Bombas de semillas

La agricultura natural, según Masanobu Fukuoka

Por Stéphanie Roblin, de Agriaffaires, empresa de productos y servicios para la agricultura.

El concepto de agricultura natural fue desarrollado por el biólogo, agricultor y filósofo japonés Masanobu Fukuoka en los años 70, rompiendo así con la agricultura industrial.

Cuando pensamos en la agricultura, solemos asociarla siempre con la maquinaria agrícola que trabaja el suelo. Sin embargo, según Masanobu Fukuoka, se puede conseguir mejores resultados sin utilizar maquinaria, dejando el suelo como está. Fukuoka define este tipo de agricultura como la agricultura “del no hacer o del no actuar”, esto es, una “agricultura salvaje”.

Durante miles de años, la naturaleza creció sin intervención humana y ahora se compone de animales, plantas, frutas, flores… ¿por qué intervenir entonces artificialmente si la naturaleza puede producir todo lo que necesita por sí misma?

Por supuesto, no se trata de no hacer nada, sino de intervenir lo menos posible para dejar que los procesos naturales hagan su trabajo. Fukuoka no se opone al trabajo del suelo sino al trabajo inútil de éste. Por ejemplo, piensa que fertilizar con abonos o luchar contra las malezas con pesticidas químicos no sólo es inútil sino peligroso.  En un ecosistema, estas funciones se rigen por la naturaleza misma.

Por el contrario, Fukuoka preconiza la rotación de los cultivos, ya que evita agotar el suelo, y recomienda dejar los tréboles blancos, por su aporte de nitrógeno al suelo y su importante papel evitando el desarrollo de malezas. Los tréboles actúan como un abono verde, nutren al suelo de forma natural y hacen innecesaria la aplicación de herbicidas.

En su libro La revolución de una brizna de paja, Fukuoka habla también de la maquinaria y del trabajo del suelo con arados. Según el biólogo, este trabajo destruye el equilibrio interno del suelo ya que mata a las lombrices y a otros organismos vivos. Para Fukuoka, sólo la intervención humana en la siembra y la cosecha está autorizada, o sea una agricultura sin labranza.

Fukuoka nos enseña también el método de siembra mediante bombas de semillas, que no requiere ningún trabajo o labor previa sobre el suelo. Las bolas de semillas están compuestas por la mezcla de arcilla (preferentemente volcánica roja) y material orgánico, como compost, envolviendo la semilla que queramos plantar. La mezcla se moja y se va formando compactando todos los ingredientes. Se dejan secar y se tiran donde y cuando queramos sembrar las semillas. Así de simple.

Como resumen, el concepto de agricultura natural se puede dividir en 4 puntos:

  • Dejar a la naturaleza trabajar (no labranza artificial). La tierra se cultiva por sí misma mediante la actividad de microrganismos, pequeños animales y lombrices.
  • Desarrollar la fertilidad natural del suelo (no fertilizantes químicos). El suelo alcanza el equilibrio con el propio ciclo de vida de las plantas y de los animales.
  • Reconocer el papel de las plantas pioneras (no matar las malezas). Estas malas hierbas desempeñan un papel en la construcción de la fertilidad del suelo y en el equilibrio de la comunidad biológica. Hay que controlar las malezas, no eliminarlas.
  • Buscar el equilibrio con los insectos y las aves. Sin intervención humana, la naturaleza se equilibra. Los insectos, las plagas y las enfermedades de las plantas siempre están presentes pero no debemos caer en el uso de herbicidas o insecticidas. Un enfoque inteligente del control de las enfermedades permite cultivar cosechas resistentes en un entorno sano.

Los conceptos de permacultura y de agricultura de conservación se inspiran directamente en la teoría de Fukuoka. Esta teoría es una verdadera reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, sobre la nutrición y sobre la salud, que puede ser útil tener en cuenta a la hora de preparar un huerto ecológico.

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