Cultura Circular, Economía Circular

Por Javier Rodríguez Conde, colaborador de la Federación Provincial de Asociaciones Vecinales y de Consumidores de Valladolid “Antonio Machado”.

Cultura Circular es un proyecto vivo, es un proyecto que acerca la economía circular a la ciudadanía de Valladolid a través de la divulgación y la práctica, permitiendo así conocer los beneficios que ofrece el cambio de una economía lineal a una economía circular. Este trato cercano con niños y adultos nos brinda la oportunidad de saber de primera mano, cómo muchas personas ya realizan en su casa pequeños gestos de manera voluntaria o de manera involuntaria, casi sin saberlo, formando parte del cambio de pensamiento que propone la economía circular.

¿Qué es pensar en circular?

Aunque no nos demos cuenta, todo lo que nos rodea y forma parte de lo natural tiene esencialmente un carácter circula​r. El desarrollo económico y social que hemos obtenido estas últimas décadas proviene de un pensamiento lineal, es algo que nos acompaña desde que los primeros descubridores se lanzaron en busca de recursos y riquezas en países lejanos. Sin darnos cuenta, nos hemos apartado de cómo la naturaleza construye desde lo más pequeño a lo más grande. Por ejemplo, si miramos a una célula veremos un diseño perfectamente estructurado en el que las diferentes partes, núcleo, mitocondria, membrana, etc., trabajan en conjunto para desarrollar una actividad de supervivencia perfectamente equilibrada con su entorno. Cuando damos el salto al conjunto de células, estas también se armonizan en un perfecto baile en el que la energía se transforma, los desechos se reintegran en el sistema y una parte ínfima se excreta para integrarse en otro ciclo superior en el que se convierte en un recurso. En definitiva, pensar en circular consiste en acercarnos a los modelos naturales de ciclos cerrados de producción y consumo. Separándonos poco a poco del modelo lineal tradicional en el que extraemos de la tierra, transformamos, usamos y tiramos.

La inercia adquirida nos impide ver que hemos planteado nuestro modelo en una premisa errónea ¡Los recursos son ilimitados!

Buscamos astronautas

Son muchas las actividades que realizamos en el proyecto Cultural Circular pero tenemos especial cariño a “Buscamos astronautas”, por la capacidad de cambio a futuro que tienen los jóvenes sobre nuestro entorno. Con esta actividad dirigida a niños de 3º y 4º de primaria, queremos sembrar una semilla de conocimiento sobre el concepto de economía circular para que germine en el interior de los escolares de Valladolid. La transformación y crecimiento de este concepto en sus vidas recogerá los frutos de un modelo vital más circular. En la naturaleza los sistemas son cerrados y debemos inspirarnos en estos modelos para facilitar la transición de un sistema económico lineal a uno más circular.

Por ello, a través de esta actividad incluimos el enfoque del ciclo cerrado en los sistemas, que se puede visualizar muy fácilmente en la gestión de los huertos disponibles en los centros: nutrientes, ciclo de crecimiento, recolección, distribución, consumo, residuo, compostaje, transformación, reintegración como nutriente.

Si conseguimos que los alumnos entiendan que estos procesos son extrapolables a cualquier otro sistema tanto en lo productivo industrial como social, reportará también en unos beneficios económicos y sociales para el entorno. Puedes aportar tu granito de arena colaborando en nuestra campaña de crowdfunding.

Las diferentes “R” de la economía circular

Las diferentes “R” de la economía circular nos proponen alternativas para que trabajemos entorno a nuevos modelos sociales, económicos y de consumo más sostenibles. Nosotros hemos elegido 4 de ellas para trabajar con los participantes del proyecto: recicla, reduce, reutiliza y repara. ¿Nos ayudas a girar la rueda del cambio?

¡Reduce la pereza! Aportar un poquito ya es un montón. ​ Las abejas llevan miles de años produciendo un néctar fantástico que a todos nos encanta. La miel, es el resultado de un trabajo en equipo bien organizado y muy eficiente, con pocos recursos son capaces de abastecer a una colmena completa, cada una sabe qué hacer y cómo hacerlo, trabajan con un objetivo común, garantizar la supervivencia de la colmena. Una abeja por sí sola es insignificante, pero la suma de todas ellas cooperando nos deja con la boca abierta. Un pequeño objetivo que nos podemos marcar es separar bien la basura. Hacer tan solo lo que tenemos que hacer, poner un cubo para cada uno de los residuos que se recuperan en nuestros contenedores es bien sencillo y nos sienta muy bien.

¡Recicla tus planteamientos! Abre tu mente a nuevos conceptos. ​ Son muchos los profesionales como psicólogos, terapeutas, profesionales del coaching, gurús de la comunicación, etc. que nos invitan constantemente a que nos reinventemos, a que salgamos de la zona de confort para descubrir qué bien sienta y cuántas cosas podemos hacer que no nos creíamos capaces de poderlas llevar a cabo. Dejemos atrás conceptos como: “Reciclar no sirve de nada”, “yo soy solo un ciudadano”, “la industria contamina más”, “que lo hagan los otros”. No se trata de inventar nada, se trata de acercarnos a un nuevo pensamiento más alineado con los modelos naturales, volver a lo natural​. Interesarse por la economía circular nos sienta bien a todos. ¿Has pensado alguna vez que tu móvil se puede reparar y alargar un poco más su vida útil?

¡Reutiliza se idea! Cuidar tu barrio y proteger el planeta. ​ El 54% de la población mundial vive actualmente en ciudades y, en pocos años, llegaremos al 75% en la Unión Europea y el 82% en Estados Unidos. Prepararnos para el futuro ayudando a construir estructuras en nuestro barrio que funcionen de manera más eficiente es un gran reto. Cada pequeña reparación que podemos hacer en nuestra casa tiene que pensarse dos veces y ver qué posibilidades tenemos para ser más eficientes​ con recursos como la luz eléctrica, la calefacción o el agua​. Incluso la compra que realizamos semanalmente para llenar nuestra despensa puede ser un poquito más circular si la planificamos y hacemos que nos sobre menos comida. ¿Circulas?

¡Recupera la conciencia! Cambia el chip y verás qué bien te sienta. ​ Nos pasamos la vida buscando la felicidad, buscando esos pequeños momentos que compartimos con amigos y familiares y nos ayudan a llevar el día a día. Trabajamos duro para poder permitirnos ese pequeño capricho o realizar ese regalo tan deseado a nuestro chic@. Richard H. Thaler fue galardonado con el Premio Nobel de Economía por su contribución a la economía del comportamiento, esto es, básicamente, la incorporación de la psicología a las ciencias económicas. El profesor Thaler nos recuerda lo emocional de nuestra conducta ante las compras​ que realizamos diariamente y recomienda, que para cualquier cosa que adquiramos superior a 100 €, reflexionemos antes de realizarla. Preguntémonos ¿es exactamente lo que necesito? Nos recomienda también ahorrar en los pequeños gastos, en aquellas cosas cotidianas que podemos pasar sin ellas. Llevar un pequeño presupuesto mensual que nos ayude a obtener una visión general de nuestra economía familiar también es un consejo interesante del profesor.

Realmente pensar en circular no es nada más que replantearnos las cosas que hacemos, introduciendo pequeños esfuerzos que nos hagan sentirnos mejor con nosotros y con nuestro entorno.

¿Te sumas al movimiento? Colabora en la campaña

https://crowdfunding.agriculturasocial.org/buscamos-astronautas-para-aprender-sobre-economia-circular/1065

Agricultura social para naturalizar la ciudad y acercar las personas al campo

Por Fundación Triodos.

Transformación del portal Huertos educativos ecológicos

La Fundación Triodos amplía y transforma su proyecto Huertos educativos ecológicos en Agricultura social. Ricardo Colmenares, director de la entidad, nos explica por qué, cómo será la nueva web del proyecto y la oportunidad de encuentro y celebración de “Huertos que transforman”, el próximo evento de entrega del V Premio Huertos Educativos Ecológicos (el 23 de noviembre en Madrid).

 

¿Agricultura social? ¿Cómo entiende la Fundación Triodos este concepto?

La agricultura social engloba actividades agrícolas, ganaderas y forestales con la prioridad de establecer relaciones sociales que contribuyan a la salud de las comunidades involucradas.

Desde la visión de la Fundación Triodos, es un campo amplio y fructífero. Incluye desde los huertos escolares a los huertos sociales y terapéuticos, con proyectos de inclusión social y también abiertos a cualquier persona, por un lado. Por otro lado, va hasta los programas de apadrinamiento de olivos o abejas, por ejemplo, proyectos de apoyo ciudadano al agricultor a través del consumo consciente o las iniciativas de custodia del territorio: aquellas en la que la sociedad se compromete a diferentes niveles para la preservación del paisaje y la biodiversidad, más allá de la producción de alimentos. Hablamos de una gran diversidad de actividades de conservación y de promoción de la relación de las personas con la naturaleza, como son las de limpieza colectiva del entorno o el mantenimiento y la señalización de senderos.

Pero, como al campo, a la agricultura social no se le pueden poner puertas. En la agricultura social se plasma la fusión de valores ambientales, quizá más reconocidos, y de valores sociales en este encuentro de las personas con el medio. En una visión que surge renovada desde la agricultura ecológica, que en el fondo es una manifestación de valores humanos a través del cuidado del entorno.

La agricultura se ha ido convirtiendo progresivamente en industrial y, a veces, se ve cegada y limitada por la meta del beneficio económico. La visión de una agricultura social intenta superar esos límites. Por desgracia, la agricultura industrial saca a menudo a las personas del campo, porque el ser humano representa un coste de producción. También saca a los animales y las plantas, cuando no se atiende la preservación de la biodiversidad.

En actividades de agricultura social, la idea es encontrar la manera -no siempre obvia- para que cuantas más personas participen de un entorno agrario, mejor, con el norte en la salud de las personas y su contribución a la de ese entorno… realidades interdependientes.

“Por una agricultura que no saque a las personas del campo, sino que las acerque a él”

 

¿De qué fuentes bebe la agricultura social?

Como decía, es un concepto amplio, pero hay muchas experiencias en Europa, que se enmarcan en el llamado Care Farming, los proyectos de Community Supported Agriculture o las iniciativas de universidades y centros académicos en España, que trabajan desde hace años con una propuesta similar de agricultura social. O los ya mencionados huertos educativos y la custodia del territorio. Ahora se trata de pasar de una fase de concepción de esta idea a otra de eclosión, con el despliegue de todo su potencial social positivo.

En el camino de la Fundación Triodos, desde la promoción de los huertos educativos a la de la agricultura social, queremos ampliar y hacer más inclusiva la propuesta. La idea de agricultura social te saca del ambiente urbano o de la visión desde la ciudad hacia el campo, para tener en cuenta también la mirada desde el campo hacia la ciudad o hacia núcleos de población de todo tamaño.

Afortunadamente, el mundo de los huertos escolares, sociales, vecinales y de la naturalización urbana ha ganado mucha fuerza en los últimos años. Pero existe también la posibilidad de un interés mutuo en el mundo de los agricultores, que ofrecen un espacio en el que la población puede aprender, desarrollarse o divertirse y contribuir en labores rural y ambientalmente beneficiosas, como evitar la erosión. Al final, sanar el paisaje es también una forma de sanarnos a nosotros mismos.

“Las comunidades crean agricultura y la agricultura crea comunidades”

 

¿Qué va a aportar la web de agricultura social, como continuadora del portal de huertos educativos?

Avanzamos en la facilitación de una red de relaciones a través de un mapa con proyectos que trabajan con nosotros o quieran estar para que se les conozca. Un poco como el mapa de Historias de la banca transparente de Triodos Bank.

Además, pondremos en marcha una plataforma de crowdfunding más fácil de usar que la actual, para dar visibilidad y promover la recogida de fondos de donación para proyectos de agricultura social, sin dejar de lado los huertos educativos. Así, ofreceremos un impulso a los ámbitos que mencionaba, incluidas las iniciativas de educación ambiental.

Mantendremos el espacio de intercambio de experiencias reales a partir de colaboraciones en primera persona, como en el portal actual de Huertos educativos ecológicos. Y el Premio Huertos Educativos Ecológicos, que ya es una referencia anual y que celebra este año su quinta edición.

En definitiva, vamos hacia una profundización del trabajo que iniciamos con los huertos educativos. Hacia una idea que abre más espacio a nuestra prioridad: promover la colaboración entre las personas, porque lo social no es otra cosa que unir a personas diversas, en este caso con un interés común en disfrutar y relacionarse con la naturaleza.

La agricultura tiene ese poder de unirnos, por así decirlo. Porque es algo que no nace de que a alguien se le ocurre actuar, sino de comunidades que se organizan para tener excedentes de alimentos y almacenarlos para cuando falta un determinado producto. La agricultura crea comunidades y hay comunidades que crean agricultura.

 

Se acerca la fecha del evento de entrega del Premio Huertos Educativos Ecológicos, que también es un encuentro de comunidades.

Sí, es la celebración anual que organizamos tras recibir todas las candidaturas desde el entorno escolar y de los huertos sociales al Premio Huertos Educativos Ecológicos. También lo entendemos como un momento para dar visibilidad a comunidades con proyectos excepcionales, para que sean más conocidos e inspiren a otras personas.

Esta vez, también pondremos el énfasis en la relación de “Economía, creatividad y aprendizaje en la naturaleza”, con la intervención de Daniel Jover, socio-fundador del Equipo Promocions, miembro del Instituto Paulo Freire y de la Red de Economía Solidaria. Además, contaremos con la moderación de Marta del Valle, periodista que dirige BuenaVida, revista de El País. La jornada continúa el concepto iniciado el año pasado de “Huertos que transforman”, que no se quedan en su propio terreno, sino que contagian en positivo a toda la sociedad. Además, es un momento emocionante, con la entrega de premios.

Pero este encuentro no solo es un momento de celebración, también sirve para generar relaciones directas entre iniciativas. En las ediciones anteriores ha sido muy bonito comprobar cómo, después del evento, centros educativos han iniciado colaboraciones o incluso compartido semillas para hacerlas crecer en sus propios proyectos y conectar a sus alumnados.

Con la propuesta de la agricultura social queremos ir más allá y romper barreras de todo tipo, entre escuelas, entre lo económico y lo social, entre la ciudad y el campo, entre una vida más limitada y una plena de relaciones y respirando a fondo aire puro. Queremos ayudar a naturalizar el medio urbano y a acercar las personas al campo.

+ Reserva de plaza e inscripción para el evento “Huertos que transforman” (23 de noviembre)

 

Texto: Xavier Hervás Vigueras, publicado originalmente en La Revista Triodos.

Ganadores del V Premio Nacional Huertos Educativos

Por Fundación Triodos.

Los jurados del Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos, que impulsan Asociación Vida Sana y Fundación Triodos han elegido a los ganadores de este año entre un total de 102 proyectos presentados. Se ha contado con dos jurados, uno para la valoración de las categorías correspondientes a centros educativos, formado por representantes de la Fundación Triodos, Asociación Vida Sana y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, y otro para la categoría de agricultura social, compuesto por representantes de Fundación Triodos, Asociación Vida Sana, Naturaleza Terapéutica y Asprodes.

Los ganadores del primer premio recibirán un galardón de autor y una dotación económica de 1.000 € para destinarla al proyecto presentado. Los ganadores del accésit recibirán un galardón de autor y material para el huerto escolar, mientras que los finalistas recibirán un diploma acreditativo. El listado completo de centros finalistas puede consultarse aquí.

Los premios se entregarán durante la Jornada “Creatividad y Emprendimiento en el huerto”, que se celebrará en los teatros Luchana de Madrid el próximo 23 de noviembre. Ya puedes inscribirte de manera gratuita aquí.

Logo Huertos Educativos 2016

Centros ganadores

CATEGORÍA EDUCACIÓN INFANTIL

Primer premio: CEIP Reyes Católicos. Cádiz

Se trata de un proyecto en el que sorprende el enfoque científico para poner en marcha un huerto escolar desde la educación infantil. El alumnado, de tan solo 4 y 5 años, ha decidido desde el principio cómo iba a ser su huerto para llevar a cabo en él diferentes experimentos científicos. Han contado además con el apoyo de la Universidad de Cádiz.

Accésit: CEIP José Manuel Blecua. Alcolea de Cinca (Huesca)

Este centro no cuenta con un espacio de cultivo propio, a pesar de estar localizado en un entorno rural. Por ello los alumnos de infantil han puesto en marcha un huerto en cajas de madera para desarrollar diferentes actividades y aprender la importancia de la agricultura ecológica y una alimentación sana.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN PRIMARIA

Primer premio: CEIP Luis Cernuda. Madrid

El Rincón Utopía es el nombre del huerto educativo del CEIP Bilingüe Luis Cernuda. Su nombre evoca la relación integradora de toda la comunidad educativa del centro en torno al huerto. La metodología empleada se basa en la enseñanza práctica sobre la siembra, cultivo, recolección, consumo, selección de residuos orgánicos, compostaje y su uso para el abono, cerrando así el ciclo de la vida.

Accésit: CEIP Javier de Miguel. Madrid

El CEIP Javier de Miguel tiene un huerto desde 1995 y hace 4 años el AMPA decidió darle un impulso. El centro desarrolla sus competencias curriculares a partir de un itinerario llamado “Eco-Lógica”. También proponen unas “Tardes Hortelanas” fuera del horario escolar con actividades para fomentar el consumo responsable y la agricultura ecológica.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN SECUNDARIA

Primer premio: IES Aguas Vivas. Guadalajara

“Sembrando el camino” es el nombre del proyecto presentado por el IES Aguas Vivas, que pretende mejorar el contacto de los adolescentes con la naturaleza para que aprendan a respetarla. Para ello, el centro ha desarrollado una amplia gama de actividades como “Apadrina un espacio del instituto”, la “Ruta matemática geolocalizada”, huertos-jardines portátiles dentro del aula o el proyecto de emprendimiento social “Eco-games”, con juegos reciclados sobre ecología. Además, ha realizado un hermanamiento con la Escuela Verduceo de Moaña, ganadora del premio en la categoría de Infantil el año pasado.

Accésit: INS Cap Norfeu. Roses (Girona)

Este proyecto surge para dar respuesta a la situación de varias decenas de alumnos que cada curso sufren el llamado fracaso escolar. El “Huerto para la inclusión” se ha convertido en un “Huerto de excelencia”, que está dando buenos resultados a nivel de convivencia, aprendizaje y transformación de la comunidad.

 

CATEGORÍA AGRICULTURA SOCIAL

Primer premio: Asociación para el Desarrollo de la Permacultura. Tacoronte (Tenerife)

“Lo Hacemos en el Huerto” es el proyecto presentado por la Asociación para el Desarrollo de la Permacultura. La actividad central del mismo se desarrolla en la Finca El Mato Tinto, granja permacultural de 22 años de trayectoria. El proyecto implica a todos los centros educativos del municipio tinerfeño de Tacoronte ofreciendo en la granja formación al profesorado responsable de los huertos escolares, con asesoramiento y seguimiento de dichos huertos, y prácticas al alumnado. Cuenta con la colaboración del ayuntamiento y de la Universidad de La Laguna. Además, la asociación ha contado con un Centro Especial de Empleo sobre terapia de salud mental, experiencia que hoy es fuente de inspiración del proyecto europeo PERMIND (permacultura aplicada en la recuperación de las personas con enfermedad mental).

Accésit: Asociación cultural El Prao de Luyas. Piñel de Abajo (Valladolid)

Este proyecto de dinamización social, cultural, formativo y educativo se centra en la lucha contra la despoblación rural a través de la búsqueda y generación de actividades económicas para nuevos pobladores. Para ello, promueve la producción ecológica, la dinamización de la empresa familiar agraria, la transformación e innovación de nuevos productos singulares, el fomento de la agricultura y ganadería extensiva y el derecho a la producción a pequeña escala.

 

Caminando hacia la cUidadanía

Por Pablo Torres, presidente de la Asociación J-Aulas Abiertas

Hace unos años, un grupo de personas empezamos a coCrear un nuevo lenguaje que nos inspirara para caminar hacia el mundo que soñamos. De esta manera nació El Transicionario (http://www.eltransicionario.blogspot.com/), compuesto por palabras que nos inspiran a crear un mundo más resiliente, ecuánime y que respeta a todos los seres vivos. Y una de las palabras que más nos motiva para seguir transformando el espacio de J-Aulas Abiertas es la de cUidadan@. Sin duda, si el mundo estuviera habitado por cUidadan@s en vez de ciudadan@s este planeta tendría un color y un aroma diferentes.

La Permacultura y la Facilitación de Grupos como paraguas

J-Aulas Abiertas es un espacio al aire libre detrás de la Facultad de Ciencias de la Educación en la Universidad de Málaga que lleva 5 años transformándose a través de la implicación de la comunidad universitaria y l@s cUidadan@s que se han ido acercando durante estos años. La permacultura es el paraguas que nos acoge para acercarnos al concepto de cUidadan@s, a través de sus 3 principios éticos: el cuidado de la tierra, el cuidado de las personas y el cuidado de los recursos, haciendo un reparto justo de los excedentes.

El cuidado de la tierra lo materializamos cuidando los más de 60 árboles que hemos plantado y la huerta que tenemos, no sin dificultades de mantenimiento. El cuidado de las personas lo concretamos a través de la facilitación de grupos y sus 4 espacios sagrados: la cohesión, la indagación colectiva, la gestión emocional y la toma de decisiones. Y, por último, el cuidado de los recursos lo llevamos a cabo a través de la bioconstrucción con materiales locales (una gran parte reciclados) para construir microespacios como zonas de descanso y de trabajo.

J-Aulas Abiertas como metodología pedagógica para coCrear espacios públicos

En el curso 2017/18 conseguimos materializar un sueño más en J-Aulas Abiertas: la implementación de un curso uniendo la Permacultura y la Facilitación de Grupos. Así, gracias al Vicerrectorado de Smart-Campus y el Vicerrectorado de Emprendimiento e Innovación Social realizamos una formación titulada “La Permacultura y la Facilitación de Grupos como herramientas de Innovación Social”.

Durante 4 semanas compartimos una parte teórica de introducción a la Facilitación de Grupos y a la Permacultura para luego implementar en el espacio lo que habíamos decidido de manera grupal en base a las necesidades del proyecto. Un grupo de 20 personas hicimos un viaje que empezó por conocernos a través de dinámicas de juegos y expresión emocional. Posteriormente, transitamos por conceptos como los roles o el rango desde la facilitación y conocimos las bases de la permacultura. Visitamos el espacio de J-Aulas Abiertas, expusimos las necesidades, indagamos sobre lo que podíamos hacer y, tras una parte teórica en la toma de decisiones, decidimos lo que se iba a hacer y quiénes hacían qué. Tras 2 días de implementación creamos más vida en el espacio: nuevos bancales para la huerta, muro verde, compostera, almacén para maderas y mobiliario reciclado. El curso finalizó evaluando a nivel emocional y a nivel práctico lo que había sido mejorable y reconociendo los éxitos.

A raíz de esta experiencia estamos desarrollando una metodología pedagógica para coCrear espacios públicos a través de la Permacultura y la Facilitación de Grupos. Son 5 años de vida del proyecto en el que hemos integrado muchos aprendizajes, algunos muy duros, que nos han servido para darnos cuenta de cuál es el camino más idóneo para superar las crisis emocionales grupales y ponerlas al servicio de la transformación personal y social. En la medida en que este tipo de experiencias como la de J-Aulas Abiertas se compartan, la cUidadanía estará más presente en nuestras vidas.

 

La realidad de los comedores escolares en España

Por Andrés Muñoz, coordinador de la entidad Del Campo al Cole.

El informe “Los comedores escolares en España. Del diagnóstico a las propuestas de mejora muestra una panorámica del sector a partir de la investigación realizada por Carro de Combate, Del Campo al Cole y SEO/BirdLife, con la colaboración de CEAPA y el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso.

Según el estudio, el 36,4% del alumnado de Educación Infantil y el 29,4% de Primaria realizan la principal comida del día en el centro escolar. Estas cifras evidencian la importancia de mejorar la alimentación en los centros escolares, ya que los menús que se ofrecen no siempre están a la altura del desafío: a menudo, los expertos dan cuenta de un exceso de frituras y alimentos procesados en los menús, frente a una carencia de frutas, verduras y legumbres.

Este estudio, que recoge datos del curso académico 2015-2016, se propone abordar los desafíos que presenta la alimentación en los centros escolares y vincular tales desafíos con el modelo que se está promoviendo desde la legislación, que es competencia de las comunidades autónomas. En este sentido, se aprecia en España una tendencia a la generalización del modelo de subcontratación, a menudo a través de la línea fría, por el que las empresas abastecen los comedores escolares con platos elaborados en cocinas centrales y distribuidos en bandejas. Así, un 63,6% de los centros utilizan servicios externos de catering, mientras que sólo un 36,4% tienen cocinas in situ en las nueve comunidades autónomas que aportaron datos para este informe. Además, sólo un 19% de los centros tenía gestión directa por la administración, mientras que el 81% era de gestión indirecta, datos en este caso correspondientes a ocho comunidades. El resto de los gobiernos autonómicos no proporcionaron la información solicitada.

Este proceso de externalización va de la mano de un acelerado proceso de privatización y oligopolización, en el que la restauración colectiva en general se está quedando en manos de un grupo de empresas cada vez más reducido. Así, un 58% del mercado de restauración colectiva en los comedores escolares en España está en manos de tan sólo cuatro empresas: Serunion, Compass Group, Aramark y Ausolan -que se reparten un pastel de unos 630 millones de euros al año, si incluimos únicamente la modalidad del catering externo-. En no pocas ocasiones, las legislaciones fomentan la oligopolización del sector -por ejemplo, lanzando a concurso público licitaciones con una dimensión de los lotes que impide la participación de las pequeñas y medianas empresas-. Otro de los criterios más cuestionados por madres y padres es que el precio más bajo condicione algunas licitaciones, al ser uno de los factores que influyen en la baja calidad nutricional de las dietas escolares.

¿Quieres conocer más datos de este informe? Si te interesa este tema, te invitamos a disfrutar de una mañana sostenible y original el próximo sábado 6 de octubre en el festival Another Way Film Festival de Madrid, donde, entre otras cosas, presentaremos la película “Alimentar el mañana”.

¡Esperamos poder saludarte por allí!

comedores-escolares

EthicHub para la agricultura social de impacto positivo

Por Iñigo Molero, miembro del equipo de EthicHub.

El nuevo modelo de la tecnología blockchain

Cerca de cumplirse una década del nacimiento de Bitcoin, pocas dudas caben a día de hoy de que nos encontramos ante algo nuevo y totalmente disruptivo. Aquel experimento que surgió en foros marginales de criptografía hoy es una industria que mueve miles de millones de dólares. Pero eso no es todo. A medida que se empezaba a estudiar y tomar en serio la nueva propuesta lanzada desde el anonimato por un tal Satoshi Nakamoto, de un sistema de pagos sin intermediarios, muchas miradas se posaban en la tecnología subyacente que hacía posible resolver el problema del doble gasto en internet. Esa tecnología nueva es lo que conocemos como cadena de bloques o blockchain.

Si Bitcoin ha sido la primera propuesta funcional de la tecnología blockchain, hoy en día nos encontramos con múltiples propuestas que van más allá de ese primer modelo de uso y que ya están presentes en prácticamente todas las industrias y modelos de negocio en todo el mundo. Cientos de miles de millones de dólares están invertidos en el estudio y desarrollo de esta tecnología, mucho más dinero del invertido en los primeros años de internet, allá por los años 90 del siglo pasado.

Porque en realidad, lo que nos vino a descubrir Bitcoin es que estamos asistiendo a una revolución del actual internet de la información para inaugurar un nuevo escenario, el internet del valor. Si el primero ha sido fundamental y ha posibilitado un acceso a la información de forma global, el internet del valor nos propone, por primera vez, dar un paso más y poder transmitir valor a través de internet. Y es precisamente eso lo que ha abierto una infinidad de posibilidades para nuevos usos y modelos de negocio, porque ahora podemos prescindir de intermediarios o entes centrales de confianza que arbitren nuestras relaciones. Ahora, nuestra confianza la podemos depositar en algo tan aséptico como las matemáticas y la criptografía. Y esto es un cambio de paradigma tan bestial que probablemente todavía no somos del todo conscientes.

Apoyo a pequeños agricultores gracias al sistema blockchain

Una de las industrias donde se está experimentando con la tecnología blockchain es en el crowdlending. Aunque es un fenómeno relativamente reciente, está creciendo a ritmo de doble dígito todos los años y blockchain ha llegado también para poder optimizar muchos de los procedimientos actuales y la actual estructura operativa. Y es en este ambiente donde surge la idea de EthicHub, una startup, nativa de blockchain, que centra sus esfuerzos en los millones de agricultores desbancarizados que pueblan el planeta. EthicHub no hubiera sido posible sin la experiencia previa de sus promotores, muy relacionados profesionalmente con pequeños agricultores cafetaleros desbancarizados en México. Estos pequeños productores, al estar desbancarizados, sólo pueden recurrir al escaso dinero en efectivo que encuentran en sus localidades, disparando el tipo de interés por encima del 100% anual. Y aun así son capaces de hacer frente a los préstamos año tras año.

¿Podemos con la tecnología blockchain crear un verdadero P2P entre ellos y nosotros, entre estos dos mundos, y lograr un ecosistema donde todos los actores involucrados ganen con la relación? EthicHub ya está trabajando en eso y tenemos una primera versión Alfa de la plataforma para financiar los primeros proyectos. Y para validar nuestras hipótesis de trabajo hemos iniciado una campaña de crowdfunding para poder crear un fondo de donación exponencial que podamos destinarlo continuamente a financiar estos proyectos.

Es verdad que todo esto es muy nuevo, pero también que el futuro que nos desvela blockchain es brillante. Lo más apasionante de EthicHub es que podemos demostrar que iniciativas como esta pueden contribuir a poner fin a este círculo vicioso que padecen las personas desbancarizadas y que con estas mejores condiciones pueda aflorar en sus comunidades la figura del ahorro. Y por qué no, que, con el paso del tiempo, sea posible que empiece a surgir un pequeño tejido empresarial que permita incluir financieramente a cientos de millones de personas.

Esta vuelta al cole… ¡Cultiva el aprendizaje!

Por Fundación Triodos.

Cada vez más escuelas se animan a crear su propio huerto escolar. Esta iniciativa brinda a los alumnos múltiples beneficios que favorecen su aprendizaje. Si aún no te has animado, ¡no lo dejes para el curso que viene!

Para crear tu huerto educativo, solo necesitarás las herramientas necesarias: rastrillo, palas y regadera, un terreno con suficiente luz y con acceso al agua para el riego. Si tu centro no dispone de un espacio adecuado para ello, ¡no te preocupes! Hay muchas formas de crear huertos sencillos con materiales reciclados. Por ejemplo, las latas y las botellas de plásticos son estupendas macetas, o puedes utilizar sacos para almacenar la tierra y cultivar hortalizas.

Al participar en la creación y mantenimiento del huerto, los alumnos aprenderán a ser responsables y constantes y a trabajar en equipo. También les enseñará a llevar una alimentación más sana y equilibrada, ya que al cultivar sus propios alimentos estarán más dispuestos a probarlos. Además, es una oportunidad perfecta para transmitirles los valores de respeto y cuidado por la naturaleza y el medio ambiente.

neumático con riego por goteo

Huertos para la integración escolar

Los huertos educativos pueden además ayudar a acabar con el absentismo escolar. A los niños les encanta jugar al aire libre y sentir que forman parte de algo. Un claro ejemplo de ello es la iniciativa que inició en Nueva York hace ocho años Stephen Ritz, profesor de un colegio público del Bronx.

Ritz pidió material escolar para sus clases de ciencias, pero lo que recibió fue una caja de narcisos. Aunque al principio no le pareció de gran utilidad, acabó descubriendo el entusiasmo que provocaban las plantas en sus alumnos. Su centro presentaba una de las peores tasas de rendimientos escolar de Nueva York, pero gracias al cultivo de vegetales, la asistencia a clase entre los alumnos de secundaria pasó del 40% al 93%.

A día de hoy, Ritz y sus alumnos han plantado más de 15.000 semillas por la ciudad de Nueva York a través de la organización sin ánimo de lucro Green Box Machine, que promueve el cultivo de vegetales en las escuelas como parte de una asignatura más. Además, su proyecto ha llegado hasta más de 5.000 clases de colegios de todo el país y Canadá, y en los Jardines Botánicos Nacionales de Washington se puede encontrar una réplica del huerto de su centro.

¡Anímate a crear un huerto con tus alumnos y comparte tu experiencia con nosotros!

 

En ocasiones vemos huertos…

Por Andrea Estrella Torres, responsable del Área de Huertos escolares del grupo agroecológico Germinando.

¿Cuántos huertos escolares hay en el territorio español? ¿Cuántos niños y niñas, jóvenes, profesores y familias participan en ellos? ¿Cómo son esos huertos escolares? ¿Qué cosas tienen en común? ¿Cuáles son sus logros y dificultades?

¿Qué ciudades cuentan con programas específicos que apoyen los huertos escolares? ¿Cuáles son los objetivos de esos programas? ¿Cómo evalúan sus logros? ¿Cómo solventan dificultades? ¿Qué herramientas pueden compartir? ¿Qué sinergias pueden crearse?

¿Y qué hay de la figura del educador/a agroambiental? ¿Cuál es su papel en el buen desarrollo de este tipo de proyectos? ¿Cuál debería ser el perfil del educador/a agroambiental? ¿Qué herramientas y recursos podemos compartir?

Con todas estas preguntas en la cabeza, y muchas más, un grupo de personas de diferentes ámbitos relacionados con los huertos escolares, dentro del paraguas de la Red de Universidades Cultivadas, nos hemos propuesto dos grandes retos para este último trimestre del año, pues creemos que es fundamental crear espacios de intercambio donde se dé visibilidad a estas iniciativas.

Estos retos son:

1- Realizar un primer mapeo de huertos escolares a nivel estatal, que nos permita comenzar a dibujar el estado actual de estas iniciativas, así como su alcance.

2- Organizar el primer encuentro estatal de huertos escolares con el objetivo de conocer e intercambiar experiencias, herramientas, recursos…

Mapeo huertos escolares

Desde hace ya varios años, pero sobre todo en estos últimos, están brotando multitud de iniciativas en torno a los huertos escolares y la agroecología en los centros educativos a lo largo y ancho de todo el territorio español. Este mapeo tiene un doble objetivo:

1- Conocer la situación de los huertos escolares en el estado español, ya sean redes impulsadas desde las instituciones o iniciativas individuales.

2- Poder establecer contacto con las personas o equipos responsables para convocaros al I Encuentro de Huertos Escolares, que tendrá lugar en Tudela los días 26, 27 y 28 de octubre de 2018.

¿Quieres ayudarnos? Si en tu centro hay huerto escolar, colaboras en alguno o eres técnico en alguna institución que desarrolle un programa de huertos escolares, nos gustaría que nos dedicaras un rato a rellenar este cuestionario para conocer las diferentes iniciativas que hay en torno a los huertos escolares a lo largo y ancho del Estado.

Además, agradecemos que hagas llegar esta información a quienes creas que pueda resultarle interesante, para poder completar este primer mapeo, sobre todo a otras redes institucionales del Estado.

I Encuentro de Huertos Escolares

En este encuentro queremos crear espacios de debate entre los tres actores principales que hemos determinado en las redes o programas de huertos escolares: los ayuntamientos, los equipos docentes/familias y los colectivos que trabajamos en ellos (agroeducadores/as).

El encuentro tendrá lugar los días 26, 27 y 28 de octubre en Tudela. Pronto anunciaremos el programa final y toda la información relativa al evento estará en la web: http://www.encuentrohuertosescolar.es/

Nos encantaría contar con tu participación, para poder debatir junto a otras iniciativas sobre logros y miserias en torno a este tema.
Esperamos contar con tu ayuda para lograr nuestros objetivos y si tenéis cualquier duda sobre el mapeo o el encuentro, podéis escribir a programacion@encuentrohuertosescolar.es.

Un sueño llamado Cuentahuertos

Por Iván Trasgu, fundador de la Asociación Rompenubes.

Desde la Asociación Rompenubes estamos llevando a cabo una campaña de financiación con mucho esfuerzo y cariño para fusionar los cuentos con la educación medioambiental. Para ello hemos creado los Cuentahuertos: cuentos que enseñan, concientizan y divierten a los niños, acercándolos a la naturaleza de forma afectiva y respetuosa.

Tenemos un largo camino por recorrer, el primer paso para lograrlo es el 6º Festival Internacional de Cuentacuentos Rompenubes en el PRAE Valladolid. Si deseas conocer más sobre este insólito y atractivo proyecto aquí tienes el enlace. Además, queremos compartir generosamente contigo uno de los Cuentahuertos para que lo leas con tus hijos y os divirtáis tanto como lo hemos hecho nosotros al escribirlo.

Saludos y buenas historias.

 

“¡Eh humanos, aquí abajo!

Soy el Cuentahuertos. Me como lo que hay en tu cesto, la nariz te retuerzo y con un ojo tuerto, cuento historias que te dejan boquiabierto. Voy a contaros sin inquina, la verdadera razón de por qué os fascina tanto la Naturaleza, para dejaros de una pieza…

Hace ya unos miles de años, las aves llegaron a un acuerdo entre todas: en vista de que los humanos inofensivos parecían, hablarían una lengua que sólo unos pocos comprenderían: “El lenguaje verde” (que no es un insulto ni muerde). Muy pronto se estrecharon comunicaciones. Las aves, además de cantar canciones, ¡ya ves!, eran mensajeros, informaban sobre secretos verdaderos y colaboraban en bienes comunes que hacían la convivencia más agradable, la hable quien la hable.

Muy pronto la abundancia y la armonía propiciaron la convivencia ideal, pero el ser humano discrepaba de lo que tenía siempre al final: ¿quién sería entonces el animal?

Atesoraba con exceso, se apoderaba de lo ajeno y competir por tener más, fue su veneno letal. Los animales al Hombre de su error advirtieron, sin embargo, se extendió el rumor del buen sabor que tenían las aves asadas al fuego. Al humano le creció el ego y le mermó su valor. En toda la tierra era sabido, sin embargo, de forma inesperada, el ser humano mató millones de bandadas. Como castigo, la Banshee del bosque, el hada, grabó sobre una piedra que el ansia humana sería eterna y jamás saciada, que incluso hasta nuestros tiempos llegara.

Desde entonces, las aves ya no hablan la lengua verde y el Hombre no es ayudado cuando se pierde. Los animales huyen de su presencia, salvo los domesticados (la del perro, ¡qué paciencia!). Como por una especie de recuerdo subconsciente, hoy en día la gente, ama a los animales, las plantas, las piedras… ¡y hasta los minerales! Aman el aire que respiran… también huelen la basura que tiran. Quién sabe si algún día las aves nos perdonarán y a dirigirnos la palabra volverán.

Lo que está claro y hay que decir, es que, si algún día nos hablan y no estamos muertos, los primeros en oír serán los que estén cerca de un huerto. Amando a los tomates colgantes, los guisantes rodantes, las cebollas de lágrimas llenas, las ciruelas y los aguacates, los espaguet… ah esos no. Las abejas aguijonadas, los ajos desparramados, los espárragos agarrados, las cejas de las cabezas de las ovejas, las patas de los topos que se topan con las patatas y las calabazas que tapan las matas donde habitan las garrapatas. Los ojos de lentejas de los gansos, los trazos de los patos y las trazas de los garbanzos de Betanzos. Los sapos cojos que dan saltos a bandazos por las malezas y matojos, el hinojo anisado, el romero estirado, los hijos de las cornejas sin cejas y los vergonzosos corzos. Los osos perezosos haciendo caca, el orégano y la albahaca. Los gorgojos gozosos, las absurdas pulgas que urgan y se purgan en la turba, donde el grillo, del bocadillo, salta al calzoncillo y el abuelo le dice: ¡pillo, tubérculo! Y baja por la rodilla el grillo cayendo en un pepinillo. Así de sencillo termina este Cuentahuertos, quienes no amen, serán todo defectos. Que cada cual se aplique su cuento, y el que no, se lo llevará el viento. Zanahoria a zanahoria, victoria a victoria, fin de esta historia. Guárdala en tu memoria.”

“GrowinGreen”, premio nacional eTwinning 2018 del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Por Ángeles Molina Márquez, profesora de compensación educativa de Sevilla.

             “GrowinGreen” es un proyecto europeo de educación que forma parte a su vez de un proyecto de innovación educativa de aula medioambiental y naturaleza. Un grupo de profesorado de un instituto de Sevilla trabajamos de manera multidisciplinar para potenciar en el alumnado valores de sostenibilidad medioambiental, respeto y conexión con la naturaleza regenerando su entorno, desarrollando una agricultura orgánica y fomentando un aprendizaje cooperativo y colaborativo entre el alumnado de diferentes niveles y edades.

Al diseñar el proyecto contactamos a través de eTwinning, un programa de educación con una plataforma que te permite realizar proyectos con profesorado y alumnado europeo, con diez centros escolares de ocho países europeos que tenían huertos escolares ecológicos para realizar conjuntamente una serie de actividades en torno a ellos y englobadas en diferentes asignaturas.

Comenzamos con una campaña de concienciación sobre los productos bio o alimentación ecológica, elaboramos vídeos y anuncios publicitarios, carteles que colocamos por todo el centro, y compartimos una serie de recetas típicas de cada país elaboradas con la producción obtenida en nuestros huertos escolares. Después, cada centro plantó un árbol que se convirtió en su logo identificativo. Realizamos también la campaña “Salvemos un abeto por Navidad”, para evitar que muchos abetos terminaran en los contenedores de basura pasadas las fiestas navideñas.

Posteriormente, creamos a partir de un taller un banco de semillas ecológicas europeas, cultivadas de forma innovadora en nuestro semillero hidropónico. Por otro lado, plantamos en nuestros huertos urbanos semillas autóctonas de Andalucía para colaborar y evitar la desaparición de algunas especies. Fomentamos en todo momento la conexión del alumnado con la naturaleza, con visualización de películas, y potenciamos la gamificación como técnica educativa con gymkanas desarrolladas dentro del espacio del huerto en tres idiomas: francés, inglés y castellano.

Diseñamos y cocreamos nuevos espacios exteriores, utilizando diferentes setos ajardinados alrededor del espacio dedicado al cultivo (bancales), regenerando terrenos degradados y repoblándolos con árboles de distintas especies. También incorporamos formas de plantación diversas con la ayuda de tutores, creando figuras vegetales con las plantas trepadoras que sembramos.

Desarrollamos campañas informativas sobre el cambio climático y su incidencia en la agricultura y convertimos un rincón del huerto en un ecosistema tropical plantando especies tropicales como cannas índicas, flor del paraíso, plataneros, lima caviar, aloe vera, chumberas, costilla de Adán, aguacate y chirimoyo.

Reciclamos todo tipo de envases como garrafas, neumáticos, botas, zapatos, palés o cajas de frutas para utilizarlos como maceteros y creamos huertos verticales urbanos. Con barro cocido en el horno del centro se confeccionaron mosaicos y murales identificativos de cada planta del ecohuerto.

Los alumnos aprendieron a utilizar diferentes apps para identificar especies vegetales como Pl@ntNet, Arbolapp o ¿Qué flor es?. Finalizamos con un concurso de fotografía donde cada alumna y alumno fotografió o dibujó la flor, árbol o planta del ecohuerto que más le atrajera y le asociaron poesías o pequeñas historias que ellos mismos inventaron en los diversos idiomas. Finalmente, elaboramos fichas botánicas de estas plantas que expusimos y compartimos con nuestros teachers europeos.

Este proyecto fue premiado porque la creación de un huerto ecológico ha servido de impulso motivador para que el alumnado de los centros participantes realice numerosas actividades en torno al tema del medio ambiente y la naturaleza. El proyecto destacó también por su buena planificación, así como por la participación y coordinación del equipo de docentes participantes y la implicación del alumnado.