red de huertos escolares murcia

10º aniversario de la Red de Huertos Escolares del Municipio de Murcia

Por Juan José Robles, coordinador de la Red de Huertos del Municipio de Murcia. 

La Red de huertos escolares del municipio de Murcia (RHEMU) celebra en este curso 2017/2018 sus 10 años de vida. Con este motivo el pasado 1 de marzo organizaron unas jornadas de intercambio de experiencias de la RHEMU con todos los centros educativos pertenecientes a esta red.

El objetivo de estas jornadas fue fomentar el intercambio de información entre los centros educativos, así como analizar los procesos de trabajo llevados a cabo, sus fortalezas y debilidades.

La jornada se desarrolló con la exposición de 4 experiencias, que iban desde educación infantil hasta ciclos formativos:

  • Experiencia de educación infantil con el CEIP José Rubio Gomariz Actividades en el huerto de Lola”. Sonia Pozas Martínez y Pilar Serrano Ureña.
  • Experiencia de educación infantil y primaria con el CEIP Ntra Sra. de la Arrixaca El Huerto de mi cole”. María Amparo Márquez Méndez, María Cristina Portillo Muñoz, Mauricio Monserrate Cánovas.
  • Experiencia de educación secundaria por el Colegio Santa Joaquina de Vedruna. “El huerto con ciencia”. Luís Zurita Herrera y María Dolores González Guillén.
  • Experiencia de trabajo con todos los niveles educativos, Colegio Severo Ochoa. Nuestro huerto, espacio para todos”. Montserrat Martínez Morote y Antonio Luís Guinea Serrano.

También se llevaron a cabo dos ponencias, “10 años de la Red de Huertos Escolares Ecológicos del Municipio de Murcia” a cargo del coordinador de la RHEMU Juan José Robles y la ponencia marco “Una visión de los huertos escolares en España” a cargo del director de la Fundación Triodos, Ricardo Colmenares Gil.

En estas jornadas participaron 60 docentes y 10 representantes de las AMPAS de los centros participantes en la RHEMU, que en este curso suman 46 centros educativos del municipio de Murcia.

10º aniversario Red de huertos murcia

Durante esta década de trabajo, la RHEMU se ha consolidado como un recurso educativo cada vez más demandado por los centros ya que se encarga de gestionar y organizar las múltiples actividades que se realizan a lo largo del curso escolar, atendiendo a 7.000 escolares de Infantil, Primaria y Secundaria. La red se puso en marcha en el curso 2007/2008 y, desde entonces, ha dado servicio a 72 centros en total.

La RHEMU sigue apostando por su modelo de gestión ofreciendo a los centros educativos un servicio de asesoramiento, ayuda a la planificación y puesta en marcha de los huertos, un premio anual, préstamo de herramientas, servicio de bibliografía y documentación de huertos escolares y agricultura ecológica, actividades de educación ambiental, realización de unidades didácticas para los huertos escolares, charlas, difusión de los huertos escolares en webs y redes sociales y organización de jornadas de formación para intercambio de experiencias.

concurso Efinco

I Concurso “Diseña tu casa + sostenible”

Por Ana I. Menéndez Suárez, socia fundadora de Enersen, gerente de Efinco.

Enersen (integrada por Efinco, Uría Ingeniería y LACC Ingenieros) es una empresa nacida para promover y participar en proyectos que se postulen en la “reducción de consumo, la huella ecológica y la gestión eficiente de la energía” y solo acepta proyectos que cumplan con estos objetivos fundacionales.

La idea de trabajar con niños y niñas siempre ha estado latente, ya que son capaces de pensar sin las restricciones técnicas, económicas y culturales de los adultos y nunca dejan de sorprendernos.

¿Qué entienden los niños por hogares y barrios eficientes y sostenibles? ¿Coinciden con la visión real? ¿Propondrían otras soluciones más innovadoras al desconocer los límites técnicos?

Para obtener la respuesta a estas preguntas, hemos puesto en marcha esta primera edición del concurso “Diseña tu casa + sostenible” en el que se pretende hacer pensar a un equipo multidisciplinar, compuesto por profesores y niños de distintas edades, en un edificio donde se podría vivir y en el que la gestión de recursos energéticos y medioambientales sea el eje principal.

Este año, aprovechando la feria de Expoenergía 2018, hemos aunado fuerzas con distintas instituciones (Consejería de Educación de Asturias, Fundación Energía del Nalón, Ayuntamiento de Langreo, Colegio de Arquitectos, Colegio de Ingenieros, Colegio de Aparejadores y Procinsa) para impulsar este concurso que busca implicar de un modo activo y dinámico a la ciudadanía y en especial a las generaciones más jóvenes, más exigentes con la necesidad de combatir el cambio climático y con defender los valores de un entorno más saludable, pero que aún no tienen una conciencia de las barreras.

En este primer certamen se ha propuesto una actividad inminentemente práctica que haga pensar a los niños y adolescentes sobre cómo intervenir en el entorno más inmediato guiados por los centros educativos. Se trata de un concurso de “nuevos talentos en materia de eficiencia energética y sostenibilidad” aplicado a un entorno conocido; nuestros hogares, barrios y ciudades.

El plazo de presentación de proyectos está abierto hasta el 23 de abril. Puedes conocer todos los detalles del concurso consultando las bases aquí.

efinco

app-huertarea

Huertarea: una app para organizar el trabajo de cultivar en grupo

Por Raquel Gálvez, coordinadora del proyecto Parcel·les

Si eres parte de un huerto urbano es que “huertareas”. ¡Vale! el verbo “huertarear” nos lo hemos inventado, pero es una palabra que nos gusta y ha servido para darle nombre a las tareas compartidas que se hacen en un huerto urbano comunitario.

Y es que de ahí surge la idea de la aplicación Huertarea, que ayuda a hacer una gestión más compensada del trabajo en comunidad de un huerto urbano a través de una comunicación sencilla de las tareas, y a visibilizar la contribución que cada uno hace al proyecto mediante un sistema sencillo y lúdico.

¿Cómo surge Huertarea?

Nuestro propósito fue averiguar qué era lo más complicado de llevar adelante un huerto urbano colectivo. Nos dimos cuenta de que lo más difícil no era tanto aquello de “¿Sabré hacerlo? No he plantado un tomate en mi vida” que algunos urbanitas nos decían, ya que como nos contaron agrourbanitas veteranos al hacerlo de forma colectiva “se aprende por ósmosis”, porque siempre tienes vecinos y compañeros de huertos que te enseñan, o tienes una persona que te acompaña y resuelve dudas.

Descubrimos que lo que les preocupa de verdad es que “el trabajo común suele recaer siempre sobre los mismos, a los demás parece que se les olvida que es ocio para todos y con el tiempo los de siempre se queman”. Según nos cuentan, detrás de esto está el hecho de que “la mayoría ya no estamos acostumbrados a trabajar en comunidad, (para muchas personas el huerto urbano es su primera experiencia de proyecto en comunidad) o que la ilusión del principio se va desvaneciendo.

Esto no es tan diferente de otros proyectos colectivos, pero en el caso de un huerto urbano además del proyecto y las personas, también implica el cuidado de la tierra y el espacio. El reto era trabajar y cuidar el grupo para tener un huerto con futuro. Teníamos claro que esto no se soluciona con una app, porque tiene que ver con algo más de fondo, como la gobernanza, la facilitación y mediación de la comunidad, como muy bien explican en Ciudad Huerto. Pero sí pensamos que podíamos poner nuestro grano de arena para lograrlo con una herramienta que ayudará en la organización y visualización del día a día, que respondiera a esta pregunta:

¿Cómo podríamos incentivar la participación y reforzar la comunicación necesaria del trabajo en comunidad? Nuestra idea fue crear una app sencilla y con un elemento lúdico que se pudiera adaptar al funcionamiento de cada huerto urbano comunitario.

 

huertarea

Pero ¿qué se puede hacer con Huertarea?

Estos son algunos ejemplos:

  • Crear y comunicar tareas de forma más fácil y visual para todos, ver quién puede asistir y quién no, ver si nos faltan manos para actuar a tiempo…
  • Revisar el estado y cuidado de parcelas o zonas del espacio, poner sobre aviso para que nadie se duerma ni se descuide nada.
  • Incentivar y motivar a la participación a través de la elección de ciertas tareas y con un sistema de logros que se consiguen por participar y que sea acorde al sistema de gobernanza y participación de la comunidad o proyecto

 ¿Quieres probarla para poner en común y organizar las tareas y actividades del huerto comunitario en el que participas? Descárgarte gratis la app para Android.

Nos gustaría mucho seguir mejorando Huertarea, que además es Open Source para que más personas puedan disfrutarla y también mejorarla. Por favor, si detectas algún error o quieres proponernos mejoras cuéntanos: hola@parcelllesnostres.com. Y si quieres saber más sobre el proceso de investigación detrás de la app, échale un vistazo a Parcel·les.

 

Un huerto especial y sostenible

Por Pepe Romero Manzano, responsable del taller de horticultura del Colegio de E. Especial “Ntra. Sra. De las Cruces” Plena Inclusión Don Benito, Badajoz.

Cuando los chavales con discapacidad intelectual entran en los 16 y hasta los 20 años, es el momento adecuado para cursar los “Programas para la Transición a la Vida Adulta (P.T.V.A.)”, una etapa decisiva para que ellos y ellas se sientan mayores y puedan acceder a esa funcionalidad de los aprendizajes ya adquiridos en la Educación Básica Especial.

Los talleres de los P.T.V.A. son un elemento educativo imprescindible; supone salir de las aulas, tomar contacto con el mundo pre laboral, utilizar ropa apropiada, manejar herramientas, trabajar en equipo, etc. Es por ello por lo que, para este alumnado, personas con discapacidad intelectual y por tanto con necesidades educativas especiales, es una etapa que les hace “sentirse útiles, más seguros y mayores”.

Nuestro taller de horticultura, con más de 400 metros cuadrados, dispone de los condicionantes necesarios para educar en las tareas de campo: disponemos de tierra fértil y fácil de labrar, agua abundante y sobre todo ilusión, constancia y dedicación. El aporcado lo realizamos mediante un abonado natural, granja de gallinas, serrín de pino y realizamos un compostaje sencillo con materiales en desuso propios de la tarea diaria.

El proceso ha necesitado varios años de esfuerzo y ha supuesto toda una aventura donde no faltaron aciertos y muchos errores. Educar en plena naturaleza, con tareas propias de una educación especial y enfocada a chavales con discapacidad resulta muy gratificante.

Son muchas, muchísimas las acciones necesarias para afianzar una educación adaptada: limpieza general, preparación del terreno, aporcado, elaboración de caballetes, siembra, mullido, riego a goteo, control de las malas hierbas, recolección del fruto y reparto de los mismos.

En el curso 2008, con ayuda de nuestra asociación Aprosuba 4, decidimos construir un invernadero de 60 metros cuadrados, pudiendo disfrutar de una horticultura protegida y amén de las condiciones climatológicas. Aun recuerdo cuando montamos la estructura metálica, los plásticos y el emotivo acto inaugural. Nunca faltó ayuda por parte de nuestros chavales y otros jóvenes pertenecientes a programas de inclusión social de aquella época; unas instalaciones, que hasta el día de hoy cumplen perfectamente su cometido pudiendo trabajar en pleno invierno, más calentitos y bajo techo.

Veíamos que los frutos resultantes eran de buen aspecto y cierta calidad, todo el centro accedía a nuestros productos: verduras, lechugas, puerros, habas, etc… las bolsas iban de aquí para allá en manos de nuestros chavales y a cambio… un pequeño donativo. Luchando y con persistencia conseguimos algunos ahorrillos pudiendo acceder en dos años a un cobertizo de 20 metros cuadrados. Preparamos la solera de hormigón, montamos las piezas, las barnizamos y construimos “La Casita del huerto”. Es en este nuevo y acogedor espacio donde desarrollamos desde entonces tareas muy diversas: clasificación de plantas, preparación de semilleros, desayunos, pesaje, embolsado y tiempos de descanso.

Hemos creado un entorno agradable con árboles frutales, hemos practicado diferentes técnicas de cultivo, sistemas de riego a goteo, infraestructuras para combatir el calor, mesas de cultivo, mobiliario adaptado, accesos y herramientas.

La comunidad educativa está sensibilizada con nuestro proyecto y se ha volcado con nuestra iniciativa; en ocasiones ayudando, en otras, beneficiándose de nuestros productos, obteniendo así los recursos necesarios para llevar este huerto-taller con autofinanciación y transparencia. Mi compañera Inma lleva siempre bien las cuentas y registros.

Disponer de un entorno socio familiar dispuesto a colaborar es imprescindible; nos ayuda a dar salida a los productos, cerrar el círculo productivo y manejar las monedas que no siempre nos resultan fáciles para nuestro alumnado.

Son muchas y variadas las tareas que llevamos a cabo para sacar adelante nuestro proyecto; una educación personalizada prima por encima de cualquier otro objetivo y el alumnado manifiesta un entusiasmo que se respira en el ambiente.

“El entorno del huerto”, ha originado extraordinarios hábitos de trabajo, al tiempo que un gran impacto entre familias y amigos del entorno que siguen día a día nuestra labor y el potencial prelaboral que desarrollamos.

Hoy en día, cientos de personas cercanos al alumnado disfrutan de la actividad mediante la red social Facebook en la que exponemos nuestras imágenes semanalmente con fotos y videos representativos que provocan muchas reacciones, nos alientan y además no faltan comentarios constructivos al conocer nuestra labor diaria.

Queremos llegar aún más lejos, romper más barreras y ofrecer siempre que sea viable la posibilidad de participar activamente en el taller mediante nuestro programa “Pásate por nuestro huerto”, al que asisten de forma rotativa familiares y personas allegadas para compartir la jornada escolar.

Consideramos que llevar a cabo un taller con estas características genera grandes satisfacciones, así como un reto tanto para docentes como discentes y, por si fuera poco, revierte en beneficio del taller y en una educación integral con buen hacer y alto grado de responsabilidad.

Os animamos a ponerlo en práctica. ¡El ÉXITO ESTÁ ASEGURADO!

Podéis seguirnos en el Perfil de Facebook: Pepe Romero Huerto

bolsa de agua

Un día para reflexionar sobre el Agua

Por el equipo de Esferic Better Things.

El 22 de marzo, por ser el día mundial del agua, es un buen momento para reflexionar. Dejar correr el agua fría mientras esperamos a que salga caliente, es un hábito propio del mundo occidental que pone de manifiesto que disfrutamos de muchas cosas cada día que no valoramos lo suficiente.

¿Qué medidas podemos poner en marcha para ahorrar de forma consciente?

En Esferic Better Things hemos diseñado la primera regadera plegable que permite recoger, transportar cómodamente y reutilizar el agua que desperdiciamos cada vez que abrimos el grifo: la Bolsa del Agua o Waterdrop.

Nuestra Waterdrop, no ocupa espacio cuando no lo utilizas y además te recuerda cada día que tienes que cuidar el agua; pero también puedes poner un cubo, que seguro ya tienes en casa. Cada vez que lo hagas estarás ahorrando un montón de agua, unos 3 litros por día, lo que suman 1.100 litros al año solo para una persona. Multiplica por familias, por ciudades, por países… Si cada persona en España hiciera ese gesto de manera regular, hablaríamos de unos 40.000 millones de litros de agua. O sea, una “milmillonada” de litros, sin perder nada de calidad de vida.

Ya tenemos 500.000 visitas en uno de nuestros vídeos en YouTube para ahorrar de manera sencilla el agua fría. Lo que más nos reconforta es que estamos seguros de que cada persona que ve o ha visto alguno de nuestros vídeos ya no se queda indiferente respecto al agua y aunque no comience, desde ese mismo momento, a ahorrar agua, es más que probable que cada día mientras espera al agua caliente piense que quizá podría hacer algo más por un consumo responsable. Todos necesitamos nuestros tiempos para cambiar hábitos y ese devenir para hacer las cosas mejor, suele ser inevitable.

Queremos resaltar también la importancia de la educación en este aspecto ya que consideramos que los hábitos responsables hay que impulsarlos desde los más pequeños. Una de las partes más enriquecedoras de nuestro trabajo son las charlas que impartimos en los colegios sobre la importancia del ahorro de agua. ¡Nadie tiene más energía ni más poder de prescripción que un niño cuando entiende las cosas y sabe que tiene razón! . Desde Esferic os invitamos a que este 22 de marzo reflexionéis no solo sobre el agua, sino sobre las innumerables cosas que tenemos la suerte de disfrutar y que a veces no valoramos lo suficiente.

Aprender los números decimales entre bancales

Por Lucía Gutiérrez coordinadora del programa de huerto escolar del centro José María de Lapuerta de Cartagena.

Desde siempre la palabra matemáticas ha sido sinónimo de aburrimiento y falta de interés en las aulas. Este curso en nuestro cole, el José Mª de Lapuerta en Cartagena, comenzamos con el proyecto de huerto escolar y aparte de ser un recurso en el que los alumnos aprenden sobre respeto por el medio ambiente y el valor de la agricultura en nuestra sociedad entre otros valores, los tutores de cuarto quisimos dar un paso más y utilizar este recurso para trabajar las matemáticas. De esta forma los alumnos trabajan de una manera más manipulativa y aplicando lo que aprenden en situaciones de un contexto real.

Empezamos con los decimales. Los números decimales son un contenido nuevo que se empieza a tratar en 4º de primaria. Para que los niños pudieran experimentar con la numeración decimal fuimos al huerto a medir sus dimensiones. Aprovechando que también estábamos trabajando los perímetros, pudieron calcular el de nuestro huerto.

Operamos con decimales. Ya sabemos lo que es un número decimal, y ahora ¿qué hacemos con ellos?, ¿para qué pueden servir? Para responder a esto los niños volvieron a hacer mediciones, midieron los ramales de los goteros e hicieron operaciones para calcular los metros totales que hemos usado para regar nuestro huerto. Midieron las plantas de habas, clasificaron las medidas e hicieron un histograma. Estos histogramas los hicieron tanto en su cuaderno de campo como utilizando una hoja de cálculo de Excel.

La cosecha de brócoli también nos permitió trabajar la numeración decimal de una forma experimental. Cada brócoli recolectado fue pesado, medido y se anotó su número de hojas. Con esta información los niños hicieron unos carteles anunciando su materia prima, así como su precio y sus principales características.

Y para finalizar, como actividad artística, ¡hicieron sus propios brócolis!

La experiencia ha sido muy positiva y enriquecedora para los niños, ya que han trabajado las matemáticas de una forma vivencial, desarrollando su creatividad y fomentando su desarrollo integral.

 

El Valle Escondido

Verso libre original de Mª Carmen Pérez del Campo, año 1989.

La idea de esta poesía surge a consecuencia de un proyecto urbanístico que pretendía destrozar un valle situado en una zona de la Sierra de Guadarrama. Hubo alegaciones al proyecto y grupos ecologistas llevaron a cabo acciones encaminadas a evitar la destrucción del valle. Finalmente, el proyecto no se realizó, y el valle sigue luciendo su maravilloso paisaje en las distintas estaciones del año, conservando su belleza y acogiendo una importante variedad de especies vegetales y animales. El verso fue publicado hace muchos años en una antigua revista local llamada Ecorama, que editaba la Coordinadora Madrileña de Defensa de la Naturaleza COMADEN.

Voy a contar una leyenda
que mucho os va a gustar,
no creáis que la he leído
ni la acabo de inventar.

Era un hermoso valle
lleno de árboles y flores,
insectos, animalillos,
mariposas de colores;
los pajaritos cantores
llenaban de alegres trinos
todos los alrededores.

Una pandilla de amigos
con sus cestas de merienda
iban allí a jugar,
muchos días en el año

Disfrutaban como “enanos”,
saltaban, cogían grillos
lagartijas y tomillo;
se refrescaban las manos
en arroyos cristalinos

Una tarde cuando llegan
se quedan muy asombrados,
¿Dónde está nuestra pradera?
¿Dónde nuestro hermoso valle?

Todo, todo está asolado.
Aquí no ha quedado hierba,
ni árboles, ni flores bellas;
los pájaros han volado
y las lindas mariposas…
Todo está triste y callado.

De pronto oyen croar
a una pequeña ranita
que escondida en una piedra
llora y llora sin parar.

Sabina y Marco atrevidos
le preguntan sin pensar
¿Qué te ha pasado ranita?
¿Por qué así llorando estas?
Máquinas y hombres llegaron
sin conciencia y sin piedad
todo, todo lo arrasaron.

Nos han dejado sin casas
sin comida e ilusión,
y se ha marchado la vida
de este hermoso rincón.

Lejos todos han huido
menos yo que me quedé
para poder avisaros.

Estás temblando ranita,
dice Sabina al instante,
¿tienes sed, quieres comer?
Ven, métete en mi cestita
que yo bien te cuidaré.

Se reúne la pandilla
para buscar solución
y se acuerdan de repente
de su gran amigo el Sol;
también llaman a la Luna,
a sus amigos los buitres,
a las águilas reales,
y a todos los animales
que habitaban en el valle.

Se ponen todos de acuerdo,
cada uno a su misión,
y sin esperar a más
empiezan a trabajar.

Con montones de semillas
que los niños van sembrando
vuelve la vida al valle.

Regresan los pajarillos,
regresan las mariposas,
¡todos los animalillos!

La pradera ya está verde
tan verde como era antes.
Los árboles van creciendo,
pronto harán nido las aves,
y el sol brilla alegremente.
Sabina suelta la rana
que agradecida y contenta
croando y salta que salta
se va derecha a la charca.

Los niños muy orgullosos
por esta, su gran proeza,
saben que nada hay tan bello
como la NATURALEZA.


Fotos de José Monedero, empleado de Triodos Bank, hijo de la autora del verso.

 

 

 

Arboterapia: la conexión con los árboles y la naturaleza

Por Marian Molina Márquez, profesora de Compensación Educativa de 1º y 2º ESO (Sevilla).

Cuando me planteé de qué manera podría aproximar a mi alumnado con el espacio del huerto y aula medioambiental que queríamos crear anexa al mismo, a través de un proyecto de innovación educativa, planifiqué ciertas actividades que posibilitarían una curiosidad y afección hacia su entorno.

Comencé por presentar aquellos árboles, especialmente los que ya teníamos en el centro y huerto, asociados a diferentes características que la tradición ancestral druida le confería a cada uno de ellos, y se correspondían con su fecha de nacimiento. Cada alumna y alumno eligió de su árbol aquellas cualidades que se correspondían con su personalidad, lo dibujó en una cartulina y las escribió, posteriormente lo identificamos en nuestro espacio exterior e hicimos una exposición que sirvió para que cada uno de ellos se presentara ante los demás miembros del grupo.

Después para Navidad propusimos iniciar una campaña “Salvemos a un abeto por Navidad”, cuyo objetivo era recuperar esos abetos que sabíamos iban a acabar en el contenedor de basura pasadas las fiestas navideñas, así pues, recuperamos uno que no se había vendido en un vivero y lo plantamos decorándolo con adornos reciclados confeccionados por el propio alumnado.

Paralelamente trabajamos a lo largo del año diferentes películas asociadas a actividades complementarias de nuestro proyecto educativo, por ejemplo, para celebrar el día de la paz con “El olivo”, realizamos tarjetas con mensajes positivos y elaboramos un poster fotográfico con nuestras manos entrelazadas alrededor del olivo cincuentenario que embellece una zona del patio. Con esta postal, felicitamos a los profesores y alumnado de siete países europeos con los que desarrollábamos un proyecto educativo de Erasmus plus, e-twinning denominado GrowinGreen.

A partir de esta actividad propusimos que cada centro educativo europeo plantara un árbol y que lo utilizara como logo o símbolo identificativo en el grupo, nosotros después de debatir sobre la película “Una pastelería en Tokio”, elegimos el cerezo que brotó en primavera ofreciéndonos un regalo para la vista.

Por otro lado, para celebrar el día de Andalucía montamos una exposición con las diferentes variedades de aceites que se producen en nuestra comunidad autónoma, difundiendo sus propiedades alimenticias y peculiaridades, con degustación incluida y para la cual se cocinó pan ecológico. También podamos la lavanda del huerto y el alumnado de salud medioambiental la destiló en el laboratorio extrayendo el aceite esencial de lavanda, con la que se elaboraron jabones. ¡Fue toda una fiesta de sensaciones, olores y sabores! Además, al ser un centro bilingüe celebramos el día de San Valentín y para iniciar el repoblado del aula medioambiental plantamos el árbol del amor o de Judas como comúnmente se le conoce.

De igual forma para celebrar el día del medio ambiente, el cinco de junio, después de una puesta en común de los valores ecológicos que aporta la película “Pastel de pera con lavanda”, mi alumnado plantó un peral y lo protegimos con lavanda a su alrededor formando setos ajardinados con ésta y otras plantas aromáticas que nos ayudan a proteger de muchos insectos a nuestros cultivos, a la vez que favorecen la polinización de las abejas que como sabemos están desapareciendo por diversas causas.

En resumen, todas estas actividades propiciaron una mayor sensibilización y respeto hacia esos árboles que siempre han convivido con ellos y que parecían pasar desapercibidos ante sus ojos. Si tuviera que elegir una imagen me quedaría con la mayor sorpresa que pude experimentar cuando nos dirigíamos hacia la zona del huerto, al ver a mi alumnado correr de manera espontánea hacia el olivo o su árbol abrazándose fuertemente a él.

Un nuevo huerto ecodidáctico brota en la Universidad Autónoma de Barcelona

Por Mariona Espinet y Josep Espluga, profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona, miembro de la Red de Universidades Cultivadas.

La Facultad de Ciencias de la Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) acaba de inaugurar en 2017 el huerto ecodidáctico, aprovechando la celebración de su 25º aniversario y del II Encuentro de Huertos Ecodidácticos de la Red Universidades Cultivadas (RUC) que tuvo lugar en nuestra universidad.

La propuesta consistió en recuperar un antiguo espacio de amplias dimensiones y en desuso, muy soleado, rico en nutrientes, y que hace 30 años se había dedicado a la actividad agrícola. Los profesores de diferentes departamentos de la UAB, como Mariona Espinet y German Llerena del grupo de investigación Gresc@, Josep Espluga y Xavier Suchs, decidimos colaborar en la realización de un Taller de Dinamización Agroecológica para acompañar el proceso de construcción de los bancales del nuevo huerto ecodidáctico.

II Encuentro de Huertos Ecodidácticos

Equipo de construcción del bancal del huerto ecodidáctico de la UAB

Nos hacía mucha ilusión recuperar este antiguo espacio para convertirlo en un entorno de aprendizaje y contribuir así al desarrollo de la soberanía alimentaria de los futuros maestros de educación infantil, educación primaria y educación social bajo el marco de la agroecología escolar (Llerena, G. & Espinet, M. Agroecología Escolar. 2017).

El Taller de Dinamización Agroecológica se desarrolló durante los tres días que duró el II Encuentro de Huertos Ecodidácticos y se organizó en las siguientes etapas:

  1. Exploración de los espacios agroecológicos del campus de la UAB para conocer sus características y realizar una diagnosis en relación a la línea del tiempo, usos del espacio, y mapa de actores. Estos espacios incluyen los cultivos productivos con finalidades de apoyo a la docencia y la investigación, gestionados por el personal de servicio, los huertos sociales ecológicos con finalidades lúdicas, gestionados por los estudiantes y, finalmente, el espacio donde albergar el nuevo huerto ecodidáctico con finalidades educativas.
  2. Diagnosis y formulación de propuestas sobre el futuro espacio para el huerto ecodidáctico: Al final de la visita se realiza un trabajo en grupos pequeños para compartir la información recogida, representarla gráficamente y debatir alrededor de las siguientes preguntas que ayudaran a formular acciones concretas: ¿Cómo enfocar la creación de un huerto ecodidácticos en la UAB? ¿Con qué objetivos? ¿Qué implicaciones tendría? ¿Cómo se podría implicar a los diferentes sectores universitarios y/o sociales? ¿Qué forma organizativa sería la más adecuada? ¿Con qué recursos habría que contar?
  3. Debate con los representantes de la universidad con responsabilidades directas en la toma de decisiones sobre la construcción de un huerto ecodidáctico en la Facultad de Ciencias de la Educación. Los diferentes grupos de trabajo presentan las propuestas de acción y debaten con un grupo de representantes de la UAB que incluyen el decano de la facultad, el vicerrector de economía y campus, el director de la oficina de medio ambiente, el coordinador de un grado ofrecido en la facultad, una profesora de la facultad y representantes de estudiantes.
  4. Construcción de un bancal colectivamente con la asesoría de un especialista en agricultura ecológica en contextos educativos, Ángel Puente de “La Despensa Biológica”, la participación del estudiante Ayoub Mouka, y la participación del alumnado de 2º de educación primaria de la “Escuela Bellaterra” y de su maestra Lolita Bolaño. Este bancal, una vez montado, ha servido para generar interés por parte de los diferentes actores de la Facultad de Ciencias de la Educación. En enero de 2018 la Facultad concedió un Proyecto de Innovación Docente para financiar la construcción de tres nuevos bancales. El proceso está en marcha, el compromiso de los representantes es importante, y muchos estudiantes están motivados para adquirir experiencia en la gestión de los huertos ecológicos como espacios educativos.

 

Cómo hacer nuevos maceteros con materiales reciclados

Por la Asociación Jaulas Abiertas de Málaga, miembro de la Red de Universidades Cultivadas.

La sociedad de hoy en día se basa en un exceso de consumo, donde existe un gran empleo de los combustibles fósiles y de los recursos naturales, lo que provoca un aumento de los residuos y de la contaminación.

La Asociación j-Aulas Abiertas pretende promover el consumo responsable haciendo llegar a todos los sectores de la sociedad las herramientas necesarias para contribuir a proteger nuestro entorno y relacionarnos con él de manera sostenible, de forma natural y en consonancia con la naturaleza; fomentando un estilo de vida en el que predomine la importancia de las 3R de la ecología: reducir, reutilizar y reciclar, y los beneficios que esto conlleva.

En el terreno de la educación ambiental, ofrecemos talleres donde los asistentes conocerán la problemática que existe actualmente en el mundo con los residuos. De forma general, se da información sobre los materiales reciclados principales que se usan en cada taller, el tipo de contaminación que genera, el nivel de explotación actual del recurso del que procede, el tratamiento del residuo que se suele hacer a nivel estatal o local y se explica los diferentes usos que se le pueden dar a éstos si no se tratan como basura.

Contenido del taller

El pasado jueves 11 de enero realizamos un taller de maceteros reciclados enfocado a usuarios y usuarias de la Asociación Down Málaga. En el taller aprendimos cómo utilizar botellas de plástico para “transformarlas” en bonitos maceteros. Además de con botellas, podemos crear maceteros con otro tipo de materiales como papel, latas de metal, botellas de cristal, etc.

En general, cuando utilizamos plásticos, o un material que no sabemos el tratamiento que ha tenido, recomendamos sembrar plantas ornamentales, que no vayan destinadas al consumo, para así prevenir los posibles contaminantes que puedan disolverse en el agua de riego de la planta.

Se elaboraron dos tipos de maceteros, uno colgante y otro de autorriego.

Para fabricar el macetero colgante, se coloca la botella en posición horizontal y, con una tijera o cúter, cortamos en el plástico un orificio de un extremo a otro. Una vez hecha esta apertura, se realizan unos agujeros a los laterales de la botella para pasar una cuerda, que nos permite colgar la maceta de la pared o el techo. Una vez pasada la cuerda, se asegura con un par de nudos dobles. Para finalizar, se llena la botella de tierra o sustrato y se planta la planta escogida, en este caso aloe.

Para el macetero de autorriego, cortamos la botella por la mitad en posición vertical, quedándonos con dos partes. Luego hacemos un orificio en el tapón y colocamos una tela que pase por este agujero. Ahora encajamos la parte de arriba invertida de la botella en la parte de abajo, pasando la tela desde la parte superior hasta la parte inferior. Por último, llenamos solo la parte de arriba de la botella de tierra y plantamos la planta. Este sistema permite a la maceta tener un autorriego, ya que, al regarla, el agua que drena pasa a la parte baja de la botella y por capilaridad subirá por la tela regando a nuestra planta cuando lo necesite.

Nuestra campaña

En j-Aulas abiertas, apostamos por la educación ambiental y la permacultura y desarrollamos actividades y talleres como estos en una parcela de 1500 metros cuadrados situada en el campus universitario de Málaga. Actualmente, tenemos activa una campaña de crowdfunding en la plataforma de Huertos Educativos para poder seguir mejorando nuestro espacio y construir un domo geodésico de 8 metros de diámetro que sirva como aula abierta para dar cabida a actividades, clases de universidad, talleres, conferencias, etc.

Una de nuestras recompensas es una invitación al taller de reciclaje “Construcción de un macetero vertical con palets”. Los palets utilizados no tendrán ningún tratamiento y, para que perduren en el tiempo, los barnizaremos con aceite de linaza o de oliva; o se decorarán con pinturas fabricadas con productos naturales. En este taller se utilizarán herramientas más complejas por lo que irá enfocado a personas adultas.

¿Te animas a apoyar nuestro proyecto y participar?