Un huerto escolar para comer más sano

Por Fundación Triodos

Todo el que tiene niños en casa sabe que, en la mayoría de los casos, las verduras y los niños no se llevan muy bien.

Sin embargo, las verduras juegan un papel muy importante en la correcta alimentación, ayudando al equilibrio alimentario. Contienen una gran cantidad de elementos nutritivos, son ricas en vitaminas A y C, de las cuales, ésta última posee propiedades antibacterianas, muy necesarias para los niños.

Además, gracias a su riqueza en agua y fibra aportan saciedad, lo que unido a su bajo contenido calórico, son alimentos ideales en la prevención de la obesidad infantil.

Según el estudio Aladino (2013), del Ministerio de Sanidad, el exceso de peso infantil (obesidad más sobrepeso) en España en población de 6 a 9 años de edad es del 44,5% (18,3% obesidad y 26,2% sobrepeso).

La Fundación Española del Corazón (FEC), en varias ocasiones ha llamado la atención sobre estos valores para concienciar a los padres de la importancia de inculcar en sus hijos hábitos saludables de alimentación.

Huerto escolar: verduras divertidas

Esta claro que a los pequeños no les podemos hablar ni de datos ni de cifras, por lo que un huerto escolar es sin duda un escenario idóneo para que los más pequeños, de una manera divertida y siendo ellos los protagonistas, puedan aprender jugando. Muchos niños valoran y aceptan mucho más las verduras cuando son ellos mismos quienes las cosechan.

Talleres de cocina

Talleres de cocina con los alumnos del CEIP Rosa dels Vents

Un buen ejemplo de ello lo encontramos en el huerto del colegio CEIP Rosa dels Vents, en Colonia deSant Pere (Mallorca), ganador del primer premio de la categoría infantil del Premio Huertos Escolares Ecológicos 2013/14, organizado por la Fundación Triodos y la Asociación Vida Sana.

A través de los talleres de cocina en los que incorporan alimentos de su propio huerto, el colegio mallorquín promueve una alimentación sana y equilibrada y además utiliza la actividad para trabajar muchos otros contenidos del currículo: lectura, escritura y lenguaje matemático. Según explica Dolors Ribas, coordinadora del huerto escolar: “Los talleres de cocina son un trabajo de aprendizaje para todos los sentidos. Un gratificante estímulo a toda la plataforma sensorial de los niños. Una forma muy divertida de trabajar habilidades de motricidad fina con una gran recompensa para el paladar…”

Desayunos saludables… y de huerto propio

Otro programa interesante para poner en marcha en los colegios es el Programa Perseo, en el que ya participa el colegio CPEB El Salvador, de Grandas de Salime (Asturias). Consiste en aplicar un conjunto de intervenciones sencillas en los centros escolares para promover hábitos de vida saludables, como los “Desayunos Saludables” directamente elaborados por los alumnos utilizando frutas y verduras de su propio huerto.

Y si se quiere continuar esta importante labor educativa desde casa, recomendamos Brotebrote, un juego educativo compuesto por un cuento, invernadero, pastillas de turba, semillas ecológicas y maceteros para que los niños puedan tener su propio huerto en casa y aprender por qué es fundamental comer sano y saludable. Además, el equipo de Brotebrote puede visitar el colegio para ayudar a realizar divertidos talleres educativos.

Como vemos, cada vez existen más opciones divertidas para acercar el huerto a los más pequeños y ayudarles a comer más sano, disfrutar de la verdura, fruta y demás alimentos que la naturaleza nos brinda.

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