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Los misterios del suelo

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

Para el horticultor que es un artista, el suelo es su elemento o sustancia de trabajo, como la piedra o la madera lo son para el escultor, el material de pintura en el pintor, o el soporte de un texto para el escritor o poeta. En agricultura orgánica o ecológica se dice que el elemento central en la producción de alimentos sanos para el ser humano es el suelo. Donde hay un suelo sano, los cultivos crecen sanos, y los animales y los seres humanos que los consumen, también estarán sanos.

Bueno, yo creo que el elemento central de un huerto, una finca agraria o un paisaje, es el ser humano que expresa sus valores, sus aspiraciones y sus habilidades en lo que hace, en el jardín o desierto en que convierte el entorno en que se encuentra. Pero efectivamente, el suelo es un elemento central, de base. La tarea del hortelano/jardinero es conducir el suelo que se encuentra hacia un estado que le permita hacer brotar y crecer cualquier planta que ese director de orquesta quiera tener para componer su propia sinfonía en el espacio y en el tiempo que dirige.

No se trata tanto de imitar la naturaleza, recuperar un suelo o un paisaje para que sea tal como fue antes de que la mano del hombre lo estropeara, sino de cómo hacerle superar sus limitaciones naturales y ser capaz de ser más bello y acogedor de biodiversidad: vegetal, animal y humana. Capaz de generar un sinfonía más elaborada y más bella, armónica y sana.

El hortelano/jardinero, con la ayuda de las plantas y los animales, buscará educar el suelo para que cualquier semilla que le toque quiera brotar en él. Deshaciendo su unilateralidad, adquiriendo nuevos talentos. Para eso tiene que pasar mucho tiempo con él y comprender su naturaleza: sus potencialidades y sus limitaciones.

Experiencia de análisis del suelo en el Huerto- Jardín Triodos.

Como ya os contamos, en la sede central de Triodos Bank en España, situada en el Parque Empresarial de Las Rozas de Madrid, hemos iniciado un trabajo comunitario dentro de la organización para que el espacio natural que rodea al edificio sea un huerto-jardín de todos.

Partiendo de la observación de nuestros suelos del huerto hicimos este sencillo experimento: recoger una muestra de cada una de las parcelas que tenemos ahora en producción (5), cribar el suelo, y meterlo en botellas llenas de agua; agitarlo y dejarlo reposar.

El resultado es el que se muestra en la siguiente foto, donde se ve el aspecto de las muestras después de 24 horas de reposo:

  • La muestra 1 pertenece a la parcela que ha tenido este verano puerros, al este del huerto.
  • La muestra 2 pertenece a la parcela central, norte donde han crecido girasoles en fila y hay plantas medicinales.
  • La muestra 3 es de la parcela con tomates y berenjenas.
  • La muestra 4 es de las fresas, acelgas y lechugas.
  • La muestra 5 es de la pradera central donde estás las Melias arbóreas.

Hay muchos aspectos que se han podido comentar sobre el porqué de la imagen de cada muestra después de 24 horas, que aquí no podemos reproducir. Tal vez señalar que el ejercicio permite en particular comparar unos suelos con otros, en lo que se refiere a la compactación del sustrato que hace que unos, los más inertes, abulten menos después de sedimentarse y otros, con mayor contenido en materia orgánica, queden más hinchados.

También su color nos apunta a un mayor contenido en nutrientes disueltos en la muestra. Así la muestra 3 fue señalada como la mejor para el trabajo hortícola: tan hinchada como la 4 pero más oscura (mayor contenido en nutrientes disueltos o solubles).

Se dejó ver que los nutrientes solubles que no están estabilizados en la materia orgánica en forma de humus, que es del que se alimentan los microorganismos encargados de dar de comer a su vez a las plantas, entran directamente en las plantas generando problemas de alimentación y salud. De hecho, los tomates han mostrado, este verano, particularmente antes de que les pusiéramos paja en el suelo, problemas de grietas en la piel que se atribuyen en la literatura a excesivos cambios de acceso al agua (estrés hídrico entre periodos de riego) y a las marcadas diferencias entre la temperatura diurna y nocturna. Es decir, el suelo necesita una cierta estructura para amortiguar estos cambios que han dañado los tomates. ¿Será la muestra 4 de la parcela donde las fresas llevan dos años en el suelo construyendo un ecosistema complejo y resiliente, la muestra que indica el camino para el resto de las parcelas si queremos cultivar cualquier cosa que queramos en todas ellas?

Hasta entonces tendremos que educar ese suelo y aprender a conducirlo hacia una mejor estructura mediante la plantación de cultivos adecuados que atraigan los animales dentro y fuera del suelo, para hacerlo madurar y darle la capacidad de interpretar después una sinfonía más armoniosa, si es eso lo que decidimos que queremos.

Debajo las muestras enrasadas en suelo, sin agua y después de poner el agua y agitar, al iniciar el experimento:

ganadores pemio hertos educativos

Ganadores del IV Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos

Por Fundación Triodos.

El jurado del Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos, que impulsan Asociación Vida Sana y Fundación Triodos, ha elegido a los ganadores de este año entre un total de 148 proyectos presentados.

En esta edición es destacable el gran número de iniciativas que surgen desde el entorno rural fomentando el emprendimiento y el desarrollo de estas zonas.

La entrega de premios tendrá lugar el próximo 17 de noviembre en La Casa Encendida de Madrid dentro de la Jornada: Huertos que transforman, a la que os animamos a todos a venir. Información e inscripciones en http://www.fundaciontriodos.es/

El listado completo de centros finalistas puede consultarse en http://www.mamaterra.info/

Centros ganadores:

Premio Huertos_Educativos_EcológicosCATEGORÍA EDUCACIÓN INFANTIL

Primer premio: EEI de Verducedo. Moaña (Pontevedra)

Los animales son los grandes protagonistas de este proyecto de centro de título “Los bichos”. Durante este curso, el centro ha organizado un gran número de actividades con pequeños animales que han aportado un gran aprendizaje, los beneficios que aportan en nuestro entorno y en el del huerto en concreto, para respetar la naturaleza en su conjunto.

Accésit: EEI Los Ángeles. Madrid

Proyecto impulsado desde el AMPA que cuenta con el apoyo de toda la comunidad educativa, de modo que el huerto se ha convertido en un espacio abierto en el que las familias de la escuela trabajan conjuntamente y en comunidad con el personal docente. De este modo, contribuyen a aumentar la conciencia de desarrollo sostenible así como conectar a los más pequeños con el cuidado del medio ambiente y su entorno más inmediato a través de la creatividad y la participación.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN PRIMARIA

Primer premio: CRA Javalambre. Olba (Teruel)

El huerto es el eje central del proyecto de innovación que llevan a cabo en el Aula de Olba del CRA Javalambre. Se fomenta así una escuela abierta, sin paredes, donde los menores aprenden de forma práctica a cuidar su entorno y su alimentación, adquiriendo herramientas para crear su futuro diseñando empresas respetuosas, ecológicas, sostenibles y locales.

Accésit: CEIP San Blas. Santa Marta de Tormes (Salamanca)

Con la ayuda de entidades públicas, como el Ayuntamiento y la Universidad de Salamanca, de inclusión social, como ASPRODES, o de organizaciones ambientales como Fundación Tormes, se ha puesto en marcha el proyecto “El huerto de Blas”. En él se ha implicado todo el centro destacando la organización de los alumnos en una comisión de delegados que toma las decisiones sobre el trabajo del huerto.

 

CATEGORÍA EDUCACIÓN SECUNDARIA

Primer premio: IES Sol de Riu. Alcanar (Tarragona)

Instituto situado en un entorno socioeconómico que gira en torno al sector agrícola. Por ello a través de su proyecto Agro-verd han diseñado una estrategia formativa que tiene como finalidad la creación de un grupo cooperativo que produzca y comercialice productos ecológicos típicos de la zona. Los alumnos de 4º de ESO son los protagonistas y participan en todas las actividades que van desde las propias de diseño y mantenimiento del huerto hasta la estrategia de marketing para la venta de productos.

Accésit: IES Gregorio Prieto. Valdepeñas (Ciudad Real)

Proyecto en el que destaca el valor del huerto ecológico como espacio inclusivo donde trabajar la autoestima y la motivación además de ser un lugar de convivencia y de trabajo en equipo con alumnos con capacidades diferentes matriculados en el centro.

 

CATEGORÍA AGRICULTURA SOCIAL

Primer premio: Associació Espigoladors. El Prat de Llobregat (Barcelona)

El jurado ha valorado el carácter innovador de este proyecto basado en la antigua tradición de entrar a los campos una vez finalizada la cosecha para recoger lo que todavía es aprovechable. A partir del aprovechamiento de frutas y verduras imperfectas, Espigoladors desarrolla un modelo productivo que impacta positivamente en tres problemáticas sociales: el despilfarro de comida, la dificultad de acceso a una alimentación sana para algunos colectivos en riesgo de exclusión social y la falta de oportunidades de los mismos.

Accésit: Centro de desarrollo Rural Portas Abertas. Vilardevós (Ourense)

Proyecto centrado en el mundo rural y con un marcado carácter agroecológico con un enfoque muy participativo. A partir de la recuperación de semillas autóctonas, la educación y la formación en agricultura ecológica se pretende luchar contra el despoblamiento de zonas rurales y enseñar a las personas en riesgo de exclusión social a cultivar sus propios alimentos.

 

Desde la Fundación Triodos queremos dar la enhorabuena a todos los premiados y agradecer la participación a todos los centros, cada uno con su proyecto cargado de ilusión y esfuerzo.

Los huertos educativos se merecen un premio

Por Fundación Triodos

Siguiendo nuestro oPremio Huertos Educativos Ecológicosbjetivo de fomentar el uso del huerto ecológico como herramienta pedagógica y de mejora social, hemos lanzado por tercer año consecutivo y en colaboración con la Asociación Vida Sana, una nueva edición del Premio Nacional para Huertos Educativos Ecológicos.

Después de dos exitosas ediciones en las que han participado cerca de 300 centros de todo el país, el objetivo es afianzar el premio como una referencia entre las escuelas e institutos y seguir aflorando proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa, capaz de hacer llegar a los más pequeños los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Además en esta edición, se da un paso adelante y se amplía el premio a una nueva categoría destinada a proyectos de horticultura social y educación no obligatoria. La agricultura ecológica aporta también valiosos servicios sociales al entorno natural y humano que vinculan la propia producción de alimentos con la salud y el empleo, la educación o la terapia. Estas son actividades promotoras de regeneración y salud social, que no queríamos dejar fuera en este premio nacional.

En esta nueva categoría, podrán optar al premio todas aquellas entidades que hayan desarrollado un proyecto o una experiencia relacionados con la agricultura social, cuyo objetivo sea generar un proyecto educativo, formativo, de inserción laboral, inclusión social o de mejora de la salud física y mental de las personas, a través del trabajo agrario y la promoción de la agricultura y la alimentación ecológica.

El premio establece 4 categorías:

  1. Educación Infantil: solo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años.
  2. Educación Infantil y Primaria: centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria, y si es el caso secundaria.
  3. Educación Secundaria: centros que trabajen con niños a partir de 12 años.
  4. Agricultura social: proyectos y experiencias que fomenten la regeneración social a través de la agricultura ecológica, incluyendo los centros de Educación Especial que trabajen con adultos, Bachillerato y Ciclos Formativos.

Para cada una de las categorías hay un primer premio de 1.000 €, y un accésit que incluye material para el huerto ecológico.

Os animamos a todos los centros que tengáis en marcha un proyecto de este tipo a presentar vuestro proyecto desde el 1 de junio al 15 de julio del 2016.

Consulte las bases y todos los detalles del premio en el siguiente enlace.