Huerto Waldorf

El arte de la horticultura

Por Alicia Sainz Rodrigo, maestra de horticultura y paisaje de la Escuela-Secundaria Tretzevents Waldorf Steiner de la Floresta, Barcelona.

Hort y cultura, así llaman mis alumnos del centro de Secundaria Tretzevents Waldorf-Steiner, la Floresta, a la clase. También, de forma irónica, a veces la llaman “hortotortura”, pero en realidad les encanta salir del aula, poder sentirse bajo el cielo abierto y que el frío o el sol les toque, “es un momento de respiración”, me han expresado algunos de ellos.

Bidón de dinamizaciones

Bidón de dinamizaciones

Salimos y construimos bancales profundos y escalones en la tierra, para evitar resbalones, picando y reteniendo la tierra, nivelando. Y trabajamos en equipo, con picos, palas, azadas, bici aradas y fangas. Hacemos las vallas que protegen los huertos de los animales, ¡y las rehacemos!, puesto que los jabalís son insistentes. Nosotros también.

En la Escuela Waldorf, horticultura es el momento de conexión y observación de la naturaleza y sus ciclos. Somos “Jardineros del Cosmos” y a través del huerto aprehendemos que todo está relacionado, tal y como lo explican las propias palabras a través de su significado: Bio Dinámica (ritmo natural), Perma Cultura (cultura permanente), Fractal Natural (porción que se repite en distintas escalas y nos da la secuencia “Pi”), Trans Génicos (Transgredir los genes), Compost (diversidad), Dinamización (acción de iniciar un movimiento), Inpermanencia (Wabi-Sabi, el arte natural de lo que no permanece), Agrimensura (la medida de la agricultura), Paisaje (entorno), Injertos (para la nueva vida).

HorticulturaEl huerto escolar se puede usar para innumerables actividades a nivel pedagógico. Para nosotros es muy importante fomentar el arte a través de la horticultura. Hacemos semillas de barro, a las que les damos cualidades que nos gustaría tener a nosotros mismos, que cultivamos en nuestro interior, como si fuésemos fractalmente un planeta Tierra también. Pintamos con acuarelas la metamorfosis de las plantas, para ser capaces de crecer sanos en nuestra propia metamorfosis.

En los huertos podemos ver una proyección de la sociedad:

Los huertos masivos, transgredidos genéticamente y llenos de pesticidas van a parar a una sociedad masiva, llena de necesidades sintéticas y farmacológicas.

Los huertos ecológicos escolares nos enseñan acerca de la sensibilidad del mundo vegetal y de las necesidades de la tierra, aprehendiendo con los ritmos y patrones naturales.

El huerto ecológico escolar permite a los jóvenes vivenciar los alimentos más allá de la tienda, acercándoles a la realidad de la Tierra y el humano en armonía con el cosmos.

1 comentario
  1. kepake
    kepake Dice:

    Comentar esta en agradecer, esa labor de compartir la mas belleza con los amados invitados
    los niñ@s, nuestro participar es el ser padres del entender lo que la madre nos da, vida, vida, mas vida…
    nacemos para ello vivir lo sutil y maravilloso, sembrar y recoger, es cultura del cultivo
    sin mas, ni menos, gratitud a todos participantes
    kepake..

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