Encurtidos

Los encurtidos: experiencia natural y ecológica en el aula

Por José Marín Gil, Ceip Cervantes, Molina de Segura (Murcia)

Desde hace cientos de años, los humanos se preocuparon por garantizarse el consumo de hortalizas y frutos en determinados momentos en los que escaseaban porque estaban fuera de la época de cultivo. Así, a lo largo de la historia, las sociedades humanas, en su constante cambio social y desarrollo, con el fin de mejorar sus condiciones de vida y de cubrir sus necesidades básicas en perfecta armonía con su medio, pretendieron descubrir y averiguar de qué manera podrían conservar hortalizas y frutas y por tanto, garantizarse el consumo de las mismas, en la época invernal.

Mediante la observación y analizando los fenómenos naturales que ocurrían a su alrededor y, probablemente, sin entender los procesos físicos y químicos que ocurrían y que retrasaban la putrefacción de los alimentos, fue como aquellos primeros hombres y mujeres descubrieron distintos modos de conservarlos. Entre los variados modos de conservación de alimentos, destaca el encurtido de frutas y hortalizas.

Cervantes

¿Para qué llevar los encurtidos a la escuela?

Son varias las razones por las que llevamos a nuestras aulas la conservación de ciertas hortalizas y frutos, más concretamente, el encurtido:

  1. El propio alumnado conoce cómo determinadas hortalizas y frutos se pueden conservar mediante un proceso artesano, tradicional, natural y ecológico, manteniendo sus características nutritivas durante varios meses.
  2. Lo más pequeños aprenden historia conociendo la técnica del encurtido, una práctica bien antigua y que aún hoy día sigue utilizándose en nuestra localidad por huertanos y huertanas.
  3. Aprenden las propiedades de algunos alimentos al experimentar directamente con ellos. En este sentido, van a captar la importancia del vinagre como elemento fundamental por sus propiedades antisépticas, y que además impide la descomposición o putrefacción del fruto u hortaliza que queremos conservar. También, de la sal, como sustancia que ayuda a mantener la dureza y solidez de los frutos y hortalizas y les proporciona sabor.
  4. Experimentan la manera de llevar a cabo la conserva de alimentos cien por cien natural y ecológica, sin la utilización de aditivos químicos: colorantes, conservantes, antioxidantes, estabilizantes, potenciadores del sabor…
  5. Van a conectar y asociar la propia realidad del huerto con las propuestas curriculares de las materias en las que se incluyen: ciencias sociales, ciencias naturales, matemáticas, plástica y profundización en lengua.

FASES PIMIENTODespués de realizar esta experiencia con nuestros alumnos hemos podido comprobar que ha sido muy enriquecedora para todos. Como si se tratase de un laboratorio, mediante esta práctica ellos mismos han demostrado que determinadas hortalizas se pueden consumir perfectamente después de varios meses, han observado que los frutos modifican el color de su tejido vegetal después de unos días pero que no se pudren y mantienen toda su consistencia gracias a las propiedades de la sal y el vinagre. Y sobre todo, les ha servido también para entender algunos conceptos matemáticos como la densidad, al ver que se modifica en el agua cuando agregamos sal y al observar que es una magnitud que pone en relación la masa de un cuerpo y el volumen que ocupa el mismo.

Desde el CEIP Cervantes de Molina de Segura, os animamos a practicar la técnica del encurtido con vuestros alumnos y os dejamos todos los detalles para que no tengáis ningún problema para conservar vuestra próxima cosecha de pimientos.

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