Cómo hacer un vermicompostero en cuatro pasos

Por Beatriz Fdez. Núñez, C.D.R. Portas Abertas, Ourense, ganador del accésit en la categoría de Agricultura Social, de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológicos.

En las huertas sociales del CDR Portas Abertas sabemos la importancia de tener un buen suelo para que nuestros productos sean de muy buena calidad.

Para ello es necesario un compost rico en nutrientes que le aporte a nuestras huertas todo lo que más le gusta a los cultivos. En nuestro caso, los terrenos en los que están nuestras huertas son parcelas cedidas por sus propietarios que las tenían en desuso. A excepción de un pequeño “naval” en Vilardevós, los otros dos terrenos se encontraban en muy mal estado cuando llegamos a ellos, llenos de basura de todo tipo y con un suelo muy pobre.

Entonces decidimos que uno de nuestros trabajos principales sería abonar bien nuestro suelo, para que así, recupere las características necesarias para poder producir en calidad y, si es posible, en cantidad.

Uno de los pasos que realizamos para esto fue construir nuestro propio vermicompostero, de manera muy sencilla y reciclando materiales que de otra manera serían desechados.

Construcción del vermicompostero

Os dejamos los pasos que tuvimos que dar y os animamos a que nos copiéis y construyáis vuestro propio vermicompostero:

Paso 1. Preparamos las bandejas cortando el fondo para conseguir mayor altura en nuestro vermicompostero. Hemos empleado bandejas de poliespán que utilizan en los supermercados para transportar quesos o verduras.

 

 

 

Paso 2. Unimos las bandejas con cinta adhesiva.

 

 

 

 

Paso 3. Hacemos unos pequeños agujeros en el fondo para que el producto de nuestras lombrices pase, pero ellas y su alimento no.

 

 

 

 

Paso 4. Les preparamos una camita acogedora a nuestras lombrices, para que estén cómodas y se alimenten y las acogemos en su nuevo hogar ¡parece que están a gusto!

 

 

 

 

Este es el resultado final. Recordad colocar el vermicompostero en un lugar cómodo para recoger el líquido, y fresco para que ellas estén a una temperatura adecuada.

Los misterios del suelo

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

Para el horticultor que es un artista, el suelo es su elemento o sustancia de trabajo, como la piedra o la madera lo son para el escultor, el material de pintura en el pintor, o el soporte de un texto para el escritor o poeta. En agricultura orgánica o ecológica se dice que el elemento central en la producción de alimentos sanos para el ser humano es el suelo. Donde hay un suelo sano, los cultivos crecen sanos, y los animales y los seres humanos que los consumen, también estarán sanos.

Bueno, yo creo que el elemento central de un huerto, una finca agraria o un paisaje, es el ser humano que expresa sus valores, sus aspiraciones y sus habilidades en lo que hace, en el jardín o desierto en que convierte el entorno en que se encuentra. Pero efectivamente, el suelo es un elemento central, de base. La tarea del hortelano/jardinero es conducir el suelo que se encuentra hacia un estado que le permita hacer brotar y crecer cualquier planta que ese director de orquesta quiera tener para componer su propia sinfonía en el espacio y en el tiempo que dirige.

No se trata tanto de imitar la naturaleza, recuperar un suelo o un paisaje para que sea tal como fue antes de que la mano del hombre lo estropeara, sino de cómo hacerle superar sus limitaciones naturales y ser capaz de ser más bello y acogedor de biodiversidad: vegetal, animal y humana. Capaz de generar un sinfonía más elaborada y más bella, armónica y sana.

El hortelano/jardinero, con la ayuda de las plantas y los animales, buscará educar el suelo para que cualquier semilla que le toque quiera brotar en él. Deshaciendo su unilateralidad, adquiriendo nuevos talentos. Para eso tiene que pasar mucho tiempo con él y comprender su naturaleza: sus potencialidades y sus limitaciones.

Experiencia de análisis del suelo en el Huerto- Jardín Triodos.

Como ya os contamos, en la sede central de Triodos Bank en España, situada en el Parque Empresarial de Las Rozas de Madrid, hemos iniciado un trabajo comunitario dentro de la organización para que el espacio natural que rodea al edificio sea un huerto-jardín de todos.

Partiendo de la observación de nuestros suelos del huerto hicimos este sencillo experimento: recoger una muestra de cada una de las parcelas que tenemos ahora en producción (5), cribar el suelo, y meterlo en botellas llenas de agua; agitarlo y dejarlo reposar.

El resultado es el que se muestra en la siguiente foto, donde se ve el aspecto de las muestras después de 24 horas de reposo:

  • La muestra 1 pertenece a la parcela que ha tenido este verano puerros, al este del huerto.
  • La muestra 2 pertenece a la parcela central, norte donde han crecido girasoles en fila y hay plantas medicinales.
  • La muestra 3 es de la parcela con tomates y berenjenas.
  • La muestra 4 es de las fresas, acelgas y lechugas.
  • La muestra 5 es de la pradera central donde estás las Melias arbóreas.

Hay muchos aspectos que se han podido comentar sobre el porqué de la imagen de cada muestra después de 24 horas, que aquí no podemos reproducir. Tal vez señalar que el ejercicio permite en particular comparar unos suelos con otros, en lo que se refiere a la compactación del sustrato que hace que unos, los más inertes, abulten menos después de sedimentarse y otros, con mayor contenido en materia orgánica, queden más hinchados.

También su color nos apunta a un mayor contenido en nutrientes disueltos en la muestra. Así la muestra 3 fue señalada como la mejor para el trabajo hortícola: tan hinchada como la 4 pero más oscura (mayor contenido en nutrientes disueltos o solubles).

Se dejó ver que los nutrientes solubles que no están estabilizados en la materia orgánica en forma de humus, que es del que se alimentan los microorganismos encargados de dar de comer a su vez a las plantas, entran directamente en las plantas generando problemas de alimentación y salud. De hecho, los tomates han mostrado, este verano, particularmente antes de que les pusiéramos paja en el suelo, problemas de grietas en la piel que se atribuyen en la literatura a excesivos cambios de acceso al agua (estrés hídrico entre periodos de riego) y a las marcadas diferencias entre la temperatura diurna y nocturna. Es decir, el suelo necesita una cierta estructura para amortiguar estos cambios que han dañado los tomates. ¿Será la muestra 4 de la parcela donde las fresas llevan dos años en el suelo construyendo un ecosistema complejo y resiliente, la muestra que indica el camino para el resto de las parcelas si queremos cultivar cualquier cosa que queramos en todas ellas?

Hasta entonces tendremos que educar ese suelo y aprender a conducirlo hacia una mejor estructura mediante la plantación de cultivos adecuados que atraigan los animales dentro y fuera del suelo, para hacerlo madurar y darle la capacidad de interpretar después una sinfonía más armoniosa, si es eso lo que decidimos que queremos.

Debajo las muestras enrasadas en suelo, sin agua y después de poner el agua y agitar, al iniciar el experimento:

Con un simple guisante…

Por el Aula de Olba del CRA Javalambre, ganador del 1er premio en la categoría de Primaria de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológico.

Os contamos cómo fue la siembra de guisantes en nuestro centro el curso pasado y todo lo que trabajamos a raíz de ello, así como el aprendizaje que supuso. Es un ejemplo para que se entienda el enfoque global de las actividades del centro:

Sembramos en hileras diferentes tres tipos de semillas, una de rastreros y dos de enramar. Dos de ellas eran de propia cosecha (rastrero y Lincoln) y otra semilla era procedente de Galicia (Redondela). Aquí trabajamos las diferentes comunidades autónomas y sus provincias. Con esto también valoramos la ayuda que recibimos de otras partes del mundo (trabajo del ámbito natural y social).

Tardaron más de lo previsto en germinar por lo que decidimos cantarles (trabajo del ámbito artístico y plástico).

Cuando nacieron, comenzamos a darles seguimiento semanal para ver el crecimiento (trabajo del ámbito matemático).

Aprovechamos las ramas de la poda de los árboles del huerto para enramarlos (trabajo del ámbito natural y social).

Cuando dejaron de crecer dimos por acabado el seguimiento y llegamos a la conclusión de que habíamos cometido un error importante en la investigación, porque no habíamos medido siempre las mismas plantas (trabajo del ámbito matemático).

Realizamos la cosecha por grupos separando los distintos tipos de guisantes y planteamos un juego: al recoger 100 vainas nos premiamos con unos minutos saltando en la cama elástica que tenemos en el centro (trabajo del ámbito matemático y psicomotor).

Inspirados por la cosecha, cada niño inventó una historia en la que se convertía en un guisante y expresaba como se sentía durante el proceso (trabajo del ámbito de lenguaje y artístico).

Una vez recogidos los guisantes pesamos por separado cada clase para calcular la producción obtenida. Separamos un kilo de cada tipo, los desgranamos, estimamos qué parte se aprovechaba y lo comprobamos pesándolo de nuevo. La parte que no era aprovechable para cocinar la compostamos (trabajo del ámbito matemático y social y natural).

Los guisantes desgranados los utilizamos en el taller de cocina que mensualmente hacemos con las familias, utilizando recetas específicas (trabajo del ámbito lingüístico).

Hicimos empanada de guisantes que vendimos en el mercadillo dominguero del mes de mayo, y los beneficios obtenidos pasaron a incrementar la economía de la microempresa “Lusanai-Olba”, y actualizamos el cuaderno de contabilidad (trabajo del ámbito matemático).

Con el resto de la cosecha elaboramos paquetes de un kilo y los vendimos a familias del Valle (trabajo del ámbito matemático).

Además, todo esto que os hemos contado lo hemos ido plasmado en el blog del huerto (trabajo del ámbito lingüístico).

Con los beneficios de los guisantes y del resto de los productos del huerto hemos costeamos el viaje de inicio de curso 2017-2018 (trabajo del ámbito «que gustito da esto…»).

¿Os animáis a plantar guisantes?

Baños de bosque

Huertoterapia y mindfulness

Por Marian Molina Márquez, Profesora de Compensación Educativa de 1º y 2º ESO (Sevilla).

El mindfulness es una experimentación de la vida que se basa en la atención plena y consciente del momento presente “El aquí y el ahora”.

Suelo trabajarlo con el alumnado de compensatoria tanto en el aula como en nuestro ecohuerto a través de ejercicios de respiración, con breves momentos de meditación zen que les proporciona mucha calma y disminuye el estrés. Además de potenciar la atención y concentración que redundan en una mayor capacidad del aprendizaje.

Desde el primer momento en el que llegamos al huerto ellos ya están practicando la atención consciente, observando las necesidades de sus cultivos, las posibles plagas o enfermedades que presentan, al igual que cuando estamos plantando las semillas con sumo cuidado deben centrarse en las medidas óptimas que posibiliten su evolución hasta convertirse en frutos y hortalizas. Es una terapia de paz interior.

Les encanta escuchar con los ojos cerrados los sonidos que nos envuelven, los mirlos que acuden a las casitas de pájaros que colgaron de los árboles, al caminar entre las aromáticas oler la fragancia que emanan, disfrutar visualmente con los colores de las flores que se abren lentamente y nos sorprenden día a día. Hay un ejercicio que solemos practicar en círculo tan sencillo como es saborear lentamente cada uno de los frutos que nos regalan los árboles, comenzamos observando fijamente la fruta que tenemos en la mano, su tamaño, forma, pensamos en cómo era cuando el árbol que nos la ofrece era una simple semilla, los años que tardo en crecer, la luz que recibió del sol, las raíces profundas que lo unieron a la tierra, el agua que el agricultor o la lluvia le proporciono, la flor del árbol que se convirtió en este fruto. Posteriormente comienzan a comerlo con pequeños mordiscos para saborearlo, experimentando su jugosidad, y al terminar damos gracias en silencio y mostramos gratitud a la madre tierra por lo que nos ha regalado en este día.

Todos sabemos el poder de sanación que tiene la naturaleza y en nuestro caso este poder lo tiene el espacio del ecohuerto que compartimos.

Me gusta sentarme con el alumnado en un rincón debajo del olmo viejo y recordar escenas de cuando éramos pequeños asociadas a un campo, huerto, bosque o parque; en esos momentos sonreímos al niño que llevamos dentro y le mandamos todo el amor que tenemos. Después caminamos de manera consciente entre los senderos del huerto a la vez que les recuerdo que manden un abrazo y un beso a Gaia con cada paso, a esta tierra que nos brinda este espacio de paz y relajación. En otras ocasiones terminamos abrazándonos al tronco del olmo o del olivo y se conectan con su energía que nos transmite calor y positividad, ayudándonos a alejar todo aquello negativo que nos ha dañado o provocado dolor.

¡Ojalá pudierais ver sus miradas y sus sonrisas!

Por todo lo anteriormente expuesto, ¿cuántos años llevan nuestros jornaleros y agricultores practicando el mindfulness sin ni siquiera ellos saberlo? Gracias por la atención plena mantenida en sus campos y huertas, por ofrecernos tanta vida concentrada en sus frutos y ser sembradores de este aprendizaje de vivir el presente.

La fiesta de los huertos educativos y la agricultura social

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

La Casa Encendida, en Madrid, ha sido este año el marco para encontrarse, celebrar y premiar las mejores iniciativas en agricultura social y escolar de toda España. Por cuarto año consecutivo, la Asociación Vida Sana y la Fundación Triodos han entregado las dotaciones económicas y los trofeos a cada uno de los proyectos galardonados, dos por categoría: Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria y Agricultura Social.

La jornada de este año, “Huertos que transforman”, se puso en valor el papel de los huertos que, además de acercarnos a los procesos de la naturaleza, nos ayudan a desarrollar una nueva mirada al mundo. Una mirada creativa, realista y humana en torno a valores como el respeto, la tolerancia y el trabajo en equipo.

La ponencia inaugural de Jorge de Dios, director de Salarca (grupo ASPRODES), nos llevó del concepto de los huertos que transforman al de los huertos en movimiento, para terminar con la visión de los huertos como espacio que invita al activismo. Para no dejar lugar a dudas, terminó con una frase de Gandhi: “Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo”.

En un auditorio que completó su aforo de casi 200 personas, Paula Ortiz, del colectivo Germinando, moderó la mesa de experiencias y ayudó a que los cuatro premiados compartieran los puntos clave de sus experiencias, repletas de motivos entrañables y humanos como no podía ser de otro modo:

  • Lourdes Abellán, coordinadora de huerta y actividades medioambientales de la Escuela Infantil Verducedo en Moaña, Pontevedra.
  • Maria Niubó, madre de la escuela y miembro de la Comisión del Huerto de Olba, del Colegio Rural Agrupado Javalambre en Olba, Teruel.
  • Carlos Salvadó, coordinador del proyecto del huerto del Instituto Sol de Riu en Alcanar, Tarragona.
  • Carles Guirado técnico de proyectos de la Associació Espigoladors en El Prat de Llobregat, Barcelona.

Mientras estábamos inmersos en sus relatos, los 50 niños de 5 a 12 años que asistieron al evento disfrutaban de unas actividades paralelas, donde compartían conocimientos propios de la vida en los huertos.

Posteriormente, y ya todos juntos, entramos en la fase del alborozo y los aplausos, cuando nombramos uno por uno a los premiados y los accésits para que subieran al escenario a recibir los trofeos y premios correspondientes. Muchas fotos y alegría para llevarse de vuelta a casa.

Terminamos a buena hora, bien entrada la tarde, degustando un cóctel con productos ecológicos a la par que departíamos con los premiados sobre posibles desarrollos y vínculos para acciones en el futuro. Les rodeamos en las mesas de presentación de cada iniciativa había preparado con todo detalle para el evento.

La Fundación Triodos aprovechó el momento para presentar ante los asistentes la experiencia de actividades en el huerto que está promoviendo entre los trabajadores de Triodos Bank. En los jardines de la sede central en Las Rozas se ha iniciado un trabajo de huerto en el entorno de la empresa para aprovechar sus efectos sanadores como lugar de encuentro e inspiración. Invitamos a conocerlo tanto los empleados de Triodos Bank como a clientes o vecinos que quieran acercarse a compartir la belleza que surge de la creación de un paisaje comestible y medicinal propio.

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Si estáis interesados en ver cómo fue la jornada podéis consultar el enlace a la grabación del evento en nuestro Facebook.

Huerto escolar del Colegio Fernández de Moratín

Calabazas, la delicia de Halloween

Por el grupo Huerteamos, del CEIP Fernández de Moratín, Madrid.

El Huerto escolar del Colegio Fernández de Moratín renace de la ilusión de unos padres y madres para que un pequeño terreno del colegio fuese un aula más para los niños y niñas. Un aula abierta donde el aprendizaje esté basado en la observación, el trabajo, la paciencia y el disfrute del resultado.

Desde un principio el proyecto contó con el apoyo de dirección, del AMPA y de todo el personal del colegio.

Con esa intención el curso 2016/2017 estuvo dedicado a reconstruir los bancales, para que los alumnos tuvieran mejor acceso, y una tierra preparada, con la idea de que el tiempo que pasaban con la monitora del huerto escolar fuera más efectivo y divertido.

Se hicieron pequeñas inversiones en material, pero sobre todo se consiguió aumentar enormemente la participación implicando a padres y a alumnos que apoyaban le iniciativa también fuera del horario lectivo.

Las plantaciones de invierno funcionaron muy bien: los niños comieron un plato en el comedor del centro con lechuga y acelgas del huerto escolar, lo que les hizo mucha ilusión, y muchos de los voluntarios pudieron llevarse algunas a casa.

Esto fue un nuevo impulso para ir un paso más allá, preparando un sistema de riego, limpiando zonas anexas a los bancales y plantando las aportaciones que nos llegaban desde el Huerto del Retiro.

Tuvimos algunas fresas que encantaron a niños y mayores, y surgieron proyectos como un pequeño bancal cuadrado gestionado por alumnos de infantil para plantar un jardín que atrajera a las mariposas, o el hotel de las mariquitas para ayudarnos a mermar la comunidad de pulgones que nos acompañó una temporada.

En febrero toda la comunidad del Huerto del Fernández Moratín colaboró en la construcción de un bancal profundo.

Se decidió dedicarlo a la siembra de patatas y calabazas y han sido estas últimas las que nos dieron una grata sorpresa invadiendo todo el huerto y permitiendo llevar acabo la actividad que os dejamos a continuación para el deleite de los alumnos del Colegio Fernández Moratín durante la fiesta de Halloween, muy celebrada en nuestro colegio.

Cultivo de calabazas y fiesta de Halloween

La calabaza pertenece junto al calabacín, el pepino y la sandía a la familia de las cucurbitáceas; es una especie bastante ruda y productiva en el huerto, que se planta a la vez que el resto de especies del “huerto de verano”, en abril,mayo o junio.

Su maduración se produce una vez entrado el otoño, y por ello es una decoración tradicional en la fiesta de Halloween, además de un ingrediente estrella en muchas recetas de otoño.

Otra de las ventajas es que su plantación es directa (en semilla) por lo que todos los alumnos serán espectadores del proceso completo.

Os proponemos una bonita actividad con las calabazas de vuestro huerto:

Cada clase plantará dos plantas de calabaza en el huerto y las acompañará y cuidará durante toda la temporada. Identificarán sus plantas en el huerto con los temas de sus clases; la clase de los dinosaurios, la de los patos etc. y se despedirán de ellas durante el verano.

A la vuelta del verano, las plantas de calabaza ya tendrán flores y pequeños frutos que irán creciendo hasta convertirse en las calabazas que ellos mismos recogerán del huerto a finales de octubre para decorar su aula.

Cada clase plantará sus calabazas, pero ¿qué pasará con los recién llegados de 1 º de infantil en septiembre?

No hay problema, los antiguos alumnos de 3º de infantil al encontrarse ya en primaria podrían realizar un acto simbólico en el que recogerán y cederán sus calabazas a los recién llegados al colegio, así, por un momento, habrán dejado de ser los pequeños de primaria para volver a convertirse en los mayores de infantil.

La recogida se complementa con dibujos en clase que muestren sus diversas formas y colores.

¿Qué os parece? ¡Esperamos que os animéis a poner en marcha esta actividad!

Plantar para curar la naturaleza herida

Por Lourdes Abellán, coordinadora de huerta y actividades medioambientales del EEI de Verducedo, Moaña (Pontevedra). Ganador del 1er premio de infantil del concurso nacional Huertos Educativos Ecológicos 2017.

El lunes 16 de octubre, amanece en Vigo, en Moaña. tras tensas horas en un largo día y una terrible noche de llamas, humo, confusión, comunicados y mucha, mucha tensión e impotencia.

Lunes. Ojerosos, algunas ausencias… Llegamos a nuestra escuela después de esta negra ola de incendios que ha asolado Galicia, Asturias y Portugal. Llamas que han rodeado nuestra comarca durante el pasado fin de semana, llamas que durante la noche nos tocaban de cerca y salían de todas partes en la ciudad de Vigo que tenemos enfrente. Estamos desolados, cansados, tristes, incrédulos…

Pensamos qué hacer, cómo poner una tirita a esta naturaleza herida desde nuestra pequeña escuela de Verducedo.

Decidimos ponernos de acuerdo una vez más con la Comunidad de Montes de Moaña y todos juntos: alumnos, profes, familias, vecinos y todos los que nos quieran acompañar…¡VAMOS A PLANTAR!

Plantar muchas de las bellotas que tenemos en los privilegiados robles de nuestro jardín, en la tierra quemada o baldía por incendios de otros años anteriores. También nuestros árboles quieren ser solidarios con sus hermanos caídos en este sinsentido. Esta semana recogimos, seleccionamos y plantamos más de 80 bellotas en semilleros, estarán sobre 3 meses en el invernadero. Será a principios de febrero cuando hayan crecido lo suficiente y la tierra esté preparada para recibir nuevos retoños. Allá iremos todos.

Nuestros pequeños alumnos piensan y sienten de una forma increíble.

Ahora nos toca remontar y curar. Y reflexionar sobre lo ocurrido, ¿será posible un “nunca más”? Es nuestro deseo.

Universidad de Cádiz

Educando a futuros maestros en el Huerto Ecológico Universitario

Por Lourdes Aragón Núñez, Profesora Ayudante Doctor del Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Cádiz. Miembro de la red de universidades cultivadas.

Desde el curso 2013-2014 en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz (UCA), se lleva utilizando el Huerto Ecológico Universitario como escenario y contexto de aprendizaje. En la asignatura de Educación Ambiental de infantil, los futuros maestros diseñan, crean y ponen en marcha un huerto ecológico que les permite adquirir los contenidos y desarrollar las competencias específicas de la asignatura.

El principal objetivo es que los futuros maestros de infantil conozcan un recurso didáctico con un elevado potencial como es el huerto ecológico integrando en él estrategias metodológicas de base constructivista y que promuevan un aprendizaje integral y significativo. Aprender haciendo es una constante en la asignatura, dado que la propia metodología que se desarrolla forma parte de uno de los contenidos fundamentales a tratar con los alumnos.

Universidad de Cádiz

Un aprendizaje global para poder enseñar

El huerto se presenta como un escenario educativo idóneo, primero porque despierta el interés y conecta desde el primer momento con el alumnado, y segundo, porque supone una manera idónea de unir la teoría con la práctica. Es un lugar perfecto para experimentar con conceptos claves de la asignatura, como son el suelo o los ecosistemas, que posibilita plantear interrogantes reales que favorece el desarrollo de una metodología investigativa como es el “Aprendizaje Basado en Problemas” para tratar diversas cuestiones socioambientales, como la erosión o la pérdida de biodiversidad, y promover la acción.

Así, a través del huerto ecológico los futuros maestros desarrollan otras capacidades esenciales para su desarrollo profesional, como es el trabajar en equipo, tomar decisiones a la hora de planificar, repartir las tareas en el huerto y solventar los continuos problemas que acontecen en él desde una perspectiva ambiental y respetuosa con el medio ambiente. Los estudiantes visualizan y difunden las acciones realizadas a través de un blog de aula que se va actualizando cada año.

Los alumnos, además, tienen que diseñar propuestas didácticas en torno a la Educación Ambiental que al final del semestre son llevados a cabo en forma de taller con los niños y niñas de la etapa de infantil del CEIP Reyes Católicos de Cádiz que participan cada año con nosotros. Esto despierta un enorme interés en los estudiantes que ven como sus propuestas en torno al huerto son llevadas a cabo en un aula real.

Universidad de Cádiz

Nuevo curso lleno de retos

Finalmente, para este curso 2017/2018 nos planteamos nuevos retos. Por un lado, además de continuar colaborando con el programa de Huertos Escolares de la Diputación de Cádiz, se prevé buscar nuevas alianzas. Para ello hemos presentado un proyecto de actuaciones avaladas en colaboración con la Oficina para la Sostenibilidad de la UCA que tiene previsto para este año poner en marcha un Huerto Ecológico en el Campus de Puerto Real. Además, dado el aumento del número de estudiantes que se contempla cada curso académico, se pretende ampliar el espacio disponible, siendo el huerto vertical una buena opción para poder continuar trabajando en la formación inicial de maestros, planteando nuevas innovaciones didácticas.

ganadores pemio hertos educativos

Ganadores del IV Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos

Por Fundación Triodos.

El jurado del Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos, que impulsan Asociación Vida Sana y Fundación Triodos, ha elegido a los ganadores de este año entre un total de 148 proyectos presentados.

En esta edición es destacable el gran número de iniciativas que surgen desde el entorno rural fomentando el emprendimiento y el desarrollo de estas zonas.

La entrega de premios tendrá lugar el próximo 17 de noviembre en La Casa Encendida de Madrid dentro de la Jornada: Huertos que transforman, a la que os animamos a todos a venir. Información e inscripciones en http://www.fundaciontriodos.es/

El listado completo de centros finalistas puede consultarse en http://www.mamaterra.info/

Centros ganadores:

Premio Huertos_Educativos_EcológicosCATEGORÍA EDUCACIÓN INFANTIL

Primer premio: EEI de Verducedo. Moaña (Pontevedra)

Los animales son los grandes protagonistas de este proyecto de centro de título “Los bichos”. Durante este curso, el centro ha organizado un gran número de actividades con pequeños animales que han aportado un gran aprendizaje, los beneficios que aportan en nuestro entorno y en el del huerto en concreto, para respetar la naturaleza en su conjunto.

Accésit: EEI Los Ángeles. Madrid

Proyecto impulsado desde el AMPA que cuenta con el apoyo de toda la comunidad educativa, de modo que el huerto se ha convertido en un espacio abierto en el que las familias de la escuela trabajan conjuntamente y en comunidad con el personal docente. De este modo, contribuyen a aumentar la conciencia de desarrollo sostenible así como conectar a los más pequeños con el cuidado del medio ambiente y su entorno más inmediato a través de la creatividad y la participación.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN PRIMARIA

Primer premio: CRA Javalambre. Olba (Teruel)

El huerto es el eje central del proyecto de innovación que llevan a cabo en el Aula de Olba del CRA Javalambre. Se fomenta así una escuela abierta, sin paredes, donde los menores aprenden de forma práctica a cuidar su entorno y su alimentación, adquiriendo herramientas para crear su futuro diseñando empresas respetuosas, ecológicas, sostenibles y locales.

Accésit: CEIP San Blas. Santa Marta de Tormes (Salamanca)

Con la ayuda de entidades públicas, como el Ayuntamiento y la Universidad de Salamanca, de inclusión social, como ASPRODES, o de organizaciones ambientales como Fundación Tormes, se ha puesto en marcha el proyecto “El huerto de Blas”. En él se ha implicado todo el centro destacando la organización de los alumnos en una comisión de delegados que toma las decisiones sobre el trabajo del huerto.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN SECUNDARIA

Primer premio: IES Sol de Riu. Alcanar (Tarragona)

Instituto situado en un entorno socioeconómico que gira en torno al sector agrícola. Por ello a través de su proyecto Agro-verd han diseñado una estrategia formativa que tiene como finalidad la creación de un grupo cooperativo que produzca y comercialice productos ecológicos típicos de la zona. Los alumnos de 4º de ESO son los protagonistas y participan en todas las actividades que van desde las propias de diseño y mantenimiento del huerto hasta la estrategia de marketing para la venta de productos.

Accésit: IES Gregorio Prieto. Valdepeñas (Ciudad Real)

Proyecto en el que destaca el valor del huerto ecológico como espacio inclusivo donde trabajar la autoestima y la motivación además de ser un lugar de convivencia y de trabajo en equipo con alumnos con capacidades diferentes matriculados en el centro.

 

CATEGORÍA AGRICULTURA SOCIAL

Primer premio: Associació Espigoladors. El Prat de Llobregat (Barcelona)

El jurado ha valorado el carácter innovador de este proyecto basado en la antigua tradición de entrar a los campos una vez finalizada la cosecha para recoger lo que todavía es aprovechable. A partir del aprovechamiento de frutas y verduras imperfectas, Espigoladors desarrolla un modelo productivo que impacta positivamente en tres problemáticas sociales: el despilfarro de comida, la dificultad de acceso a una alimentación sana para algunos colectivos en riesgo de exclusión social y la falta de oportunidades de los mismos.

Accésit: Centro de desarrollo Rural Portas Abertas. Vilardevós (Ourense)

Proyecto centrado en el mundo rural y con un marcado carácter agroecológico con un enfoque muy participativo. A partir de la recuperación de semillas autóctonas, la educación y la formación en agricultura ecológica se pretende luchar contra el despoblamiento de zonas rurales y enseñar a las personas en riesgo de exclusión social a cultivar sus propios alimentos.

 

Desde la Fundación Triodos queremos dar la enhorabuena a todos los premiados y agradecer la participación a todos los centros, cada uno con su proyecto cargado de ilusión y esfuerzo.

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Pon tu granito de arena para salvaguardar el planeta

Equipo de la Asociación Eco de la Tierra – Eco of the Earth.

Eco de la Tierra es una organización con sede en Madrid dedicada principalmente a la conservación de la biodiversidad y de los ecosistemas mediterráneos.

Con el objetivo fomentar la sensibilización de los más pequeños (de 5 a 12 años de edad) sobre la importancia que tiene la naturaleza urbana que les rodea, y por ende, promover este aprendizaje en las escuelas primarias de la zona noroeste de Madrid, hemos puesto en marcha la primera edición del concurso En “Mi granito de arena”.

Buscamos proyectos infantiles “verdes” urbanos, que tengan un impacto medioambiental y social, como proyectos de huertos urbanos, jardines comunitarios, la limpieza verde de un barrio, o cualquier otro proyecto desarrollado por niños que impliquen biodiversidad y naturaleza urbana. ¡Todos los proyectos son más que bienvenidos!

La convocatoria estará abierta entre el 15 de noviembre y el 22 de diciembre y para participar solo es necesario enviar vuestro proyecto a la dirección info@eco-tierra.org o a proyecto.granitoarena@gmail.com.

¿Quién puede participar en el concurso Mi Granito de Arena?

Cualquiera de las siguientes personas u organizaciones pueden participar: proyecto-mi-granito-de-arena

1. Niños con sus padres

2. Escuelas públicas y privadas

3. Organizaciones no gubernamentales (ONG);

4. Grupos de ciudadanos e iniciativas de base que trabajan con los niños;

5. Organizaciones que representen las autoridades locales, regionales y municipales;

6. Otras autoridades públicas o mixtas;

7. Empresas privadas;

8. Instituciones de investigación y académicas.

¿Qué tipo de proyectos pueden presentarse?

Cualquier proyecto o iniciativa en curso o completado, desarrollado por niños o en la cual participan niños, que está directamente asociado con la biodiversidad y naturaleza urbana. Ejemplos pueden incluir pequeños jardines comunitarios escolares, proyectos de flores, pequeños huertos escolares, y cualquier proyecto medioambiental infantil. Lo más importante es que aborde el tema de naturaleza urbana.

Los proyectos serán calificados de la siguiente manera:

  • Proyectos individuales – Proyectos presentados por niños (potencialmente ayudados por sus padres)
  • Proyectos en grupo / de escuela – Proyectos presentados por un grupo de niños o por una escuela específica
  • Organizaciones locales medioambientales – Proyectos presentados por organizaciones medioambientales, lo cuales tengas una participación infantil considerable.

Para más información, puedes encontrar nuestros datos de contacto y todos los detalles del concurso aquí.