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Limpiar una senda. Aprender valores

Por Javier Herrero y Marién Fuentes, co-fundadores de ojo de agua-ambiente educativo

Ojo de agua situado en Orba, Alicante, es una iniciativa educativa muy peculiar. Es un lugar que tiende a la sostenibilidad, que se alimenta exclusivamente de energía solar, cuyo edificio está diseñado con criterios bioclimáticos y de bioconstrucción, cuya gestión del agua es plenamente consciente, con capacidad para recoger y almacenar agua de lluvia en torno a un 250.000 l., una piscina biológica y un sistema de fitodepuración de aguas grises y negras.

En este contexto ecológico, la propuesta educativa consiste en que los niños y jóvenes decidan por sí mismos qué, cómo, con qué y durante cuánto tiempo aprender. Prácticamente, el 100% de la actividad responde a su iniciativa.

Limpieza de la senda

ojo-de-aguaEl 76% de los menores y jóvenes que participan en ojo de agua- ambiente educativo decidieron por propia voluntad dedicar un día entero de su vida a retirar vidrios, metales oxidados, escombros y todo tipo de objetos para limpiar una senda en un bosque cercano.

Ojo de agua se encuentra al final de un camino rural de un único carril a 1 km del casco urbano, pero el gran número de familias que desean que sus hijos vivan esta experiencia educativa hace que el acceso se colapse en ocasiones. Por eso, se planteó en la asamblea que se organiza semanalmente, tener la posibilidad de recuperar la continuación del camino y así lograr que más personas puedan acceder caminando hasta ojo de agua.

Para ello fuimos inspirados por un video -“Let´s do it!”- que muestra cómo el 4% de la población de Estonia participó en 2008 en una acción coordinada en todo el país para limpiar sus bosques en un sólo día.

Pasamos a la acción

Formamos 10 grupos de 4 o 5 personas, entre 7 y 19 años, liderados cada uno por alguno de estos jóvenes. Cada persona eligió en qué grupo trabajar. Pedimos al Ayuntamiento que nos apoyara con herramientas. Las familias proporcionaron carretillas, decenas de cubos y guantes. Cada grupo tenía asignado un tramo de la senda para limpiar. Los grupos estaban apoyados por un equipo de 5 adultos que ayudaban a coordinar la acción y -cómo no- también a limpiar.

Tras 4 horas de intenso trabajo, habíamos recogido un volumen de vidrio equivalente a 800 litros, 4 sacas de obra repletas de todo tipo de plásticos y 3 sacas más de metales oxidados, además de muchos otros objetos. Toda la basura -separada y clasificada- fue retirada por los servicios municipales. Al finalizar la jornada, nos reunimos en el bosque, formamos un círculo con las manos y tomamos conciencia de lo que acabábamos de hacer mostrando nuestra gratitud por haber formado parte de ello. Participantes del taller de cine (una de las más de 50 actividades semanales activas en ese momento en ojo de agua) filmaron la actividad y realizaron este video

El aprendizaje

Antes que nada, hemos aprendido el valor del servicio. Nuestro propósito fue partir de una necesidad real y desarrollar una acción que nos beneficiara a todos. Aprendimos que más que quejarnos, podemos hacer algo para cambiar una situación, que somos capaces de resolver problemas, que cuando hacemos algo para beneficio de todos, todos nos ayudan. Aprendimos el valor de la organización, de la disciplina, del trabajo en equipo, de la colaboración, de cuidar de nuestra madre, la tierra.

Sentimos el valor de tener un propósito común importante para todos. Y todo ello lo aprendimos porque decidimos aprenderlo, no porque nadie pensara que era bueno para nosotros, sino porque todas y cada una de las personas que participaron pensaron que era bueno para ellas y para todos.

Con diferencia, lo más destacable fue la sensación de que este medio centenar de jóvenes trabajaron con una entrega, una alegría y un espíritu de unidad que manifestaba su consciencia sobre la importancia y necesidad de este trabajo.

Pero al limpiar la senda, descubrimos otros vertederos cercanos. Nuestro propósito es… limpiarlos también, y seguir aprendiendo.

Cómo regar los huertos urbanos con el agua de la ducha

Por el equipo de Esferic Better Things

Seguramente cada mañana, antes de entrar en la ducha, abres el grifo y dejas que corra el agua mientras esperas a que salga caliente. Muchos de nosotros adoptamos esta mala práctica ya que hasta ahora no había una manera sencilla de evitar que se malgastasen entre 3 y 6 litros por ducha.

Esferic Better Things ha diseñado la primera regadera plegable que permite recoger, transportar cómodamente y reutilizar toda esta agua para el riego de plantas y huertos urbanos: la Bolsa del Agua o Waterdrop.

IMG_4280Esta regadera plegable permite ahorrar más de 1.000 litros de agua al año en las casas, si se utiliza al menos una vez al día. Imagina si la utilizas dos o tres veces. Es una solución sencilla, económica y de sentido común al uso sostenible del agua en los hogares.

Waterdrop no sólo es un objeto para recoger ese agua que malgastamos cada día, es también una llamada a la acción para que no se desperdicie este recurso, busca cambiar los hábitos de consumo y concienciar a la población. Está fabricada con poliuretano termoplástico, un material reciclable y de múltiples usos que puede durar años.

Un niño de 5 años fue el primero que dio la voz de alarma sobre el agua limpia que se estaba yendo por el desagüe y gracias a él, nació Waterdrop. “Con un pequeño gesto evitas que se desperdicie agua. No importa si la gente utiliza la bolsa del agua o un cubo porque lo importante es que valore este recurso natural y lo puedan reutilizar en huertos urbanos y plantas, dar de beber a los animales o usos domésticos”, asegura Suso Chulvi, miembro del equipo de Esferic Better Things.

Esferic es una compañía especializada en desarrollar ideas que solucionan problemas cotidianos de la manera más sostenible posible. También es pionera en diseñar y gestionar campañas de concienciación y de RSC para fomentar una sociedad respetuosa con el medioambiente.

Para conseguir este objetivo llevan a cabo campañas de sensibilización en colegios con las que enseñan a los más pequeños a cuidar el agua. “Los niños aprenden a hacer un uso responsable del agua y es muy importante porque lo que aprenden desde pequeños lo llevarán siempre con ellos”, añade Chulvi.

En el siguiente enlace podéis ver un vídeo para saber cómo usar Waterdrop:

alumnas de la escuela de olba, eruel

Huerto ecológico escolar de Olba, Teruel

Por Maria Niubó Caselles, Comisión huertos, Escuela de Olba. Finalista de la categoría primaria del premio nacional Huertos Educativos Ecológicos, 2013-2014.

Hace tres cursos llegamos a Olba con nuestras dos hijas. Casi desde entonces, mi marido y yo participamos en el huerto ecológico de la Escuela de las niñas, en la comisión creada para el huerto junto con otros padres. La escuela rural de Olba pertenece al CRA-Javalambre (Colegio Rural Agrupado) de la comarca Gúdar-Javalambre y comparte CRA con 6 pueblos más, en total, 28 menores de infantil y primaria.

Con los niños marcamos los primeros bancales y plantamos las primeras plantas. Labrando, regando o sembrando. En poco tiempo el huerto fue dando sus frutos y hemos logrado también cultivar el cariño de los niños y sobretodo de las maestras que tenían claro que era una herramienta básica en su día a día.

huerto ecológico escolar de olbaEn el huerto los más pequeños aprenden la diferencia entre una cebolla y un puerro, qué semillas plantar en primavera, qué flores atraen más a los insectos, cuántas semillas de tabaco hay en una flor, cómo calcular la superfície del huerto, el proceso de la fotosíntesis, aprenden geografía con las lombrices de “California”, a compartir y repartir, a entender las reglas de tres y tantas otras cosas integrándolas de forma natural y en una aula sin paredes al aire libre. Con el huerto escolar ecológico de Olba pretendemos que los niños aprendan de forma práctica, a cuidar su entorno y su alimentación, que crezcan sanos, libres y que tengan unas herramientas para crear su futuro, un futuro basado en unas empresas respetuosas, ecológicas, sostenibles y locales.

El huerto es un gran aprendizaje para ellos, en él se puede aprender la alquimia de la vida, todas las materias que forman el currículum de la escuela las vemos y aprendemos en el huerto. A parte de trabajar todas las materias curriculares en el huerto, los niños realizan todas las tareas necesarias en él con la ayuda de los padres que formamos la comisión de huerto.

Aquí en Olba queremos que los niños vivan la tierra y vean que todo puede salir de ella con unas maestras y unos padres implicados. Y como resaltó Clemente, miembro de la comisión del huerto, en un reportaje que nos hicieron en el Diario de Teruel, “es muy importante que los niños sepan cultivar, el valor que tiene la tierra. Tan importante es que conozcan los alumnos cómo utilizar la azada como el ratón del ordenador. Todo viene de la tierra. Siguiendo las enseñanzas del físico, educador y ecologista F. Capra”.

 

El huerto y el emprendimiento

El huerto está ligado a unos talleres de cocina y alimentación, en los que se elaboran platos que se consumen en la propia escuela, se venden en el mercadillo local, o se venden algunos excedentes en la tienda del pueblo. Queremos que los niños sean autosuficientes a partir de la tierra, teniendo en cuenta los recursos locales y cuidando la tierra sin maltratarla con productos que la perjudiquen.

A partir del trabajo en el huerto los niños han puesto en marcha una pequeña empresa llamada “Lusanai Olba” con la que gestionan sus gastos e ingresos para poder comprar semillas y plantas, ingredientes para los talleres de cocina, y sufragar sus gastos para viajes. El curso pasado fuimos un fin de semana a Amposta a compartir con el CEIP Consol Ferré y este año hemos realizado un viaje de inicio de curso compartiendo con tres escuelas de Navarra y Cantabria, además de visitar diferentes cuevas y un parque natural.

huerto ecológico escolar de olbaEn estos tres últimos cursos hemos conseguido poner en funcionamiento tres huertos que nos han cedido vecinos del pueblo, todos ellos colindantes a la escuela. El curso pasado inauguramos un gran invernadero que conseguimos gracias al Ayuntamiento de Olba, a la Asociación para el desarrollo de la comarca Gúdar-Javalambre, AGUJAMA y al esfuerzo de toda nuestra “Comunidad Educativa Marina”. Con este proyecto queremos abastecernos de planteles tanto nosotros como otras escuelas y personas del pueblo y todo el valle, además de poder ver todo el ciclo de algún cultivo, antes de terminar el curso escolar.

En uno de los huertos estamos construyendo un domo con cañas y pallets. El objetivo del domo es su utilización como aula de naturaleza, sitio para cuentos, relajación y desarrollo de la educación emocional.

En nuestros huertos también tenemos árboles frutales que vamos cuidando, aprendiendo a realizar la poda, a realizar injertos con personas entendidas del pueblo, recoger su fruta y aprender a conservarla.

Desde el curso 2013-2014 participamos también con AGUJAMA en el proyecto PON ARAGÓN EN TU MESA que es un proyecto de colaboración al amparo del programa LEADER, que incluye la actividad de los huertos escolares.

Ahora mismo, el huerto escolar es un orgullo para todos los integrantes de nuestra “Comunidad Educativa Marina”. Puesto que los niños están contentos y sienten suyo el huerto, las maestras desarrollan su trabajo con una pedagogía innovadora y los padres podemos colaborar, en la medida de nuestras posibilidades, de forma directa, en la educación de nuestros hijos. Ya que, no sólo estamos en el huerto sino que participamos en talleres de encuadernación, de relajación, en la biblioteca con la lectura, en carpintería, en el teatro… En nuestra trayectoria se da mucha importancia a la participación de padres y madres, ya en una de nuestras primeras reuniones de la “Comunidad Educativa Marina” expusimos cada família y maestras cómo queríamos que fuese nuestra escuela, y esto es lo que se dijo:

Érase una vez, un grupo de familias y maestras que se juntaron para soñar…
En los bajos de un colegio, de un pequeño pueblo,
mientras sus pequeñas y pequeños jugaban con las  piedras
de su pequeño patio,
dentro, en el aula se ideaban y exponían grandes sueños,
grandes ideas y gran compromiso de cambio y mejora para su recién creada,
comunidad educativa.

Queremos una escuela rural pública donde los niños sean escuchados y tenidos en cuenta. Donde se les transmita una serie de conocimientos pero además se les acompañe en el proceso evolutivo de crecer y formarse como personas. Queremos una escuela rural abierta, inclusiva, donde las personas y el entorno se mezclen, sin fronteras.

 

Más información:

Folleto huerto escolar ecológico de Olba Proyecto de innovación del Aula de Olba ; Corto “Pequeños, grandes agricultores” ; Crowfunding Casetas Herramientas

 

foto trofeos ganadores_III edición huertos educativos ecológicos

Fiesta de los Huertos Educativos Ecológicos

Por Montse Escutia, coordinadora técnica de Asociación Vida Sana

Cuando trabajas en una asociación como Vida Sana la mayoría de los proyectos son muy agradecidos. Aunque tengas que dedicar tiempo y esfuerzo, aunque  las relaciones humanas a veces resultan complicadas, al final siempre tienes la sensación de que ha valido la pena, que has aportado un granito de arena más para conseguir un mundo mejor. Pero si me hicieran escoger sólo uno de los muchos proyectos en los que participamos, el premio Huertos Educativos Ecológicos sería el elegido. Descubrir año tras año el trabajo llevado a cabo por maestros y profesores (maestras y profesoras), muchas veces en condiciones muy precarias, con entornos sociales muy duros y ver lo que son capaces de hacer con un simple huerto, la transformación y el impacto que tiene en los alumnos, en los padres, en el conjunto de la comunidad educativa… es casi un milagro. A eso hay que añadir la nueva categoría de horticultura social que me ha devuelto la confianza en la humanidad a cada proyecto que llegaba.

El pasado viernes 25, en la sala de actos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid,  tuvo lugar el acto de entrega de los premios de la tercera edición. En una sala abarrotada de gente, maestros, familias, niños y niñas, representantes de los centros y entidades premiadas y sus acompañantes, pudimos conocer un poco más a las personas que hay detrás de cada proyecto. Dieron la bienvenida a los presentes  Luis Ricote, director de la ETSIAAB, Mikel García-Prieto presidente de la Fundación Triodos y Angeles Parra presidenta de la Asociación Vida Sana. Paralelamente, en el edificio del  Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano, se llevaron a cabo talleres destinados a los niños que habían asistido al acto organizado por Mamaterra y la cooperativa Germinando.

Apertura de la jornada con luis ricote, director de la ETSIAAB, mikel garcía-prieto presidente de la fundación triodos y angeles parra presidenta de la asociación vida sana y ricardo colmenares director de la fundación triodos

Fueron casi dos horas en las que se contó con un interesante debate inicial en el que participaron los expertos José Carlos Tobalina, experto en Educación Infantil y Ambiental; Rafael Ruiz, jefe del departamento de Educación Ambiental del ayuntamiento de Madrid; y David Pereira, profesor titular de la Universidad Politécnica de Madrid. Seguidamente los premiados hicieron una breve explicación de sus proyectos que, tanto a ellos como a algunos de nosotros, se nos hizo corta. Pero éramos muchos y algunos con un billete de tren de regreso a sus casas que no podía esperar. Como cierre una actuación en directo de los alumnos del colegio Huerta Santa Ana de Sevilla, premiados en la edición anterior, cantando su “Rap del Hortelano”.

Como cada año, fue un acto muy emotivo porque todas esas personas trabajan duro y es un acto público de reconocimiento, es premiarles y decirles que son un ejemplo para la sociedad y que no están solos, porque hay muchas otras personas que, como ellos, trabajan silenciosamente para que nuestros hijos e hijas y para que las personas con más dificultades  tengan en el huerto ecológico un aliado para que su vida sea un poco más fácil y el futuro mucho mejor.

 

jornada huertos educativos y compartidos

Jornada: Huertos educativos y compartidos

Por Fundación Triodos

El próximo día 25 de noviembre tendrá lugar la jornada “Huertos educativos y compartidos” en la que se hará entrega de los galardones del III Premio de Huertos Educativos Ecológicos. La jornada se desarrollará en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid, en el campus de la Ciudad Universitaria, Salón de actos de Agrícolas.

Recuerda que la entrada es gratuita pero el aforo es limitado, por lo que es necesario inscribirse.

Los centros ganadores de esta edición han sido:

CATEGORÍA EDUCACIÓN PRIMARIA

Primer premio: CRA L’Albada. Bujaraloz (Zaragoza)
Proyecto llevado a cabo en un colegio rural con una amplia participación e implicación de su entorno familiar y social. El huerto es un proyecto transversal en el que participan todos los alumnos y se desarrollan sesiones muy bien planificadas con una metodología activa y participativa.

Accésit: CEIP Bartolomé Nicolau. Talavera de la Reina (Toledo)
Proyecto interdisciplinar de centro en el que todos los cursos están implicados. Se ha valorado la fuerte implicación de las familias a través del Club de Familias en la Naturaleza y la promoción de la alimentación a través de actividades como la elaboración de un libro de recetas o los talleres Masterchef.

CATEGORÍA EDUCACIÓN SECUNDARIA

Primer premio: IES Joaquín Romero Murube. Sevilla
A pesar de las dificultades y de un entorno socioeconómico poco favorable, este instituto propone un proyecto innovador en el que el huerto es una herramienta utilizada por todos los departamentos. A su vez el instituto también aporta soluciones a las familias más desfavorecidas ofreciéndoles un espacio para el cultivo de sus propias hortalizas.

Accésit: IES Albert Einstein. Sevilla
Situado en un entorno urbano de enormes dificultades socioeducativas, el huerto ecológico es un proyecto de compensación educativa que ha permitido recuperar espacios baldíos a la vez que fomenta la cooperación entre los alumnos y favorece su aprendizaje. El huerto también sirve de banco de alimentos para las familias más desfavorecidas.

CATEGORÍA AGRICULTURA SOCIAL

Primer premio: Fundació Cassià Just. Sant Boi de Llobregat (Barcelona)
Proyecto de inserción laboral destinado a personas con fragilidades mentales y sociales. Se basa en la recuperación de suelos agrícolas y fomento de la agricultura ecológica en una zona con una alta presión urbanística, fomento de la “masoveria” social y comercialización de verduras ecológicas a través del servicio de catering “Cuina Justa” y tiendas especializadas en productos ecológicos.

Accésit: Asprodes. Salamanca
Proyecto destinado a personas con discapacidades basado en la formación y la empleabilidad en el campo de la agrojardinería ecológica. Se ha valorado la implicación de un gran número de personas de toda la provincia en una zona donde este tipo de iniciativas no son muy comunes.

Los ganadores del primer recibirán un galardón de autor y una dotación económica de 1.000 para destinarla al proyecto presentado. Los ganadores del accésit recibirán un galardón de autor y material para el huerto escolar, mientras que los finalistas recibirán un diploma acreditativo. El listado completo de centros finalistas puede consultarse en:
www.mamaterra.info

Desde la Fundación Triodos animamos a todos los centros que tienen un huerto ecológico a participar en esta jornada destacando el huerto como una herramienta esencial para una educación en valores.

 

Cultivando la inteligencia emocional

Por Salud Molina y Avelino Carrascosa docentes del colegio concertado de educación especial Luís Pastor. APROSMO. Motril, Granada.

En el centro desarrollamos nuestra labor docente en el ámbito de jardinería y horticultura desde hace 25 años, siempre con alumnos discapacitados físicos y psíquicos.

Durante todo este período,  hemos descubierto que nuestro proyecto tiene una clara sintonía con las semillas:

Colegio Luis Pastor, Granada1º- Se comienzan a crear los huertos e instalaciones para realizar las diferentes actividades que configuran el proyecto: el paralelismo es la semilla – alumnos.

2º- Se procede a realizar los diferentes cultivos que requieren mantenimiento, riegos, cuidados: el paralelismo es la siembra y germinación – aprendizajes cognitivos y emociones.

3º- Se retiran las malas hierbas y se vigilan las plagas que puedan dañar las cosechas: el paralelismo es combatir sin pesticidas – gestionar los conflictos con asertividad, transformando los estímulos negativos en metas y propósitos de superación personal.

Nuestro proyecto de huerto ecológico tiene un claro enfoque holístico, parte de que cada ser es único e irrepetible, pero al mismo tiempo está intrínsecamente relacionado con todo lo que le rodea. Se trata de una visión creativa e integral, una totalidad entre el hemisferio izquierdo del cerebro (lógico, analítico y racional) y el hemisferio derecho (imaginativo, intuitivo, creativo y emocional).

Nos hemos empeñado en que nuestro proyecto vaya más allá, sin menospreciarlo, del aspecto cognitivo y aborda también el aspecto emocional.  Trabajamos la inteligencia emocional tratando que los alumnos se conozcan a sí mismos y de esta manera conseguir que se sientan bien consigo mismos (inteligencia intrapersonal) y con los demás (inteligencia interpersonal).

¿Cómo se puede usar la naturaleza como medio para que los alumnos se conozcan a si mismos?

Para empezar, nosotros escuchamos música para relajación con elementos sonoros de la naturaleza: agua, arroyo, pájaros, viento, oleaje… y pedimos al alumno que escuche sin hablar, con los ojos cerrados, tumbado o sentado.
Volvemos a escuchar el audio que dura un par de minutos y ahora, en esta segunda audición, pedimos al alumno que vaya controlando la respiración y que intente imitar los sonidos con el movimiento, por ejemplo: cada vez que surja el elemento pájaro que abra los brazos y finja el vuelo, cuando surja el elemento agua, que mueva la cabeza según considere el movimiento del agua etc.

El resultado es muy terapéutico, los jóvenes se relajan y aprenden a gestionar sus emociones.
Cuando los alumnos ya han adquirido técnica, lo ideal es enseñar estas habilidades en la escuela en situaciones reales, no fuera del currículum, mediante las actividades que se llevan a cabo en cada una de las áreas en todos los niveles educativos.

Nuestro proyecto al que llamamos “Red Infusión de Valores”, nos permite desarrollar todas estas habilidades mediante las tareas de huerto, jardinería y horticultura, donde los jóvenes aprenden interactuando en y con el medio: manipulan, observan, reflexionan, desarrollan la atención, la concentración, la memoria, la percepción, la coordinación viso-motora, la motricidad fina y gruesa, las sensaciones mediante el contacto con texturas, aromas, colores, contrastes etc.

Todo esto es muy importante para el abordaje de las inteligencias múltiples, las emociones y los valores.

Colegio Luis Pastor, Granada

 

huerto escolar Luis pastor

Trabajando los valores en un vivero ecológico

Por Salud Molina y Avelino Carrascosa docentes del colegio concertado de educación especial Luís Pastor. APROSMO. Motril, Granada.

Nuestro Proyecto va dirigido a los alumnos en Etapa de Formación y Transición a la Vida Adulta y Laboral (P.F.T.V.A.L), con edades comprendidas entre 17/21años.

Desarrollamos nuestra labor docente en el ámbito de jardinería y horticultura desde hace 25 años, siempre con alumnos discapacitados físicos y psíquicos.

Toda nuestra experiencia educativa se ha basado en proyectos. Inicialmente emprendimos uno de “Huerto escolar ecológico, que construimos nosotros mismos con materiales reciclados. Eran un huerto y un vivero muy rudimentarios, pero fue el comienzo de un escenario natural que nos permitió poner en escena día a día el quehacer educativo de una manera relajada, creativa y libre… Contábamos con un grupo de alumnos procedentes de zonas marginales con alteraciones de conducta, delincuencia, conductuales… Se observaba que las conductas se corregían y los jóvenes “normalizaban” sus vidas ganando en autoestima y creciendo en valores.

semillerosPosteriormente, decidimos por unanimidad, dada la acusada sequía que sufría nuestra comarca a inicios de los 90, cultivar planta forestal. Realizamos un “Proyecto educativo de reforestación” cuyo desarrollo se prolongó durante 10 años con campañas de reforestación para escolares.

Se cultivaron plantas para todos los colegios de los municipios de nuestra comarca, en colaboración con la Agencia de Medio Ambiente, que se encargó de designar las zonas a reforestar.

Posteriormente, realizamos otro proyecto educativo de “Cultivo de planta ornamental”, con el fin de decorar y embellecer parques y jardines de nuestra ciudad así como de suministrar plantas al centro de jardinería de nuestro centro especial de empleo, donde acuden nuestros alumnos al finalizar su etapa escolar.

Actualmente continuamos con las plantas ornamentales pero hemos realizado un proyecto para el “Cultivo de hortalizas y verduras ecológicas” así como para el “Cultivo de plantas medicinales, culinarias y aromática”.

¿Qué hemos conseguido con todos estos proyectos?

Hemos conseguido familiarizar a nuestros alumnos con el valor de una alimentación sana para prevenir enfermedades, han aprendido las propiedades terapéuticas de las plantas medicinales y sobre todo se han concienciado de la importancia del consumo responsable, de las ventajas de trabajar en equipo abriendo puertas a las emociones para, reconocerlas, manifestarlas y/o canalizarlas adecuadamente. En definitiva, el trabajo nos ha servido para crecer en valores.

huerto colegio Luis Pastor

Podéis encontrar mucha más información sobre nuestro proyecto consultando los siguientes enlaces: