación curricular en cada una de las materias cursadas en el último curso de la ESO. En esta adaptación entra en colaboración activa el Departamento de Orientación que se encarga de que esta adaptación curricular se realice atendiendo a la diversidad del alumnado. La idea base se fundamenta en la creación de una Cooperativa de producción Ecológica que regentan los propios alumnos y alumnas.

Instalaciones del proyecto

En este apartado pasaremos a describir las instalaciones utilizadas para el desarrollo del proyecto GreenTeam teniendo en cuenta que todas ellas se encuentran ubicadas en el propio centro:

  • Aulas ordinarias: son el espacio de trabajo donde los alumnos y alumnas realizan las partes escritas (revisión de documentos y cuentas, realización de actividades docentes, etc.) y donde se imparten los contenidos teóricos.
  • Aula informática: el ordenador y sus diversas aplicaciones son necesarias para que los alumnos se desenvuelvan y realicen actividades relacionadas con su proyecto en un entorno de nuevas tecnologías de la información y comunicación. Al mismo tiempo es un punto de comunicación y divulgación de su proyecto.
  • Laboratorio: es el lugar donde los alumnos pueden realizar el seguimiento y observación del control de plagas y enfermedades de los cultivos y, al mismo tiempo, elaborar algunos productos fitosanitarios y analizar el suelo y los fertilizantes ecológicos utilizados (restos de poda y compostaje).
  • Aula taller: espacio donde los estudiantes realizan las actividades tecnológicas de carácter práctico y que posteriormente podrán aplicar y utilizar (elaborar aperos para eliminación mecánica de malas hierbas, carritos porta plantas, etc.).
  • Huerto escolar: con una superficie de unos 300 m2 el centro dispone de un terreno dedicado a la producción de plantas hortícolas y de otro espacio de unos 50 m2 para la producción de plantas ornamentales. Toda esta producción se realiza mediante protocolos de agricultura ecológica.

Finalmente, los beneficios económicos y excedentes de producción obtenidos por este proyecto se distribuyen de la siguiente forma:

  • Excedentes de producción: son donados a organizaciones locales (La Onada, Cruz Roja).
  • Beneficios económicos: después de cuadrar el balance de gastos e ingresos el excedente económico se destina a el viaje de fin de curso para los alumnos de cuarto de ESO.

 

apadrina un olivo

Revertir la despoblación creando empleo

Por el equipo de Apadrinaunolivo.org una organización que trabaja en el pueblo turolense de Oliete. 

Si tenemos en cuenta la realidad de los pueblos de España, cada vez son más los que han pasado a tener una población cada vez más envejecida. Analizando la situación, observamos que una de las causas principales de este proceso es la falta de oportunidades laborales, factor que ha propiciado que los jóvenes hayan decidido migrar a las ciudades, y por tanto, agravando la problemática del éxodo rural.

Para revertir esta situación, nació el proyecto social, solidario y sostenible Apadrinaunolivo.org. Donde el mundo veía olivos viejos e improductivos, nosotros visionamos el motor de bienestar y desarrollo económico que Oliete, un pueblo turolense en vías de desaparición, precisaba para sobrevivir.

Así surge Apadrinaunolivo.org, una plataforma que recupera y pone en valor a más de 100.000olivos centenarios abandonados para poder fijar población, creando empleo de calidad para personas desaventajadas por su condición rural, así como para aquellas con discapacidad intelectual, contribuyendo a su vez a la conservación de los ecosistemas rurales.

Para ello hemos desarrollado un programa único de apadrinamiento de olivos que consiste en una donación anual de 50€, con la que el padrino podrá bautizar a su olivo, visitarlo en persona y descubrir el pueblo. Además, para agradecer la confianza en el proyecto enviamos 2 litros de aceite solidario, social y sostenible procedentes del olivar recuperado a su domicilio.

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Por otro lado, el proyecto es también innovador por la creación de una nueva categoría de mercado rural friendly, de la cual nace la marca de aceite ‘Mi Olivo’. ‘Mi Olivo’ garantiza el respeto y conservación medioambiental de espacios de alto valor natural, como son los olivares de Oliete. Genera desarrollo económico sostenible en poblaciones inferiores a 500 habitantes. Además, ‘Mi Olivo’ es producido a partir de sus olivos en proceso de recuperación de la variedad empeltre y manzanota, dando lugar a una creación única por sus valores y sabor.

En menos de 4 años de acción, Apadrinaunolivo.org ha conseguido recuperar 5.300 olivos, lograr más de 2.000 padrinos y crear14 puestos de trabajo. Además, hemos reactivado el sector turístico del pueblo, cerrado más de20 acuerdos con empresas y ganado 15 premios de emprendimiento.

¿Nos ayudas a seguir salvando pueblos? Puedes apoyar nuestro proyecto participando en nuestra campaña de Crowdfunding:

https://crowdfunding.huertoseducativos.org/apadrina-un-olivo/761

Alimentos perfectamente “im-perfectos”

Por Carles Guirado, Associació Espigoladors, Barcelona, ganador del primer premio en la categoría de Agricultura Social, de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológicos.

Cuando vamos a comprar y buscamos entre los estantes aquellas frutas y verduras que necesitamos para llenar nuestra despensa solemos encontrar manzanas brillantes, zanahorias perfectamente rectas, patatas casi esféricas o calabacines que parecen fabricados con un molde. A más de uno seguro que le ha sorprendido ver tanta perfección en los pasillos de esos establecimientos. Una perfección casi artificial, que nos hace pensar que los alimentos proceden de una fábrica y no del campo.

La naturaleza, y eso lo saben bien las personas que producen nuestros alimentos, nos proporciona frutos con múltiples formas y colores, ofreciéndonos unos productos perfectamente “im-perfectos” que no siempre tienen la apariencia que vemos normalmente en los establecimientos comerciales. ¿Os habéis preguntado alguna vez dónde están las zanahorias curvas, las calabazas pequeñas, las manzanas con la piel manchada por las inclemencias meteorológicas o las berenjenas que crecen unidas como si fueran gemelas?

Los criterios estéticos y de calibre que exige el mercado provocan que en el sector agrario se desaproveche una gran cantidad de alimentos. Alimentos que se descartan por no cumplir con los parámetros establecidos pero que están en perfecto estado para ser consumidos y conservan todo su valor nutricional. Según un estudio realizado por BioIntelligence (2010), se estima que en España se desaprovechan en el sector agroalimentario productivo más de 2 millones de toneladas anuales de alimentos (2.170.910 toneladas). Una parte importante de este despilfarro forma parte de los residuos generados por el propio sector agroalimentario, siendo estos inevitables, pero un volumen significativo son productos que se tiran estando en perfecto estado y que podrían ser perfectamente consumidos.

Si a esta gran cantidad de alimentos que se desperdician anualmente, no sólo en España, sino de manera global, añadimos las carencias en el acceso a una alimentación sana y saludable de los sectores más vulnerables de la sociedad, la problemática adquiere aún una magnitud más dramática.

Pero, un momento… ¿y si le damos la vuelta a esta realidad?

¿Y si todo este volumen de alimentos desperdiciados se destinasen a los sectores más vulnerables de la sociedad? ¿Y si las frutas y verduras “im-perfectas” diesen bonitas oportunidades a personas socialmente frágiles y viceversa?

Espigoladors somos una organización de iniciativa social que trabajamos en esta línea, tratando de reducir el despilfarro alimentario a la vez que empoderamos a personas en riesgo de exclusión social de manera transformadora, participativa, innovadora e inclusiva.

¿Cómo lo hacemos? Establecemos colaboraciones con productores locales que tienen excedentes de productos que no pueden comercializar y los recogemos con la ayuda de una extensa comunidad de voluntarios. Con esta actividad queremos recuperar y dignificar el antiguo “oficio” de los espigadores, personas (principalmente mujeres y niños) que entraban en los campos tras la cosecha y recuperaban aquellos alimentos que el campesino había descartado.

Al mismo tiempo, tenemos la voluntad de acercar la sociedad al campo, con la finalidad de trasmitir la realidad que vive actualmente el campesinado y recuperar la conexión con el origen de los alimentos.

El 95% del producto que recogemos lo destinamos a entidades sociales que facilitan el acceso de personas socialmente vulnerables a una alimentación sana y saludable, implicando también a personas usuarias de dichas entidades en la recogida y canalización del producto. El 5% restante lo transformamos en nuestro obrador convirtiendo estos alimentos descartados en deliciosas conservas (mermeladas, patés, salsas, cremas, compotas…) bajo la marca es Im-perfect, proceso en el cual insertamos laboralmente a personas en riesgo de exclusión social.

De esta manera cerramos el círculo, recuperando alimentos y empoderando personas, dando así respuesta a necesidades sociales, oportunidades a colectivos socialmente vulnerables y soluciones innovadoras a un problema ambiental, económico y social como es el despilfarro alimentario.

¿Os sumáis a la comunidad #yonotiro?

grupo de consumo

Rincón Utopía

Por Beatriz Fernández Olit, miembro del AMPA del CEIP Luis Cernuda de Madrid.

El Rincón Utopía es el nombre del huerto educativo del CEIP Bilingüe Luis Cernuda, de Madrid. Su nombre evoca la relación armónica que el proyecto pretende, al integrar a toda la comunidad educativa del centro en torno al huerto. Pero también supone un desafío ante nuestras limitaciones de espacio, luz, presupuesto, etc.: el objetivo de nuestro huerto es aspirar a conseguir el máximo de aprendizaje y de contribución a una vida más sostenible en nuestro entorno, eminentemente urbano.

El Rincón Utopía es un huerto pequeñito, con mucha sombra y poco sol, en un colegio del distrito de Hortaleza de Madrid, donde el mayor colorido lo ponen sus alumnas y alumnos, y la multiculturalidad de la comunidad. Lo menos importante en nuestro huerto es la producción propia de frutas y verduras: nuestros 45 m² cultivables nos hacen darnos cuenta de que cada ensalada que nuestros niños y niñas recogen y degustan es un pequeño – y esperado- tesoro. Sabemos que no podríamos competir en un concurso de hortalizas, pero estas visitas semanales de cada aula al huerto son una parte fundamental del programa educativo de nuestro colegio: lo que realmente queremos cosechar es conocimiento y espíritu crítico, bases para que nuestro alumnado y sus familias persigan una transformación social hacia la sostenibilidad.

Cultivando nuevas ideas

Así pues, nos pusimos a “cultivar ideas” que fueran más allá de nuestras modestas capacidades agrícolas. Una de las primeras ideas que surgieron fue la recogida de residuos orgánicos de las familias y del propio centro para darles una nueva vida como compost. “Las vueltas que da la vida” es nuestra reflexión sobre la Economía Circular: el ciclo de la vida en un huerto no se acaba cuando se recogen los frutos, los residuos de nuestro consumo producen nueva vida. Es una dinámica en la que desde hace más de dos años están implicadas numerosas familias del centro y del barrio, el profesorado, y el personal del comedor: nuestra experiencia ha sido reconocida por el propio Ayuntamiento de Madrid como referente y potente herramienta educativa.

No obstante, este éxito de recogida nos planteó un nuevo reto: ¿qué hacer con todo el compost que sobraba tras alimentar nuestro huerto y las macetas de familias y vecinos? La solución pasaba por tejer redes: impulsamos el Grupo de compostaje comunitario de Hortaleza y la Asociación Coopera y Composta, y establecimos acuerdos con los huertos de la Asociación Unida de Productores Agroecológicos, AUPA, para que aprovecharan nuestro excedente de compost. Conseguíamos también apoyar un modelo productivo y económico más humano, cercano y ecológico.

En este punto, más o menos alcanzado a inicios del curso pasado 2016/2017, brotó una nueva idea: como comunidad educativa queríamos comer de forma más sana y responsable, pero nuestro huerto apenas daba para alguna que otra ensalada…, y decidimos crear un grupo de consumo con las familias y profesorado en colaboración con nuestras redes, consumiendo frutas y verduras de cercanía y temporada a través de AUPA. Queremos que, durante el curso que estamos iniciando, este tipo de consumo se extienda a nuestro comedor y desayunos escolares. Por supuesto, nuestro huerto es el lugar de recogida de las cestas…casi, casi como si lo hubiéramos producido allí.

La MOLA: consumo responsable y economía circular que brota del huerto

Nos dimos cuenta de que muchas de las familias que acudían a recoger su cesta aprovechaban el momento para dejar su basura en los cubos para el compostaje. Maduró por tanto la valorización positiva de nuestros residuos como insumo para los productores agroecológicos y como ahorro para los servicios públicos de recogida de basuras. Por ello, nos hemos implicado en el lanzamiento de una moneda social complementaria, la MOLA – Materia Orgánica LiberadA-, que se presentó el pasado 12 de septiembre en nuestro colegio. El valor de esta moneda está respaldado en el coste que supondría que estos residuos acabaran en un vertedero (0,25€/kg). A través de una aplicación móvil se reparten MOLAs entre aquellas personas que participan en un nodo de recogida de residuos, en base a los kilos de basura que aportan. El huerto del CEIP Luis Cernuda es uno de los dos nodos que actualmente están abiertos y reconocidos por las entidades promotoras del proyecto, entre las que está el Grupo de compostaje de Hortaleza. Las MOLAs se pueden gastar en los comercios que se están asociando al proyecto, con la idea de fomentar la compra de barrio, a productores locales o sociales, e incluso los intercambios de bienes de segunda mano entre particulares.

Nuestras niñas y niños son partícipes centrales de todo esto. Nuestros próximos mercadillos participativos contarán con la MOLA como protagonista y la repartiremos entre el alumnado para que aprendan a tomar decisiones de consumo responsable y a entender la economía circular. Los límites que nos impone la valla del colegio los han saltado los propios niños y niñas para integrar a la comunidad, al barrio, en el proyecto, plantando frutales y plantas aromáticas en diferentes terrenos baldíos alrededor del colegio. Esto genera confianza y hace que el colegio sea visto como un centro abierto a todo el vecindario, donde se puede participar. El pequeño Rincón Utopía ya ha invadido y transformado una parte de la convivencia, el paisaje, la alimentación, la salud, y la economía del centro educativo y del barrio. Y queremos que siga así: creciendo a la par con nuestros niños y niñas.

la mola

Mercadillo con Mola. Experiencia piloto.

coste real

La necesidad de equilibrar las condiciones en el mundo empresarial

Por Eosta / Nature & More – Michaël Wilde 

En la última feria de alimentación ecológica de Biofach (febrero 2017), en Alemania, Michaël Wilde escribió este artículo sobre la contabilidad del coste real (1). Triodos Bank, junto con Eosta, EY y Soil & More y con el apoyo de la Fundación Hivos ha participado en el desarrollo del proyecto piloto “La contabilidad del Coste Real en las Finanzas, la Alimentación y la Agricultura” (2) cuyos resultados preliminares se presentaron en la feria. Dado el interés del tema, desde la Fundación Triodos hemos querido traducir el artículo al castellano y publicarlo como colaboración.

En el marco de la última edición de Biofach, la empresa holandesa especializada en productos ecológicos Eosta, la consultora EY y otros socios presentaron dos exclusivas: la primera cuenta de pérdidas y ganancias que considera el cálculo del coste real (del inglés, True Cost) para una pyme; y los primeros resultados de esta contabilidad que consideran el impacto en la salud de los residuos de plaguicidas en los alimentos. Los resultados ilustran cómo los costes externalizados generan desigualdades entre las compañías que tienen en cuenta la sostenibilidad y las compañías que no la tienen. A raíz de estos resultados, los reconocidos políticos y ambientalistas alemanes Klaus Töpfer y Renate Künast pidieron medidas urgentes por parte del sector público, que es en definitiva quien tiene que soportar a menudo esos costes ocultos.

El reciente intento de adquisición de Kraft Heinz, que ofreció 149.000 millones de dólares a la multinacional holandesa de alimentos Unilever, es un claro ejemplo de lo que supone la externalización. Unilever tiene una fuerte política de sostenibilidad, esforzándose por el crecimiento a largo plazo. Sin embargo, con el sistema económico actual, esto se traduce en mayores costes y menores ganancias a corto plazo. Kraft Heinz está buscando comprar Unilever para recortar todos los costes relacionados con los programas de sostenibilidad, provocando así un desastre ecológico a la vez que un enorme beneficio a corto plazo.

“Por suerte, Paul Polman les dijo que se llevaran su dinero a otra parte”, comenta Volkert Engelsman, CEO y fundador de Eosta. Él siente afinidad con Paul Polman, el CEO de Unilever, en su objetivo de combinar la ecología y la economía en los negocios. Pero Engelsman es más comprometido, pues elige un enfoque 100% ecológico desde 1990. “Es sorprendente que nuestro sistema económico actual todavía permita este tipo de enfoque destructivo que Kraft Heinz está siguiendo. Los accionistas no deberían poder decirnos que destruyamos los ecosistemas. La contabilidad del coste real ayudará a frenar la externalización y el enfoque destructivo de hacer negocios”, continúa Engelsman. Los cálculos previos sobre el coste real llevados a cabo por Eosta en 2016 consideraron solo los impactos en el Capital Natural: suelo, clima y agua. En este último estudio se ha considerado además el Capital Social, incluyendo el impacto que tienen los residuos de plaguicidas en la salud del consumidor. Cuando estos números se añaden a las cantidades calculadas para el capital natural (0,14 € de coste en salud por kilo de manzana consumida), el piloto da como resultado un beneficio total de 0,21 € de coste por impacto sociales y ambientales por kilo de manzanas ecológicas en comparación con las convencionales. Teniendo en cuenta que se consumen 81 millones de toneladas de manzanas en todo el mundo cada año, esto supone un importante impacto.

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Durante Biofach, Renate Künast y Klaus Töpfer, dos reconocidos políticos alemanes y líderes de opinión, hablaron positivamente acerca de este proyecto piloto e instaron al Gobierno a tomar medidas basadas en la contabilidad del coste real para establecer una igualdad de condiciones entre las empresas que son más y menos responsables. Künast, ex ministro de Agricultura y presidente del Partido Verde, abogó por un impuesto al carbono y otras medidas fiscales para hacer pagar a los que contaminan. Töpfer, ex director del PNUMA y actualmente director de IASS, destacó la necesidad de crear leyes y políticas que limiten los impactos negativos y desalienten los enfoques destructivos.

Tobias Bandel, director de Soil & More presentó además una cuenta preliminar de pérdidas y ganancias. El gráfico mostró cómo los costes y beneficios ocultos podrían igualar o incluso superar los beneficios financieros. Por ejemplo, según los cálculos, Eosta ha beneficiado a la sociedad aproximadamente con 1 millón de euros en la conservación del suelo, ya que apoya a los agricultores en el manejo sostenible del suelo. “Para una hoja de pérdidas y ganancias integrada, todavía no tenemos un punto de referencia en el mercado. Pero como nuestras comparaciones de la contabilidad del coste real a nivel de producto muestran que los productos convencionales tienen mayores costos externalizados, esperamos ver esto también en las cuentas consolidadas de la compañía”, señala Bandel.

Se prevé que los resultados del proyecto piloto se publiquen en los próximos meses. El proyecto continuará con más investigaciones sobre las implicaciones bancarias en la contabilidad del Coste Verdadero y realizará cálculos para otras compañías. “Nuestro objetivo final es que este piloto nos proporcione una herramienta práctica para que otras empresas del sector alimentario puedan evaluar su impacto en el capital natural y social de una manera práctica y sencilla”, concluye Engelsman.

 

Notas:

(1) El término “coste real” esta basado en el concepto de “precio real o verdadero” que Steiner lo define como la cantidad que una persona recibe como contravalor por el producto que ha hecho, que supone una cantidad suficiente como para que pueda satisfacer el conjunto de sus necesidades, incluyendo las de los familiares a su cargo, hasta que de nuevo haya completado un producto similar (Steiner, R.2011 [1922] Editorial Rudolf Steiner, Madrid).

(2) El proyecto piloto sobre “La contabilidad del Coste Real en las Finanzas, la Alimentación y la Ganadería” sigue el marco del Protocolo del Capitolio Nacional, que fue publicado por la Coalición de Capital Natural (NCC) en 2016. El NCC fue fundado en 2012 con el objetivo de reajustar el equilibrio ayudando a las empresas a mantener o mejorar el Capital Natural. Los participantes incluyen a Whole Foods, EY, FAO y el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, que cuenta entre sus miembros con Nestlé, Unilever, Heinz y Cargill.

 

colegio zola

Fomentando el desarrollo económico local, ecológico y sostenible desde la escuela

Por Pablo Stürzer, cofundador de Farmidable

A día de hoy es difícil encontrar a alguien que no muestre cierta preocupación por el cambio climático y por la influencia que el ser humano tiene en éste, especialmente en lo referente a la sobreexplotación de recursos naturales y la producción intensiva e industrializada, que sabemos con certeza, no es sostenible.

2Los valores y el conocimiento que los niños adquieren a través de la creación y gestión de un huerto escolar, van más allá de la propia tarea manual del cultivo, y tienen que ver tanto con aspectos fundamentales de un estilo de vida saludable, una alimentación natural y equilibrada, basada en los nutrientes de los productos propios de cada temporada como con la producción sostenible y el consumo de proximidad, algo íntimamente vinculado al respeto al entorno y medio ambiente.

Y bajo la premisa de potenciar estos valores nace Farmidable, un nuevo modelo colaborativo de consumo de producto local y de temporada, que busca poner en contacto a pequeños productores con familias que quieran adquirir esos productos, a través de los colegios.

Usamos la tecnología para democratizar este consumo sostenible de manera que pueda llegar a la mayor cantidad posible de personas desconocedoras de este servicio o que no saben cómo acceder a él.

La plataforma Farmidable permite a las familias hacer la compra online y semanalmente se organizan entregas de cestas de compra que los padres, aprovechando que van por los peques, pueden recoger en el colegio y llevarse a casa.

Nuestra labor promueve el consumo responsable, sostenible y de cercanía en las familias y reafirma en los alumnos los valores que se trabajan en un huerto escolar ecológico.

Creemos que para los colegios Farmidable es una iniciativa que aporta un valor añadido de conciencia y permite a esas familias poder ser parte de un nuevo modelo de consumo, más ético, más sano y más sostenible.

Farmidable apoya, por otra parte, todas las actividades de Ecoescuela, y fomenta el conocimiento y aprendizaje que los productores locales (agricultores, ganaderos, panaderos, etc.) pueden transmitir.

Si los niños desde pequeños aprenden la importancia que tiene la producción ecológica, y el desarrollo económico local sostenible, garantizaremos un planeta Tierra sano y Farmidable.

Si quieres que tu colegio sea Farmidable contáctanos aquí.

 

donacion

La cosecha de la donación

Por Fundación Triodos

Desde que la Fundación Triodos puso en marcha a finales de 2015 la plataforma de crowdfunding para huertos educativos ecológicos, más de 500 personas y entidades se han sumado como donantes para lograr el éxito de las 12 campañas puestas en marcha por centros educativos y sociales de toda España.

Mediante la plataforma de crowdfunding para huertos se promueve la donación como herramienta de transformación social, de modo que los donantes son una parte fundamental de cada proyecto y son mayoritariamente personas, entidades y comercios de cercanía al proyecto, de modo que con su contribución logran mejorar su entorno y su comunidad.

Queremos en esta ocasión compartir algunos de los avances de los proyectos tras finalizar su campaña en el portal de huertoseducativos.org:

  1. El huerto de la Universidad Rovira i Virgili sigue avanzando, la difusión que hicieron del proyecto les ayudó a crecer en voluntarios. Entre estudiantes, profesorado, y vecindario, son ya un grupo de 60 personas. Este grupo ha construido una casita de herramientas hecha con materiales reutilizados que ha sido diseñada por los estudiantes de arquitectura de la Universidad. También han ampliado las parcelas de los huertos y han realizado muchas mejoras como la colocación de un panel con información sobre agricultura ecológica.

    Caseta del huerto Universidad Rovira i Virgili

    Caseta para las herramientas del huerto de la URV

  2. En el colegio La Purísima para niños sordos ya han colocado la valla y el espacio es mucho más seguro para todos. Disponen además de una toma de agua, lo que les facilita el riego y el trabajo en el huerto, y este año están trabajando en un proyecto en el que utilizan el huerto como aula para todos los temas relacionados con la naturaleza y los seres vivos.

    Valla del colegio La Purísima para niños sordos

    Nueva valla de proyección del huerto del colegio La Purísima para niños sordos.

  3. Las usuarias del Centro Ocupacional APADEMA (Asociación para la promoción y atención al discapacitado intelectual adulto) ya disfrutan de su huerto ecológico. Gracias a la campaña que pusieron en marcha el año pasado han podido acondicionar una parte del patio para iniciar un nuevo taller y ahora todas las semanas acuden para ver cómo se encuentran las frutas y las hortalizas plantadas. ¡Les encanta recolectar los productos que va dando el huerto!

    apadema

    Huerto Ecológico de la Asociación APADEMA

  4. El colegio Cooperativa Son Verí Nou puso en marcha una campaña para ajardinar el patio, zonas comunes y accesos, con plantas aromáticas autóctonas y árboles frutales y de esta manera hacer más presente la naturaleza en el centro. La campaña fue un éxito y gracias a la difusión que hicieron el proyecto ha crecido mucho. Ahora cuenta con gran participación de los padres y el AMPA y entre todos han creado blog como un punto de encuentro para hacernos partícipes de su día a día.

Gracias a todos los que habéis hecho posible estos proyectos porque son estos pequeños gestos los que ayudan a conseguir grandes cosas.

 

 

asociacion edau

Sembrando Oportunidades para personas con autismo

Por Fundación Triodos

La Asociación EDAU, especializada en ofrecer recursos a personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) en Antequera, Málaga, es la protagonista de la nueva campaña de crowdfunding para huertos educativos en la plataforma promovida por la Fundación Triodos y Vida Sana.

A decir verdad, los protagonistas serán los 6 jóvenes, todos ellos con TEA o alguna discapacidad intelectual que, gracias a la Asociación EDAU y a las donaciones que reciba su proyecto, disfrutarán del huerto ecológico donde ampliar las actividades que hasta ahora trabajan en un programa de jardinería. La información detallada sobre proyecto ya se encuentra publicada en la plataforma de crowdfunding a través de la cual podemos colaborar haciendo una donación desde 5 euros.

asociacion edau“No solo es una actividad educativa. Es la primera piedra para crear el derecho a desarrollar una ocupación en la vida adulta. El trabajo dignifica y ellos quieren y pueden”.

Así valoran los responsables la actividad en marcha y en la que trabajan estos 6 jóvenes de entre 18 y 24 años. Hasta ahora, estos usuarios se ocupaban del cuidado de las plantas de interior y exterior en la sede de la asociación, pero el objetivo es habilitar una zona de huerto en la que sembrar plantas de fácil recolección.

Tal y como EDAU describe en el apartado de Necesidades del proyecto, la finalidad de la financiación mínima solicitada (500 euros) es adquirir herramientas y equipamientos básicos para el trabajo en el huerto. Si la campaña llega a la cantidad óptima (2.000 euros), el espacio se mejorará, se completará con una valla, se comprará pequeña maquinaria y se contará con un profesional que se encargue de formar a los jóvenes en las tareas que tienen que realizar.

Puedes ayudarles a conseguirlo donando aquí