fertlidad de la tierra

Libros en el huerto para todas las edades

Por Rosa Barasoain, La Fertilidad de la Tierra Ediciones.

Para hacer un huerto no importa el tamaño del espacio cultivable del que disponemos. Podemos cultivar pequeñas porciones de tierra, desde macetas, jardineras y mesas de cultivo, a grandes espacios donde combinar bancales de diferentes larguras. Tampoco importa la edad, los niños acompañados de sus padres o profesores pueden iniciarse en la experiencia de ver germinar las semillas y crecer verduras que luego cocinan en casa. Para la tercera edad la huerta es también un espacio y una actividad muy recomendable, donde tomar el aire, hacer un ejercicio moderado y disfrutar de la naturaleza.

Y en cada edad los libros serán un apoyo y guía para aprender, resolver dudas, hacerlo bien y de forma ecológica.  La presencia de libros en el entorno del huerto nos permite empezar a crear un hábito de lectura relacionado con estas tareas. Por ejemplo, es muy positivo fomentar la creación de una pequeña biblioteca de consulta compuesta por unos cuantos libros-guía que nos ayuden en las tareas de preparar la tierra, diseñar un huerto, orientarlo según el viento dominante, elegir entre bancales planos o elevados, diseñar el riego, conocer los distintos sistemas de acolchado, etc., y una vez tengamos el huerto en marcha consultar otros libros para saber qué rotaciones nos convienen o qué combinaciones de cultivos serán las más adecuadas.

Temporada tras temporada cogeremos el hábito y volveremos o consultar en sus páginas las fechas de siembra, la disposición y alternancia de cada cultivo, sus requisitos, las distancias de plantación… y se convertirán en nuestra referencia y maestros.

Profundizar en conocimientos de forma lúdica

libro el huerto más naturalCada uno en su nivel, podemos profundizar con ayuda de buenos autores en temas como la elaboración correcta del compost, o las ventajas de aplicar humus de lombriz obteniéndolo del reciclado de basuras orgánicas mediante el lombricompost, o cómo guardar las semillas de las hortalizas que cultivamos y nos gustan. Asimismo podemos probar a “ajardinar” ese espacio introduciendo una combinación de plantas hermosas (aromáticas, medicinales) y a la vez útiles porque atraen polinizadores. Un seto que rodee y proteja del viento el huerto igualmente será fuente de auxiliares y, según el espacio del que dispongamos, disfrutaremos al aprender a plantar y cuidar cultivos permanentes (por ejemplo frutos rojos), o incluso árboles frutales. Y qué decir si queremos también aprender apicultura, o cuidar un gallinero. Todos estos conocimientos –y no es una lista exhaustiva– ampliarán nuestros recursos económicos y culturales a la vez que contribuimos a diversificar y cuidar el entorno.

Autores de experiencia y buenos comunicadores

Como editorial especializada en agricultura ecológica os recomendamos  algunos autores como Mariano Bueno (“Manual práctico del huerto ecológico”, “Cómo hacer un buen compost”, “Elabora tu propio lombricompost”) que desde hace décadas imparte cursos a alumnos de colegios,  jóvenes, prejubilados o personas en paro.

Es imprescindible consultar las publicaciones de Jean Marie Lespinasse (“El huerto más natural”) que una vez jubilado ha sabido volcar toda su experiencia de huertos de manera que su libro es una verdadera guía pedagógica sobre cómo “funciona”, qué sucede en la tierra, cómo mejorar un pequeño huerto familiar o escolar, buscando la comodidad, la salud, y los alimentos sanos.

Para los más pequeños, la colección “Cuentos para cuidar la Tierra” (“La misión de los erizos”, “La vida del huerto ecológico”, “El viaje de Perú”), con historias sencillas muy bien ilustradas, harán disfrutar tanto a pequeños como a los más grandes, acercándonos a esta apertura a la naturaleza y su cuidado que es siempre un libro sobre huerta.

Con estas obras y autores la editorial La Fertilidad de la Tierra ha querido hacer una aportación al Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos, y en esta tercera convocatoria entregará distintos ejemplares a los centros premiados en las diferentes categorías. Es nuestra manera de contribuir a fomentar los hábitos de lectura creando esa pequeña biblioteca en el huerto.

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huertos de soria

Huertos terapéuticos para mejorar la salud mental

Por Roberto Ortega, responsable de comunicación de Huertos de Soria.

¿Puede la actividad en un huerto ayudar a mejorar la salud de las personas con enfermedad mental? La respuesta es sí. Las enfermedades mentales nos pueden afectar a cualquiera de nosotros en algún momento de nuestras vidas, desde una depresión, tan habituales en nuestra sociedad, hasta cuestiones más graves.

Huertos de Soria, es una empresa social con sede en Soria,  que cultiva y comercializa verduras y hortalizas con certificación ecológica con el principal objetivo de dar acceso al empleo a personas en  riesgo de exclusión del mercado laboral. Otros objetivos son el  fomentar el desarrollo del medio rural y crear conciencia sobre la importancia de los hábitos de consumo saludable.

Desde su nacimiento, Huertos de Soria, ha trabajado con enfermos mentales, a los que ha proporcionado empleo tanto en su tienda como en su centro de producción.

Los resultados han sido espectaculares, tal y como nos han contado los propios enfermos. Las tareas repetitivas que son necesarias para trabajar en una finca, unidas al propio esfuerzo físico, ayudan significativamente a estos enfermos. Están más tranquilos, duermen mejor por el simple hecho de llegar a casa cansados, pueden en muchos casos rebajar la medicación que están tomando y además, mientras trabajan con nosotros no registran episodios de hospitalización.

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Esto es lo que nos hace estar más orgullosos de Huertos de Soria, dar una oportunidad laboral a estas personas en riesgo de exclusión, a las que no solo se les ayuda a ganarse la vida, sino que el trabajo en el huerto mejora sustancialmente su salud.

Huertos de Soria tiene también otra vertiente que podríamos llamar también ‘terapéutica’, aunque en este caso para la provincia de Soria, una de las más despobladas de España. Esta terapia está relacionada con la fijación de la población gracias a una red de agricultores asociados que producen bajo el paraguas de nuestra marca. En la provincia de Soria, con una población que ronda los 90.000 habitantes, colaborar en el mantenimiento de la población, en la recuperación de tierras de labor y en el desarrollo rural, es una labor muy importante.

Todo esto es posible gracias a la comercialización de productos ecológicos, que se venden a través de un grupo de consumo, de una tienda física en Soria capital y también a través de una tienda online con distribución en toda España.

Bombas de semillas

La agricultura natural, según Masanobu Fukuoka

Por Stéphanie Roblin, de Agriaffaires, empresa de productos y servicios para la agricultura.

El concepto de agricultura natural fue desarrollado por el biólogo, agricultor y filósofo japonés Masanobu Fukuoka en los años 70, rompiendo así con la agricultura industrial.

Cuando pensamos en la agricultura, solemos asociarla siempre con la maquinaria agrícola que trabaja el suelo. Sin embargo, según Masanobu Fukuoka, se puede conseguir mejores resultados sin utilizar maquinaria, dejando el suelo como está. Fukuoka define este tipo de agricultura como la agricultura “del no hacer o del no actuar”, esto es, una “agricultura salvaje”.

Durante miles de años, la naturaleza creció sin intervención humana y ahora se compone de animales, plantas, frutas, flores… ¿por qué intervenir entonces artificialmente si la naturaleza puede producir todo lo que necesita por sí misma?

Por supuesto, no se trata de no hacer nada, sino de intervenir lo menos posible para dejar que los procesos naturales hagan su trabajo. Fukuoka no se opone al trabajo del suelo sino al trabajo inútil de éste. Por ejemplo, piensa que fertilizar con abonos o luchar contra las malezas con pesticidas químicos no sólo es inútil sino peligroso.  En un ecosistema, estas funciones se rigen por la naturaleza misma.

Por el contrario, Fukuoka preconiza la rotación de los cultivos, ya que evita agotar el suelo, y recomienda dejar los tréboles blancos, por su aporte de nitrógeno al suelo y su importante papel evitando el desarrollo de malezas. Los tréboles actúan como un abono verde, nutren al suelo de forma natural y hacen innecesaria la aplicación de herbicidas.

En su libro La revolución de una brizna de paja, Fukuoka habla también de la maquinaria y del trabajo del suelo con arados. Según el biólogo, este trabajo destruye el equilibrio interno del suelo ya que mata a las lombrices y a otros organismos vivos. Para Fukuoka, sólo la intervención humana en la siembra y la cosecha está autorizada, o sea una agricultura sin labranza.

Fukuoka nos enseña también el método de siembra mediante bombas de semillas, que no requiere ningún trabajo o labor previa sobre el suelo. Las bolas de semillas están compuestas por la mezcla de arcilla (preferentemente volcánica roja) y material orgánico, como compost, envolviendo la semilla que queramos plantar. La mezcla se moja y se va formando compactando todos los ingredientes. Se dejan secar y se tiran donde y cuando queramos sembrar las semillas. Así de simple.

Como resumen, el concepto de agricultura natural se puede dividir en 4 puntos:

  • Dejar a la naturaleza trabajar (no labranza artificial). La tierra se cultiva por sí misma mediante la actividad de microrganismos, pequeños animales y lombrices.
  • Desarrollar la fertilidad natural del suelo (no fertilizantes químicos). El suelo alcanza el equilibrio con el propio ciclo de vida de las plantas y de los animales.
  • Reconocer el papel de las plantas pioneras (no matar las malezas). Estas malas hierbas desempeñan un papel en la construcción de la fertilidad del suelo y en el equilibrio de la comunidad biológica. Hay que controlar las malezas, no eliminarlas.
  • Buscar el equilibrio con los insectos y las aves. Sin intervención humana, la naturaleza se equilibra. Los insectos, las plagas y las enfermedades de las plantas siempre están presentes pero no debemos caer en el uso de herbicidas o insecticidas. Un enfoque inteligente del control de las enfermedades permite cultivar cosechas resistentes en un entorno sano.

Los conceptos de permacultura y de agricultura de conservación se inspiran directamente en la teoría de Fukuoka. Esta teoría es una verdadera reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, sobre la nutrición y sobre la salud, que puede ser útil tener en cuenta a la hora de preparar un huerto ecológico.

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El suelo nos alimenta

Por Begoña Huerta, Eva Torcal, Lourdes Pérez, Mamen Pardos, Blanca Esteban, Piluca Lacambra y Jesús Betrán, miembros del equipo docente y de la comisión de huerto escolar del CEIP Cándido Domingo de Zaragoza. Ganador del primer premio en la categoría de primaria del Premio Nacional Huertos Escolares Ecológicos 2015.

El suelo es el recurso esencial para el mantenimiento del medio ambiente y en prácticamente cualquier producción agraria, suministra los nutrientes esenciales: el agua para el desarrollo del cultivo y las condiciones físicas para permitir el enraizamiento y la respiración de las raíces.

El mantenimiento del suelo del huerto escolar presenta, a nuestro entender, un doble objetivo:

  • Preservar y, hasta donde sea posible, incrementar la fertilidad.
  • Destacar ante los alumnos el papel del suelo como fuente de nutrientes y como lugar de reciclaje.

muestreando suelo1Un manejo adecuado del suelo del huerto escolar ecológico producirá pronto resultados en las dos direcciones. Por un lado el suelo se hará más fácil de preparar y trabajar, y la mejora será tan rápida que incluso será aparente para los alumnos en un mismo curso. Es esencial que los alumnos se impregnen de la “rentabilidad” más o menos inmediata que se obtiene de mantener los elementos del medio ambiente, y de la necesidad de gestionar adecuadamente los recursos.

Para mejorar la fertilidad incorporamos fertilizantes naturales, que tratándose de un huerto escolar están muy limitados ya que muchos subproductos permitidos en la agricultura ecológica no serían adecuados en ese entorno. En la práctica, quedamos limitados al uso de estiércol y maduro de “compost” (el fresco podría ser inadecuado si los niños entran en contacto directo con él), que puede elaborarse directamente en el huerto.

Las dosis de cualquiera de los productos deben orientarse a partir del conocimiento del sustrato que se obtenga mediante análisis. Esto tendrá también un aspecto educativo en el sentido de la necesidad de conocer el medio ambiente y los recursos para mantenerlos y mejorarlos.

Hay otras excelentes vías de mejora del suelo como son la rotación de cultivos, o la siembra de cultivos para enterrar, especialmente leguminosas. Las raíces de la leguminosa  (judías, habas, garbanzos, guisantes etc.) exploran y esponjan el suelo, y aportan nitrógeno gracias a la simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico.

Experiencia de mantenimiento del suelo en el CEIP Cándido Domingo

En nuestro huerto escolar ecológico el mantenimiento del suelo se ha abordado de la siguiente forma, incluyendo cada paso los correspondientes aspectos pedagógicos de la actividad:

 

  • Análisis del suelo. Cada dos o tres años es interesante conocer el estado del suelo a través del análisis de una muestra. Es importante que la muestra se extraiga respetando unos mínimos criterios de representatividad, y siempre en la misma época del año. La muestra de suelo debe tomarse con los alumnos. Es una oportunidad para explicar algunas nociones de muestreo y de la utilidad del análisis de suelo. Después se les pueden enseñar y comentar también los resultados analíticos.
  • Aportes de estiércol. Al menos una vez cada dos años se ha aportado una cantidad de estiércol suficiente para cubrir ligeramente toda la superficie. El estiércol se ha esparcido y mezclado con el suelo a la salida del invierno, antes de establecer los cultivos de primavera. En el momento de preparación del estiércol los alumnos deben conocer para que se hace esa aplicación. Se puede introducir el concepto de nutrientes esenciales, incluso cuales son. Explicar qué contiene el estiércol y cómo todo se recicla a través del suelo.
  • Siembra de guisantes para enterrar. Todos los años, en otoño o final de invierno, el terreno libre de cultivo se ha sembrado de guisantes con la finalidad de enterrarlos según se fuese necesitando el suelo. Cualquier leguminosa de invierno sería adecuada, pero el guisante presenta una buena resistencia al frío y no requiere riego. Los alumnos pueden hacer la siembra de la leguminosa, y luego seguir el desarrollo del cultivo. En cuanto las plantas tengan unos centímetros de altura se podrá ver el desarrollo de los nódulos en las raíces. A los alumnos les entusiasma observarlos, y saber que son una especie de “infección” de la planta donde viven unas bacterias que son beneficiosas.
  • Gestión de restos de cultivo. Se han enterrado siempre que ha sido posible. Si son voluminosos o muy lignificados, la incorporación puede resultar complicada, y también la utilización posterior del suelo, con lo que lo más recomendable es entonces retirarlos para compostar.
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Raíz de la planta del guisante

En resumen, el mantenimiento del suelo en el huerto escolar ecológico debe basarse en la gestión de la materia orgánica disponible y en el uso de leguminosas. Prestar atención al suelo y a las técnicas para mantener su fertilidad mejorará los resultados del huerto escolar, tanto desde el punto de vista del estado de los cultivos, como desde el punto de vista docente.

Huerto IES Menendez Pelayo

Aprendiendo sobre el control de enfermedades y plagas

Por Lucía Teresa García, docente y coordinadora del proyecto de huerto escolar del IES Menéndez Pelayo de Madrid. Ganador del segundo premio en la categoría de secundaria del Premio Nacional Huertos Escolares Ecológicos 2015.

El huerto escolar del IES Menéndez Pelayo, de Getafe, se puso en marcha en el curso 2014/15 debido, inicialmente, al interés de un grupo de profesores. Este mismo curso nuestro centro fue seleccionado para el Programa de Escuelas Sostenibles de la Comunidad de Madrid, donde se incluyó también nuestro proyecto de huerto escolar.

Desde el inicio, la finalidad de nuestro huerto ecológico ha sido ser el motor de arranque de una verdadera educación ambiental, entendida como un proceso interdisciplinar que ayude a promover las relaciones de los jóvenes entre sí y con la naturaleza, enmarcado, todo ello, dentro de un proyecto educativo global.

En este segundo año de funcionamiento del huerto escolar como laboratorio de conocimientos y transmisor de valores, hemos colaborado en un proyecto con el Grupo de Producción Vegetal y Calidad Agroalimentaria de la Universidad Católica de Ávila para aprender a utilizar buenas prácticas agroecológicas para el control de enfermedades y plagas del huerto escolar.

Hemos aprendido mucho y nos encantaría compartir todos los contenidos con los lectores de este blog.

-Todas las actividades se han desarrollado en dos partes, una primera teórica, donde se explica la base científica de cada aplicación,  y otra práctica, de acuerdo a los planteamientos metodológicos iniciales. Siempre que ha sido posible se ha trabajado en el exterior y la metodología ha sido participativa, integradora y adaptada a las necesidades de los alumnos. Se han desarrollado tres sesiones educativas con una duración de hora y media y en cada una se ha realizado una charla teórica previa y se ha finalizado con una experiencia en el huerto.

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Solución ecológica para plagas de pulgón

-Las prácticas han estado enfocadas a la defensa de las plantas frente a hongos y plagas. Frente a los hongos, se han utilizado fungicidas naturales, como la leche, con la que se ha fumigado las plantas hortícolas en una proporción 1/7 de  leche respecto al agua, o la canela que se ha espolvoreado para combatir el mildiu.
Frente a las plagas, además de purín de ortigas, se han realizado trampas caseras para ahuyentar pulgones, mosca blanca y trips. Por ejemplo, hemos utilizado cartulinas de color amarillo, con un tamaño din A4,  que hemos untado con miel por ambas caras, las hemos grapado a una cuerda y las hemos colgado en el huerto. Al cabo de una hora se observa que están llenas de pulgón pegado a la cartulina. Para los trips se ha seguido el mismo proceso pero con cartulinas de color azul.

Para el control de babosas y caracoles se han utilizado unos cuencos de cerveza colocados debajo de las hojas de la planta en la sombra. La cerveza los atrae y los deja atrapados en el propio recipiente.
También se han utilizado otras trampas caseras cómo las cáscaras de patatas, cítricos y cáscaras de huevos machacadas como barrera integral. Por ejemplo, colocando trozos grandes de la piel de naranja con la parte blanquecina mirando para abajo en sitios húmedos y oscuros, se forma un refugio al que las babosas y caracoles acudirán y nosotros solo tendremos que retirarlos.

A todos los participantes en el curso, alumnos y profesores, se nos pasó una encuesta al finalizar las sesiones y la valoración ha sido muy satisfactoria por parte de todos los asistentes. ¡Estamos deseando continuar y seguir aprendiendo el próximo curso!

Bosquescuela

Bosquescuela, donde la naturaleza es el aula

Por Silvia Corchero de la Torre y Philip Buchner promotores del proyecto Bosquescuela.

Cada día es diferente en el centro de educación infantil de segundo ciclo Bosquescuela Cerceda. Un centro reglado y homologado por la Comunidad de Madrid que ha empezado su andadura este curso 2015-16. Situado a los pies del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en Bosquescuela la naturaleza es el aula y la mayoría de los recursos didácticos provienen del medio natural. Los niños y niñas pasan la mayor parte del tiempo al aire libre, combinando clases de iniciación a la lectoescritura y las matemáticas, en espacios abiertos y con materiales naturales, con amplios momentos de juego libre, talleres y excursiones fuera del centro.

Durante el mes de febrerBosquescuelao fueron las cigüeñas las que con sus vuelos rasantes, en busca de una ubicación idónea para sus nidos, recibían cada mañana a los niños y niñas a primera hora. Más tarde fueron los milanos los que, realizando sus vuelos de cortejo, han acompañado el juego libre de los pequeños. Recientemente y, con la llegada de la primavera, las flores, las pequeñas orugas formando sus capullos antes de convertirse en mariposas, o el agua limpia de un arroyo lleno de vegetación acuática, acompañan cada día el desarrollo y aprendizaje del primer grupo de niños y niñas que están formándose en Bosquescuela.

La educación infantil al aire libre es un modelo educativo innovador que surgió en los años 50 en Dinamarca desde donde se extendió a otros países con un boom especial en los años 90. Solamente en Alemania existen más de 1.000 escuelas infantiles al aire libre y otros países como Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña, Corea, Australia y Japón están implantando cada vez más centros educativos de este tipo. El motivo, los enormes beneficios que el contacto con la naturaleza tienen para la salud y el adecuado desarrollo físico, cognitivo, social, afectivo y emotivo de los niños y niñas.

En un mundo en el que los pequeños están sobrestimulados, sobre todo por el auge de las nuevas tecnologías, y por el hecho de que pasan gran parte del tiempo en espacios cerrados, se hace imprescindible proporcionarles entornos de aprendizaje adecuados para su desarrollo. Espacios en contacto con la naturaleza, libres de estrés acústico, que presentan una gran variedad de formas, colores y texturas que estimulan enormemente su curiosidad, que ayudan a su desarrollo psicomotriz, que les permiten expresarse libremente, ser ellos mismos y conectar con la Tierra.  Entornos donde ellos sean los auténticos protagonistas de su aprendizaje y donde se respeten sus ritmos, de una manera acompañada y guiada.

Las consecuencias de este tipo de educación son niños espontáneos y alegres, conscientes de los ritmos naturales ya que los experimentan diariamente, motivados por aprender, con capacidad para comunicarse eficazmente, creativos, imaginativos, sanos física y mentalmente, capaces de asumir riesgos y conscientes de sus capacidades y límites y…de fondo siempre presente LA NATURALEZA.

Más información: www.bosquescuela.com

bosquescuela

ecosegell

Nuevo recurso digital para trabajar la producción ecológica en las escuelas

Las escuelas e institutos de Cataluña trabajarán la producción ecológica y el etiquetado de alimentos ecológicos con el recurso digital Ecosegell.cat

Por Júlia Capdevila, coordinadora del proyecto Mamaterra de la Asociación Vida Sana.

Ecosegell es un nuevo recurso didáctico digital diseñado para el alumnado de ciclo superior de Primaria y primer ciclo de Secundaria, de edades comprendidas entre los 10 y los 14 años. Se trata de la primera iniciativa de este tipo en todo el Estado español, y ha sido realizado por la Asociación Vida Sana y la empresa Ecotrui.

Sello EcosegellEsta herramienta digital consta de una guía pedagógica para el profesorado y de 3 juegos: un cuestionario sobre la producción ecológica, un taller para hacer tu propia etiqueta de producto bio y una actividad para cocinar.

La guía para el profesorado incorpora las fichas curriculares, el marco competencial y los contenidos teóricos, además de constar de dos actividades complementarias de investigación. Los objetivos planteados en el proyecto son dar a conocer los principios de la producción agraria ecológica, transmitir nociones básicas del sistema de certificación y el etiquetado ecológico, e incentivar valores y actitudes familiares respetuosas con la salud y el entorno.

Los 3 juegos para trabajar la materia con el alumnado son:

– “Ecotest”, un cuestionario tipo test para lograr conocimientos básicos sobre la producción agraria ecológica.

– “Haz tu etiqueta”, para diseñar la etiqueta de un producto ecológico según la normativa.

– “Mmm… hoy cocinaré”, que ofrece dos recetas para cocinar virtualmente, pasando antes a una tienda virtual para elegir los alimentos ecológicos necesarios para hacer las recetas.

Este proyecto pedagógico es un encargo del Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE), organismo de control de la producción ecológica en Cataluña que quería mejorar el conocimiento del sistema de control de los productos ecológicos acercándolo a los centros educativos.

El CCPAE, que tiene también como función la promoción de los alimentos ecológicos, detectó que los materiales editados para este fin habían quedado obsoletos por su contenido o bien se había agotado. Es por eso que decidió emprender un proyecto nuevo con recursos propios, y ofrecer un nuevo material en los centros educativos de forma permanente, accesible, gratuita y ecológica.

El recurso, que en principio estará disponible solo en catalán, está en fase final de pruebas y estará disponible muy pronto en www.ecosegell.cat.

 

Cultivando la inteligencia emocional

Por Salud Molina y Avelino Carrascosa docentes del colegio concertado de educación especial Luís Pastor. APROSMO. Motril, Granada.

En el centro desarrollamos nuestra labor docente en el ámbito de jardinería y horticultura desde hace 25 años, siempre con alumnos discapacitados físicos y psíquicos.

Durante todo este período,  hemos descubierto que nuestro proyecto tiene una clara sintonía con las semillas:

Colegio Luis Pastor, Granada1º- Se comienzan a crear los huertos e instalaciones para realizar las diferentes actividades que configuran el proyecto: el paralelismo es la semilla – alumnos.

2º- Se procede a realizar los diferentes cultivos que requieren mantenimiento, riegos, cuidados: el paralelismo es la siembra y germinación – aprendizajes cognitivos y emociones.

3º- Se retiran las malas hierbas y se vigilan las plagas que puedan dañar las cosechas: el paralelismo es combatir sin pesticidas – gestionar los conflictos con asertividad, transformando los estímulos negativos en metas y propósitos de superación personal.

Nuestro proyecto de huerto ecológico tiene un claro enfoque holístico, parte de que cada ser es único e irrepetible, pero al mismo tiempo está intrínsecamente relacionado con todo lo que le rodea. Se trata de una visión creativa e integral, una totalidad entre el hemisferio izquierdo del cerebro (lógico, analítico y racional) y el hemisferio derecho (imaginativo, intuitivo, creativo y emocional).

Nos hemos empeñado en que nuestro proyecto vaya más allá, sin menospreciarlo, del aspecto cognitivo y aborda también el aspecto emocional.  Trabajamos la inteligencia emocional tratando que los alumnos se conozcan a sí mismos y de esta manera conseguir que se sientan bien consigo mismos (inteligencia intrapersonal) y con los demás (inteligencia interpersonal).

¿Cómo se puede usar la naturaleza como medio para que los alumnos se conozcan a si mismos?

Para empezar, nosotros escuchamos música para relajación con elementos sonoros de la naturaleza: agua, arroyo, pájaros, viento, oleaje… y pedimos al alumno que escuche sin hablar, con los ojos cerrados, tumbado o sentado.
Volvemos a escuchar el audio que dura un par de minutos y ahora, en esta segunda audición, pedimos al alumno que vaya controlando la respiración y que intente imitar los sonidos con el movimiento, por ejemplo: cada vez que surja el elemento pájaro que abra los brazos y finja el vuelo, cuando surja el elemento agua, que mueva la cabeza según considere el movimiento del agua etc.

El resultado es muy terapéutico, los jóvenes se relajan y aprenden a gestionar sus emociones.
Cuando los alumnos ya han adquirido técnica, lo ideal es enseñar estas habilidades en la escuela en situaciones reales, no fuera del currículum, mediante las actividades que se llevan a cabo en cada una de las áreas en todos los niveles educativos.

Nuestro proyecto al que llamamos “Red Infusión de Valores”, nos permite desarrollar todas estas habilidades mediante las tareas de huerto, jardinería y horticultura, donde los jóvenes aprenden interactuando en y con el medio: manipulan, observan, reflexionan, desarrollan la atención, la concentración, la memoria, la percepción, la coordinación viso-motora, la motricidad fina y gruesa, las sensaciones mediante el contacto con texturas, aromas, colores, contrastes etc.

Todo esto es muy importante para el abordaje de las inteligencias múltiples, las emociones y los valores.

Colegio Luis Pastor, Granada

 

Los huertos educativos se merecen un premio

Por Fundación Triodos

Siguiendo nuestro oPremio Huertos Educativos Ecológicosbjetivo de fomentar el uso del huerto ecológico como herramienta pedagógica y de mejora social, hemos lanzado por tercer año consecutivo y en colaboración con la Asociación Vida Sana, una nueva edición del Premio Nacional para Huertos Educativos Ecológicos.

Después de dos exitosas ediciones en las que han participado cerca de 300 centros de todo el país, el objetivo es afianzar el premio como una referencia entre las escuelas e institutos y seguir aflorando proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa, capaz de hacer llegar a los más pequeños los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Además en esta edición, se da un paso adelante y se amplía el premio a una nueva categoría destinada a proyectos de horticultura social y educación no obligatoria. La agricultura ecológica aporta también valiosos servicios sociales al entorno natural y humano que vinculan la propia producción de alimentos con la salud y el empleo, la educación o la terapia. Estas son actividades promotoras de regeneración y salud social, que no queríamos dejar fuera en este premio nacional.

En esta nueva categoría, podrán optar al premio todas aquellas entidades que hayan desarrollado un proyecto o una experiencia relacionados con la agricultura social, cuyo objetivo sea generar un proyecto educativo, formativo, de inserción laboral, inclusión social o de mejora de la salud física y mental de las personas, a través del trabajo agrario y la promoción de la agricultura y la alimentación ecológica.

El premio establece 4 categorías:

  1. Educación Infantil: solo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años.
  2. Educación Infantil y Primaria: centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria, y si es el caso secundaria.
  3. Educación Secundaria: centros que trabajen con niños a partir de 12 años.
  4. Agricultura social: proyectos y experiencias que fomenten la regeneración social a través de la agricultura ecológica, incluyendo los centros de Educación Especial que trabajen con adultos, Bachillerato y Ciclos Formativos.

Para cada una de las categorías hay un primer premio de 1.000 €, y un accésit que incluye material para el huerto ecológico.

Os animamos a todos los centros que tengáis en marcha un proyecto de este tipo a presentar vuestro proyecto desde el 1 de junio al 15 de julio del 2016.

Consulte las bases y todos los detalles del premio en el siguiente enlace.

El reto del compost en las escuelas

Por Manuel Font, gerente de Ecohortus y asesor durante 20 años de entidades, colegios y particulares en temas de huertos y compostaje.

En muchas de las escuelas de nuestro país se ha introducido desde hace años  la elaboración de compostaje a pequeña escala, con la metodología de jardín o el vermicompostaje urbano.

Las razones son claras, tanto por el aspecto educativo, ya que es una estupenda herramienta de trabajo a nivel curricular, por el medioambiental, nos permite comprender el  valor de los ciclos en la naturaleza, y por último por los aspectos relacionados con reciclaje y aprovechamiento de la fracción orgánica de los residuos domésticos y municipales.

No es la razón de este artículo contar los conceptos básicos relacionados con las técnicas de elaboración, sino ayudar a solucionar los posibles problemas que pueden aparecer.

Con el ánimo de que no fracase la experiencia y con mis años de experiencia como formador y divulgador de esta técnica, me atrevo a hacer unos pequeños comentarios:

sacando compost

  • Los aportes: Solo se debería  hacer compost si se dispone de todos los elementos necesarios a nivel de aportes en  el propio colegio. En especial fracción seca o lo que se denomina material estructurante, la fracción húmeda habría de ser muy bien seleccionada previamente. Solución: En caso de no  existir materia seca en el propio colegio debería buscarse restos municipales de poda  triturada o paja.
  • El modelo de compostador: Se recomienda un tamaño máximo de 320 l y un mínimo de 250 l de capacidad, con una buena tapa que impida la entrada de agua incluyendo un sistema de cierre. Es importante que la apertura del mismo sea fácil para la  extracción y la  observación del proceso.
  • El mantenimiento del proceso: Es básico que exista la figura del responsable del centro de compostaje que supervise y marque las normas de uso. La figura del responsable puede ser rotativa, pero nunca se debe de dejar el proceso en manos de alguien sin experiencia.
  • La incorporación de los materiales: Es muy importante que se realice un llenado del compostador al inicio con un volumen de 2/3 de la capacidad, con una buena dosis de humedad y con la colocación de los materiales de forma intercalada: seco, húmedo, seco, húmedo y siempre, la última capa, que es la que se ve al abrir, debe estar tapada con seco para evitar que los materiales húmedos generen la mosca de la fruta.
  • Los aportes húmedos: Hay una costumbre a creer que con los restos de fruta de los alumnos y con los restos del comedor escolar se puede hacer compost. Según mi experiencia, si  se hace solo con los restos de fruta, no hay suficiente material para ayudar a la descomposición de los materiales leñosos y si se incorporan restos procedentes del comedor siempre aparecen restos de comida (carne o pescado) en el compost que generan problemas. Solución: Lo mejor es establecer un protocolo de colaboración con la  cocina y solicitar que nos separe solo los restos orgánicos de la limpieza de las verduras, ensaladas y frutas.
  • La extracción: Es el momento más esperado por los alumnos y que propongo que se realice hacia final de curso, durante el mismo se pueden ir haciendo los aportes, volteos y posibles riegos. Al final de la extracción es bueno dejar algo de compost maduro junto con los restos que no estaban totalmente descompuestos dentro del compostador y volver a hacer un llenado de 2/3 como al principio.

Podría contar muchas cosas más, pero no querría transmitir que hacer compost en las escuelas es complicado, nada está más lejos de mi intención. Os animo sin duda a que pongáis en marcha esta práctica, os deseo mucha suerte y si necesitáis más información, buscad asesoramiento con alguien que haga compost en vuestra localidad.