Recetas comprometidas por el clima

Recetas de cocina contra el cambio climático

Por Fundación Triodos

El cambio climático está muy presente en la actualidad y nos plantea grandes desafíos en el futuro más inmediato. Es un problema global que nos afecta a todos y que exige cambios en nuestro modelo de producción y por tanto económico, nuestro consumo, no sólo energético, las decisiones de compra de bienes y servicios…se está generando una alteración climática global que provocará, a su vez, serios impactos tanto en el medio natural como en los sistemas socioeconómicos.

El impacto potencial es enorme, hay datos objetivos de predicciones de falta de agua potable, cambios en las condiciones de producción de alimentos, extinción de especies animales y plantas, aumento de inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor que ya incrementan los índices de mortalidad en el planeta.

Son muchas las iniciativas que se están desarrollando para concienciar y paliar el cambio climático. Hoy destacamos una iniciativa impulsada por ECODES (Fundación Ecología y Desarrollo) que junto con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, han publicado un libro electrónico de recetas de cocina comprometidas por el clima, que busca “sensibilizar a los ciudadanos y a todos los actores de la cadena alimentaria sobre cómo poner en práctica una alimentación que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero en todas las fases de la cadena alimenticia”.

Huella de carbono

Tal y como indican en su web, a modo de resumen los requisitos generales de una dieta baja en carbono están relacionados con:

  • Consumir productos de temporada, cercanos y ecológicos.
  • Consumir más alimentos de origen vegetal que animal.
  • Utilizar la energía de forma eficiente antes, durante y después de cocinar.
  • Reaprovechar los restos de comida para elaborar otras recetas.

A través de esta interesante publicación nos dan ideas que nos permiten reflexionar, de forma que cada uno de nosotros podamos ayudar a reducir nuestra huella de carbono, y en este caso en concreto, haciéndolo desde la cocina.

En el siguiente link podréis encontrar la información facilitada por ECODES y descargar de forma gratuita el libro electrónico de recetas comprometidas con el clima. Seguro que a los centros educativos y demás entidades les viene bien tenerlo en sus sedes y practicar con los alumnos estas recetas para combatir y concienciar sobre el cambio climático.

fertlidad de la tierra

Libros en el huerto para todas las edades

Por Rosa Barasoain, La Fertilidad de la Tierra Ediciones.

Para hacer un huerto no importa el tamaño del espacio cultivable del que disponemos. Podemos cultivar pequeñas porciones de tierra, desde macetas, jardineras y mesas de cultivo, a grandes espacios donde combinar bancales de diferentes larguras. Tampoco importa la edad, los niños acompañados de sus padres o profesores pueden iniciarse en la experiencia de ver germinar las semillas y crecer verduras que luego cocinan en casa. Para la tercera edad la huerta es también un espacio y una actividad muy recomendable, donde tomar el aire, hacer un ejercicio moderado y disfrutar de la naturaleza.

Y en cada edad los libros serán un apoyo y guía para aprender, resolver dudas, hacerlo bien y de forma ecológica.  La presencia de libros en el entorno del huerto nos permite empezar a crear un hábito de lectura relacionado con estas tareas. Por ejemplo, es muy positivo fomentar la creación de una pequeña biblioteca de consulta compuesta por unos cuantos libros-guía que nos ayuden en las tareas de preparar la tierra, diseñar un huerto, orientarlo según el viento dominante, elegir entre bancales planos o elevados, diseñar el riego, conocer los distintos sistemas de acolchado, etc., y una vez tengamos el huerto en marcha consultar otros libros para saber qué rotaciones nos convienen o qué combinaciones de cultivos serán las más adecuadas.

Temporada tras temporada cogeremos el hábito y volveremos o consultar en sus páginas las fechas de siembra, la disposición y alternancia de cada cultivo, sus requisitos, las distancias de plantación… y se convertirán en nuestra referencia y maestros.

Profundizar en conocimientos de forma lúdica

libro el huerto más naturalCada uno en su nivel, podemos profundizar con ayuda de buenos autores en temas como la elaboración correcta del compost, o las ventajas de aplicar humus de lombriz obteniéndolo del reciclado de basuras orgánicas mediante el lombricompost, o cómo guardar las semillas de las hortalizas que cultivamos y nos gustan. Asimismo podemos probar a “ajardinar” ese espacio introduciendo una combinación de plantas hermosas (aromáticas, medicinales) y a la vez útiles porque atraen polinizadores. Un seto que rodee y proteja del viento el huerto igualmente será fuente de auxiliares y, según el espacio del que dispongamos, disfrutaremos al aprender a plantar y cuidar cultivos permanentes (por ejemplo frutos rojos), o incluso árboles frutales. Y qué decir si queremos también aprender apicultura, o cuidar un gallinero. Todos estos conocimientos –y no es una lista exhaustiva– ampliarán nuestros recursos económicos y culturales a la vez que contribuimos a diversificar y cuidar el entorno.

Autores de experiencia y buenos comunicadores

Como editorial especializada en agricultura ecológica os recomendamos  algunos autores como Mariano Bueno (“Manual práctico del huerto ecológico”, “Cómo hacer un buen compost”, “Elabora tu propio lombricompost”) que desde hace décadas imparte cursos a alumnos de colegios,  jóvenes, prejubilados o personas en paro.

Es imprescindible consultar las publicaciones de Jean Marie Lespinasse (“El huerto más natural”) que una vez jubilado ha sabido volcar toda su experiencia de huertos de manera que su libro es una verdadera guía pedagógica sobre cómo “funciona”, qué sucede en la tierra, cómo mejorar un pequeño huerto familiar o escolar, buscando la comodidad, la salud, y los alimentos sanos.

Para los más pequeños, la colección “Cuentos para cuidar la Tierra” (“La misión de los erizos”, “La vida del huerto ecológico”, “El viaje de Perú”), con historias sencillas muy bien ilustradas, harán disfrutar tanto a pequeños como a los más grandes, acercándonos a esta apertura a la naturaleza y su cuidado que es siempre un libro sobre huerta.

Con estas obras y autores la editorial La Fertilidad de la Tierra ha querido hacer una aportación al Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos, y en esta tercera convocatoria entregará distintos ejemplares a los centros premiados en las diferentes categorías. Es nuestra manera de contribuir a fomentar los hábitos de lectura creando esa pequeña biblioteca en el huerto.

fertilidad de la tierra

Bosquescuela

Bosquescuela, donde la naturaleza es el aula

Por Silvia Corchero de la Torre y Philip Buchner promotores del proyecto Bosquescuela.

Cada día es diferente en el centro de educación infantil de segundo ciclo Bosquescuela Cerceda. Un centro reglado y homologado por la Comunidad de Madrid que ha empezado su andadura este curso 2015-16. Situado a los pies del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en Bosquescuela la naturaleza es el aula y la mayoría de los recursos didácticos provienen del medio natural. Los niños y niñas pasan la mayor parte del tiempo al aire libre, combinando clases de iniciación a la lectoescritura y las matemáticas, en espacios abiertos y con materiales naturales, con amplios momentos de juego libre, talleres y excursiones fuera del centro.

Durante el mes de febrerBosquescuelao fueron las cigüeñas las que con sus vuelos rasantes, en busca de una ubicación idónea para sus nidos, recibían cada mañana a los niños y niñas a primera hora. Más tarde fueron los milanos los que, realizando sus vuelos de cortejo, han acompañado el juego libre de los pequeños. Recientemente y, con la llegada de la primavera, las flores, las pequeñas orugas formando sus capullos antes de convertirse en mariposas, o el agua limpia de un arroyo lleno de vegetación acuática, acompañan cada día el desarrollo y aprendizaje del primer grupo de niños y niñas que están formándose en Bosquescuela.

La educación infantil al aire libre es un modelo educativo innovador que surgió en los años 50 en Dinamarca desde donde se extendió a otros países con un boom especial en los años 90. Solamente en Alemania existen más de 1.000 escuelas infantiles al aire libre y otros países como Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña, Corea, Australia y Japón están implantando cada vez más centros educativos de este tipo. El motivo, los enormes beneficios que el contacto con la naturaleza tienen para la salud y el adecuado desarrollo físico, cognitivo, social, afectivo y emotivo de los niños y niñas.

En un mundo en el que los pequeños están sobrestimulados, sobre todo por el auge de las nuevas tecnologías, y por el hecho de que pasan gran parte del tiempo en espacios cerrados, se hace imprescindible proporcionarles entornos de aprendizaje adecuados para su desarrollo. Espacios en contacto con la naturaleza, libres de estrés acústico, que presentan una gran variedad de formas, colores y texturas que estimulan enormemente su curiosidad, que ayudan a su desarrollo psicomotriz, que les permiten expresarse libremente, ser ellos mismos y conectar con la Tierra.  Entornos donde ellos sean los auténticos protagonistas de su aprendizaje y donde se respeten sus ritmos, de una manera acompañada y guiada.

Las consecuencias de este tipo de educación son niños espontáneos y alegres, conscientes de los ritmos naturales ya que los experimentan diariamente, motivados por aprender, con capacidad para comunicarse eficazmente, creativos, imaginativos, sanos física y mentalmente, capaces de asumir riesgos y conscientes de sus capacidades y límites y…de fondo siempre presente LA NATURALEZA.

Más información: www.bosquescuela.com

bosquescuela

ecosegell

Nuevo recurso digital para trabajar la producción ecológica en las escuelas

Las escuelas e institutos de Cataluña trabajarán la producción ecológica y el etiquetado de alimentos ecológicos con el recurso digital Ecosegell.cat

Por Júlia Capdevila, coordinadora del proyecto Mamaterra de la Asociación Vida Sana.

Ecosegell es un nuevo recurso didáctico digital diseñado para el alumnado de ciclo superior de Primaria y primer ciclo de Secundaria, de edades comprendidas entre los 10 y los 14 años. Se trata de la primera iniciativa de este tipo en todo el Estado español, y ha sido realizado por la Asociación Vida Sana y la empresa Ecotrui.

Sello EcosegellEsta herramienta digital consta de una guía pedagógica para el profesorado y de 3 juegos: un cuestionario sobre la producción ecológica, un taller para hacer tu propia etiqueta de producto bio y una actividad para cocinar.

La guía para el profesorado incorpora las fichas curriculares, el marco competencial y los contenidos teóricos, además de constar de dos actividades complementarias de investigación. Los objetivos planteados en el proyecto son dar a conocer los principios de la producción agraria ecológica, transmitir nociones básicas del sistema de certificación y el etiquetado ecológico, e incentivar valores y actitudes familiares respetuosas con la salud y el entorno.

Los 3 juegos para trabajar la materia con el alumnado son:

– “Ecotest”, un cuestionario tipo test para lograr conocimientos básicos sobre la producción agraria ecológica.

– “Haz tu etiqueta”, para diseñar la etiqueta de un producto ecológico según la normativa.

– “Mmm… hoy cocinaré”, que ofrece dos recetas para cocinar virtualmente, pasando antes a una tienda virtual para elegir los alimentos ecológicos necesarios para hacer las recetas.

Este proyecto pedagógico es un encargo del Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE), organismo de control de la producción ecológica en Cataluña que quería mejorar el conocimiento del sistema de control de los productos ecológicos acercándolo a los centros educativos.

El CCPAE, que tiene también como función la promoción de los alimentos ecológicos, detectó que los materiales editados para este fin habían quedado obsoletos por su contenido o bien se había agotado. Es por eso que decidió emprender un proyecto nuevo con recursos propios, y ofrecer un nuevo material en los centros educativos de forma permanente, accesible, gratuita y ecológica.

El recurso, que en principio estará disponible solo en catalán, está en fase final de pruebas y estará disponible muy pronto en www.ecosegell.cat.

 

Cultivando la inteligencia emocional

Por Salud Molina y Avelino Carrascosa docentes del colegio concertado de educación especial Luís Pastor. APROSMO. Motril, Granada.

En el centro desarrollamos nuestra labor docente en el ámbito de jardinería y horticultura desde hace 25 años, siempre con alumnos discapacitados físicos y psíquicos.

Durante todo este período,  hemos descubierto que nuestro proyecto tiene una clara sintonía con las semillas:

Colegio Luis Pastor, Granada1º- Se comienzan a crear los huertos e instalaciones para realizar las diferentes actividades que configuran el proyecto: el paralelismo es la semilla – alumnos.

2º- Se procede a realizar los diferentes cultivos que requieren mantenimiento, riegos, cuidados: el paralelismo es la siembra y germinación – aprendizajes cognitivos y emociones.

3º- Se retiran las malas hierbas y se vigilan las plagas que puedan dañar las cosechas: el paralelismo es combatir sin pesticidas – gestionar los conflictos con asertividad, transformando los estímulos negativos en metas y propósitos de superación personal.

Nuestro proyecto de huerto ecológico tiene un claro enfoque holístico, parte de que cada ser es único e irrepetible, pero al mismo tiempo está intrínsecamente relacionado con todo lo que le rodea. Se trata de una visión creativa e integral, una totalidad entre el hemisferio izquierdo del cerebro (lógico, analítico y racional) y el hemisferio derecho (imaginativo, intuitivo, creativo y emocional).

Nos hemos empeñado en que nuestro proyecto vaya más allá, sin menospreciarlo, del aspecto cognitivo y aborda también el aspecto emocional.  Trabajamos la inteligencia emocional tratando que los alumnos se conozcan a sí mismos y de esta manera conseguir que se sientan bien consigo mismos (inteligencia intrapersonal) y con los demás (inteligencia interpersonal).

¿Cómo se puede usar la naturaleza como medio para que los alumnos se conozcan a si mismos?

Para empezar, nosotros escuchamos música para relajación con elementos sonoros de la naturaleza: agua, arroyo, pájaros, viento, oleaje… y pedimos al alumno que escuche sin hablar, con los ojos cerrados, tumbado o sentado.
Volvemos a escuchar el audio que dura un par de minutos y ahora, en esta segunda audición, pedimos al alumno que vaya controlando la respiración y que intente imitar los sonidos con el movimiento, por ejemplo: cada vez que surja el elemento pájaro que abra los brazos y finja el vuelo, cuando surja el elemento agua, que mueva la cabeza según considere el movimiento del agua etc.

El resultado es muy terapéutico, los jóvenes se relajan y aprenden a gestionar sus emociones.
Cuando los alumnos ya han adquirido técnica, lo ideal es enseñar estas habilidades en la escuela en situaciones reales, no fuera del currículum, mediante las actividades que se llevan a cabo en cada una de las áreas en todos los niveles educativos.

Nuestro proyecto al que llamamos “Red Infusión de Valores”, nos permite desarrollar todas estas habilidades mediante las tareas de huerto, jardinería y horticultura, donde los jóvenes aprenden interactuando en y con el medio: manipulan, observan, reflexionan, desarrollan la atención, la concentración, la memoria, la percepción, la coordinación viso-motora, la motricidad fina y gruesa, las sensaciones mediante el contacto con texturas, aromas, colores, contrastes etc.

Todo esto es muy importante para el abordaje de las inteligencias múltiples, las emociones y los valores.

Colegio Luis Pastor, Granada

 

Los huertos educativos se merecen un premio

Por Fundación Triodos

Siguiendo nuestro oPremio Huertos Educativos Ecológicosbjetivo de fomentar el uso del huerto ecológico como herramienta pedagógica y de mejora social, hemos lanzado por tercer año consecutivo y en colaboración con la Asociación Vida Sana, una nueva edición del Premio Nacional para Huertos Educativos Ecológicos.

Después de dos exitosas ediciones en las que han participado cerca de 300 centros de todo el país, el objetivo es afianzar el premio como una referencia entre las escuelas e institutos y seguir aflorando proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa, capaz de hacer llegar a los más pequeños los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Además en esta edición, se da un paso adelante y se amplía el premio a una nueva categoría destinada a proyectos de horticultura social y educación no obligatoria. La agricultura ecológica aporta también valiosos servicios sociales al entorno natural y humano que vinculan la propia producción de alimentos con la salud y el empleo, la educación o la terapia. Estas son actividades promotoras de regeneración y salud social, que no queríamos dejar fuera en este premio nacional.

En esta nueva categoría, podrán optar al premio todas aquellas entidades que hayan desarrollado un proyecto o una experiencia relacionados con la agricultura social, cuyo objetivo sea generar un proyecto educativo, formativo, de inserción laboral, inclusión social o de mejora de la salud física y mental de las personas, a través del trabajo agrario y la promoción de la agricultura y la alimentación ecológica.

El premio establece 4 categorías:

  1. Educación Infantil: solo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años.
  2. Educación Infantil y Primaria: centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria, y si es el caso secundaria.
  3. Educación Secundaria: centros que trabajen con niños a partir de 12 años.
  4. Agricultura social: proyectos y experiencias que fomenten la regeneración social a través de la agricultura ecológica, incluyendo los centros de Educación Especial que trabajen con adultos, Bachillerato y Ciclos Formativos.

Para cada una de las categorías hay un primer premio de 1.000 €, y un accésit que incluye material para el huerto ecológico.

Os animamos a todos los centros que tengáis en marcha un proyecto de este tipo a presentar vuestro proyecto desde el 1 de junio al 15 de julio del 2016.

Consulte las bases y todos los detalles del premio en el siguiente enlace.

asociación del campo al cole

¿Es posible una alimentación ecológica en las escuelas españolas?

Por Andrés Muñoz Rico, responsable de comedores agroecológicos.

¿Qué es lo que preocupa a los padres y madres cuando deciden llevar a sus hijos e hijas a una escuela infantil o a un colegio?, ¿el enfoque pedagógico del centro?, ¿el docente responsable del niño? o quizás ¿el ratio por aula del centro?

Y en la alimentación, ¿quién piensa? Son cada vez más los padres y madres que se preocupan por lo que sus hijos e hijas comen en los colegios. Personas que quieren conocer la procedencia de los alimentos, la forma en que se cocinan o la manera en la que se enseña a los pequeños a comerlos.

Un paso interesante para introducir la alimentación ecológica en los centros educativos es el trabajo en los huertos escolares. Numerosos colegios de la geografía española han empezado a trabajar con esta herramienta de sensibilización, que puede ser la antesala para transformar también los comedores escolares en espacios educativos, permitiendo que la alimentación entre en las aulas.

El comedor escolar, en muchos casos, es una parte más del proyecto educativo del huerto, ya que permite cocinar la cosecha producida para ofrecérsela a los alumnos y, es también cada vez más común, que los residuos orgánicos de los comedores acaben en la compostadora del centro para luego abonar y mejorar los cultivos.

Imagen Campaña

En Aragón, ya existen más de treinta colegios públicos (y algunos privados y concertados) que apuestan por alimentos ecológicos cultivados en sus alrededores, seguidos de Cataluña, que son también pioneros en esta materia. En el caso de estos colegios el coste para las familias es el mismo que el utilizado con productos no ecológicos, e incluso algunos colegios pagan menos ya que compran directamente a productores locales.

Experiencias de este tipo han motivado que un grupo de personas hayamos creado del Campo al Cole, una asociación sin ánimo de lucro que asesora a centros escolares de Madrid sobre menús agroecológicos y distribuye alimentos ecológicos, de cercanía y de temporada en los centros educativos.

Nuestra experiencia de este último año nos ha llevado a conocer más sobre la realidad de la alimentación escolar en España. Así que hemos decidido lanzar una campaña de crowdfunding para investigar más sobre los comedores escolares y conocer la normativa que los rige, qué empresas hay detrás del negocio de los catering escolares o qué alimentos se comen y su origen.

Para poder hacer todo esto necesitamos de la ayuda de madres y padres concienciados con la alimentación de sus hijos e hijas. También requerimos de docentes y equipos directivos comprometidos con modelos de comedores escolares acordes con proyectos educativos transformadores. Y por último, como no, de profesionales de la hostelería sensibilizados con la alimentación que ofrecen a los niños y niñas en los colegios.

¿Eres de las personas que opinas que “somos lo que comemos”?, ¿te animas a impulsar el cambio?

Abril aguas mil

Por Cristina Zarauza Creo, profesora de infantil de la EEI o Areal. Ganador del primer premio en la categoría de infantil del Premio Nacional Huertos Escolares Ecológicos 2015.

Nuestra escuela la EEI o Areal está situada junto a la playa de A Ladeira en el municipio de Baiona, en la costa sur de Pontevedra. Somos una pequeña escuela de tan solo tres unidades de infantil. Contamos aproximadamente con unos 56 alumnos. La mayor parte de ellos residen en el núcleo urbano del municipio, por lo que trabajar en un huerto ecológico está siendo una experiencia atractiva y novedosa para todos.

En nuestra zona, las condiciones climáticas hacen que no siempre podamos salir a trabajar directamente en el huerto pero no por ello dejamos aparcado este proyecto.

¿Qué hacer todos esos días que por causa de la lluvia no podemos salir al huerto? Hay muchas actividades que se pueden desarrollar dentro de las aulas que siguen despertando un gran interés entre los pequeños y a la vez están cargadas de un importantísimo valor pedagógico.

Este es un resumen de actividades que el curso pasado pusimos en práctica con muy buenos resultados:

Compostamos  1. Compost en bolsas

Aunque el centro cuenta con un compostero, para poder ver más de cerca el proceso de descomposición de los alimentos, los alumnos trajeron de sus casas, en bolsas herméticas y transparentes, mondas de patatas, frutas y hortalizas. A cada bolsa le metimos carbón vegetal para neutralizar un poco el mal olor y durante toda una semana fuimos viendo todo el proceso de putrefacción de la materia orgánica. Posteriormente, vaciamos las bolsas en el compostero para que los “bichitos” terminasen de hacer su trabajo.

 

  1. Plantamos semillas de tomates, lechugas, fresas y… ¡otras cosas!

Fuimos guardando los envases de los yogures que se consumieron en el cole para realizar un semillero, echamos tierra, abono, semillas de tomate o lechuga (lo que cada uno eligiese) y agua. Lo cuidamos, lo regamos y lo pusimos cerca de la ventana para aprovechar la luz solar.

La clase de 3 años hizo además un pequeño experimento sobre qué se podía plantar y terminaron plantando ceras, tapones o chinchetas.

De todo ello, se hizo un registro semanal del crecimiento y de las necesidades de las plantas y se recogió en un cuadro de doble entrada. Se trabajó la lectoescritura por medio de unas fichas en las que los niños/as podías plasmar sus conocimientos.

Composicion 1

  1. Espantapájaros y manualidades de colores

Durante los días de lluvia, aprovechamos los momentos de ocio para realizar bandas de colores con bolsas de basura que nos sobraron de los disfraces de carnaval, y las pegamos haciendo una serie de cuatro colores sobre una cinta adhesiva.

Con botes de leche en polvo vacíos, hicimos abejas decorativas para “invitar” a la polinización y con tapones de botellas, realizamos una “supermariposa de colores” para embellecer nuestro pequeño huerto.

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  1. Decoración de nuestro cole

Varias imágenes valen más que mil palabras. Todos los materiales posibles son reciclados y las temáticas tienen siempre que ver con la naturaleza y con nuestro huerto. ¡Fomentamos la creatividad de nuestros pequeños artistas!

composicion deco

Esperamos que os puedan servir estas actividades para que ¡no os falten ideas un día de lluvia!

Changemaker

Escuelas Changemaker comprometidas, también, con el medio ambiente

Por Javier Travieso, Ashoka España.

En Ashoka creemos que, actuando con cada uno de los individuos, podemos transformar la sociedad.  Trabajamos para construir un mundo donde todos seamos agentes de cambio. Personas capaces de reconocer una problemática en su entorno, buscar ideas para solucionarla, trasmitirlo a otras personas y generar con ello un cambio social.

Conseguir esto requiere aprender y practicar habilidades un tanto olvidadas en los sistemas educativos tradicionales: empatía, creatividad, colaboración o liderazgo compartido. Por eso Ashoka está trabajando en un plan mundial para reconocer escuelas que estén trabajando en esta línea (Escuelas Changemaker) para ponerlas en conexión a través de nuestra red e inspirar a través de su ejemplo y sus distintos modelos y contextos.

Buscamos escuelas que conciban al niño como protagonista, no como un mero recipiente que hay que rellenar; escuelas que demuestren habilidad y disposición para desarrollar nuevas ideas, con relevancia e influencia sobre otros actores del campo educativo, un equipo comprometido y una metodología replicable en otros centros.

Dentro de esta visión, la sostenibilidad medioambiental juega un papel clave: no es casual que el huerto sea un elemento constante en las escuelas de nuestra red. Queremos promover el huerto como lugar de encuentro y de conocimiento, como punto de partida e hilo conductor para desarrollar proyectos.

Algunas Escuelas Changemaker con huertos

Escola Sadako

Escola Sadako

En España, en Pontevedra, la Escuela rural O Pelouro es un buen ejemplo de nuestra visión: su modelo interactivo-intersectivo  gira alrededor del niño como protagonista.  Se desarrolla a través de proyectos centrados en su identidad, en la búsqueda de sus pasiones y su talento. En O Pelouro los niños aprenden a ver el mundo y a mejorarlo con otros niños de distintas capacidades. Además de colegio de infantil a secundaria ha sido granja escuela durante mucho tiempo y su huerto escolar es parte esencial del proyecto educativo.

En Escola Sadako, en Barcelona, no hay pupitres individuales. Se fomenta el aprendizaje colaborativo de interniveles y la toma de decisiones en una asamblea. La educación emocional, social y filosófica se practica asiduamente y se realizan proyectos de aprendizaje y servicio, de manera que los alumnos lanzan sus propias iniciativas de emprendimiento social dentro y fuera del aula. Además de un precioso huerto escolar poseen el único jardín vertical de todo Barcelona, gestionado por los alumnos y alumnas.

Por su parte, CEIP La Biznaga, en Málaga, cuenta con un huerto en el que participan familias, alumnos y docentes, promueve el uso de instrumentos personales para que los alumnos desarrollen todas sus potencialidades y sus capacidades.  Pretenden educarlos como personas autónomas dándoles voz y haciéndoles saber que pueden resolver cualquier situación problemática que se les presente.

O Institut de Sils, Girona, es una escuela con múltiples proyectos y servicios a la comunidad entre los cuales destaca el huerto, como elemento curricular y de aprendizaje de valores para favorecer la socialización de los alumnos.

CEIP La Biznaga

CEIP La Biznaga

Estas son algunas de las Escuelas Changemaker de la red, escuelas que han comprendido que la educación también debe ocuparse de formar personas capaces de trabajar juntas por un mundo mejor.

Puedes encontrar más información en este enlace.

El huerto como laboratorio

El huerto, el mejor laboratorio

Por Noelia Fernández y Ricardo Muguruza, profesores de Muskizko Ikastola, Bizkaia. Ganador del segundo premio en la categoría de infantil del premio nacional Huertos Escolares Ecológicos 2015.

En nuestro huerto tenemos 3 bancadas de plantación, un invernadero, un estanque, un jardín de flora auxiliar y un pequeño jardín de aromáticas y bulbos.

Cada grupo de edad (3, 4 y 5) es responsable de una bancada y de las zonas comunes y los más pequeñitos de 2 años participan en el jardín de hierbas aromáticas.

Ser responsables de las bancadas implica: preparar la tierra, crear semilleros, cultivar diferentes plantas, su observación, cuidado y recolección. De esta manera no sólo fomentamos un cultivo responsable, la utilización de los recursos de una manera sostenible y una actitud respetuosa con el medio ambiente, sino que además nos sirve como hilo conductor y punto de partida para trabajar numerosos proyectos.

En nuestro caso hemos utilizado la huerta como laboratorio científico para observar, plantear hipótesis y experimentar con la luz, el agua, el aire y la función de los insectos y de otros animales en nuestro entorno. A continuación os contamos algunas de estas actividades.

foto artículo 8Los insectos y otros animales: cuando preparamos nuestra primera bancada, utilizando el método de cultivo en acolchado (ya que no necesita maquinaria ni mover la tierra), nos encontramos la primera oportunidad de observar la importancia de los insectos y otros animales en nuestro huerto. Comprobamos con sorpresa el increíble trabajo que realizaron en 4 meses transformando una tierra dura, de mala calidad, en un huerto fértil, así como la importancia que tienen para el control de plagas sin necesidad de ningún producto químico. Para favorecer este equilibrio ecológico vimos la conveniencia de añadir un jardín de flora auxiliar y un pequeño estanque.

 

 

Ciencia: durante el curso, los de tres años realizan experimentos en torno al agua, los de 4 sobre el aire y los de 5 en torno a la luz. El huerto es un lugar excepcional para observar y experimentar con estos tres elementos.

  1. Agua: experimentamos con el agua, conocemos sus ciclos, la dependencia que los seres vivos buscando ranastenemos de ella y por lo tanto la importancia de un uso responsable de ésta.
  2. Luz: certificamos la necesidad que tenemos los seres vivos de la luz, así mismo observamos diferentes fenómenos que se producen con la misma como la fotosíntesis, las sombras, el arcoíris, etc.
  3. Aire: al igual que sucede con la luz y el agua, comprobamos la importancia que tienen para la vida de las plantas y como éstas ayudan a conseguir un medio ambiente más limpio.

Con estos sencillos experimentos conseguimos observar los elementos del medio físico natural para entender su función y la influencia recíproca con todos los seres vivos. Pero, esta metodología basada en la investigación ha supuesto, sobre todo, que el huerto se convierta en un centro de interés motivador para poder trabajar mediante proyectos las diferentes competencias establecidas en el currículo.

En el huerto fomentamos las ganas de aprender.

foto artículo 11