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Los huertos escolares gaditanos también trabajan en red

Por Agustín Cuello, Área de Desarrollo Sostenible de la Diputación de Cádiz.

El programa de Huertos Escolares que desarrolla la Diputación de Cádiz, en el contexto de los programas de Educación Ambiental del Área de Desarrollo Sostenible, lleva en marcha desde 2009 y, cada año, se supera con éxito el número de centros que forman parte de la red.

En este curso han participado en el programa 78 centros escolares de todos los niveles educativos y toda la provincia, manteniéndose en activo más de cincuenta.

Toda la actividad de los huertos se apoya en unas instalaciones de educación ambiental, La Casa de los Colores, creadas en el Centro Agrícola Ganadero donde nació el programa. En ellas se reciben visitas de grupos, se imparten talleres, se acogen reuniones formativas y debates y se producen plantones y semillas que van destinadas a los huertos escolares participantes.

¿Cuáles son los objetivos?

El planteamiento actual del programa difiere del diseñado en un principio, ya que se ha ido perfilando y reorientando en base a la experiencia y a las aportaciones de los grupos participantes.

grupo huertos escolares cadiz

De manera general y simplificada, los objetivos del programa de Huertos Escolares son los siguientes:

  1. Provocar y facilitar la creación de espacios de huerta en los centros educativos de la provincia de Cádiz, priorizando aquellos de poblaciones menores de 20.000 habitantes.
  2. Fomentar el trabajo colaborativo de profesorado, alumnado y demás componentes de la comunidad educativa en torno al huerto, entendiendo este como espacio de convivencia, aprendizaje y relación intergeneracional e intercentros.
  3. Contribuir al aprendizaje de contenidos escolares y a la adquisición de las competencias básicas en base al trabajo en el huerto.
  4. Acercar a alumnos y profesorado al mundo agrario en todas sus facetas y niveles de complejidad.
  5. Relacionar el huerto escolar con los huertos de ocio de la localidad, facilitando la realización de actividades conjuntas con colectivos locales, jubilados, etc., conectando la actividad escolar con la realidad local y la vida cotidiana.

Organización y características del programa

El programa de Huertos Escolares se inicia en octubre con una convocatoria a los centros educativos de la provincia. Los centros interesados en participar deben inscribirse en la página web de la Diputación e incluir de forma obligatoria un proyecto de creación del huerto, que permite evaluar la solidez de la decisión. Los centros que ya se presentan por segundo año solo tienen que elaborar un pequeño informe de la situación y de los objetivos que se pretenden para el nuevo curso.

Tras la admisión, se mantiene una reunión inicial de información y recogida de necesidades materiales que se van a suministrar a cada centro. Esta reunión inicial es clave para el desarrollo del programa. En ella se produce el primer intercambio de información entre nuevos y “viejos” huertos, en el que la experiencia de estos anima y abre caminos a aquellos. En la reunión se da a conocer el huerto y el equipamiento desde el que se coordinan todas las actividades y al que tienen que ir a recoger las sucesivas entregas de utillaje, abono y material vivo.

Cuando se hace la primera entrega de material a los centros, consistente en herramientas básicas y abono, se hace también el primer reparto de plántulas y semillas de temporada otoño/invierno y se programa el asesoramiento y las visitas a los centros. En marzo se lleva a cabo la segunda entrega de plantas para primavera/verano y se convoca el encuentro final de curso.

La secuencia de tareas exige un ajuste temporal muy minucioso, que se lleva a cabo por personal de plantilla de la Diputación de Cádiz.

Encuentro: tenderetes y talleres

Una de las dificultades del programa es la evaluación y el instrumento tradicional de la redacción de memoria por parte de cada grupo pareció desde el inicio un sistema tedioso. Por ello se decidió diseñar una actividad acorde con la filosofía del proyecto, que sirviera más para enriquecerlo que para comprobar objetivos: el formato es un mercadillo en un espacio público al que se despoja su carácter comercial y se incorpora un espacio de debate. Así, en los primeros días del mes de junio de cada año elegimos una pequeña localidad rural que cuente con un espacio para albergar los 30 o 40 tenderetes que montan los grupos de escolares participantes con los que dan a conocer su producción hortelana y de actividad escolar. Para el encuentro se diseñan dos programas de actividades paralelas, uno para los alumnos y alumnas y otro, que incluye jornadas de debate didáctico, para profesores y profesoras. Finalmente tiene lugar una asamblea conjunta para el reparto de títulos de “propiedad compartida” del huerto, el reparto de algún recuerdo y la comida con una fiesta dedicada a las ensaladas y legumbres.

evento huertos escolares cadiz

Conclusiones

En estos años, el programa de Huertos Escolares se ha consolidado y ha generado un grupo de usuarios que va más allá de la simple pertenencia a un proyecto común, ya que se ha creado una red de intercambio de experiencias de enorme interés educativo. Han sido más de ciento cincuenta centros escolares los que de manera continuada o intermitente han participado en el programa, lo que supone una enorme diversidad de líneas metodológicas, desarrollos didácticos y tipologías de huerto, tan variados como las características de los grupos participantes.

Los objetivos originales se basaban fundamentalmente en aspectos ambientales, dando prioridad al uso del huerto para el tratamiento de contenidos de áreas relacionadas con las ciencias. Pero pronto nos dimos cuenta de la importancia que adquieren también las cuestiones sociales en estos espacios y hemos aprendido a valorar cuestiones como la calidad