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El huerto de AMPY: una salida laboral con mucho futuro

Por Eliecer Soriano Disla, ingeniero técnico agrícola y coordinador del proyecto “El huerto de AMPY”.

La asociación de personas con discapacidad intelectual de Yecla (AMPY), en Murcia, lanzó hace 4 años el proyecto “El huerto de AMPY”. Esta iniciativa forma parte de su centro de día y va dirigido a personas con edades comprendidas entre los 21 y 61 años.

El huerto ecológico como salida laboral

Unas de las líneas prioritarias de AMPY es conseguir la inserción laboral de los usuarios para que puedan contribuir activamente en la sociedad, siendo el Huerto de AMPY una plataforma que va más allá de un taller ocupacional, pues tiene como objetivo principal la futura creación de un centro especial de empleo (CEE). Como ejemplo tenemos otros CEE que ya existen en España, como son el caso de Atades (Huesca), que produce hortalizas ecológicas y ofrece servicios de jardinería, o La Fagueda (Girona), con la producción de yogures ecológicos de alta calidad.

Cómo funciona nuestro proyecto

A través del trabajo que realizamos en el huerto y en el aula, se ha intentado que los usuarios se conviertan en los constructores de su propio conocimiento. El huerto permite crear situaciones que ponen en cuestión lo que ya sabían y que manifiestan sus limitaciones, de forma que ellos y ellas sientan la necesidad de adquirir nuevos conocimientos que les permitan solucionar los nuevos problemas que se les plantean. Para ello, se han relacionado con lo aprendido anteriormente, con lo explicado en cursos anteriores y con las vivencias adquiridas a través de la experiencia.

Por otro lado, conocer las necesidades, intereses, impulsos, deseos, expectativas y objetivos de los usuarios en este momento es fundamental para poder satisfacerlas. Esto lo consideramos muy importante puesto que la motivación es la base del desarrollo de aprendizajes duraderos. Es importante impulsar la creación de nuevas necesidades que les motiven a adquirir nuevos conocimientos.

Cada año hemos ido aumentando considerablemente la producción de hortalizas de temporada y el número de usuarios que demandan nuestros productos ecológicos, muchos de ellos con fines sociales.

Beneficios terapéuticos a través de la agricultura ecológica y el empleo

Durante el tiempo transcurrido desde los inicios del proyecto en el año 2014, se han podido comprobar los beneficios que esta actividad produce sobre las personas, tanto por sus propios comentarios como por la valoración de los distintos profesionales de la asociación:

ampy

– Formación enfocada a la inserción laboral.

– Desarrollo de nuevas capacidades y potenciación de cualidades.

– Dignificación: valorar como persona.

– Conciencia ambiental.

– Aumento de las relaciones sociales y la red de apoyo.

– Mejora de hábitos saludables.

– Aumento de la autoestima.

Algunos de los comentarios que han salido directamente de los participantes en el proyecto los mostramos a continuación:

“Cuando estoy ocupado y trabajando al aire libre, dejo de pensar en otras cosas que me afectan en la vida diaria”.

“Tengo ganas de ir al huerto para ver cómo están las hortalizas y los animales”.

“El tomate ecológico tiene mejor sabor si lo producimos nosotros”.

“Cuando estoy aburrido estoy más triste y prefiero estar distraído trabajando en el huerto ecológico”.

La agricultura ecológica, al contrario que la agricultura convencional, nos ofrece considerables beneficios: mejora el paisaje, ofrece unos hábitos de alimentación saludables, reduce el transporte de productos, ofrece unas adecuadas condiciones laborales a las personas y protege el medio ambiente.

¿Nos ayudas a seguir creciendo?

Debido al aumento del número de personas participantes, desde AMPY queremos dar un paso más y ampliar y mejorar las instalaciones existentes para crear un espacio más adecuado y cómodo. Queremos mejorar la zona de vestuarios y ampliar la zona de manipulación de productos y el almacén, así como mejorar la zona de sombra del huerto y plantar árboles.

Puedes participar en nuestra campaña de crowdfunding hasta el próximo 21 de julio.

 

Un premio que ha dado mucha vida

Por Lourdes Abellán, coordinadora de actividades medioambientales del EEI de Verducedo, Moaña (Pontevedra). Ganador del 1er premio de infantil del concurso nacional Huertos Educativos Ecológicos 2017.

El día 17 de noviembre del año pasado viajamos a Madrid, acompañados de varias familias, a la jornada “Huertos que transforman” para recoger el primer premio en nuestra categoría del concurso nacional de Huertos Educativos Ecológicos. Fue un día inolvidable para todos nosotros.

Este maravilloso galardón, además del reconocimiento y de la dotación económica, nos trajo sorpresas de colaboración inesperadas. Durante la jornada pudimos conocer a otros maestros inquietos, curiosos, solidarios… de esos que luchan día a día por hacer una educación más viva, experiencial y respetuosa con el medio ambiente.

Cuando finalizó la entrega de los premios surgió el primer chispazo de un proyecto increíble. Chus, Julia y Berta, profesoras del IES Aguas Vivas de Guadalajara, habían barajado la posibilidad de ofrecer su ayuda después de los terribles incendios que asolaron Galicia y Portugal en octubre de 2017. Nuestro encuentro fue la clave para gestar un proyecto común basado en la reforestación de las zonas quemadas de Moaña. Después de charlar un rato con ellas, enseguida surgió la propuesta: “¿qué os parece si vamos a repoblar con vosotros?”

A partir de esa fecha comenzaron los contactos y los preparativos para recibirlos en Verducedo. También empezamos a compartir información y tutoriales.

Finalmente, la última semana de junio, los recibimos en Moaña y juntos realizamos múltiples tareas en común:

  • Limpiar la playa de la Junquera.
  • Marcar y señalizar el arbolado del Mirador da Fraga.
  • Con el lema “Eu tamén reforesto” (Yo también reforesto) plantamos 180 robles y castaños, que nosotros recogimos e hicimos germinar, en un espacio forestal que nos tiene reservado la Comunidad de Montes de Moaña
  • Y muchas otras actividades compartidas.

No deja de ser increíble para nosotros esta conjunción de los extremos educativos: Infantil, Secundaria, Bachiller…

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Otro de los momentos estupendos que vivimos en nuestro viaje a Madrid fue conocer a Miriam y otras profesoras del CEIP San Blas de Salamanca, ganadoras del accésit del premio en la categoría de Primaria. Nos pidieron que les mandásemos bellotas desde Moaña. Así lo hicimos, y ellos realizaron la plantación de una forma maravillosa: organizaron una actividad de concienciación sobre los fuegos en Galicia, y en concreto en Moaña, con el lema “San Blas pinta Moaña de verde”.

Invitaron a un equipo de la “Oficina Verde de Salamanca” y a un bombero. Después se juntaron con los alumnos del Centro de Educación Especial Aspace de Salamanca, y todos plantaron las bellotas con idea de enviarlas convertidas en pequeños árboles a nuestra escuela para que pudiéramos trasplantarlas en los montes de nuestra localidad.

Muchísimas, muchísimas gracias amigos del CEIP San Blas, por esta idea fantástica y entrañable. Nosotros estamos muy orgullosos de haber participado en este proyecto tan chulo.

La convocatoria para presentarse a la 5ª edición del premio nacional Huertos Educativos está abierta hasta el próximo 15 de julio.

Más información.

Cooperativa Sol de Riu

Una cooperativa de producción ecológica en torno al Huerto Escolar

Por Carlos Salvado, coordinador del proyecto del huerto del IES Sol de Riu de Tarragona, ganador del primer premio en la categoría de Secundaria de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológicos.

El Instituto Sòl de Riu es un centro de enseñanza secundaria de titularidad pública dependiente del Departamento de Enseñanza de la Generalidad de Cataluña. Nuestro centro se encuentra en Alcanar, municipio situado en el extremo más meridional de Cataluña en la comarca del Montsià, formando parte de las Terres de l’Ebre. Por esta ubicación estratégica en el cruce con las Terres del Sènia, por sus instalaciones y por el equipo de profesionales que desde hace veinte años ofrecen sus servicios, el Instituto Sòl de Riu se ha consolidado como un referente de la enseñanza de ESO, Ciclos Formativos y Bachillerato tanto en las comarcas del sur de Cataluña como de las vecinas del norte de la Comunidad Valenciana.

El Instituto Sòl de Riu tiene como propósito transformarse en un agente educativo y cultural de primer orden a nivel local, reforzando relaciones, colaboraciones y estableciendo acuerdos específicos con otras entidades educativas y culturales de Alcanar. Por lo tanto, nuestro centro promocionará y facilitará la participación del alumnado en actividades culturales y educativas siempre que sea posible.

Por este motivo se promueven acciones de colaboración con el tejido económico y empresarial, tanto a nivel local como comarcal. También se impulsan iniciativas de participación en ferias sectoriales y de promoción educativa, así como la realización de actividades extraescolares que conllevan la visita a empresas y centros de producción y servicio en todo el país.

Nuestro proyecto GreenTeam está liderado por alumnos de Educación Secundaria Obligatoria, concretamente alumnos de cuarto de ESO que han interactuado con toda la comunidad educativa y entorno social y económico de la zona.

Directamente participan diez profesores que imparten docencia con el grupo de alumnos de 4º de ESO y los acompañan en el desarrollo integral del proyecto. A su vez, el resto de profesorado del centro apoyado desde el equipo directivo participa de forma directa e indirecta en las actividades desarrolladas por el GreenTeam.

La metodología utilizada para el desarrollo del proyecto se realiza mediante adaptación curricular en cada una de las materias cursadas en el último curso de la ESO. En esta adaptación entra en colaboración activa el Departamento de Orientación que se encarga de que esta adaptación curricular se realice atendiendo a la diversidad del alumnado. La idea base se fundamenta en la creación de una Cooperativa de producción Ecológica que regentan los propios alumnos y alumnas.

Instalaciones del proyecto

En este apartado pasaremos a describir las instalaciones utilizadas para el desarrollo del proyecto GreenTeam teniendo en cuenta que todas ellas se encuentran ubicadas en el propio centro:

  • Aulas ordinarias: son el espacio de trabajo donde los alumnos y alumnas realizan las partes escritas (revisión de documentos y cuentas, realización de actividades docentes, etc.) y donde se imparten los contenidos teóricos.
  • Aula informática: el ordenador y sus diversas aplicaciones son necesarias para que los alumnos se desenvuelvan y realicen actividades relacionadas con su proyecto en un entorno de nuevas tecnologías de la información y comunicación. Al mismo tiempo es un punto de comunicación y divulgación de su proyecto.
  • Laboratorio: es el lugar donde los alumnos pueden realizar el seguimiento y observación del control de plagas y enfermedades de los cultivos y, al mismo tiempo, elaborar algunos productos fitosanitarios y analizar el suelo y los fertilizantes ecológicos utilizados (restos de poda y compostaje).
  • Aula taller: espacio donde los estudiantes realizan las actividades tecnológicas de carácter práctico y que posteriormente podrán aplicar y utilizar (elaborar aperos para eliminación mecánica de malas hierbas, carritos porta plantas, etc.).
  • Huerto escolar: con una superficie de unos 300 m2 el centro dispone de un terreno dedicado a la producción de plantas hortícolas y de otro espacio de unos 50 m2 para la producción de plantas ornamentales. Toda esta producción se realiza mediante protocolos de agricultura ecológica.

Finalmente, los beneficios económicos y excedentes de producción obtenidos por este proyecto se distribuyen de la siguiente forma:

  • Excedentes de producción: son donados a organizaciones locales (La Onada, Cruz Roja).
  • Beneficios económicos: después de cuadrar el balance de gastos e ingresos el excedente económico se destina a el viaje de fin de curso para los alumnos de cuarto de ESO.

 

Carbonero garrapinos, un buen invitado para nuestro huerto ecológico

Por José y Gonzalo Monedero.

El carbonero garrapinos es un ave perteneciente a la familia de los páridos frecuente durante todo el año en muchos jardines y huertos de nuestro entorno. No obstante, y aunque es una especie sedentaria, su avistamiento puede resultar más sencillo durante los meses de otoño e invierno, momento en el cual sus poblaciones se pueden ver incrementadas por la llegada de individuos procedentes de regiones más septentrionales. En la península ibérica podemos encontrar dos subespecies: ater, generalizada en Europa y presente en los Pirineos, y vierae, localizada en el resto del territorio.

Ave de carácter inquieto, se muestra muy activo y explora con gran dedicación las ramas, ramitas, hojas, piñas etc. en busca de alimento, llegando a realizar movimientos acrobáticos, como quedarse colgado boca abajo. Además, fuera de la época reproductora, se mueve en pequeños grupos que en numerosas ocasiones están integrados por otras especies, como reyezuelos, mosquiteros u otros páridos.

Atendiendo a su morfología, es un pájaro de pequeño tamaño con un plumaje de colores apagados. El dorso y las alas son de un color grisáceo con un leve tono oliváceo, mientras que el pecho y el vientre están teñidos de un ligero marrón rojizo. En la cabeza de color negro, destaca el contraste con la característica mancha blanca en la nuca y las mejillas también blancas.  No presenta dimorfismo sexual.

Se alimenta de arañas y otros insectos adultos y sus correspondientes larvas. En invierno, complementa su dieta con la ingesta de piñones. Además, suele preparar pequeñas despensas temporales en lugares escondidos que le permiten hacer frente a las condiciones climáticas más adversas, por ejemplo, una nevada, sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.

Su periodo reproductivo comienza a finales de febrero o principios de marzo, aunque los adultos se emparejan ya desde los meses invernales, generalmente enero y febrero, y pueden llegar a criar dos veces al año. El nido, construido por ambos sexos, consta de una gruesa capa de musgo entremezclado con telas de araña que tapiza con plumas, pelo de animal y partes pelosas de plantas. Esta especie suele instalar el nido en todo tipo de oquedades, ya sean naturales o artificiales, como agujeros en troncos, muros, tapias, etc. Es una especie que ocupa fácilmente cajas nido y también utiliza habitualmente los comederos, sobre todo cuando están colgados a cierta altura en árboles.

Su principal hábitat son los pinares, aunque de manera secundaria, ocupa bosques de roble, hayas, encinas o abedules. También se instala en parques urbanos de cierta extensión que contengan coníferas.

El nombre común de carbonero garrapinos es debido, por un lado, al color negro en la cabeza y al babero también negro en la garganta, que recuerda a los antiguos carboneros que transportaban el carbón a las casas y llevaban la cabeza y la cara tiznada de negro y, por otro, a ser un ave muy común en los pinares.

Su canto es muy habitual, sobre todo en primavera, si ponemos atención y lo conocemos, nos daremos cuenta de su presencia, aunque no lo tengamos a la vista. Si se facilitan cajas nido adecuadas a su tamaño es muy probable que las utilice para nidificar.

5º convocatoria del premio Huertos Educativos Ecológicos

Por Fundación Triodos.

Desde la Fundación Triodos y en colaboración con la Asociación Vida Sana, por quinto año consecutivo, queremos premiar el esfuerzo y la dedicación de los centros educativos y asociaciones que han trabajado en un proyecto de huerto ecológico durante este último año.

Animamos a todos los lectores y seguidores de este blog a presentar sus proyectos a esta quinta edición, que pretende dar visibilidad y reconocimiento a iniciativas de todo el territorio nacional en el ámbito de la agricultura social a través de huertos educativos ecológicos.

Queremos que el premio sirva para reconocer el éxito de cada proyecto, para valorar el esfuerzo de los promotores y para dar visibilidad a iniciativas ejemplares con la intención de que puedan servir de inspiración a todos los centros que estén diseñando su proyecto de huerto ecológico.

¿En qué consiste el premio?

El objetivo de premio, en el que ya han participado más de 500 centros educativos y sociales de todo el país en ediciones anteriores, es aflorar proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa que favorece un aprendizaje global y fomenta los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Se establecen cuatro categorías:

  1. Educación Infantil (sólo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años)
  2. Educación Primaria (centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria y, si es el caso, secundaria)
  3. Educación Secundaria (centros que trabajen con niños a partir de 12 años)
  4. Agricultura Social (proyectos y experiencias que fomenten la regeneración social a través de la agricultura ecológica), incluidos los centros de educación especial para adultos y los de educación secundaria no obligatoria (Bachillerato y Ciclos Formativos

¿Cómo se puede participar?

Para solicitar la participación en el premio deberá:

  1. Rellenar el formulario de inscripción en la web mamaterra.info.
  2. Adjuntar la memoria del proyecto con los anexos correspondientes en un único documento. El tamaño máximo aceptado de la memoria es de 10Mb.
  3. Plazo de presentación de proyectos: del 01/06/2018 al 15/07/2018.

¿Qué aporta a los premiados?

Para cada una de las categorías hay un Primer Premio de 1.000 € y un accésit con material para el huerto ecológico. Además, se elegirán siete finalistas por cada categoría a los que se les entregará un diploma acreditativo.

Si queréis conocer más detalles del premio podéis consultar las Bases y el Funcionamiento del jurado.

Cómo poner en marcha tu huerto ecológico

Por el equipo de www.sembrar100.com

Hoy en día en los países occidentales, generalmente, disfrutamos de una fuente constante y abundante de alimentos.

La industrialización de la agricultura y la ganadería ha conseguido que nunca antes tuviéramos tantos alimentos a nuestro alcance.

Sin embargo, esto también puede tener sus pegas. Muchas empresas utilizan fertilizantes químicos, insecticidas y otro tipo de sustancias para maximizar la producción de las frutas y verduras, así como para evitar desastres a consecuencia de posibles plagas y enfermedades.

Por ello, disponer de un pequeño terreno donde poder cultivar nuestras propias verduras, frutas y hortalizas puede ser todo un lujo tanto para nuestra salud como para nuestro paladar.

En la siguiente infografía mostramos cómo hacer un huerto ecológico y los puntos más importantes que debemos tener en cuenta.

Esta infografía está dividida en tres apartados:

El primero hace referencia a los puntos más importantes que debemos tener en cuenta a la hora de cultivar. Tratamos las verduras y hortalizas más comunes, como pueden ser el ajo, la cebolla, la patata, el tomate o la zanahoria.

Como vemos en la infografía, el primer apartado está dividido en cinco columnas:

  • La primera columna hace referencia al nombre del cultivo y justo debajo podemos ver las plagas y enfermedades más comunes que afectan a dicho cultivo.
  • En la segunda columna podemos ver el período de siembra aproximado (hay que tener en cuenta que dicho período está adaptado a la zona del Mediterráneo, por lo que varía dependiendo del microclima donde vayamos a hacer nuestro huerto).
  • La tercera columna nos muestra el tiempo aproximado de cosecha.
  • La cuarta y la quinta columna hacen referencia a puntos muy importantes, como son las necesidades de agua y de luz que requiere cada verdura y hortaliza.

Si pasamos al siguiente punto de la infografía, podemos ver un calendario de siembra, que está adaptado por estaciones. Esto facilita que cualquier persona se pueda hacer una idea, independientemente de la zona donde resida. Al principio pensamos en hacerlo por meses, quizás algo más claro, sin embargo, no hace el mismo clima en enero en España o en Argentina, por ejemplo.

Haciendo el calendario por estaciones, podemos adaptarlo más a cualquier región. Veremos que algunos cultivos son resistentes al frío, y que otros se benefician mucho más del calor, como el tomate o la sandía.

Finalmente, el último apartado nos indica las asociaciones más o menos favorables para cada cultivo, algo importante que debemos tener en cuenta en nuestro huerto.

La principal razón es que nos ayudará a maximizar nuestra cosecha y también nos ayudará a evitar algunas plagas y enfermedades indeseables.

Por ejemplo, los ajos son excelentes repelentes naturales de insectos que pueden hacer estragos en nuestro huerto. También las leguminosas en general, como las habas o los guisantes, resultan ser muy buenos fertilizantes naturales debido a que durante su crecimiento desprenden nitrógeno sobre la tierra.

Sin embargo, también debemos tener en cuenta que hay cultivos que no se llevan bien si están sembrados cerca. La principal razón so la competencia en agua y en luz que se pueden hacer. Algo que conlleva a que la cosecha sea escasa y/o que los frutos sean pequeños.

¡Esperamos que esta infografía os sea útil para haceros una idea de cómo poner en marcha un huerto ecológico!

 

red de huertos escolares murcia

10º aniversario de la Red de Huertos Escolares del Municipio de Murcia

Por Juan José Robles, coordinador de la Red de Huertos del Municipio de Murcia. 

La Red de huertos escolares del municipio de Murcia (RHEMU) celebra en este curso 2017/2018 sus 10 años de vida. Con este motivo el pasado 1 de marzo organizaron unas jornadas de intercambio de experiencias de la RHEMU con todos los centros educativos pertenecientes a esta red.

El objetivo de estas jornadas fue fomentar el intercambio de información entre los centros educativos, así como analizar los procesos de trabajo llevados a cabo, sus fortalezas y debilidades.

La jornada se desarrolló con la exposición de 4 experiencias, que iban desde educación infantil hasta ciclos formativos:

  • Experiencia de educación infantil con el CEIP José Rubio Gomariz Actividades en el huerto de Lola”. Sonia Pozas Martínez y Pilar Serrano Ureña.
  • Experiencia de educación infantil y primaria con el CEIP Ntra Sra. de la Arrixaca El Huerto de mi cole”. María Amparo Márquez Méndez, María Cristina Portillo Muñoz, Mauricio Monserrate Cánovas.
  • Experiencia de educación secundaria por el Colegio Santa Joaquina de Vedruna. “El huerto con ciencia”. Luís Zurita Herrera y María Dolores González Guillén.
  • Experiencia de trabajo con todos los niveles educativos, Colegio Severo Ochoa. Nuestro huerto, espacio para todos”. Montserrat Martínez Morote y Antonio Luís Guinea Serrano.

También se llevaron a cabo dos ponencias, “10 años de la Red de Huertos Escolares Ecológicos del Municipio de Murcia” a cargo del coordinador de la RHEMU Juan José Robles y la ponencia marco “Una visión de los huertos escolares en España” a cargo del director de la Fundación Triodos, Ricardo Colmenares Gil.

En estas jornadas participaron 60 docentes y 10 representantes de las AMPAS de los centros participantes en la RHEMU, que en este curso suman 46 centros educativos del municipio de Murcia.

10º aniversario Red de huertos murcia

Durante esta década de trabajo, la RHEMU se ha consolidado como un recurso educativo cada vez más demandado por los centros ya que se encarga de gestionar y organizar las múltiples actividades que se realizan a lo largo del curso escolar, atendiendo a 7.000 escolares de Infantil, Primaria y Secundaria. La red se puso en marcha en el curso 2007/2008 y, desde entonces, ha dado servicio a 72 centros en total.

La RHEMU sigue apostando por su modelo de gestión ofreciendo a los centros educativos un servicio de asesoramiento, ayuda a la planificación y puesta en marcha de los huertos, un premio anual, préstamo de herramientas, servicio de bibliografía y documentación de huertos escolares y agricultura ecológica, actividades de educación ambiental, realización de unidades didácticas para los huertos escolares, charlas, difusión de los huertos escolares en webs y redes sociales y organización de jornadas de formación para intercambio de experiencias.

Plantas purificadoras del aire

Por Marian Molina Márquez, profesora de compensatoria de 1º y 2º de la ESO.

Existe un gran desconocimiento ante la acción descontaminante que las plantas realizan sobre diversas sustancias nocivas que se encuentran presentes en innumerables productos que contienen los aerosoles, detergentes, barnices e incluso radiaciones electromagnéticas que nos rodean. Todos sabemos que a través de la fotosíntesis, las plantas producen compuestos orgánicos aprovechando la luz solar para obtener energía a partir del dióxido de carbono junto con el agua, lo que nos aporta, entre otras cosas, el oxígeno que todos los seres vivos necesitamos para respirar. Los denominados “contaminantes orgánicos volátiles” que nos rodean, tanto en espacios interiores como exteriores, penetran en la planta a través de los estomas y entran en contacto con el agua que recubre sus paredes, para ser metabolizados por la planta o bien almacenados.

Con mi alumnado decidimos realizar una investigación sobre la acción purificante que efectuaban muchas de las plantas que teníamos plantadas en el huerto y, para sorpresa de muchos, no podíamos ni imaginar el auténtico tesoro que nos envolvía. El proyecto comenzó cuando iniciamos el diseño y la plantación de varios setos ajardinados utilizando diversas variedades de plantas con flor o aromáticas con el objetivo de atraer a insectos, especialmente abejas, para facilitar la polinización de nuestros cultivos. Posteriormente cada ecogrupo de alumnas y alumnos eligió, de forma colaborativa, una especie determinada para elaborar un informe, con ficha botánica incluida, que completara nuestro manual hortícola del ecohuerto. Este trabajo culminó con una amplia exposición fotográfica de cada planta en el hall del centro.

A raíz de esta planificación y proyecto cooperativo, me gustaría enumeraros una serie de variedades que descubrimos que teníamos cultivadas en el ecohuerto y su acción descontaminante, por ejemplo:

  • Las gerberas y kalanchoes inciden contra la acción tóxica que provoca el benceno presente en muchos plásticos y pinturas, gomas, óleos y gasolina.
  • El aloe y las cintas sobre el formaldehído que contienen alfombras y moquetas.
  • El ficus y la palmera enana sobre el tolueno que engloban muchos pegamentos.
  • La azalea sobre el xileno que incluyen gomas, tintas o disolventes e insecticidas.
  • El cyclamen actúa contra el formaldehído y el xileno.
  • Los potos, crotón y cintas nos ayudan a depurar el monóxido de carbono procedente del humo del tabaco.
  • La aspidistra, una planta muy característica de los patios andaluces, también absorbe el humo que se produce como consencuencia de quemar la leña en las chimeneas de las casas.

Por otro lado, con cajas de frutas que el alumnado pintó y recicló, construimos un cactuario en vertical adosándolas en un palé. Esto, además de proporcionar humedad al ambiente del huerto, nos protege de las muchas emisiones electromagnéticas del medio que nos rodea. Asimismo, plantamos geranio limón, jazmín y plumbago azul, que actúan como repelentes de insectos, al igual que muchas de nuestras plantas aromáticas como la menta, citronela, caléndula, lavanda o albahaca que actúan como auténticos aromatizantes naturales, preventivos de mosquitos y tábanos gracias a los aceites que contienen como el linalol, cineol o geraniol.

Pero lo más importante de todo es el efecto humidificante y depurativo del aire que nos regalan las plantas. Por ello, nos solemos referir a la masa forestal y arbórea de nuestro planeta como los auténticos pulmones de la Tierra. Por todos estos motivos es nuestro deber y responsabilidad contribuir al respeto, mantenimiento y sostenibilidad del medio ambiente.

app-huertarea

Huertarea: una app para organizar el trabajo de cultivar en grupo

Por Raquel Gálvez, coordinadora del proyecto Parcel·les

Si eres parte de un huerto urbano es que “huertareas”. ¡Vale! el verbo “huertarear” nos lo hemos inventado, pero es una palabra que nos gusta y ha servido para darle nombre a las tareas compartidas que se hacen en un huerto urbano comunitario.

Y es que de ahí surge la idea de la aplicación Huertarea, que ayuda a hacer una gestión más compensada del trabajo en comunidad de un huerto urbano a través de una comunicación sencilla de las tareas, y a visibilizar la contribución que cada uno hace al proyecto mediante un sistema sencillo y lúdico.

¿Cómo surge Huertarea?

Nuestro propósito fue averiguar qué era lo más complicado de llevar adelante un huerto urbano colectivo. Nos dimos cuenta de que lo más difícil no era tanto aquello de “¿Sabré hacerlo? No he plantado un tomate en mi vida” que algunos urbanitas nos decían, ya que como nos contaron agrourbanitas veteranos al hacerlo de forma colectiva “se aprende por ósmosis”, porque siempre tienes vecinos y compañeros de huertos que te enseñan, o tienes una persona que te acompaña y resuelve dudas.

Descubrimos que lo que les preocupa de verdad es que “el trabajo común suele recaer siempre sobre los mismos, a los demás parece que se les olvida que es ocio para todos y con el tiempo los de siempre se queman”. Según nos cuentan, detrás de esto está el hecho de que “la mayoría ya no estamos acostumbrados a trabajar en comunidad, (para muchas personas el huerto urbano es su primera experiencia de proyecto en comunidad) o que la ilusión del principio se va desvaneciendo.

Esto no es tan diferente de otros proyectos colectivos, pero en el caso de un huerto urbano además del proyecto y las personas, también implica el cuidado de la tierra y el espacio. El reto era trabajar y cuidar el grupo para tener un huerto con futuro. Teníamos claro que esto no se soluciona con una app, porque tiene que ver con algo más de fondo, como la gobernanza, la facilitación y mediación de la comunidad, como muy bien explican en Ciudad Huerto. Pero sí pensamos que podíamos poner nuestro grano de arena para lograrlo con una herramienta que ayudará en la organización y visualización del día a día, que respondiera a esta pregunta:

¿Cómo podríamos incentivar la participación y reforzar la comunicación necesaria del trabajo en comunidad? Nuestra idea fue crear una app sencilla y con un elemento lúdico que se pudiera adaptar al funcionamiento de cada huerto urbano comunitario.

 

huertarea

Pero ¿qué se puede hacer con Huertarea?

Estos son algunos ejemplos:

  • Crear y comunicar tareas de forma más fácil y visual para todos, ver quién puede asistir y quién no, ver si nos faltan manos para actuar a tiempo…
  • Revisar el estado y cuidado de parcelas o zonas del espacio, poner sobre aviso para que nadie se duerma ni se descuide nada.
  • Incentivar y motivar a la participación a través de la elección de ciertas tareas y con un sistema de logros que se consiguen por participar y que sea acorde al sistema de gobernanza y participación de la comunidad o proyecto

 ¿Quieres probarla para poner en común y organizar las tareas y actividades del huerto comunitario en el que participas? Descárgarte gratis la app para Android.

Nos gustaría mucho seguir mejorando Huertarea, que además es Open Source para que más personas puedan disfrutarla y también mejorarla. Por favor, si detectas algún error o quieres proponernos mejoras cuéntanos: hola@parcelllesnostres.com. Y si quieres saber más sobre el proceso de investigación detrás de la app, échale un vistazo a Parcel·les.

 

Un huerto especial y sostenible

Por Pepe Romero Manzano, responsable del taller de horticultura del Colegio de E. Especial “Ntra. Sra. De las Cruces” Plena Inclusión Don Benito, Badajoz.

Cuando los chavales con discapacidad intelectual entran en los 16 y hasta los 20 años, es el momento adecuado para cursar los “Programas para la Transición a la Vida Adulta (P.T.V.A.)”, una etapa decisiva para que ellos y ellas se sientan mayores y puedan acceder a esa funcionalidad de los aprendizajes ya adquiridos en la Educación Básica Especial.

Los talleres de los P.T.V.A. son un elemento educativo imprescindible; supone salir de las aulas, tomar contacto con el mundo pre laboral, utilizar ropa apropiada, manejar herramientas, trabajar en equipo, etc. Es por ello por lo que, para este alumnado, personas con discapacidad intelectual y por tanto con necesidades educativas especiales, es una etapa que les hace “sentirse útiles, más seguros y mayores”.

Nuestro taller de horticultura, con más de 400 metros cuadrados, dispone de los condicionantes necesarios para educar en las tareas de campo: disponemos de tierra fértil y fácil de labrar, agua abundante y sobre todo ilusión, constancia y dedicación. El aporcado lo realizamos mediante un abonado natural, granja de gallinas, serrín de pino y realizamos un compostaje sencillo con materiales en desuso propios de la tarea diaria.

El proceso ha necesitado varios años de esfuerzo y ha supuesto toda una aventura donde no faltaron aciertos y muchos errores. Educar en plena naturaleza, con tareas propias de una educación especial y enfocada a chavales con discapacidad resulta muy gratificante.

Son muchas, muchísimas las acciones necesarias para afianzar una educación adaptada: limpieza general, preparación del terreno, aporcado, elaboración de caballetes, siembra, mullido, riego a goteo, control de las malas hierbas, recolección del fruto y reparto de los mismos.

En el curso 2008, con ayuda de nuestra asociación Aprosuba 4, decidimos construir un invernadero de 60 metros cuadrados, pudiendo disfrutar de una horticultura protegida y amén de las condiciones climatológicas. Aun recuerdo cuando montamos la estructura metálica, los plásticos y el emotivo acto inaugural. Nunca faltó ayuda por parte de nuestros chavales y otros jóvenes pertenecientes a programas de inclusión social de aquella época; unas instalaciones, que hasta el día de hoy cumplen perfectamente su cometido pudiendo trabajar en pleno invierno, más calentitos y bajo techo.

Veíamos que los frutos resultantes eran de buen aspecto y cierta calidad, todo el centro accedía a nuestros productos: verduras, lechugas, puerros, habas, etc… las bolsas iban de aquí para allá en manos de nuestros chavales y a cambio… un pequeño donativo. Luchando y con persistencia conseguimos algunos ahorrillos pudiendo acceder en dos años a un cobertizo de 20 metros cuadrados. Preparamos la solera de hormigón, montamos las piezas, las barnizamos y construimos “La Casita del huerto”. Es en este nuevo y acogedor espacio donde desarrollamos desde entonces tareas muy diversas: clasificación de plantas, preparación de semilleros, desayunos, pesaje, embolsado y tiempos de descanso.

Hemos creado un entorno agradable con árboles frutales, hemos practicado diferentes técnicas de cultivo, sistemas de riego a goteo, infraestructuras para combatir el calor, mesas de cultivo, mobiliario adaptado, accesos y herramientas.

La comunidad educativa está sensibilizada con nuestro proyecto y se ha volcado con nuestra iniciativa; en ocasiones ayudando, en otras, beneficiándose de nuestros productos, obteniendo así los recursos necesarios para llevar este huerto-taller con autofinanciación y transparencia. Mi compañera Inma lleva siempre bien las cuentas y registros.

Disponer de un entorno socio familiar dispuesto a colaborar es imprescindible; nos ayuda a dar salida a los productos, cerrar el círculo productivo y manejar las monedas que no siempre nos resultan fáciles para nuestro alumnado.

Son muchas y variadas las tareas que llevamos a cabo para sacar adelante nuestro proyecto; una educación personalizada prima por encima de cualquier otro objetivo y el alumnado manifiesta un entusiasmo que se respira en el ambiente.

“El entorno del huerto”, ha originado extraordinarios hábitos de trabajo, al tiempo que un gran impacto entre familias y amigos del entorno que siguen día a día nuestra labor y el potencial prelaboral que desarrollamos.

Hoy en día, cientos de personas cercanos al alumnado disfrutan de la actividad mediante la red social Facebook en la que exponemos nuestras imágenes semanalmente con fotos y videos representativos que provocan muchas reacciones, nos alientan y además no faltan comentarios constructivos al conocer nuestra labor diaria.

Queremos llegar aún más lejos, romper más barreras y ofrecer siempre que sea viable la posibilidad de participar activamente en el taller mediante nuestro programa “Pásate por nuestro huerto”, al que asisten de forma rotativa familiares y personas allegadas para compartir la jornada escolar.

Consideramos que llevar a cabo un taller con estas características genera grandes satisfacciones, así como un reto tanto para docentes como discentes y, por si fuera poco, revierte en beneficio del taller y en una educación integral con buen hacer y alto grado de responsabilidad.

Os animamos a ponerlo en práctica. ¡El ÉXITO ESTÁ ASEGURADO!

Podéis seguirnos en el Perfil de Facebook: Pepe Romero Huerto