El Valle Escondido

Verso libre original de Mª Carmen Pérez del Campo, año 1989.

La idea de esta poesía surge a consecuencia de un proyecto urbanístico que pretendía destrozar un valle situado en una zona de la Sierra de Guadarrama. Hubo alegaciones al proyecto y grupos ecologistas llevaron a cabo acciones encaminadas a evitar la destrucción del valle. Finalmente, el proyecto no se realizó, y el valle sigue luciendo su maravilloso paisaje en las distintas estaciones del año, conservando su belleza y acogiendo una importante variedad de especies vegetales y animales. El verso fue publicado hace muchos años en una antigua revista local llamada Ecorama, que editaba la Coordinadora Madrileña de Defensa de la Naturaleza COMADEN.

Voy a contar una leyenda
que mucho os va a gustar,
no creáis que la he leído
ni la acabo de inventar.

Era un hermoso valle
lleno de árboles y flores,
insectos, animalillos,
mariposas de colores;
los pajaritos cantores
llenaban de alegres trinos
todos los alrededores.

Una pandilla de amigos
con sus cestas de merienda
iban allí a jugar,
muchos días en el año

Disfrutaban como “enanos”,
saltaban, cogían grillos
lagartijas y tomillo;
se refrescaban las manos
en arroyos cristalinos

Una tarde cuando llegan
se quedan muy asombrados,
¿Dónde está nuestra pradera?
¿Dónde nuestro hermoso valle?

Todo, todo está asolado.
Aquí no ha quedado hierba,
ni árboles, ni flores bellas;
los pájaros han volado
y las lindas mariposas…
Todo está triste y callado.

De pronto oyen croar
a una pequeña ranita
que escondida en una piedra
llora y llora sin parar.

Sabina y Marco atrevidos
le preguntan sin pensar
¿Qué te ha pasado ranita?
¿Por qué así llorando estas?
Máquinas y hombres llegaron
sin conciencia y sin piedad
todo, todo lo arrasaron.

Nos han dejado sin casas
sin comida e ilusión,
y se ha marchado la vida
de este hermoso rincón.

Lejos todos han huido
menos yo que me quedé
para poder avisaros.

Estás temblando ranita,
dice Sabina al instante,
¿tienes sed, quieres comer?
Ven, métete en mi cestita
que yo bien te cuidaré.

Se reúne la pandilla
para buscar solución
y se acuerdan de repente
de su gran amigo el Sol;
también llaman a la Luna,
a sus amigos los buitres,
a las águilas reales,
y a todos los animales
que habitaban en el valle.

Se ponen todos de acuerdo,
cada uno a su misión,
y sin esperar a más
empiezan a trabajar.

Con montones de semillas
que los niños van sembrando
vuelve la vida al valle.

Regresan los pajarillos,
regresan las mariposas,
¡todos los animalillos!

La pradera ya está verde
tan verde como era antes.
Los árboles van creciendo,
pronto harán nido las aves,
y el sol brilla alegremente.
Sabina suelta la rana
que agradecida y contenta
croando y salta que salta
se va derecha a la charca.

Los niños muy orgullosos
por esta, su gran proeza,
saben que nada hay tan bello
como la NATURALEZA.


Fotos de José Monedero, empleado de Triodos Bank, hijo de la autora del verso.

 

 

 

Arboterapia: la conexión con los árboles y la naturaleza

Por Marian Molina Márquez, profesora de Compensación Educativa de 1º y 2º ESO (Sevilla).

Cuando me planteé de qué manera podría aproximar a mi alumnado con el espacio del huerto y aula medioambiental que queríamos crear anexa al mismo, a través de un proyecto de innovación educativa, planifiqué ciertas actividades que posibilitarían una curiosidad y afección hacia su entorno.

Comencé por presentar aquellos árboles, especialmente los que ya teníamos en el centro y huerto, asociados a diferentes características que la tradición ancestral druida le confería a cada uno de ellos, y se correspondían con su fecha de nacimiento. Cada alumna y alumno eligió de su árbol aquellas cualidades que se correspondían con su personalidad, lo dibujó en una cartulina y las escribió, posteriormente lo identificamos en nuestro espacio exterior e hicimos una exposición que sirvió para que cada uno de ellos se presentara ante los demás miembros del grupo.

Después para Navidad propusimos iniciar una campaña “Salvemos a un abeto por Navidad”, cuyo objetivo era recuperar esos abetos que sabíamos iban a acabar en el contenedor de basura pasadas las fiestas navideñas, así pues, recuperamos uno que no se había vendido en un vivero y lo plantamos decorándolo con adornos reciclados confeccionados por el propio alumnado.

Paralelamente trabajamos a lo largo del año diferentes películas asociadas a actividades complementarias de nuestro proyecto educativo, por ejemplo, para celebrar el día de la paz con “El olivo”, realizamos tarjetas con mensajes positivos y elaboramos un poster fotográfico con nuestras manos entrelazadas alrededor del olivo cincuentenario que embellece una zona del patio. Con esta postal, felicitamos a los profesores y alumnado de siete países europeos con los que desarrollábamos un proyecto educativo de Erasmus plus, e-twinning denominado GrowinGreen.

A partir de esta actividad propusimos que cada centro educativo europeo plantara un árbol y que lo utilizara como logo o símbolo identificativo en el grupo, nosotros después de debatir sobre la película “Una pastelería en Tokio”, elegimos el cerezo que brotó en primavera ofreciéndonos un regalo para la vista.

Por otro lado, para celebrar el día de Andalucía montamos una exposición con las diferentes variedades de aceites que se producen en nuestra comunidad autónoma, difundiendo sus propiedades alimenticias y peculiaridades, con degustación incluida y para la cual se cocinó pan ecológico. También podamos la lavanda del huerto y el alumnado de salud medioambiental la destiló en el laboratorio extrayendo el aceite esencial de lavanda, con la que se elaboraron jabones. ¡Fue toda una fiesta de sensaciones, olores y sabores! Además, al ser un centro bilingüe celebramos el día de San Valentín y para iniciar el repoblado del aula medioambiental plantamos el árbol del amor o de Judas como comúnmente se le conoce.

De igual forma para celebrar el día del medio ambiente, el cinco de junio, después de una puesta en común de los valores ecológicos que aporta la película “Pastel de pera con lavanda”, mi alumnado plantó un peral y lo protegimos con lavanda a su alrededor formando setos ajardinados con ésta y otras plantas aromáticas que nos ayudan a proteger de muchos insectos a nuestros cultivos, a la vez que favorecen la polinización de las abejas que como sabemos están desapareciendo por diversas causas.

En resumen, todas estas actividades propiciaron una mayor sensibilización y respeto hacia esos árboles que siempre han convivido con ellos y que parecían pasar desapercibidos ante sus ojos. Si tuviera que elegir una imagen me quedaría con la mayor sorpresa que pude experimentar cuando nos dirigíamos hacia la zona del huerto, al ver a mi alumnado correr de manera espontánea hacia el olivo o su árbol abrazándose fuertemente a él.

Un nuevo huerto ecodidáctico brota en la Universidad Autónoma de Barcelona

Por Mariona Espinet y Josep Espluga, profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona, miembro de la Red de Universidades Cultivadas.

La Facultad de Ciencias de la Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) acaba de inaugurar en 2017 el huerto ecodidáctico, aprovechando la celebración de su 25º aniversario y del II Encuentro de Huertos Ecodidácticos de la Red Universidades Cultivadas (RUC) que tuvo lugar en nuestra universidad.

La propuesta consistió en recuperar un antiguo espacio de amplias dimensiones y en desuso, muy soleado, rico en nutrientes, y que hace 30 años se había dedicado a la actividad agrícola. Los profesores de diferentes departamentos de la UAB, como Mariona Espinet y German Llerena del grupo de investigación Gresc@, Josep Espluga y Xavier Suchs, decidimos colaborar en la realización de un Taller de Dinamización Agroecológica para acompañar el proceso de construcción de los bancales del nuevo huerto ecodidáctico.

II Encuentro de Huertos Ecodidácticos

Equipo de construcción del bancal del huerto ecodidáctico de la UAB

Nos hacía mucha ilusión recuperar este antiguo espacio para convertirlo en un entorno de aprendizaje y contribuir así al desarrollo de la soberanía alimentaria de los futuros maestros de educación infantil, educación primaria y educación social bajo el marco de la agroecología escolar (Llerena, G. & Espinet, M. Agroecología Escolar. 2017).

El Taller de Dinamización Agroecológica se desarrolló durante los tres días que duró el II Encuentro de Huertos Ecodidácticos y se organizó en las siguientes etapas:

  1. Exploración de los espacios agroecológicos del campus de la UAB para conocer sus características y realizar una diagnosis en relación a la línea del tiempo, usos del espacio, y mapa de actores. Estos espacios incluyen los cultivos productivos con finalidades de apoyo a la docencia y la investigación, gestionados por el personal de servicio, los huertos sociales ecológicos con finalidades lúdicas, gestionados por los estudiantes y, finalmente, el espacio donde albergar el nuevo huerto ecodidáctico con finalidades educativas.
  2. Diagnosis y formulación de propuestas sobre el futuro espacio para el huerto ecodidáctico: Al final de la visita se realiza un trabajo en grupos pequeños para compartir la información recogida, representarla gráficamente y debatir alrededor de las siguientes preguntas que ayudaran a formular acciones concretas: ¿Cómo enfocar la creación de un huerto ecodidácticos en la UAB? ¿Con qué objetivos? ¿Qué implicaciones tendría? ¿Cómo se podría implicar a los diferentes sectores universitarios y/o sociales? ¿Qué forma organizativa sería la más adecuada? ¿Con qué recursos habría que contar?
  3. Debate con los representantes de la universidad con responsabilidades directas en la toma de decisiones sobre la construcción de un huerto ecodidáctico en la Facultad de Ciencias de la Educación. Los diferentes grupos de trabajo presentan las propuestas de acción y debaten con un grupo de representantes de la UAB que incluyen el decano de la facultad, el vicerrector de economía y campus, el director de la oficina de medio ambiente, el coordinador de un grado ofrecido en la facultad, una profesora de la facultad y representantes de estudiantes.
  4. Construcción de un bancal colectivamente con la asesoría de un especialista en agricultura ecológica en contextos educativos, Ángel Puente de “La Despensa Biológica”, la participación del estudiante Ayoub Mouka, y la participación del alumnado de 2º de educación primaria de la “Escuela Bellaterra” y de su maestra Lolita Bolaño. Este bancal, una vez montado, ha servido para generar interés por parte de los diferentes actores de la Facultad de Ciencias de la Educación. En enero de 2018 la Facultad concedió un Proyecto de Innovación Docente para financiar la construcción de tres nuevos bancales. El proceso está en marcha, el compromiso de los representantes es importante, y muchos estudiantes están motivados para adquirir experiencia en la gestión de los huertos ecológicos como espacios educativos.

 

Cómo hacer nuevos maceteros con materiales reciclados

Por la Asociación Jaulas Abiertas de Málaga, miembro de la Red de Universidades Cultivadas.

La sociedad de hoy en día se basa en un exceso de consumo, donde existe un gran empleo de los combustibles fósiles y de los recursos naturales, lo que provoca un aumento de los residuos y de la contaminación.

La Asociación j-Aulas Abiertas pretende promover el consumo responsable haciendo llegar a todos los sectores de la sociedad las herramientas necesarias para contribuir a proteger nuestro entorno y relacionarnos con él de manera sostenible, de forma natural y en consonancia con la naturaleza; fomentando un estilo de vida en el que predomine la importancia de las 3R de la ecología: reducir, reutilizar y reciclar, y los beneficios que esto conlleva.

En el terreno de la educación ambiental, ofrecemos talleres donde los asistentes conocerán la problemática que existe actualmente en el mundo con los residuos. De forma general, se da información sobre los materiales reciclados principales que se usan en cada taller, el tipo de contaminación que genera, el nivel de explotación actual del recurso del que procede, el tratamiento del residuo que se suele hacer a nivel estatal o local y se explica los diferentes usos que se le pueden dar a éstos si no se tratan como basura.

Contenido del taller

El pasado jueves 11 de enero realizamos un taller de maceteros reciclados enfocado a usuarios y usuarias de la Asociación Down Málaga. En el taller aprendimos cómo utilizar botellas de plástico para “transformarlas” en bonitos maceteros. Además de con botellas, podemos crear maceteros con otro tipo de materiales como papel, latas de metal, botellas de cristal, etc.

En general, cuando utilizamos plásticos, o un material que no sabemos el tratamiento que ha tenido, recomendamos sembrar plantas ornamentales, que no vayan destinadas al consumo, para así prevenir los posibles contaminantes que puedan disolverse en el agua de riego de la planta.

Se elaboraron dos tipos de maceteros, uno colgante y otro de autorriego.

Para fabricar el macetero colgante, se coloca la botella en posición horizontal y, con una tijera o cúter, cortamos en el plástico un orificio de un extremo a otro. Una vez hecha esta apertura, se realizan unos agujeros a los laterales de la botella para pasar una cuerda, que nos permite colgar la maceta de la pared o el techo. Una vez pasada la cuerda, se asegura con un par de nudos dobles. Para finalizar, se llena la botella de tierra o sustrato y se planta la planta escogida, en este caso aloe.

Para el macetero de autorriego, cortamos la botella por la mitad en posición vertical, quedándonos con dos partes. Luego hacemos un orificio en el tapón y colocamos una tela que pase por este agujero. Ahora encajamos la parte de arriba invertida de la botella en la parte de abajo, pasando la tela desde la parte superior hasta la parte inferior. Por último, llenamos solo la parte de arriba de la botella de tierra y plantamos la planta. Este sistema permite a la maceta tener un autorriego, ya que, al regarla, el agua que drena pasa a la parte baja de la botella y por capilaridad subirá por la tela regando a nuestra planta cuando lo necesite.

Nuestra campaña

En j-Aulas abiertas, apostamos por la educación ambiental y la permacultura y desarrollamos actividades y talleres como estos en una parcela de 1500 metros cuadrados situada en el campus universitario de Málaga. Actualmente, tenemos activa una campaña de crowdfunding en la plataforma de Huertos Educativos para poder seguir mejorando nuestro espacio y construir un domo geodésico de 8 metros de diámetro que sirva como aula abierta para dar cabida a actividades, clases de universidad, talleres, conferencias, etc.

Una de nuestras recompensas es una invitación al taller de reciclaje “Construcción de un macetero vertical con palets”. Los palets utilizados no tendrán ningún tratamiento y, para que perduren en el tiempo, los barnizaremos con aceite de linaza o de oliva; o se decorarán con pinturas fabricadas con productos naturales. En este taller se utilizarán herramientas más complejas por lo que irá enfocado a personas adultas.

¿Te animas a apoyar nuestro proyecto y participar?

Con un simple guisante…

Por el Aula de Olba del CRA Javalambre, ganador del 1er premio en la categoría de Primaria de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológico.

Os contamos cómo fue la siembra de guisantes en nuestro centro el curso pasado y todo lo que trabajamos a raíz de ello, así como el aprendizaje que supuso. Es un ejemplo para que se entienda el enfoque global de las actividades del centro:

Sembramos en hileras diferentes tres tipos de semillas, una de rastreros y dos de enramar. Dos de ellas eran de propia cosecha (rastrero y Lincoln) y otra semilla era procedente de Galicia (Redondela). Aquí trabajamos las diferentes comunidades autónomas y sus provincias. Con esto también valoramos la ayuda que recibimos de otras partes del mundo (trabajo del ámbito natural y social).

Tardaron más de lo previsto en germinar por lo que decidimos cantarles (trabajo del ámbito artístico y plástico).

Cuando nacieron, comenzamos a darles seguimiento semanal para ver el crecimiento (trabajo del ámbito matemático).

Aprovechamos las ramas de la poda de los árboles del huerto para enramarlos (trabajo del ámbito natural y social).

Cuando dejaron de crecer dimos por acabado el seguimiento y llegamos a la conclusión de que habíamos cometido un error importante en la investigación, porque no habíamos medido siempre las mismas plantas (trabajo del ámbito matemático).

Realizamos la cosecha por grupos separando los distintos tipos de guisantes y planteamos un juego: al recoger 100 vainas nos premiamos con unos minutos saltando en la cama elástica que tenemos en el centro (trabajo del ámbito matemático y psicomotor).

Inspirados por la cosecha, cada niño inventó una historia en la que se convertía en un guisante y expresaba como se sentía durante el proceso (trabajo del ámbito de lenguaje y artístico).

Una vez recogidos los guisantes pesamos por separado cada clase para calcular la producción obtenida. Separamos un kilo de cada tipo, los desgranamos, estimamos qué parte se aprovechaba y lo comprobamos pesándolo de nuevo. La parte que no era aprovechable para cocinar la compostamos (trabajo del ámbito matemático y social y natural).

Los guisantes desgranados los utilizamos en el taller de cocina que mensualmente hacemos con las familias, utilizando recetas específicas (trabajo del ámbito lingüístico).

Hicimos empanada de guisantes que vendimos en el mercadillo dominguero del mes de mayo, y los beneficios obtenidos pasaron a incrementar la economía de la microempresa “Lusanai-Olba”, y actualizamos el cuaderno de contabilidad (trabajo del ámbito matemático).

Con el resto de la cosecha elaboramos paquetes de un kilo y los vendimos a familias del Valle (trabajo del ámbito matemático).

Además, todo esto que os hemos contado lo hemos ido plasmado en el blog del huerto (trabajo del ámbito lingüístico).

Con los beneficios de los guisantes y del resto de los productos del huerto hemos costeamos el viaje de inicio de curso 2017-2018 (trabajo del ámbito «que gustito da esto…»).

¿Os animáis a plantar guisantes?

Baños de bosque

Huertoterapia y mindfulness

Por Marian Molina Márquez, Profesora de Compensación Educativa de 1º y 2º ESO (Sevilla).

El mindfulness es una experimentación de la vida que se basa en la atención plena y consciente del momento presente “El aquí y el ahora”.

Suelo trabajarlo con el alumnado de compensatoria tanto en el aula como en nuestro ecohuerto a través de ejercicios de respiración, con breves momentos de meditación zen que les proporciona mucha calma y disminuye el estrés. Además de potenciar la atención y concentración que redundan en una mayor capacidad del aprendizaje.

Desde el primer momento en el que llegamos al huerto ellos ya están practicando la atención consciente, observando las necesidades de sus cultivos, las posibles plagas o enfermedades que presentan, al igual que cuando estamos plantando las semillas con sumo cuidado deben centrarse en las medidas óptimas que posibiliten su evolución hasta convertirse en frutos y hortalizas. Es una terapia de paz interior.

Les encanta escuchar con los ojos cerrados los sonidos que nos envuelven, los mirlos que acuden a las casitas de pájaros que colgaron de los árboles, al caminar entre las aromáticas oler la fragancia que emanan, disfrutar visualmente con los colores de las flores que se abren lentamente y nos sorprenden día a día. Hay un ejercicio que solemos practicar en círculo tan sencillo como es saborear lentamente cada uno de los frutos que nos regalan los árboles, comenzamos observando fijamente la fruta que tenemos en la mano, su tamaño, forma, pensamos en cómo era cuando el árbol que nos la ofrece era una simple semilla, los años que tardo en crecer, la luz que recibió del sol, las raíces profundas que lo unieron a la tierra, el agua que el agricultor o la lluvia le proporciono, la flor del árbol que se convirtió en este fruto. Posteriormente comienzan a comerlo con pequeños mordiscos para saborearlo, experimentando su jugosidad, y al terminar damos gracias en silencio y mostramos gratitud a la madre tierra por lo que nos ha regalado en este día.

Todos sabemos el poder de sanación que tiene la naturaleza y en nuestro caso este poder lo tiene el espacio del ecohuerto que compartimos.

Me gusta sentarme con el alumnado en un rincón debajo del olmo viejo y recordar escenas de cuando éramos pequeños asociadas a un campo, huerto, bosque o parque; en esos momentos sonreímos al niño que llevamos dentro y le mandamos todo el amor que tenemos. Después caminamos de manera consciente entre los senderos del huerto a la vez que les recuerdo que manden un abrazo y un beso a Gaia con cada paso, a esta tierra que nos brinda este espacio de paz y relajación. En otras ocasiones terminamos abrazándonos al tronco del olmo o del olivo y se conectan con su energía que nos transmite calor y positividad, ayudándonos a alejar todo aquello negativo que nos ha dañado o provocado dolor.

¡Ojalá pudierais ver sus miradas y sus sonrisas!

Por todo lo anteriormente expuesto, ¿cuántos años llevan nuestros jornaleros y agricultores practicando el mindfulness sin ni siquiera ellos saberlo? Gracias por la atención plena mantenida en sus campos y huertas, por ofrecernos tanta vida concentrada en sus frutos y ser sembradores de este aprendizaje de vivir el presente.

La fiesta de los huertos educativos y la agricultura social

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

La Casa Encendida, en Madrid, ha sido este año el marco para encontrarse, celebrar y premiar las mejores iniciativas en agricultura social y escolar de toda España. Por cuarto año consecutivo, la Asociación Vida Sana y la Fundación Triodos han entregado las dotaciones económicas y los trofeos a cada uno de los proyectos galardonados, dos por categoría: Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria y Agricultura Social.

La jornada de este año, “Huertos que transforman”, se puso en valor el papel de los huertos que, además de acercarnos a los procesos de la naturaleza, nos ayudan a desarrollar una nueva mirada al mundo. Una mirada creativa, realista y humana en torno a valores como el respeto, la tolerancia y el trabajo en equipo.

La ponencia inaugural de Jorge de Dios, director de Salarca (grupo ASPRODES), nos llevó del concepto de los huertos que transforman al de los huertos en movimiento, para terminar con la visión de los huertos como espacio que invita al activismo. Para no dejar lugar a dudas, terminó con una frase de Gandhi: “Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo”.

En un auditorio que completó su aforo de casi 200 personas, Paula Ortiz, del colectivo Germinando, moderó la mesa de experiencias y ayudó a que los cuatro premiados compartieran los puntos clave de sus experiencias, repletas de motivos entrañables y humanos como no podía ser de otro modo:

  • Lourdes Abellán, coordinadora de huerta y actividades medioambientales de la Escuela Infantil Verducedo en Moaña, Pontevedra.
  • Maria Niubó, madre de la escuela y miembro de la Comisión del Huerto de Olba, del Colegio Rural Agrupado Javalambre en Olba, Teruel.
  • Carlos Salvadó, coordinador del proyecto del huerto del Instituto Sol de Riu en Alcanar, Tarragona.
  • Carles Guirado técnico de proyectos de la Associació Espigoladors en El Prat de Llobregat, Barcelona.

Mientras estábamos inmersos en sus relatos, los 50 niños de 5 a 12 años que asistieron al evento disfrutaban de unas actividades paralelas, donde compartían conocimientos propios de la vida en los huertos.

Posteriormente, y ya todos juntos, entramos en la fase del alborozo y los aplausos, cuando nombramos uno por uno a los premiados y los accésits para que subieran al escenario a recibir los trofeos y premios correspondientes. Muchas fotos y alegría para llevarse de vuelta a casa.

Terminamos a buena hora, bien entrada la tarde, degustando un cóctel con productos ecológicos a la par que departíamos con los premiados sobre posibles desarrollos y vínculos para acciones en el futuro. Les rodeamos en las mesas de presentación de cada iniciativa había preparado con todo detalle para el evento.

La Fundación Triodos aprovechó el momento para presentar ante los asistentes la experiencia de actividades en el huerto que está promoviendo entre los trabajadores de Triodos Bank. En los jardines de la sede central en Las Rozas se ha iniciado un trabajo de huerto en el entorno de la empresa para aprovechar sus efectos sanadores como lugar de encuentro e inspiración. Invitamos a conocerlo tanto los empleados de Triodos Bank como a clientes o vecinos que quieran acercarse a compartir la belleza que surge de la creación de un paisaje comestible y medicinal propio.

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Si estáis interesados en ver cómo fue la jornada podéis consultar el enlace a la grabación del evento en nuestro Facebook.

Huerto escolar del Colegio Fernández de Moratín

Calabazas, la delicia de Halloween

Por el grupo Huerteamos, del CEIP Fernández de Moratín, Madrid.

El Huerto escolar del Colegio Fernández de Moratín renace de la ilusión de unos padres y madres para que un pequeño terreno del colegio fuese un aula más para los niños y niñas. Un aula abierta donde el aprendizaje esté basado en la observación, el trabajo, la paciencia y el disfrute del resultado.

Desde un principio el proyecto contó con el apoyo de dirección, del AMPA y de todo el personal del colegio.

Con esa intención el curso 2016/2017 estuvo dedicado a reconstruir los bancales, para que los alumnos tuvieran mejor acceso, y una tierra preparada, con la idea de que el tiempo que pasaban con la monitora del huerto escolar fuera más efectivo y divertido.

Se hicieron pequeñas inversiones en material, pero sobre todo se consiguió aumentar enormemente la participación implicando a padres y a alumnos que apoyaban le iniciativa también fuera del horario lectivo.

Las plantaciones de invierno funcionaron muy bien: los niños comieron un plato en el comedor del centro con lechuga y acelgas del huerto escolar, lo que les hizo mucha ilusión, y muchos de los voluntarios pudieron llevarse algunas a casa.

Esto fue un nuevo impulso para ir un paso más allá, preparando un sistema de riego, limpiando zonas anexas a los bancales y plantando las aportaciones que nos llegaban desde el Huerto del Retiro.

Tuvimos algunas fresas que encantaron a niños y mayores, y surgieron proyectos como un pequeño bancal cuadrado gestionado por alumnos de infantil para plantar un jardín que atrajera a las mariposas, o el hotel de las mariquitas para ayudarnos a mermar la comunidad de pulgones que nos acompañó una temporada.

En febrero toda la comunidad del Huerto del Fernández Moratín colaboró en la construcción de un bancal profundo.

Se decidió dedicarlo a la siembra de patatas y calabazas y han sido estas últimas las que nos dieron una grata sorpresa invadiendo todo el huerto y permitiendo llevar acabo la actividad que os dejamos a continuación para el deleite de los alumnos del Colegio Fernández Moratín durante la fiesta de Halloween, muy celebrada en nuestro colegio.

Cultivo de calabazas y fiesta de Halloween

La calabaza pertenece junto al calabacín, el pepino y la sandía a la familia de las cucurbitáceas; es una especie bastante ruda y productiva en el huerto, que se planta a la vez que el resto de especies del “huerto de verano”, en abril,mayo o junio.

Su maduración se produce una vez entrado el otoño, y por ello es una decoración tradicional en la fiesta de Halloween, además de un ingrediente estrella en muchas recetas de otoño.

Otra de las ventajas es que su plantación es directa (en semilla) por lo que todos los alumnos serán espectadores del proceso completo.

Os proponemos una bonita actividad con las calabazas de vuestro huerto:

Cada clase plantará dos plantas de calabaza en el huerto y las acompañará y cuidará durante toda la temporada. Identificarán sus plantas en el huerto con los temas de sus clases; la clase de los dinosaurios, la de los patos etc. y se despedirán de ellas durante el verano.

A la vuelta del verano, las plantas de calabaza ya tendrán flores y pequeños frutos que irán creciendo hasta convertirse en las calabazas que ellos mismos recogerán del huerto a finales de octubre para decorar su aula.

Cada clase plantará sus calabazas, pero ¿qué pasará con los recién llegados de 1 º de infantil en septiembre?

No hay problema, los antiguos alumnos de 3º de infantil al encontrarse ya en primaria podrían realizar un acto simbólico en el que recogerán y cederán sus calabazas a los recién llegados al colegio, así, por un momento, habrán dejado de ser los pequeños de primaria para volver a convertirse en los mayores de infantil.

La recogida se complementa con dibujos en clase que muestren sus diversas formas y colores.

¿Qué os parece? ¡Esperamos que os animéis a poner en marcha esta actividad!

Universidad de Cádiz

Educando a futuros maestros en el Huerto Ecológico Universitario

Por Lourdes Aragón Núñez, Profesora Ayudante Doctor del Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Cádiz. Miembro de la red de universidades cultivadas.

Desde el curso 2013-2014 en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz (UCA), se lleva utilizando el Huerto Ecológico Universitario como escenario y contexto de aprendizaje. En la asignatura de Educación Ambiental de infantil, los futuros maestros diseñan, crean y ponen en marcha un huerto ecológico que les permite adquirir los contenidos y desarrollar las competencias específicas de la asignatura.

El principal objetivo es que los futuros maestros de infantil conozcan un recurso didáctico con un elevado potencial como es el huerto ecológico integrando en él estrategias metodológicas de base constructivista y que promuevan un aprendizaje integral y significativo. Aprender haciendo es una constante en la asignatura, dado que la propia metodología que se desarrolla forma parte de uno de los contenidos fundamentales a tratar con los alumnos.

Universidad de Cádiz

Un aprendizaje global para poder enseñar

El huerto se presenta como un escenario educativo idóneo, primero porque despierta el interés y conecta desde el primer momento con el alumnado, y segundo, porque supone una manera idónea de unir la teoría con la práctica. Es un lugar perfecto para experimentar con conceptos claves de la asignatura, como son el suelo o los ecosistemas, que posibilita plantear interrogantes reales que favorece el desarrollo de una metodología investigativa como es el “Aprendizaje Basado en Problemas” para tratar diversas cuestiones socioambientales, como la erosión o la pérdida de biodiversidad, y promover la acción.

Así, a través del huerto ecológico los futuros maestros desarrollan otras capacidades esenciales para su desarrollo profesional, como es el trabajar en equipo, tomar decisiones a la hora de planificar, repartir las tareas en el huerto y solventar los continuos problemas que acontecen en él desde una perspectiva ambiental y respetuosa con el medio ambiente. Los estudiantes visualizan y difunden las acciones realizadas a través de un blog de aula que se va actualizando cada año.

Los alumnos, además, tienen que diseñar propuestas didácticas en torno a la Educación Ambiental que al final del semestre son llevados a cabo en forma de taller con los niños y niñas de la etapa de infantil del CEIP Reyes Católicos de Cádiz que participan cada año con nosotros. Esto despierta un enorme interés en los estudiantes que ven como sus propuestas en torno al huerto son llevadas a cabo en un aula real.

Universidad de Cádiz

Nuevo curso lleno de retos

Finalmente, para este curso 2017/2018 nos planteamos nuevos retos. Por un lado, además de continuar colaborando con el programa de Huertos Escolares de la Diputación de Cádiz, se prevé buscar nuevas alianzas. Para ello hemos presentado un proyecto de actuaciones avaladas en colaboración con la Oficina para la Sostenibilidad de la UCA que tiene previsto para este año poner en marcha un Huerto Ecológico en el Campus de Puerto Real. Además, dado el aumento del número de estudiantes que se contempla cada curso académico, se pretende ampliar el espacio disponible, siendo el huerto vertical una buena opción para poder continuar trabajando en la formación inicial de maestros, planteando nuevas innovaciones didácticas.

ganadores pemio hertos educativos

Ganadores del IV Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos

Por Fundación Triodos.

El jurado del Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos, que impulsan Asociación Vida Sana y Fundación Triodos, ha elegido a los ganadores de este año entre un total de 148 proyectos presentados.

En esta edición es destacable el gran número de iniciativas que surgen desde el entorno rural fomentando el emprendimiento y el desarrollo de estas zonas.

La entrega de premios tendrá lugar el próximo 17 de noviembre en La Casa Encendida de Madrid dentro de la Jornada: Huertos que transforman, a la que os animamos a todos a venir. Información e inscripciones en http://www.fundaciontriodos.es/

El listado completo de centros finalistas puede consultarse en http://www.mamaterra.info/

Centros ganadores:

Premio Huertos_Educativos_EcológicosCATEGORÍA EDUCACIÓN INFANTIL

Primer premio: EEI de Verducedo. Moaña (Pontevedra)

Los animales son los grandes protagonistas de este proyecto de centro de título “Los bichos”. Durante este curso, el centro ha organizado un gran número de actividades con pequeños animales que han aportado un gran aprendizaje, los beneficios que aportan en nuestro entorno y en el del huerto en concreto, para respetar la naturaleza en su conjunto.

Accésit: EEI Los Ángeles. Madrid

Proyecto impulsado desde el AMPA que cuenta con el apoyo de toda la comunidad educativa, de modo que el huerto se ha convertido en un espacio abierto en el que las familias de la escuela trabajan conjuntamente y en comunidad con el personal docente. De este modo, contribuyen a aumentar la conciencia de desarrollo sostenible así como conectar a los más pequeños con el cuidado del medio ambiente y su entorno más inmediato a través de la creatividad y la participación.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN PRIMARIA

Primer premio: CRA Javalambre. Olba (Teruel)

El huerto es el eje central del proyecto de innovación que llevan a cabo en el Aula de Olba del CRA Javalambre. Se fomenta así una escuela abierta, sin paredes, donde los menores aprenden de forma práctica a cuidar su entorno y su alimentación, adquiriendo herramientas para crear su futuro diseñando empresas respetuosas, ecológicas, sostenibles y locales.

Accésit: CEIP San Blas. Santa Marta de Tormes (Salamanca)

Con la ayuda de entidades públicas, como el Ayuntamiento y la Universidad de Salamanca, de inclusión social, como ASPRODES, o de organizaciones ambientales como Fundación Tormes, se ha puesto en marcha el proyecto “El huerto de Blas”. En él se ha implicado todo el centro destacando la organización de los alumnos en una comisión de delegados que toma las decisiones sobre el trabajo del huerto.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN SECUNDARIA

Primer premio: IES Sol de Riu. Alcanar (Tarragona)

Instituto situado en un entorno socioeconómico que gira en torno al sector agrícola. Por ello a través de su proyecto Agro-verd han diseñado una estrategia formativa que tiene como finalidad la creación de un grupo cooperativo que produzca y comercialice productos ecológicos típicos de la zona. Los alumnos de 4º de ESO son los protagonistas y participan en todas las actividades que van desde las propias de diseño y mantenimiento del huerto hasta la estrategia de marketing para la venta de productos.

Accésit: IES Gregorio Prieto. Valdepeñas (Ciudad Real)

Proyecto en el que destaca el valor del huerto ecológico como espacio inclusivo donde trabajar la autoestima y la motivación además de ser un lugar de convivencia y de trabajo en equipo con alumnos con capacidades diferentes matriculados en el centro.

 

CATEGORÍA AGRICULTURA SOCIAL

Primer premio: Associació Espigoladors. El Prat de Llobregat (Barcelona)

El jurado ha valorado el carácter innovador de este proyecto basado en la antigua tradición de entrar a los campos una vez finalizada la cosecha para recoger lo que todavía es aprovechable. A partir del aprovechamiento de frutas y verduras imperfectas, Espigoladors desarrolla un modelo productivo que impacta positivamente en tres problemáticas sociales: el despilfarro de comida, la dificultad de acceso a una alimentación sana para algunos colectivos en riesgo de exclusión social y la falta de oportunidades de los mismos.

Accésit: Centro de desarrollo Rural Portas Abertas. Vilardevós (Ourense)

Proyecto centrado en el mundo rural y con un marcado carácter agroecológico con un enfoque muy participativo. A partir de la recuperación de semillas autóctonas, la educación y la formación en agricultura ecológica se pretende luchar contra el despoblamiento de zonas rurales y enseñar a las personas en riesgo de exclusión social a cultivar sus propios alimentos.

 

Desde la Fundación Triodos queremos dar la enhorabuena a todos los premiados y agradecer la participación a todos los centros, cada uno con su proyecto cargado de ilusión y esfuerzo.