Carnaval

Huerto a ritmo de carnaval

Por Patricia González Irala, madre de un alumno de la Escuela Ideo, Madrid.

Uno de los muchísimos motivos por los que nos encanta el proyecto de la Escuela Ideo de Las Tablas (Madrid), es que los niños de infantil tienen la posibilidad de disfrutar de un pequeño huerto dentro del cole y aprender así, desde pequeñitos, que las verduras no crecen en el supermercado.

Carnaval4Nuestro hijo Hugo, con 3 años, está aprendiendo a distinguir unas verduras de otras, está teniendo la suerte de poder tocarlas, olerlas e incluso de probarlas directamente de la tierra. También tiene la posibilidad de participar de los cuidados de “Moradita”, la planta de su clase.

Por eso, cuando el colegio nos planteó el reto de buscar un disfraz para la fiesta de Carnaval en torno a la temática del cambio climático para despertar la conciencia ecológica, nos pareció que un disfraz de huerto podía ser buena idea. Fue muy fácil hacerlo y, lo que es más importante, pudimos colaborar todos en su preparación, incluido el propio Hugo.

Para nosotros era fundamental contar con que a nuestro hijo no le apasiona disfrazarse, así que tenía que ser algo muy sencillo, fácil de quitar, fácil de poner y que no le impidiera saltar, correr y jugar como hace siempre, o el disfraz no iba a durar ni cinco minutos.

Así que lo primero que hicimos fue comprar un trozo de tela marrón de unos 50x140cm, hicimos un agujero del tamaño de la cabeza en el centro y ya teníamos la tierra de nuestro huerto. También compramos recortes de fieltro de colores: naranja, verde, marrón y morado, para poder hacer los frutos, y rotuladores permanentes. ¡Ah! Y en la tienda del barrio encontramos unas pegatinas de bichitos muy divertidas, una pala y un rastrillo.

Carnaval1Ya con todo el material en casa lo único que nos quedaba por hacer era dibujar las verduras en el fieltro, recortarlas y pegarlas, con pegamento de barra del de toda la vida. Hugo iba colocando pegatinas de bichitos y adivinando qué verduras estábamos pegando. Por el otro lado, dibujamos con los rotuladores “El huerto de los Pandas” y con la ayuda de nuestro hijo coloreamos cada letra. Lo llamamos así porque “Los Pandas” es la clase de Hugo en el cole y todos los niños tienen un bonito sentimiento de “orgullo panda”, por lo que nos pareció más divertido.

Quizá no sea el disfraz más bonito del mundo pero para nosotros fue una experiencia muy enriquecedora poder comprobar, mientras hacíamos juntos el disfraz, lo que nuestro hijo había aprendido en el huerto del cole y la importancia que este espacio educativo tenía para ellos. Además estas fiestas temáticas son una excusa perfecta para practicar actividades artísticas con los pequeños, hacer manualidades y fomentar su creatividad mientras trabajamos su conciencia ecológica.

Y es que ¡el huerto escolar da para todo!

Encurtidos

Los encurtidos: experiencia natural y ecológica en el aula

Por José Marín Gil, Ceip Cervantes, Molina de Segura (Murcia)

Desde hace cientos de años, los humanos se preocuparon por garantizarse el consumo de hortalizas y frutos en determinados momentos en los que escaseaban porque estaban fuera de la época de cultivo. Así, a lo largo de la historia, las sociedades humanas, en su constante cambio social y desarrollo, con el fin de mejorar sus condiciones de vida y de cubrir sus necesidades básicas en perfecta armonía con su medio, pretendieron descubrir y averiguar de qué manera podrían conservar hortalizas y frutas y por tanto, garantizarse el consumo de las mismas, en la época invernal.

Mediante la observación y analizando los fenómenos naturales que ocurrían a su alrededor y, probablemente, sin entender los procesos físicos y químicos que ocurrían y que retrasaban la putrefacción de los alimentos, fue como aquellos primeros hombres y mujeres descubrieron distintos modos de conservarlos. Entre los variados modos de conservación de alimentos, destaca el encurtido de frutas y hortalizas.

Cervantes

¿Para qué llevar los encurtidos a la escuela?

Son varias las razones por las que llevamos a nuestras aulas la conservación de ciertas hortalizas y frutos, más concretamente, el encurtido:

  1. El propio alumnado conoce cómo determinadas hortalizas y frutos se pueden conservar mediante un proceso artesano, tradicional, natural y ecológico, manteniendo sus características nutritivas durante varios meses.
  2. Lo más pequeños aprenden historia conociendo la técnica del encurtido, una práctica bien antigua y que aún hoy día sigue utilizándose en nuestra localidad por huertanos y huertanas.
  3. Aprenden las propiedades de algunos alimentos al experimentar directamente con ellos. En este sentido, van a captar la importancia del vinagre como elemento fundamental por sus propiedades antisépticas, y que además impide la descomposición o putrefacción del fruto u hortaliza que queremos conservar. También, de la sal, como sustancia que ayuda a mantener la dureza y solidez de los frutos y hortalizas y les proporciona sabor.
  4. Experimentan la manera de llevar a cabo la conserva de alimentos cien por cien natural y ecológica, sin la utilización de aditivos químicos: colorantes, conservantes, antioxidantes, estabilizantes, potenciadores del sabor…
  5. Van a conectar y asociar la propia realidad del huerto con las propuestas curriculares de las materias en las que se incluyen: ciencias sociales, ciencias naturales, matemáticas, plástica y profundización en lengua.

FASES PIMIENTODespués de realizar esta experiencia con nuestros alumnos hemos podido comprobar que ha sido muy enriquecedora para todos. Como si se tratase de un laboratorio, mediante esta práctica ellos mismos han demostrado que determinadas hortalizas se pueden consumir perfectamente después de varios meses, han observado que los frutos modifican el color de su tejido vegetal después de unos días pero que no se pudren y mantienen toda su consistencia gracias a las propiedades de la sal y el vinagre. Y sobre todo, les ha servido también para entender algunos conceptos matemáticos como la densidad, al ver que se modifica en el agua cuando agregamos sal y al observar que es una magnitud que pone en relación la masa de un cuerpo y el volumen que ocupa el mismo.

Desde el CEIP Cervantes de Molina de Segura, os animamos a practicar la técnica del encurtido con vuestros alumnos y os dejamos todos los detalles para que no tengáis ningún problema para conservar vuestra próxima cosecha de pimientos.

cosecha de calabazas

Experiencias sin ventanas

Por la familia del CEIP Daniel Vázquez Díaz, Aravaca, Madrid.

En nuestro centro educativo las experiencias se viven sin ventanas y el esfuerzo, la paciencia, la sorpresa, la recompensa  y la capacidad de compartir en un entorno abierto es el origen natural de la vida.

Fue hace ya muchos años cuando una maestra, ya jubilada, inició a los niños del CEIP Daniel Vázquez Díaz en las labores del huerto. Plantaron patatas y lechugas, en un lugar pequeño cercano al patio de recreo. El conserje, también ya jubilado, plantó un olivo, un laurel, y muchos rosales.

Cosecha DVDEsa fue la primera semilla en nuestro centro y desde hace ya unos años tomamos el relevo y seguimos enseñando a los niños la importancia del trabajo en el huerto escolar.

El CEIP Daniel Vázquez Díaz, es un colegio público de Madrid, situado en el barrio de Valdezarza (Moncloa-Aravaca). Este colegio es de línea 1, sólo hay un grupo de niños por curso y somos vecinos de una guardería que comparte edificio con nosotros. Muchos de esos bebés son alumnos de nuestro cole cuando ya pueden ser escolarizados.

Nuestro cole es especial porque los alumnos conviven con otros alumnos con problemas de aprendizaje. Tenemos un aula (aula pasos) donde se esfuerzan para lograr superar esa dificultad y todos vivimos la convivencia desde la posibilidad de entender que las diferencias nos unen, sintiendo una especial sensibilidad por el otro, y el huerto les enseña a todos a desarrollarse y a convivir.

Compartimos con vosotros algunos talleres que hemos hecho con nuestros alumnos, ¡esperamos que os sean útiles!:

“Del huerto a la cocina y luego a la barriga”

Cabello de angelLos niños recogieron calabazas en el huerto y en el taller de actividades múltiples las manipularon hasta conseguir el producto elaborado. Este año nos decidimos a hacer cabello de ángel, una receta muy sencilla que con pocos ingredientes y con unos cuantos utensilios de cocina nos permitió manipular nuestras calabazas y probar lo ricas que estaban. Solo necesitamos la pulpa de la calabaza, azúcar, un poco de canela y la ralladura de un limón.

“Mi semilla en la botella”

Con semillas de lechuga y una botella pequeña construimos un semillero donde vimos crecer a las lechugas desde el origen (semilla) hasta el plantón.

“Dale nombre a nuestro huerto”

Los niños elaboraron con lápices de colores y papel pequeños cuadros donde expresaron con creatividad sus ideas de cómo llamarle (“El huerto sopa de caracol”, “El divertihuerto”, “El superhuerto DVD”, “El huerto de los colores”…)

Dale de comer a la compostera”

En esta actividad pedimos la colaboración de los alumnos llevando a la compostera la materia orgánica de los alimentos que toman en casa y cuyas pieles, mondas, etc. nos traen para poder tener compost y alimentar a la tierra.

Todos los alumnos que viven estas experiencias lo hacen de forma voluntaria, ellos deciden su compromiso con el huerto del cole y siempre tenemos listas de espera.

Huerto colegio Santa Ana

El “Rap del hortelano”

Por Andrés Melero, profesor del colegio Huerta Santa Ana, Sevilla. Ganador del tercer premio en la categoría de Primaria del premio nacional Huertos Escolares Ecológicos

Lo dice cualquier manual de educación mínimamente actualizado: hay que partir de conocimientos previos y conectar los aprendizajes con la realidad vital y cotidiana. Poner en práctica ese mantra es verificar una y otra vez su utilidad. Cansados de contenidos y curriculums impuestos, los alumnos agradecen infinitamente estas conexiones con sus intereses adolescentes. Por ello, introducir músicas familiares a ellos, desde cualquier área curricular, es éxito asegurado en cuanto a interés y participación.

Se daban las circunstancias idóneas: un grupo muy motivado con el huerto y la cooperativa que habíamos fundado en torno a él. Un profesor motivado y aficionado a la música con conocimientos de edición musical. Un grupo de alumnos raperos y alumnas bailongas. Una actuación de fin de curso por concretar. A partir de ahí todo fue fácil. En tan solo una sesión elaboramos una lluvia de ideas a la que fuimos dando forma y métrica sobre la marcha. Después de un año trabajando nuestro huerto, dichas ideas se agolpaban en las bocas de los niños y todas ellas destilaban una esencia ecológica y conservacionista que, per se, justificaba todos los esfuerzos. Más allá de todas las berenjenas y lechugas recolectadas, el principal objetivo de acercar la escuela a la tierra y despertar el deseo de cuidarla estaba alcanzado.El rap del hortelano

Un grupo de niñas diseñó la indumentaria y la coreografía grupal. Sorprendentemente nadie quiso quedarse fuera del show y los ensayos terminaron de consolidar el espíritu hortelano y comunal que azadones y regaderas habían ido puliendo durante todo el curso. Y el ingrediente fundamental, la diversión. Tratamos de eliminar en los ensayos el exceso de rigor académico y la perfección coreográfica o vocal en pro del disfrute constante, de la risa del cuerpo en movimiento y de las emociones positivas y sinérgicas que genera la actividad grupal.

Había mensaje que transmitir, había experiencias que contar, había motivación y ganas de pasarlo bien. La actuación fue todo un éxito y, aunque ya han pasado unos meses, sigue hoy fomentando el espíritu de grupo en torno a la actividad agrícola. Luego vino la motivación del premio y una entrevista en radio nacional terminó de emocionarnos y reilusionarnos a todos. Movidos por el espíritu de superación, queremos ahora convertirlo en videoclip. Pero dejemos que el rap hable por si solo:

Yo soy Eduardo, nuevo en el colegio
estar con este grupo está siendo un privilegio.
Venimos a hablaros de una cooperativa
donde todos trabajamos de forma emotiva.
Yo sinceramente no me imaginaba
que me iba a gustar tanto cuidar y sembrar habas.
Tenemos un problema, no nos crece nada,
con ayuda de un equipo combatiremos las plagas.

ESTRIBILLO:El rap del hortelano
Rap del huerta, lógica ilógica,
de una tierra muerta sale una huerta ecológica.
Rap del huerta, lógica ilógica,
de una tierra muerta sale una huerta ecológica.
Ir andando al huerto no nos da pereza,
aprendemos mucho y todo nos interesa.
La naturaleza tratamos con respeto,
y el calabacín ahora es Cucurbita pepo.

Trabajamos con las manos, mano a mano, codo a codo,
los productos de la huerta valen más que todo el oro.
Queremos sembrar paz en la memoria,
Y por eso nuestra huerta grabaremos en la historia.
Wonderful ground, es nuestro nombre
así alimentamos a mujeres y hombres.
Es fundamental comer las hortalizas,
para que nuestros padres no nos den la paliza.

ESTRIBILLO

Mente sana in corpore sano,
cuidar la Pacha mama nos hace más humanos.
Un poco de conciencia para cuidar la Tierra,
Sacamos las manos y escondemos las piedras.
No a los químicos ni a los plaguicidas
comer estos venenos es un acto suicida.
Así nos despedimos, este ha sido un buen año
el huerto nos permite salirnos del rebaño.

Os animamos a escuchar nuestro rap y la entrevista que de Josefina Maestre, en el programa de radio nacional “Reserva natural”.

Huerto Waldorf

El arte de la horticultura

Por Alicia Sainz Rodrigo, maestra de horticultura y paisaje de la Escuela-Secundaria Tretzevents Waldorf Steiner de la Floresta, Barcelona.

Hort y cultura, así llaman mis alumnos del centro de Secundaria Tretzevents Waldorf-Steiner, la Floresta, a la clase. También, de forma irónica, a veces la llaman “hortotortura”, pero en realidad les encanta salir del aula, poder sentirse bajo el cielo abierto y que el frío o el sol les toque, “es un momento de respiración”, me han expresado algunos de ellos.

Bidón de dinamizaciones

Bidón de dinamizaciones

Salimos y construimos bancales profundos y escalones en la tierra, para evitar resbalones, picando y reteniendo la tierra, nivelando. Y trabajamos en equipo, con picos, palas, azadas, bici aradas y fangas. Hacemos las vallas que protegen los huertos de los animales, ¡y las rehacemos!, puesto que los jabalís son insistentes. Nosotros también.

En la Escuela Waldorf, horticultura es el momento de conexión y observación de la naturaleza y sus ciclos. Somos “Jardineros del Cosmos” y a través del huerto aprehendemos que todo está relacionado, tal y como lo explican las propias palabras a través de su significado: Bio Dinámica (ritmo natural), Perma Cultura (cultura permanente), Fractal Natural (porción que se repite en distintas escalas y nos da la secuencia “Pi”), Trans Génicos (Transgredir los genes), Compost (diversidad), Dinamización (acción de iniciar un movimiento), Inpermanencia (Wabi-Sabi, el arte natural de lo que no permanece), Agrimensura (la medida de la agricultura), Paisaje (entorno), Injertos (para la nueva vida).

HorticulturaEl huerto escolar se puede usar para innumerables actividades a nivel pedagógico. Para nosotros es muy importante fomentar el arte a través de la horticultura. Hacemos semillas de barro, a las que les damos cualidades que nos gustaría tener a nosotros mismos, que cultivamos en nuestro interior, como si fuésemos fractalmente un planeta Tierra también. Pintamos con acuarelas la metamorfosis de las plantas, para ser capaces de crecer sanos en nuestra propia metamorfosis.

En los huertos podemos ver una proyección de la sociedad:

Los huertos masivos, transgredidos genéticamente y llenos de pesticidas van a parar a una sociedad masiva, llena de necesidades sintéticas y farmacológicas.

Los huertos ecológicos escolares nos enseñan acerca de la sensibilidad del mundo vegetal y de las necesidades de la tierra, aprehendiendo con los ritmos y patrones naturales.

El huerto ecológico escolar permite a los jóvenes vivenciar los alimentos más allá de la tienda, acercándoles a la realidad de la Tierra y el humano en armonía con el cosmos.

Un aula en el huerto

El huerto, un aula transversal

Por Andrea Estrella Torres, responsable del área de huertos escolares del grupo agroecológico Germinando.

En Germinando, llevamos varios años trabajando en huertos escolares. Esta experiencia nos ha permitido comprobar que lo que hace que un huerto funcione a largo plazo es la implicación de toda la comunidad educativa (el equipo docente, el equipo directivo, el AMPA, el comedor, las educadoras….). De nada sirve que sólo una parte de la comunidad  se implique y asuma el mantenimiento del huerto. Es necesario que, de una u otra manera, todos los agentes de la comunidad educativa se apropien del espacio común de aprendizaje en el que puede convertirse el huerto.

¿Cómo podemos impartir los contenidos curriculares en el huerto?

Uno de los factores que hacen que el huerto escolar tenga éxito es su utilización de forma transversal en el proyecto curricular del centro. Es fundamental el apoyo al profesorado de forma que maestros y maestras adquieran las herramientas neHuerto y creatividadcesarias para enlazar los contenidos curriculares con el aprendizaje significativo y vivencial en el huerto. Esto significa acompañar y crear de forma participativa, junto a los equipos docentes, estrategias para la incorporación del huerto escolar en el diseño curricular. Hay que conseguir utilizarlo como herramienta pedagógica para el desarrollo, en otro contexto, de los contenidos curriculares. De esta forma, en el huerto podemos aprender, sobre unidades de medida y superficie o desarrollar la psicomotricidad fina y la creatividad haciendo maravillosos cuadros con semillas. Por supuesto, trabajaremos los ciclos naturales, los elementos de los ecosistemas, las partes de las plantas y muchos más contenidos de las ciencias naturales.

El desafío es que el huerto sea visto e incorporado a las prácticas pedagógicas y didácticas cotidianas; que adquiera sentido y valor dentro del proyecto educativo del centro. La premisa es que un huerto escolar es un aula expandida y, al revés, el aula puede re-naturalizarse: el huerto es parte del aula y el aula es parte del huerto. Las fronteras entre ambos son imaginarias, no físicas. Por este motivo, no se trata sólo de subordinar el huerto a la estrategia docente.

Los huertos escolares abren la posibilidad de desarrollar una práctica pedagógica transformadora. El huerto es una propuesta de alcances mayores: busca, desde sus presupuestos participativos, horizontales, democráticos, vivenciales, etc. contribuir a ensanchar las posibilidades de las iniciativas docentes tradicionales. Los huertos escolares no son un ornamento o un lujo puntual o esporádico. El huerto aspira a ser un espacio en permanente evolución y una influencia activa para la transformación paulatina de los modos de enseñanza y aprendizaje que hemos conocido hasta ahora.

Si quieres saber más o necesitas asesoramiento, formación y materiales para tu huerto educativo puedes pasar por nuestro espacio agroecológico en la calle Tribulete, 25 (en Lavapiés, Madrid). O puedes visitar nuestra web www.germinando.es. Estaremos encantadas de ayudarte en el diseño y dinamización del huerto escolar.

Aprendiendo con ejemplos del huerto