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La realidad de los comedores escolares en España

Por Andrés Muñoz, coordinador de la entidad Del Campo al Cole.

El informe “Los comedores escolares en España. Del diagnóstico a las propuestas de mejora muestra una panorámica del sector a partir de la investigación realizada por Carro de Combate, Del Campo al Cole y SEO/BirdLife, con la colaboración de CEAPA y el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso.

Según el estudio, el 36,4% del alumnado de Educación Infantil y el 29,4% de Primaria realizan la principal comida del día en el centro escolar. Estas cifras evidencian la importancia de mejorar la alimentación en los centros escolares, ya que los menús que se ofrecen no siempre están a la altura del desafío: a menudo, los expertos dan cuenta de un exceso de frituras y alimentos procesados en los menús, frente a una carencia de frutas, verduras y legumbres.

Este estudio, que recoge datos del curso académico 2015-2016, se propone abordar los desafíos que presenta la alimentación en los centros escolares y vincular tales desafíos con el modelo que se está promoviendo desde la legislación, que es competencia de las comunidades autónomas. En este sentido, se aprecia en España una tendencia a la generalización del modelo de subcontratación, a menudo a través de la línea fría, por el que las empresas abastecen los comedores escolares con platos elaborados en cocinas centrales y distribuidos en bandejas. Así, un 63,6% de los centros utilizan servicios externos de catering, mientras que sólo un 36,4% tienen cocinas in situ en las nueve comunidades autónomas que aportaron datos para este informe. Además, sólo un 19% de los centros tenía gestión directa por la administración, mientras que el 81% era de gestión indirecta, datos en este caso correspondientes a ocho comunidades. El resto de los gobiernos autonómicos no proporcionaron la información solicitada.

Este proceso de externalización va de la mano de un acelerado proceso de privatización y oligopolización, en el que la restauración colectiva en general se está quedando en manos de un grupo de empresas cada vez más reducido. Así, un 58% del mercado de restauración colectiva en los comedores escolares en España está en manos de tan sólo cuatro empresas: Serunion, Compass Group, Aramark y Ausolan -que se reparten un pastel de unos 630 millones de euros al año, si incluimos únicamente la modalidad del catering externo-. En no pocas ocasiones, las legislaciones fomentan la oligopolización del sector -por ejemplo, lanzando a concurso público licitaciones con una dimensión de los lotes que impide la participación de las pequeñas y medianas empresas-. Otro de los criterios más cuestionados por madres y padres es que el precio más bajo condicione algunas licitaciones, al ser uno de los factores que influyen en la baja calidad nutricional de las dietas escolares.

¿Quieres conocer más datos de este informe? Si te interesa este tema, te invitamos a disfrutar de una mañana sostenible y original el próximo sábado 6 de octubre en el festival Another Way Film Festival de Madrid, donde, entre otras cosas, presentaremos la película “Alimentar el mañana”.

¡Esperamos poder saludarte por allí!

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asociación del campo al cole

¿Es posible una alimentación ecológica en las escuelas españolas?

Por Andrés Muñoz Rico, responsable de comedores agroecológicos.

¿Qué es lo que preocupa a los padres y madres cuando deciden llevar a sus hijos e hijas a una escuela infantil o a un colegio?, ¿el enfoque pedagógico del centro?, ¿el docente responsable del niño? o quizás ¿el ratio por aula del centro?

Y en la alimentación, ¿quién piensa? Son cada vez más los padres y madres que se preocupan por lo que sus hijos e hijas comen en los colegios. Personas que quieren conocer la procedencia de los alimentos, la forma en que se cocinan o la manera en la que se enseña a los pequeños a comerlos.

Un paso interesante para introducir la alimentación ecológica en los centros educativos es el trabajo en los huertos escolares. Numerosos colegios de la geografía española han empezado a trabajar con esta herramienta de sensibilización, que puede ser la antesala para transformar también los comedores escolares en espacios educativos, permitiendo que la alimentación entre en las aulas.

El comedor escolar, en muchos casos, es una parte más del proyecto educativo del huerto, ya que permite cocinar la cosecha producida para ofrecérsela a los alumnos y, es también cada vez más común, que los residuos orgánicos de los comedores acaben en la compostadora del centro para luego abonar y mejorar los cultivos.

Imagen Campaña

En Aragón, ya existen más de treinta colegios públicos (y algunos privados y concertados) que apuestan por alimentos ecológicos cultivados en sus alrededores, seguidos de Cataluña, que son también pioneros en esta materia. En el caso de estos colegios el coste para las familias es el mismo que el utilizado con productos no ecológicos, e incluso algunos colegios pagan menos ya que compran directamente a productores locales.

Experiencias de este tipo han motivado que un grupo de personas hayamos creado del Campo al Cole, una asociación sin ánimo de lucro que asesora a centros escolares de Madrid sobre menús agroecológicos y distribuye alimentos ecológicos, de cercanía y de temporada en los centros educativos.

Nuestra experiencia de este último año nos ha llevado a conocer más sobre la realidad de la alimentación escolar en España. Así que hemos decidido lanzar una campaña de crowdfunding para investigar más sobre los comedores escolares y conocer la normativa que los rige, qué empresas hay detrás del negocio de los catering escolares o qué alimentos se comen y su origen.

Para poder hacer todo esto necesitamos de la ayuda de madres y padres concienciados con la alimentación de sus hijos e hijas. También requerimos de docentes y equipos directivos comprometidos con modelos de comedores escolares acordes con proyectos educativos transformadores. Y por último, como no, de profesionales de la hostelería sensibilizados con la alimentación que ofrecen a los niños y niñas en los colegios.

¿Eres de las personas que opinas que “somos lo que comemos”?, ¿te animas a impulsar el cambio?