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Cultura Circular, Economía Circular

Por Javier Rodríguez Conde, colaborador de la Federación Provincial de Asociaciones Vecinales y de Consumidores de Valladolid “Antonio Machado”.

Cultura Circular es un proyecto vivo, es un proyecto que acerca la economía circular a la ciudadanía de Valladolid a través de la divulgación y la práctica, permitiendo así conocer los beneficios que ofrece el cambio de una economía lineal a una economía circular. Este trato cercano con niños y adultos nos brinda la oportunidad de saber de primera mano, cómo muchas personas ya realizan en su casa pequeños gestos de manera voluntaria o de manera involuntaria, casi sin saberlo, formando parte del cambio de pensamiento que propone la economía circular.

¿Qué es pensar en circular?

Aunque no nos demos cuenta, todo lo que nos rodea y forma parte de lo natural tiene esencialmente un carácter circula​r. El desarrollo económico y social que hemos obtenido estas últimas décadas proviene de un pensamiento lineal, es algo que nos acompaña desde que los primeros descubridores se lanzaron en busca de recursos y riquezas en países lejanos. Sin darnos cuenta, nos hemos apartado de cómo la naturaleza construye desde lo más pequeño a lo más grande. Por ejemplo, si miramos a una célula veremos un diseño perfectamente estructurado en el que las diferentes partes, núcleo, mitocondria, membrana, etc., trabajan en conjunto para desarrollar una actividad de supervivencia perfectamente equilibrada con su entorno. Cuando damos el salto al conjunto de células, estas también se armonizan en un perfecto baile en el que la energía se transforma, los desechos se reintegran en el sistema y una parte ínfima se excreta para integrarse en otro ciclo superior en el que se convierte en un recurso. En definitiva, pensar en circular consiste en acercarnos a los modelos naturales de ciclos cerrados de producción y consumo. Separándonos poco a poco del modelo lineal tradicional en el que extraemos de la tierra, transformamos, usamos y tiramos.

La inercia adquirida nos impide ver que hemos planteado nuestro modelo en una premisa errónea ¡Los recursos son ilimitados!

Buscamos astronautas

Son muchas las actividades que realizamos en el proyecto Cultural Circular pero tenemos especial cariño a “Buscamos astronautas”, por la capacidad de cambio a futuro que tienen los jóvenes sobre nuestro entorno. Con esta actividad dirigida a niños de 3º y 4º de primaria, queremos sembrar una semilla de conocimiento sobre el concepto de economía circular para que germine en el interior de los escolares de Valladolid. La transformación y crecimiento de este concepto en sus vidas recogerá los frutos de un modelo vital más circular. En la naturaleza los sistemas son cerrados y debemos inspirarnos en estos modelos para facilitar la transición de un sistema económico lineal a uno más circular.

Por ello, a través de esta actividad incluimos el enfoque del ciclo cerrado en los sistemas, que se puede visualizar muy fácilmente en la gestión de los huertos disponibles en los centros: nutrientes, ciclo de crecimiento, recolección, distribución, consumo, residuo, compostaje, transformación, reintegración como nutriente.

Si conseguimos que los alumnos entiendan que estos procesos son extrapolables a cualquier otro sistema tanto en lo productivo industrial como social, reportará también en unos beneficios económicos y sociales para el entorno. Puedes aportar tu granito de arena colaborando en nuestra campaña de crowdfunding.

Las diferentes “R” de la economía circular

Las diferentes “R” de la economía circular nos proponen alternativas para que trabajemos entorno a nuevos modelos sociales, económicos y de consumo más sostenibles. Nosotros hemos elegido 4 de ellas para trabajar con los participantes del proyecto: recicla, reduce, reutiliza y repara. ¿Nos ayudas a girar la rueda del cambio?

¡Reduce la pereza! Aportar un poquito ya es un montón. ​ Las abejas llevan miles de años produciendo un néctar fantástico que a todos nos encanta. La miel, es el resultado de un trabajo en equipo bien organizado y muy eficiente, con pocos recursos son capaces de abastecer a una colmena completa, cada una sabe qué hacer y cómo hacerlo, trabajan con un objetivo común, garantizar la supervivencia de la colmena. Una abeja por sí sola es insignificante, pero la suma de todas ellas cooperando nos deja con la boca abierta. Un pequeño objetivo que nos podemos marcar es separar bien la basura. Hacer tan solo lo que tenemos que hacer, poner un cubo para cada uno de los residuos que se recuperan en nuestros contenedores es bien sencillo y nos sienta muy bien.

¡Recicla tus planteamientos! Abre tu mente a nuevos conceptos. ​ Son muchos los profesionales como psicólogos, terapeutas, profesionales del coaching, gurús de la comunicación, etc. que nos invitan constantemente a que nos reinventemos, a que salgamos de la zona de confort para descubrir qué bien sienta y cuántas cosas podemos hacer que no nos creíamos capaces de poderlas llevar a cabo. Dejemos atrás conceptos como: “Reciclar no sirve de nada”, “yo soy solo un ciudadano”, “la industria contamina más”, “que lo hagan los otros”. No se trata de inventar nada, se trata de acercarnos a un nuevo pensamiento más alineado con los modelos naturales, volver a lo natural​. Interesarse por la economía circular nos sienta bien a todos. ¿Has pensado alguna vez que tu móvil se puede reparar y alargar un poco más su vida útil?

¡Reutiliza se idea! Cuidar tu barrio y proteger el planeta. ​ El 54% de la población mundial vive actualmente en ciudades y, en pocos años, llegaremos al 75% en la Unión Europea y el 82% en Estados Unidos. Prepararnos para el futuro ayudando a construir estructuras en nuestro barrio que funcionen de manera más eficiente es un gran reto. Cada pequeña reparación que podemos hacer en nuestra casa tiene que pensarse dos veces y ver qué posibilidades tenemos para ser más eficientes​ con recursos como la luz eléctrica, la calefacción o el agua​. Incluso la compra que realizamos semanalmente para llenar nuestra despensa puede ser un poquito más circular si la planificamos y hacemos que nos sobre menos comida. ¿Circulas?

¡Recupera la conciencia! Cambia el chip y verás qué bien te sienta. ​ Nos pasamos la vida buscando la felicidad, buscando esos pequeños momentos que compartimos con amigos y familiares y nos ayudan a llevar el día a día. Trabajamos duro para poder permitirnos ese pequeño capricho o realizar ese regalo tan deseado a nuestro chic@. Richard H. Thaler fue galardonado con el Premio Nobel de Economía por su contribución a la economía del comportamiento, esto es, básicamente, la incorporación de la psicología a las ciencias económicas. El profesor Thaler nos recuerda lo emocional de nuestra conducta ante las compras​ que realizamos diariamente y recomienda, que para cualquier cosa que adquiramos superior a 100 €, reflexionemos antes de realizarla. Preguntémonos ¿es exactamente lo que necesito? Nos recomienda también ahorrar en los pequeños gastos, en aquellas cosas cotidianas que podemos pasar sin ellas. Llevar un pequeño presupuesto mensual que nos ayude a obtener una visión general de nuestra economía familiar también es un consejo interesante del profesor.

Realmente pensar en circular no es nada más que replantearnos las cosas que hacemos, introduciendo pequeños esfuerzos que nos hagan sentirnos mejor con nosotros y con nuestro entorno.

¿Te sumas al movimiento? Colabora en la campaña

https://crowdfunding.agriculturasocial.org/buscamos-astronautas-para-aprender-sobre-economia-circular/1065