huerto escolar Luis pastor

Trabajando los valores en un vivero ecológico

Por Salud Molina y Avelino Carrascosa docentes del colegio concertado de educación especial Luís Pastor. APROSMO. Motril, Granada.

Nuestro Proyecto va dirigido a los alumnos en Etapa de Formación y Transición a la Vida Adulta y Laboral (P.F.T.V.A.L), con edades comprendidas entre 17/21años.

Desarrollamos nuestra labor docente en el ámbito de jardinería y horticultura desde hace 25 años, siempre con alumnos discapacitados físicos y psíquicos.

Toda nuestra experiencia educativa se ha basado en proyectos. Inicialmente emprendimos uno de “Huerto escolar ecológico, que construimos nosotros mismos con materiales reciclados. Eran un huerto y un vivero muy rudimentarios, pero fue el comienzo de un escenario natural que nos permitió poner en escena día a día el quehacer educativo de una manera relajada, creativa y libre… Contábamos con un grupo de alumnos procedentes de zonas marginales con alteraciones de conducta, delincuencia, conductuales… Se observaba que las conductas se corregían y los jóvenes “normalizaban” sus vidas ganando en autoestima y creciendo en valores.

semillerosPosteriormente, decidimos por unanimidad, dada la acusada sequía que sufría nuestra comarca a inicios de los 90, cultivar planta forestal. Realizamos un “Proyecto educativo de reforestación” cuyo desarrollo se prolongó durante 10 años con campañas de reforestación para escolares.

Se cultivaron plantas para todos los colegios de los municipios de nuestra comarca, en colaboración con la Agencia de Medio Ambiente, que se encargó de designar las zonas a reforestar.

Posteriormente, realizamos otro proyecto educativo de “Cultivo de planta ornamental”, con el fin de decorar y embellecer parques y jardines de nuestra ciudad así como de suministrar plantas al centro de jardinería de nuestro centro especial de empleo, donde acuden nuestros alumnos al finalizar su etapa escolar.

Actualmente continuamos con las plantas ornamentales pero hemos realizado un proyecto para el “Cultivo de hortalizas y verduras ecológicas” así como para el “Cultivo de plantas medicinales, culinarias y aromática”.

¿Qué hemos conseguido con todos estos proyectos?

Hemos conseguido familiarizar a nuestros alumnos con el valor de una alimentación sana para prevenir enfermedades, han aprendido las propiedades terapéuticas de las plantas medicinales y sobre todo se han concienciado de la importancia del consumo responsable, de las ventajas de trabajar en equipo abriendo puertas a las emociones para, reconocerlas, manifestarlas y/o canalizarlas adecuadamente. En definitiva, el trabajo nos ha servido para crecer en valores.

huerto colegio Luis Pastor

Podéis encontrar mucha más información sobre nuestro proyecto consultando los siguientes enlaces:

fresas ecológicas

Los niños aprenden de lo que viven…

Por Beatriz García, gerente de construcción sostenible de Triodos Bank y madre de dos pequeños.

…y los mayores también.

Mamá, cuando sea mayor no pienso volver a comer nada ecológico”. Pues empezamos bien. Lo anterior no era una declaración de intenciones, fue más bien un arrebato de furia pasajera. Paula, dulce y tierna, con 6 años recién cumplidos y un enfado enorme porque su madre no le ha comprado fresas. “¿Qué pasa mamá?, ¿si Chus no tiene fresas no puedo comprarlas en otro sitio? ¡Acabamos de ir al súper y había fresas, me has engañado!”. Horror, en solo dos minutos ha conseguido agitar una bolsa con el cóctel de palabras mágicas: “no pienso volver a…”, “me has engañado…” Y ahí está Pablo, ese pequeño aliado de 3 años que rápidamente replica a su hermana: “Paula, no digas eso, mamá no te engaña, las fresas del súper no son ecológicas”. “Y qué pasa, los abuelos también comen fresas, son iguales” contesta Paula. Pablo se indigna y las palabras se le agolpan en la garganta, hasta que por fin abre su linda boca y grita: “¡son iguales pero sin “cológicas”!”

IMG-20151124-WA0012Tengo la gran suerte de haber compartido mesa con José Monedero, gerente de agricultura ecológica de Triodos Bank. Pepe, como le conocemos sus compañeros, me explicó el tratamiento de las fresas cultivadas de forma tradicional. Adoro las fresas, pero reconozco que ya no las consumo si no son ecológicas. Es evidente por el relato anterior que esto ha originado un “pequeño-gran” problema en casa; vivo con una niña que adora la fruta y más aún las fresas.

Una mañana le comento a Pepe la anécdota y me regala la solución para mis niños. Había visitado a un cliente, un agricultor propietario de un olivar, y de lo que me contó, esto es lo que les llegó a mis hijos:

“Hace mucho, pero que mucho tiempo… un señor que trabajaba en el campo, un agricultor, heredó unas tierras con olivos.

“Mamaaaá, ¿qué es un olivo? El olivo es el árbol del que crecen las aceitunas. “Ahhhhhh”.

El agricultor estaba preocupado. Dando un paseo entre sus olivos se dio cuenta de que todo estaba en silencio. Un silencio nada habitual en plena naturaleza. Llegó a pensar que tenía un problema de oído, no conseguía escuchar el zumbido de los insectos, ni el canto de los pájaros, ¿estaría también quedándose ciego? No veía ni un solo pájaro, ni una mariposa, ni una mariquita. Nada. ¿Qué me está pasando, me estaré haciendo viejo? El hombre caminaba y caminaba entre sus árboles y no entendía qué había pasado para que no hubiera vida en sus tierras.

Por fin descubrió el misterio. Los insecticidas que había utilizado el anterior dueño para evitar que los “bichitos” del campo y los pájaros se comieran las aceitunas también habían hecho que todos ellos se fueran lejos, muy lejos, buscando tierras que no estuvieran contaminadas. Los pájaros se vieron forzados a cruzar los cielos en busca de alimento, si comían esas aceitunas enferman, o incluso morían. Lo mismo sucedió con las mariposas y las mariquitas.

Una gran sonrisa se dibujó en el rostro de nuestro amigo agricultor, ¡esto tiene solución! Dejó de utilizar insecticidas químicos y cuidó de sus árboles como si de sus hijos se tratase. En poco tiempo los pájaros volvieron al olivar, las mariposas volaban por todas partes y las pequeñas mariquitas hacían zumbar sus alas para posarse en las ramas de los olivos”

-“¿Mamá, cuando Chus traiga fresas iremos a comprarlas?” ¡Pues claro! -“Entonces me espero”.

Gracias Pepe por ayudarme a ver que hasta los más pequeños son capaces de entender lo que supone el uso y abuso de la agricultura tradicional y su impacto en el medio ambiente, la fauna, la flora. Y gracias a todos los que cada día se levantan por hacer de este mundo un lugar mejor.

Un aula en el huerto

El huerto, un aula transversal

Por Andrea Estrella Torres, responsable del área de huertos escolares del grupo agroecológico Germinando.

En Germinando, llevamos varios años trabajando en huertos escolares. Esta experiencia nos ha permitido comprobar que lo que hace que un huerto funcione a largo plazo es la implicación de toda la comunidad educativa (el equipo docente, el equipo directivo, el AMPA, el comedor, las educadoras….). De nada sirve que sólo una parte de la comunidad  se implique y asuma el mantenimiento del huerto. Es necesario que, de una u otra manera, todos los agentes de la comunidad educativa se apropien del espacio común de aprendizaje en el que puede convertirse el huerto.

¿Cómo podemos impartir los contenidos curriculares en el huerto?

Uno de los factores que hacen que el huerto escolar tenga éxito es su utilización de forma transversal en el proyecto curricular del centro. Es fundamental el apoyo al profesorado de forma que maestros y maestras adquieran las herramientas neHuerto y creatividadcesarias para enlazar los contenidos curriculares con el aprendizaje significativo y vivencial en el huerto. Esto significa acompañar y crear de forma participativa, junto a los equipos docentes, estrategias para la incorporación del huerto escolar en el diseño curricular. Hay que conseguir utilizarlo como herramienta pedagógica para el desarrollo, en otro contexto, de los contenidos curriculares. De esta forma, en el huerto podemos aprender, sobre unidades de medida y superficie o desarrollar la psicomotricidad fina y la creatividad haciendo maravillosos cuadros con semillas. Por supuesto, trabajaremos los ciclos naturales, los elementos de los ecosistemas, las partes de las plantas y muchos más contenidos de las ciencias naturales.

El desafío es que el huerto sea visto e incorporado a las prácticas pedagógicas y didácticas cotidianas; que adquiera sentido y valor dentro del proyecto educativo del centro. La premisa es que un huerto escolar es un aula expandida y, al revés, el aula puede re-naturalizarse: el huerto es parte del aula y el aula es parte del huerto. Las fronteras entre ambos son imaginarias, no físicas. Por este motivo, no se trata sólo de subordinar el huerto a la estrategia docente.

Los huertos escolares abren la posibilidad de desarrollar una práctica pedagógica transformadora. El huerto es una propuesta de alcances mayores: busca, desde sus presupuestos participativos, horizontales, democráticos, vivenciales, etc. contribuir a ensanchar las posibilidades de las iniciativas docentes tradicionales. Los huertos escolares no son un ornamento o un lujo puntual o esporádico. El huerto aspira a ser un espacio en permanente evolución y una influencia activa para la transformación paulatina de los modos de enseñanza y aprendizaje que hemos conocido hasta ahora.

Si quieres saber más o necesitas asesoramiento, formación y materiales para tu huerto educativo puedes pasar por nuestro espacio agroecológico en la calle Tribulete, 25 (en Lavapiés, Madrid). O puedes visitar nuestra web www.germinando.es. Estaremos encantadas de ayudarte en el diseño y dinamización del huerto escolar.

Aprendiendo con ejemplos del huerto

Integración a través del huerto

Un huerto para cosechar integración

Por Mercè Gil Viñas, tutora de la USEE del IES Príncep de Girona, Barcelona.

La función primordial de la Unidad de Apoyo a la Educación Especial (USEE) del Institut Príncep de Girona (Barcelona) es promover la participación de alumnos con discapacidad intelectual o del desarrollo matriculados en el centro en entornos escolares ordinarios.

Huerto IES Príncep de Girona

El huerto escolar ecológico se puso en marcha, desde esta perspectiva inclusiva, como recurso que permitiera a estos alumnos la realización de aprendizajes en interacción con compañeros que presentaban capacidades cognitivas diferentes. Sin duda, el hecho de que surgiera el huerto como entorno de aprendizaje desde la educación especial se debe a razones educativas ligadas a motivos de tipo terapéutico:

  • Nos encontramos ante un recurso adecuado para realizar actividades vivenciales y manipulativas al aire libre, cercano a la naturaleza, más allá de las cuatro paredes de un aula.
  • Debido a sus características, esta actividad permite a los estudiantes trabajar a un ritmo pausado, paciente y tranquilo, lo que reduce el estrés y aporta una sensación de bienestar y satisfacción por los logros que se consiguen.
  • Además, las labores relacionadas con el huerto favorecen la comunicación entre los compañeros y también con el profesor, se adaptan a las posibilidades de los alumnos con dificultades de aprendizaje y comunicación y facilitan, así, su inclusión a través de la cooperación entre iguales.
  • Estas condiciones tan favorables en todos los sentidos producen una sustancial mejora de la autoestima en los alumnos con discapacidad intelectual y/o del desarrollo y se traducen igualmente en una gran fuente de motivación.
  • La puesta en marcha de un huerto escolar ecológico aumenta su disposición hacia el aprendizaje, favorece su capacidad de atención y fomenta la mejora en las habilidades cognitivas y la estimulación de la memoria a corto y medio plazo.

Más allá de las ventajas ya citadas, resulta evidente que se trata de un recurso que favorece la integración de los alumnos de la USEE en entornos escolares ordinarios y mejora la cohesión de los grupos participantes. Esto último, a partir del bienestar físico y mental que emana de las actividades realizadas en contacto directo con la naturaleza y sus procesos de cambio.

Podéis conocer todos los detalles del huerto escolar del Instituto Príncep de Girona consultando la memoria que hemos preparado sobre este proyecto o visitando nuestro blog (en catalán).

 

Huerto Escolar

El huerto escolar: la revolución en la escuela

Por Montse Escutia, Asociación Vida Sana

La escuela siempre ha hablado de objetivos, proyectos, interdisciplinariedad, secuenciación, procedimientos, contenidos, actitudes, valores y normas. Y ahora le llega una revolución con el huerto escolar ecológico. A pesar de que la escuela sea un reflejo de la sociedad, debe evitar verse inmersa en la precipitación de la misma sociedad.

El mundo en un clic no puede inundar las aulas. Las habas, tomates, coles, cebollas, fresas tienen un crecimiento pausado, armonioso. Por eso son tan buenas y nos aportan tantos nutrientes. Cuando el crecimiento de una planta se acelera el resultado es un montón de agua, con unas pocas sustancias nutritivas.

Derecho a una alimentación de calidad

Y cada vez más la gente se preocupa por su alimentación. Pero… ¿ya sabemos que la alimentación es un derecho universal? Y no cualquier alimentación: una alimentación de calidad, que nos nutra, no que nos harte. Por eso hay que hablar alto y claro y darlo a conocer, por eso hay que romper los tabúes. Entrar en los comedores escolares y gritar bien fuerte: “¿Qué menú de calidad puede valer 2,5 €?” Y gritar bien fuerte que trabajar la tierra no es ser un esclavo de ella, sino un lujo al alcance de muy pocos, que los agricultores son los guardianes de nuestra salud, los jardineros de nuestro paisaje, que hay que pagar un precio justo por los alimentos y que el gasto en alimentación no debe ser el primero en reducirse en tiempos de crisis, porque es una apuesta por nuestra salud.

La escuela juega más que nunca un papel capital cuando la sociedad ha perdido el rumbo. A pesar de todos los obstáculos, debe recuperar el protagonismo, la guía, el acompañamiento de los niños y niñas para convertirlos en ciudadanos autónomos, críticos y respetuosos con el mundo que les rodea.

Huerto escolar: la herramienta global

El huerto escolar como proyecto es una herramienta excelente. El huerto entra de lleno en esta mirada competencial que nos pide el sistema educativo. ¿Qué competencia queda al margen? ¿La competencia científica? ¿La artística? ¿La lingüística? ¿La autonomía personal? ¿La competencia ciudadana? … ¿Qué área dejamos fuera de estudio y análisis? ¿Matemáticas? ¿Ciencias sociales? ¿Ciencias naturales? ¿Música? ¿Tecnología? .¿Qué edad puede quedar excluida? ¿Los niños y niñas de 3 años? ¿Los de 10 años? ¿Los de 16 años?

La familia puede participar. Puede ser una excelente puerta de diálogo entre el profesorado y las madres y padres. Los abuelos recuperan el protagonismo y aportan conocimiento. Los inmigrantes no se sienten excluidos y hasta tienen el trabajo del huerto más cercano que nuestros hijos.

El huerto ha entrado en las escuelas y ha supuesto una revolución. Es un lugar seguro donde niños y niñas pueden experimentar directamente con la vida, con la naturaleza. Donde todavía pueden disfrutar de la conexión que como especie animal tenemos con la tierra que es nuestro hogar. El éxito estaba asegurado.

Un huerto escolar para comer más sano

Por Fundación Triodos

Todo el que tiene niños en casa sabe que, en la mayoría de los casos, las verduras y los niños no se llevan muy bien.

Sin embargo, las verduras juegan un papel muy importante en la correcta alimentación, ayudando al equilibrio alimentario. Contienen una gran cantidad de elementos nutritivos, son ricas en vitaminas A y C, de las cuales, ésta última posee propiedades antibacterianas, muy necesarias para los niños.

Leer más