del huerto al plato

Del huerto al plato

Por Fundación Triodos

Los huertos urbanos ecológicos, que empezaron como una moda, se han convertido para muchos en un estilo de vida. Cada vez nos encontramos más huertos urbanos ecológicos, no solo a nivel particular y comunitario sino también en restaurantes que eligen cultivar sus propios alimentos ecológicos, ya sea cerca de donde tienen el restaurante o incluso en sus propias instalaciones.

Son muchos los beneficios que se pueden obtener de estas prácticas, como controlar sus propios cultivos y diseñarlos a medida, servirlos cuando están en su punto óptimo, mantener el sabor original, la frescura, evitar el uso de productos químicos y conservantes que no solo contaminan sino que además influyen en el sabor… En definitiva, que la comida sea lo más sana y natural posible.

Además, aquellos restaurantes que tienen el huerto en sus propias instalaciones pueden compartir con el cliente experiencias únicas de apreciación por la naturaleza, incrementar la conciencia ambiental y también utilizarlos para revindicar el producto de temporada, de forma que ayude a entender los cambios de menú, según corresponde a cada estación del año.

A continuación destacamos 3 restaurantes que tienen huertos ecológicos y aportan un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente:

 

fogar do santisoFogar do Santiso:
Es un referente gastronómico y cultural de Teo, municipio cercano a Santiago de Compostela. El restaurante ofrece a sus clientes productos ecológicos y de temporada que provienen de sus propias huertas ecológicas en las que siembran y recolectan 7 hectáreas de calidad. Además, adquieren sus carnes de razas autóctonas a productores ecológicos mientras que sus pescados vienen directamente de las rías gallegas y son capturados de forma sostenible. Su compromiso con la sostenibilidad se refleja también en la reutilización y reducción de residuos, algo que aplican también en su local.

 

 

restaurante Los arándanosLos Arándanos:
Está ubicado en la pequeña aldea de Almallos, en el concejo asturiano de Taramundi. Dispone de 11 fincas en donde se desarrolla no solo el proyecto del restaurante sino también la elaboración de sus propias mermeladas ecológicas. La mayoría de sus productos son ecológicos, destacando la producción propia de frutos del bosque como arándanos, grosellas y frambuesas que utilizan para preparar todo tipo de platos.

 

 

el fortEl Fort:
La cocina de Lola Puig se define como una “cocina ecológica, tradicional y con un toque de modernidad”, y podemos encontrarla en el pueblo de Ullastret, Girona. En El Fort, el 80% de sus productos cuentan con certificación ecológica y buena parte de ellos se recolecta en su huerta familiar. Los responsables de esta iniciativa son socios de la asociación internacional Slow Food que nace como respuesta a la invasión del fast food.

 

Estos son solo algunos de los muchos ejemplos que podemos encontrar en nuestro país y fuera de nuestras fronteras. Animamos a compartir otras iniciativas similares en los comentarios.

 

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