Huerto – Jardín Triodos

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

En la sede central de Triodos Bank en España, situada en el Parque Empresarial de Las Rozas de Madrid, disponemos de más de 3.500 m2 de superficie de jardín rodeando los edificios de trabajo.

El espacio actual, que hemos logrado revegetado las cubiertas de nuestros aparcamientos subterráneos, ha sido utilizado habitualmente por parte de los empleados del banco de manera puntual: tomar el aire durante los descansos, comer al mediodía al aire libre, e incluso, cuando el tiempo lo permite, organización de eventos con accionistas, clientes y empleados. 

Una cuestión de coherencia e identidad

En nuestro jardín actual, con un diseño marcadamente ornamental, y un cuidado estricto desde los principios de la jardinería ecológica, hemos iniciado un trabajo comunitario dentro de la organización para que sea el huerto-jardín de todos, donde poder compartir y mostrar nuestros valores como entidad a todos los grupos de interés relacionados con el banco que se acerquen por nuestras instalaciones.

Al arrancar el año, un grupo de empleados voluntarios, recibimos formación y visitamos iniciativas de huertos escolares y urbanos en nuestro entorno. Tras esta fase previa, valoramos las acciones para poner en marcha nuestro huerto-jardín, comenzando con la apertura de un hueco de cerca de 200 m2 entre los parterres del jardín.

Cuando el sol apretó este verano, aprovechamos para afinar nuestras capacidades de observación a la sombra, dibujando y pintando formas vegetales para que nos hablen de su naturaleza, enseñándonos a su manera, el lenguaje de lo vivo. Otras veces nos hemos dedicado a fabricar y colgar comederos y nidales para las aves, para ficharles en nuestro equipo de sanidad del huerto, pero también para disfrutar de sus colores y cantos, que nos anuncian el paso de las estaciones. En el huerto todo se convierte en lenguaje si uno aprende a leer sus signos. También en otras ocasiones, hemos compartido cómo aprovechar las plantas que cuidamos para hacer cremas para el cuidado personal o recetas de cocina.

Con paciencia, tesón, y mucho cuidado hemos cultivado ya, en comunidad, multitud de hortalizas: tomates, berenjenas, pimientos, acelgas, lechugas, fresas, puerros, cebollas, remolachas, girasoles, plantas medicinales, flores. Cada una con su carácter, que hay que escuchar para llegar a buen término con el fruto deseado. Ah, y el suelo de huerta no se hace de un año para otro, son necesarios varios años y una adecuada rotación de cultivos para que el suelo madure, se estructure y así amortigüe los cambios de temperatura entre el día y la noche, o entre riego y riego. Si no, los tomates, por ejemplo, se rajan fácilmente. En horticultura ecológica se sabe muy bien, también, que hay plantas que no se llevan bien y no se las debe poner juntas tanto como que hay otras a las que les encanta crecer juntas y hacerse compañía.

Como ya sabréis muchos de los que estáis leyendo este post, la propia Fundación Triodos, con el apoyo del banco y La Asociación Vida Sana, lleva cuatro años promoviendo el uso del huerto en el entorno escolar y en iniciativas sociales a través de este portal. Ahora predicamos con el ejemplo y proponemos el uso del huerto también en la empresa. Algo que no está tan extendido.

Además de los conocidos valores ambientales y sociales que este tipo de entorno nos brinda, nos planteamos cómo se pueden incorporar valores de la identidad de la empresa a la hora de gestionarlo y disfrutarlo. En Triodos Bank, valores como el autoconocimiento, la consciencia sobre el efecto de nuestros actos en el entorno social, la escucha con interés hacia el mundo que nos rodea, la vivencia de la interdependencia, son valores que queremos destacar en las actividades que hacemos.

¿No es la planta un ejemplo maravilloso para nosotros, que es capaz de transformar el duro mineral en bellas flores con sus sutiles pétalos, dulce néctar, llenas de olor y color? Imaginemos la arquetípica rosa ¿No hacemos esto los seres humanos cuando transformamos el mundo físico con nuestras manos, en algo tan sutil, y liviano, como los ideales y valores que compartimos? ¿No tenemos la capacidad, también como la planta, de convertir el mundo en una obra de arte, conectando la tierra con el cielo?

Con la misma paciencia, tesón y mucho cuidado, con el que trabajamos el huerto, podemos cultivar nuestras relaciones con nuestros compañeros de trabajo, con el mundo y desde luego, con nosotros mismos. Un equipo de alto rendimiento en el entorno empresarial tampoco se hace de un día para otro, cada uno con su carácter y sus necesidades, más difícil que en la huerta. Es un trabajo en comunidad. La composición de los equipos ha de atenderse casi como con las verduras, con rotaciones y asociaciones según talentos y habilidades. En las buenas escuelas, a los niños también se les facilita el desarrollo de sus capacidades atendiendo a su temperamento y carácter.

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Limpiar una senda. Aprender valores

Por Javier Herrero y Marién Fuentes, co-fundadores de ojo de agua-ambiente educativo

Ojo de agua situado en Orba, Alicante, es una iniciativa educativa muy peculiar. Es un lugar que tiende a la sostenibilidad, que se alimenta exclusivamente de energía solar, cuyo edificio está diseñado con criterios bioclimáticos y de bioconstrucción, cuya gestión del agua es plenamente consciente, con capacidad para recoger y almacenar agua de lluvia en torno a un 250.000 l., una piscina biológica y un sistema de fitodepuración de aguas grises y negras.

En este contexto ecológico, la propuesta educativa consiste en que los niños y jóvenes decidan por sí mismos qué, cómo, con qué y durante cuánto tiempo aprender. Prácticamente, el 100% de la actividad responde a su iniciativa.

Limpieza de la senda

ojo-de-aguaEl 76% de los menores y jóvenes que participan en ojo de agua- ambiente educativo decidieron por propia voluntad dedicar un día entero de su vida a retirar vidrios, metales oxidados, escombros y todo tipo de objetos para limpiar una senda en un bosque cercano.

Ojo de agua se encuentra al final de un camino rural de un único carril a 1 km del casco urbano, pero el gran número de familias que desean que sus hijos vivan esta experiencia educativa hace que el acceso se colapse en ocasiones. Por eso, se planteó en la asamblea que se organiza semanalmente, tener la posibilidad de recuperar la continuación del camino y así lograr que más personas puedan acceder caminando hasta ojo de agua.

Para ello fuimos inspirados por un video -“Let´s do it!”- que muestra cómo el 4% de la población de Estonia participó en 2008 en una acción coordinada en todo el país para limpiar sus bosques en un sólo día.

Pasamos a la acción

Formamos 10 grupos de 4 o 5 personas, entre 7 y 19 años, liderados cada uno por alguno de estos jóvenes. Cada persona eligió en qué grupo trabajar. Pedimos al Ayuntamiento que nos apoyara con herramientas. Las familias proporcionaron carretillas, decenas de cubos y guantes. Cada grupo tenía asignado un tramo de la senda para limpiar. Los grupos estaban apoyados por un equipo de 5 adultos que ayudaban a coordinar la acción y -cómo no- también a limpiar.

Tras 4 horas de intenso trabajo, habíamos recogido un volumen de vidrio equivalente a 800 litros, 4 sacas de obra repletas de todo tipo de plásticos y 3 sacas más de metales oxidados, además de muchos otros objetos. Toda la basura -separada y clasificada- fue retirada por los servicios municipales. Al finalizar la jornada, nos reunimos en el bosque, formamos un círculo con las manos y tomamos conciencia de lo que acabábamos de hacer mostrando nuestra gratitud por haber formado parte de ello. Participantes del taller de cine (una de las más de 50 actividades semanales activas en ese momento en ojo de agua) filmaron la actividad y realizaron este video

El aprendizaje

Antes que nada, hemos aprendido el valor del servicio. Nuestro propósito fue partir de una necesidad real y desarrollar una acción que nos beneficiara a todos. Aprendimos que más que quejarnos, podemos hacer algo para cambiar una situación, que somos capaces de resolver problemas, que cuando hacemos algo para beneficio de todos, todos nos ayudan. Aprendimos el valor de la organización, de la disciplina, del trabajo en equipo, de la colaboración, de cuidar de nuestra madre, la tierra.

Sentimos el valor de tener un propósito común importante para todos. Y todo ello lo aprendimos porque decidimos aprenderlo, no porque nadie pensara que era bueno para nosotros, sino porque todas y cada una de las personas que participaron pensaron que era bueno para ellas y para todos.

Con diferencia, lo más destacable fue la sensación de que este medio centenar de jóvenes trabajaron con una entrega, una alegría y un espíritu de unidad que manifestaba su consciencia sobre la importancia y necesidad de este trabajo.

Pero al limpiar la senda, descubrimos otros vertederos cercanos. Nuestro propósito es… limpiarlos también, y seguir aprendiendo.

Los huertos escolares gaditanos también trabajan en red

Por Agustín Cuello, Área de Desarrollo Sostenible de la Diputación de Cádiz.

El programa de Huertos Escolares que desarrolla la Diputación de Cádiz, en el contexto de los programas de Educación Ambiental del Área de Desarrollo Sostenible, lleva en marcha desde 2009 y, cada año, se supera con éxito el número de centros que forman parte de la red.

En este curso han participado en el programa 78 centros escolares de todos los niveles educativos y toda la provincia, manteniéndose en activo más de cincuenta.

Toda la actividad de los huertos se apoya en unas instalaciones de educación ambiental, La Casa de los Colores, creadas en el Centro Agrícola Ganadero donde nació el programa. En ellas se reciben visitas de grupos, se imparten talleres, se acogen reuniones formativas y debates y se producen plantones y semillas que van destinadas a los huertos escolares participantes.

¿Cuáles son los objetivos?

El planteamiento actual del programa difiere del diseñado en un principio, ya que se ha ido perfilando y reorientando en base a la experiencia y a las aportaciones de los grupos participantes.

grupo huertos escolares cadiz

De manera general y simplificada, los objetivos del programa de Huertos Escolares son los siguientes:

  1. Provocar y facilitar la creación de espacios de huerta en los centros educativos de la provincia de Cádiz, priorizando aquellos de poblaciones menores de 20.000 habitantes.
  2. Fomentar el trabajo colaborativo de profesorado, alumnado y demás componentes de la comunidad educativa en torno al huerto, entendiendo este como espacio de convivencia, aprendizaje y relación intergeneracional e intercentros.
  3. Contribuir al aprendizaje de contenidos escolares y a la adquisición de las competencias básicas en base al trabajo en el huerto.
  4. Acercar a alumnos y profesorado al mundo agrario en todas sus facetas y niveles de complejidad.
  5. Relacionar el huerto escolar con los huertos de ocio de la localidad, facilitando la realización de actividades conjuntas con colectivos locales, jubilados, etc., conectando la actividad escolar con la realidad local y la vida cotidiana.

Organización y características del programa

El programa de Huertos Escolares se inicia en octubre con una convocatoria a los centros educativos de la provincia. Los centros interesados en participar deben inscribirse en la página web de la Diputación e incluir de forma obligatoria un proyecto de creación del huerto, que permite evaluar la solidez de la decisión. Los centros que ya se presentan por segundo año solo tienen que elaborar un pequeño informe de la situación y de los objetivos que se pretenden para el nuevo curso.

Tras la admisión, se mantiene una reunión inicial de información y recogida de necesidades materiales que se van a suministrar a cada centro. Esta reunión inicial es clave para el desarrollo del programa. En ella se produce el primer intercambio de información entre nuevos y “viejos” huertos, en el que la experiencia de estos anima y abre caminos a aquellos. En la reunión se da a conocer el huerto y el equipamiento desde el que se coordinan todas las actividades y al que tienen que ir a recoger las sucesivas entregas de utillaje, abono y material vivo.

Cuando se hace la primera entrega de material a los centros, consistente en herramientas básicas y abono, se hace también el primer reparto de plántulas y semillas de temporada otoño/invierno y se programa el asesoramiento y las visitas a los centros. En marzo se lleva a cabo la segunda entrega de plantas para primavera/verano y se convoca el encuentro final de curso.

La secuencia de tareas exige un ajuste temporal muy minucioso, que se lleva a cabo por personal de plantilla de la Diputación de Cádiz.

Encuentro: tenderetes y talleres

Una de las dificultades del programa es la evaluación y el instrumento tradicional de la redacción de memoria por parte de cada grupo pareció desde el inicio un sistema tedioso. Por ello se decidió diseñar una actividad acorde con la filosofía del proyecto, que sirviera más para enriquecerlo que para comprobar objetivos: el formato es un mercadillo en un espacio público al que se despoja su carácter comercial y se incorpora un espacio de debate. Así, en los primeros días del mes de junio de cada año elegimos una pequeña localidad rural que cuente con un espacio para albergar los 30 o 40 tenderetes que montan los grupos de escolares participantes con los que dan a conocer su producción hortelana y de actividad escolar. Para el encuentro se diseñan dos programas de actividades paralelas, uno para los alumnos y alumnas y otro, que incluye jornadas de debate didáctico, para profesores y profesoras. Finalmente tiene lugar una asamblea conjunta para el reparto de títulos de “propiedad compartida” del huerto, el reparto de algún recuerdo y la comida con una fiesta dedicada a las ensaladas y legumbres.

evento huertos escolares cadiz

Conclusiones

En estos años, el programa de Huertos Escolares se ha consolidado y ha generado un grupo de usuarios que va más allá de la simple pertenencia a un proyecto común, ya que se ha creado una red de intercambio de experiencias de enorme interés educativo. Han sido más de ciento cincuenta centros escolares los que de manera continuada o intermitente han participado en el programa, lo que supone una enorme diversidad de líneas metodológicas, desarrollos didácticos y tipologías de huerto, tan variados como las características de los grupos participantes.

Los objetivos originales se basaban fundamentalmente en aspectos ambientales, dando prioridad al uso del huerto para el tratamiento de contenidos de áreas relacionadas con las ciencias. Pero pronto nos dimos cuenta de la importancia que adquieren también las cuestiones sociales en estos espacios y hemos aprendido a valorar cuestiones como la calidad

En el huerto, todos somos iguales

Por Enrique Pino, educador responsable del desarrollo del proyecto, y Juan Cruz, director del proyecto, experto en programas de ocio y fundador de Desarrollo Integral de Ocio y Tiempo Libre (DiotOcio).

Ocio inclusivo e intergeneracional en torno a la creación colectiva de un huerto urbano

Somos naturaleza, haciendo huerto” es el taller medioambiental del XI programa “Por una casa para todos” de ocio intergeneracional e inclusivo, impulsado por el Área de Solidaridad de La Casa Encendida, en Madrid.

El programa pretende dar respuesta a la demanda social de actividades que fomenten, desde el ámbito del ocio, el acceso y la participación de personas de diferentes edades, culturas, profesiones, voluntarios y niveles funcionales de capacidad (físicas, sensoriales, intelectuales, psíquicas), para que puedan disfrutar conjuntamente en torno a la creación colectiva de un huerto urbano.

Se desarrolla de febrero a julio de 2017 en el Centro de Información y Educación Ambiental “El Huerto del Retiro”, cedido para este proyecto por el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid. Participan 22 personas que acuden semanalmente para crear un huerto desde cero y que puedan utilizar los conocimientos adquiridos para disfrutar su tiempo libre, incrementar su formación laboral y ser otro recurso de apoyo para la integración social, comunitaria, transversal, local o asociativa.

Montaje

Dos ideas principales constituyen los pilares de esta experiencia: explorar el potencial de la naturaleza para la mejora de la calidad de vida y generar una experiencia grupal normalizada en la que cada participante se enriquezca de las relaciones con los demás y desde la riqueza de perfiles diferentes pueda manifestar y compartir sus capacidades.

Durante el proceso de creación del huerto cada participante tiene la oportunidad para mejorar sus habilidades relacionales, de comunicación y escucha, crear junto a los demás, aprender de todos y enseñar a todos, encontrar y ofrecer apoyo, compartir emociones y disfrutar de la sensación de pertenecer a un grupo normalizado de personas que tienen un objetivo común: mimar el huerto. De esta manera natural los participantes interaccionan y comparten superando prejuicios, estereotipos y bloqueos frente a las diferencias.

Haciendo Huerto 2014 (72)La clave para conseguir esta rica experiencia humana tal vez resida en entender que el grupo se convierte en una fuente de vivencias y aprendizajes tan rica en diversidad como el propio huerto que con edades, intereses, conocimientos, roles y capacidades tan diversas se configura como un grupo humano “sin perfil”.

Si bien el objetivo principal no es el “éxito biológico” del huerto sino el proceso de cuidarlo juntos, se consigue la supervivencia de prácticamente el 90% de las plantas que viven en él, pertenecientes también a una gran variedad de especies.

En el taller “Somos naturaleza, haciendo huerto” han participado en 9 años unas 190 personas. Se nutre con el apoyo de los voluntarios de las 6 ONG e instituciones que colaboran y el apoyo de los profesionales de ocio de las mismas y está dinamizado por dos educadores ambientales especialistas en huerto y procesos de intervención socioambiental. Su tarea se centra en tres ámbitos diferentes:

  1. Trasmitir los conocimientos técnicos para que el huerto crezca junto a la experiencia vivencial personal/grupal. Los profesionales adaptan las actividades de aprendizaje a todos los participantes: juegos, talleres, experimentos y mucha práctica en el huerto.
  2. Permanecer atentos a las individualidades para que todos compartan lo que llevan dentro.
  3. Dinamizar y ayudar a que el grupo se torne protagonista y dueño del huerto desde el inicio, que tenga capacidad de decisión y autonomía para deshacer y hacer crecer.

Disfrutamos, aprendemos, compartimos. En cada sesión hay color, sorpresas, meriendas, buen humor y risas con buen o mal tiempo. Esa es la idea.

can moragues, a riudarenes

Huertos sociales y custodia del territorio: espacios de salud y naturaleza

Por Sandra Carrera Bonet, responsable de proyectos de Xarxa de Custòdia del Territori

El progresivo alejamiento del entorno natural en una sociedad urbanizada, nos lleva hacia un aumento de los problemas y disfunciones en el bienestar y la salud humana.

Parte de los problemas de salud identificados en la infancia hoy en día (estrés, obesidad, depresión, hiperactividad o trastorno de déficit de atención) tienen relación con la falta de contacto con la naturaleza. Richard Louv acuñó el concepto “Trastorno por Déficit de Naturaleza” (TDN) para referirse a esta carencia, y definió el término “Vitamina N” como el nutriente afectivo que aportamos a nuestro organismo mediante el contacto con la naturaleza, que estimula el organismo y mejora nuestra salud física y mental:

  • a nivel físico: la exposición regular a la luz solar (que favorece las síntesis de Vitamina D) regula los ciclos de sueño y apetito, estimula la circulación sanguínea y la transpiración. A su vez, a nivel cognitivo, ejercita la memoria y la capacidad de concentración.
  • a nivel social: aumento de la participación e interacción social, la mejora de la cohesión de grupo y el estímulo de patrones saludables en las relaciones.
  • a nivel psicológico: generación de ilusión, estimulación de la responsabilidad, disminución del estrés y la ansiedad y desarrollo de la autoestima, satisfacción y confianza en uno mismo.

Está demostrado que el contacto con la naturaleza influye directamente en el respeto que los más pequeños sienten por nuestro entorno y su patrimonio natural. Esto tiene claras consecuencias en el compromiso con la conservación de la naturaleza en su futura edad adulta.

En este sentido, la custodia del territorio aparece como una invitación a ser protagonista en primera persona de la experiencia de vivir la Tierra, cuidarla y velar por su sostenibilidad. Surge como una clara oportunidad para empoderar a la sociedad y hacerla participar activamente en la conservación de la biodiversidad y la gestión de la naturaleza.

En Cataluña la custodia del territorio abarca más de 800 acuerdos entre propietarios de terrenos y entidades sin ánimo de lucro con el objetivo común de conservar los valores naturales de estos espacios.

Un 13% de estos acuerdos tiene lugar en espacios agrícolas. Y entre ellos encontramos algunos ejemplos de huertos sociales, ejemplos de soberanía alimentaria, autosuficiencia, dignidad e impacto social y ambiental:

hort de la sínia, a tamaritEs el caso del Hort de la Sínia” en Tamarit, creado el 2010, con la colaboración de la Associació Medioambiental La Sínia, como un espacio de aprendizaje para familias, escuelas y otros colectivos, poniendo a disposición huertos para el autoconsumo con la aplicación de técnicas de horticultura ecológica. Este espacio fomenta encuentros lúdicos entre los hortelanos, así como una vinculación con la tierra y los ciclos de la naturaleza.

 

 

can moragues, a riudarenesOtro ejemplo interesante es Can Moragues” en Riudarenes, un proyecto de emprendimiento social y ambiental, de la mano de Fundació Emys y Fundació Plataforma Educativa, formado por un obrador ecológico de productos de proximidad que conserva la naturaleza y ayuda a las personas desfavorecidas de su ámbito local.

 

 

 

ecosuma, a lleidaEn la ciudad de Lérida, EcoSUMA representa otra entidad de custodia que mediante acuerdos entre propietarios de terrenos productivos y payeses que quieren cultivar estos espacios, asesora a los agricultores, incorporando la metodología de la “Horticultura Terapéutica”, que destaca los efectos beneficiosos en la mejora del estado general de salud gracias al contacto con la tierra, las plantas y las dinámicas vitales del huerto.

 

 

Todos estos ejemplos tienen en común que son iniciativas de huertos sociales en espacios de custodia del territorio, aportando un triple valor añadido a los ya múltiples beneficios de los huertos sociales: detrás de cada iniciativa hay una entidad de custodia que garantiza la viabilidad del proyecto y la durabilidad en el tiempo, a través del acuerdo de custodia con el propietario de la finca; son proyectos que cuentan con una alta corresponsabilidad e implicación social (voluntariado, empresas, administraciones locales, etc.); y contribuyen de manera clara a la conservación de la biodiversidad y del patrimonio natural de estos espacios.

 

huerto comunitario

El huerto comunitario, lugar de aprendizaje y encuentro

Por Mercè Gil Viñas, profesora del INS Fort Pius de Barcelona.

Un grupo de alumnos de 3º de ESO del Institut Fort Pius de Barcelona participa en un proyecto de aprendizaje-servicio en el huerto comunitario de Fort Pienc, un huerto autogestionado por los vecinos del barrio donde cada martes se encuentran vecinos y jóvenes. Allí se enseña a nuestros alumnos nociones de siembra, preparación de semilleros, a distinguir tipos de hortalizas, la asociación de cultivos, calendario del huerto, compostaje, etc. y, a su vez, los jóvenes ayudan en las labores habituales del huerto.

Fort Pius es un instituto público ubicado en el barrio de Fort Pienc, en una zona muy céntrica de Barcelona, con mucho tráfico de vehículos. El proyecto de aprendizaje-servicio pretende tejer lazos con la comunidad cercana al centro educativo, para que los alumnos desarrollen las competencias sociales y ciudadanas en el entorno más cercano.

El huerto de Fort Pienc ocupa un terreno de titularidad pública, recuperado por los vecinos para el cultivo de hortalizas agroecológicas en una organización espontánea, asamblearia y sin ánimo de lucro. Organizan periódicamente actividades abiertas al barrio para dar a conocer este espacio y favorecer la participación comunitaria. La mayoría de nuestro alumnado desconocía la existencia de este espacio verde, su funcionamiento alternativo y posibilidades que ofrece de mejora del entorno a nivel socio ambiental. Se nos ocurrió que tal vez podríamos colaborar con ellos, nos pusimos en contacto y rápidamente llegamos a un acuerdo.

Cada semana, rotativamente, un alumno se encarga de redactar la crónica de la sesión in situ, mientras que otro toma fotografías y graba pequeños vídeos para complementar la noticia, que se publica en el blog de Medio Ambiente del instituto.

Podéis conocer más sobre este proyecto consultando nuestro Blog o la web del Huerto de Fort Pienc.

Huerto comunitario

red universidades cultivadas

Soberanía alimentaria para enriquecer la formación universitaria

Por Francisco Javier Bravo, de la Red Universidades Cultivadas e Ingeniería Sin Fronteras Castilla y León.

Con el fin principal de dar a conocer en el ámbito universitario los principios de la Soberanía Alimentaria, Ingeniería Sin Fronteras Castilla y León (ISF CyL) decidió promover un proyecto participativo y eminentemente práctico. Gracias a la colaboración de la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia, se inició en el año 2012 el proyecto de mini-huertos en las instalaciones de la misma.

ISF CyL se encarga de la gestión, coordinación y dinamización de los diez huertos creados. Cada año se abre la solicitud a toda la comunidad universitaria para participar de forma gratuita en ellos, y hasta la fecha han formado parte del proyecto unas 100 personas.

Nuestro proyecto educativo

El programa anual incluye, por una parte, el aprendizaje práctico en las técnicas de cultivo agroecológico. Con una periodicidad semanal se llevan a cabo una serie de tareas explicativas orientadas a aprender las labores básicas del huerto (laboreo, siembra, riego, mantenimiento, obtención de semillas, realización de semilleros, etc.), pero sobre todo con el objetivo de quitar el miedo a mancharse y trabajar la tierra,  familiarizarse con la naturaleza que nos rodea y atreverse a aprender por uno mismo contando siempre con la ayuda de las demás personas.

Por otra parte se llevan a cabo una serie de trabajos comunitarios. Son aquellos que repercuten en el bien general de las instalaciones como puede ser el vallado, mantenimiento de herramientas, montaje del sistema de riego y delimitación de parcelas.

Finalmente y como bloque fundamental de la programación, se desarrolla una serie de contenidos relativos tanto a las técnicas como a las políticas de la Soberanía Alimentaria, que incluye charlas, conferencias y talleres sobre agroecología, obtención de semillas, compostaje, planificación del huerto, montaje de riego por goteo, bioconstrucción, cooperación al desarrollo y otras temáticas relacionadas. Con todo esto, se pretende que las personas sientan la cercanía a la tierra, conozcan los principios de la agroecología, valoren la sabiduría popular, aprendan a trabajar en grupo, compartan recursos y conocimiento y sean conscientes de la injusta realidad mundial.

Las herramientas que más se han utilizado para la organización del proyecto han sido el listado de correo electrónico (la vía por donde se convocan todas las reuniones, se resuelven dudas, se facilita información interesante, se comunican eventos de interés etc.) y el blog de actividad del huerto.

Reconocimientos y colaboraciones

Taller planificación cultivos

Taller sobre planificación de cultivos

En este marco se han desarrollado de forma paralela dos ediciones del curso de “Introducción al diseño permacultural”, realizando las prácticas en estas instalaciones y generando sinergias entre unos y otros participantes. Además se han aprovechado las instalaciones como posible ejemplo y banco de semillas para otras iniciativas afines de huertos urbanos y escolares, así como para llevar a cabo diferentes actividades puntuales de educación ambiental.

Aunque la vocación del proyecto no es ser una formación reglada, los dos últimos años ha sido reconocido por la Universidad de Valladolid con créditos formativos en concepto de “actividades solidarias y cooperación al desarrollo”. Además han sido varios los Proyectos de Innovación Docente en los que se ha participado relacionados con la Responsabilidad Social. También hemos colaborado en algunos “Trabajos Fin de Grado” de la Facultad de Educación, apoyando la elaboración de contenidos para la plataforma educativa de juego online dirigida a escolares de primaria.

Nuestra asociación

ISF CyL es una organización no gubernamental (ONG) dedicada a la cooperación al desarrollo y que busca poner la tecnología al servicio del desarrollo, para construir una sociedad mundial justa y solidaria.

En su interés por dinamizar, promover y aprovechar sinergias de otras iniciativas similares de huertos educativos, en 2015, junto con colectivos afines se creó la Red Universidades Cultivadas, siendo socia fundadora y participando de forma activa en su actual funcionamiento.

Para más información consulta nuestra web o escríbenos a este correo.

Alumnos cocinando

La cocina del huerto escolar ecológico

Por José Marín Gil, profesor del CEIP Cervantes, Molina de Segura, Murcia

Sancho dirigiéndose a Don Quijote:

¡Gran merced! -dijo Sancho… Y aún si va a decir verdad, mucho mejor me sabe lo que como en mi rincón sin melindres sin respetos, aunque sea pan y cebolla, que los gallipavos de otras mesas, donde me sea forzoso mascar despacio, beber poco, limpiarme a menudo, no estornudar ni toser si me viene gana, ni hacer otras cosas que la soledad y la libertad traen consigo.

Capítulo XI – De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros- Don Quijote de la Mancha

Nuestro proyecto de huerto escolar se basa en el análisis de nuestro particular contexto, la reflexión sobre la historia de nuestra huerta de Molina de Segura, de nuestro presente y de las posibilidades de futuro que se abren en nuestro centro escolar. El establecimiento de unos principios, objetivos y valores guían toda nuestra acción educativa referida al huerto escolar, en concreto a través de la experiencia de elaboración de recetas por parte de nuestro alumnado.

  • Nuestro huerto escolar enseña a comer de forma saludable. Con el proyecto de huerto escolar mostramos y enseñamos al alumnado la importancia de una dieta mediterránea, entendiéndola como un estilo de vida saludable y sostenible, integrándola dentro de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
  • El aprovechamiento de los productos de nuestro huerto. Tratamos de mejorar los hábitos alimenticios contribuyendo a una educación de hábitos sanos, apreciando la cultura gastronómica tradicional de nuestro municipio y convirtiendo el huerto escolar en una fuente de alimentos que mejore la dieta y salud de los alumnos.
  • La dieta mediterránea como propuesta que mejora nuestra calidad de vida y es sostenible con el medioambiente. Nuestro alumnado pone en práctica el consumo de alimentos de nuestro huerto, adquiriendo hábitos alimentarios que tienen el sello de la cocina mediterránea.

Durante los dos últimos cursos escolares hemos puesto en práctica “La cocina del bancalico”. Esta actividad permite que padres e hijos se impliquen en la elaboración de recetas.

 ¿Cómo se lleva a cabo?

  1. Las familias comentan al tutor su interés de participar de la experiencia.
  2. A medida que se va cosechando lo cultivado en el huerto, se entregan los productos a los alumnos para que en casa y en colaboración conjunta con sus padres, elaboren la receta que consideren oportuna.
  3. La familia se compromete a desarrollar una receta y a tomar fotos de la misma. Por otro lado, el alumno redacta la receta anotando todos los ingredientes y explicando el proceso de elaboración.
  4. Tanto la receta como las fotos se llevan a clase para trabajarla en el aula con el resto de alumnos. Finalmente, se elabora el libro digital con todas las recetas y se comparte en el blog  “El bancalico del Cervantes” y en la Web  “Ceip Cervantes”.

Aunque el huerto escolar no pueda proporcionar todos los alimentos que consumen los niños, aun así proporciona un gran conocimiento, aprendizaje e influencia en el alumnado.

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Los beneficios que aporta esta actividad

    1. Los productos del huerto escolar ayudan a introducir productos ecológicos en comidas y meriendas desde edades tempranas.
    2. Se promueve en el alumnado el conocimiento de ciertas normas de higiene y seguridad antes de manipular alimentos
    3. Ensayan y prueban la variedad de productos del huerto escolar.
    4. La relación alumnado-cocina es una relación alumnado-medioambiente.
    5. Esta actividad familiar incrementa el tiempo de unidad, comunicación y camaradería entre padres e hijos.
    6. Permite que los alumnos lleven a cabo sus propias elaboraciones.
    7. El alumnado queda sumergido en el mundo de transformación de los productos.
    8. Supone una ocasión excelente para que el alumnado explore, estimulando sus sentidos y queden tentados a probar nuevos alimentos.
    9. Se desarrollan habilidades lectoras y escritoras.
    10. La cocina se convierte en un espacio estimulante, tentador, provocador y lleno de magia, que despierta los sentidos.
    11. Favorece la promoción de dinámicas de participación activa y lúdica entre padres e hijos.
    12. Permite perfeccionar la observación y la comprobación, así como a desarrollar la paciencia y el autocontrol.
    13. Con la elaboración de recetas los alumnos advierten que hay una serie de ingredientes que se van repitiendo, y que forman parte de la dieta mediterránea.

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Gracias a estas acciones, nuestros alumnos ven un claro ejemplo de consumo saludable, que combina ingredientes de la agricultura local de nuestra huerta tradicional y fomenta una forma de cocinar propia de nuestro municipio.

 

campañas de exito sobre huertos educativos

Once campañas de éxito sobre Huertos Educativos

Por Fundación Triodos

A finales de 2015 lanzamos con la Asociación Vida Sana el proyecto de huertoseducativos que incluye la primera plataforma de crowdfunding para colegios y entidades sociales que trabajan el huerto ecológico con fines educativos. Este año cerramos el curso escolar cosechando con éxito 11 campañas de crowdfunding para huertos educativos. En total, más de 18.000 euros conseguidos gracias a la participación de 756 donantes comprometidos con otro modelo de educación y alimentación, han hecho posible que estos proyectos saliesen adelante.

Resumimos a continuación las historias de los protagonistas:

  • La Escuela IDEO, un proyecto educativo de reciente creación en la zona de las Tablas de Madrid que apuesta por pedagogías activas para el desarrollo de las inteligencias múltiples, quería mejorar el equipamiento del huerto escolar que tenían, y destinar los fondos recaudados al Colectivo Basurama, con los que comenzaron a transformar y decorar el patio durante el curso pasado. Gracias a las aportaciones de 102 donantes consiguieron alcanzar su objetivo recaudando 3.000 €.
  • La Fundación MAP que trabaja con personas con discapacidad en Girona, necesitaba conseguir nuevas herramientas para los niños y un invernadero que les permitiese cultivar en invierno y preparar el plantel para las escuelas. Gracias a las aportaciones de 117 donantes superaron ampliamente su objetivo llegando a recaudar 2.275 €.
  • El CEIP Federico García Sanchiz, situado en Alzira, Valencia, quería construir un gallinero en el huerto escolar para fomentar la responsabilidad del alumnado en el cuidado de las aves de granja. Gracias a las aportaciones de 141 donantes consiguieron alcanzar su objetivo recaudando 2.626 €.
  • El Centro Educativo de Educación Especial – La Purísima para niños sordos de Zaragoza, necesitaba colocar una valla de seguridad para poder mejorar y ampliar la zona de trabajo de la terraza y huerto escolar. Gracias a las aportaciones de 49 donantes consiguieron superar con creces su objetivo recaudando 2.790 €.
  • La Escuela de Secundaria Tretzevents Waldorf-Steiner de La Floresta, de Barcelona, necesitaba proteger su huerto de los jabalís que constantemente visitan la zona y destruyen los cultivos. Gracias a las aportaciones de 12 donantes consiguieron recaudar 700 €.
  • El colegio Cooperativa Son Verí Nou en las Islas Baleares, necesitaba ajardinar el patio, las zonas comunes y accesos con plantas aromáticas autóctonas para hacer más presente la naturaleza en el centro. Gracias a las aportaciones de 47 donantes consiguieron superar su objetivo recaudando 1.000 €.
  • El Colegio Público Ciudad de Badajoz situado en el barrio madrileño de Aluche, quería hacer crecer su Ecohuerta y ampliarla para poder crear un bosque comestible, convirtiéndolo en un lugar de innovación pedagógica. Gracias a las aportaciones de 67 donantes consiguieron superar su objetivo recaudando 935 €.
  • La Universidad Rovira i Virgili, de Tarragona necesitaba apoyo para realizar mejoras en los huertos sociales que tienen dentro de la universidad, en los cuales fomentan una educación basada en valores sociales y ambientales. Gracias a las aportaciones de 90 donantes consiguieron superar su objetivo recaudando 1.835 €.
  • El Centro Ocupacional APADEMA de Madrid, necesitaba fondos para poner en marcha un Huerto Ecológico, fomentando una alimentación saludable y desarrollando capacidades para la inserción laboral. Gracias a las aportaciones de 33 donantes consiguieron superar ampliamente su objetivo recaudando 1.045 €.
  • El I.E.S. Joaquín Romero Murube de Sevilla, quería continuar con su huerto como herramienta educativa y de apertura del centro al entorno del Polígono Sur, para favorecer la integración social. Gracias a las aportaciones de 56 donantes consiguieron superar su objetivo recaudando 905 €.
  • La escuela Els Raiers de la Pobla de Segur en Lérida, quería hacer dos espirales de plantas aromáticas y medicinales, siguiendo el modelo práctico que ofrece la permacultura. Gracias a las aportaciones de 41 donantes consiguieron superar su objetivo recaudando 974 €.huertos educativos ecológicos

Todos los proyectos que se han llevado a cabo son un ejemplo de esfuerzo e ilusión que han conseguido movilizar y sensibilizar a sus comunidades contribuyendo a que otro tipo de educación y alimentación es posible. Desde la Fundación Triodos queremos felicitaros de nuevo por el esfuerzo realizado y por la generosidad demostrada por los donantes.

Podéis encontrar información completa de cada uno de los proyectos en el siguiente enlace.

Os recordamos que a través de la web de crowdfunding para huertos educativos podéis colaborar con los nuevos proyectos que van a necesitar apoyo, o presentar vuestra propia iniciativa para crear o mejorar un huerto educativo.

Construyendo un nuevo huerto en la Escuela IDEO

Por Pablo Llobera, responsable del Plan Ecológico de la Escuela IDEO.

Durante los meses de noviembre y diciembre de 2015, la Escuela IDEO, con el apoyo de la Fundación Triodos, realizó una campaña de microfinanciación colectiva para acometer unas obras de mejora en el huerto escolar. Finalmente, con las aportaciones de más de 100 personas, familias y la colaboración de algunas empresas y entidades, conseguimos alcanzar los 3.000 euros presupuestados inicialmente.

Pues bien, desde primeros de febrero ya estamos ¡manos a la obra!. El alumnado de 4º, 5º y 6º de educación primaria está trabajando junto al Colectivo Basurama, en la construcción de banquetas y jardineras verticales y en la elaboración de un original mural de hortalizas en la valla metálica.

Además, han dado una imprimación verde a una parte del muro, para que sirva como pizarra-encerado, donde se pueda dibujar y pintar con tizas.

Construyendo el huerto

Los elementos de madera están construyéndose con madera reutilizada, y el alumnado está aprendiendo a utilizar, siempre trabajando en equipo, y como puede apreciarse en las fotos, distintas herramientas de carpintería, tanto manuales como eléctricas: sierra, martillo, alicate, destornillador…

En este proyecto de remodelación se están volcando todas las asignaturas posibles: conocimiento del medio, lengua (nombres de las herramientas), inglés (vocabulario), tecnología (materiales, manejo de herramientas, sistemas de sujeción…), educación física (trabajo manual), etc., demostrando que la educación integral requiere de la aportación desde todas las disciplinas y saberes posibles. 

Las obras avanzan rápido, y es muy posible que finalicen antes de Semana Santa. Queremos entregar las recompensas de la campaña de crowdfunding precisamente en la víspera de las vacaciones: será el jueves 17 marzo de 15 a 17.00 h. en el propio huerto. A todos los que habéis apoyado el proyecto: ¡os esperamos!.

Montando el huerto

Construyendo, en equipo, el nuevo huerto de la Escuela IDEO.