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Universidad de Cádiz

Educando a futuros maestros en el Huerto Ecológico Universitario

Por Lourdes Aragón Núñez, Profesora Ayudante Doctor del Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Cádiz. Miembro de la red de universidades cultivadas.

Desde el curso 2013-2014 en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz (UCA), se lleva utilizando el Huerto Ecológico Universitario como escenario y contexto de aprendizaje. En la asignatura de Educación Ambiental de infantil, los futuros maestros diseñan, crean y ponen en marcha un huerto ecológico que les permite adquirir los contenidos y desarrollar las competencias específicas de la asignatura.

El principal objetivo es que los futuros maestros de infantil conozcan un recurso didáctico con un elevado potencial como es el huerto ecológico integrando en él estrategias metodológicas de base constructivista y que promuevan un aprendizaje integral y significativo. Aprender haciendo es una constante en la asignatura, dado que la propia metodología que se desarrolla forma parte de uno de los contenidos fundamentales a tratar con los alumnos.

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Un aprendizaje global para poder enseñar

El huerto se presenta como un escenario educativo idóneo, primero porque despierta el interés y conecta desde el primer momento con el alumnado, y segundo, porque supone una manera idónea de unir la teoría con la práctica. Es un lugar perfecto para experimentar con conceptos claves de la asignatura, como son el suelo o los ecosistemas, que posibilita plantear interrogantes reales que favorece el desarrollo de una metodología investigativa como es el “Aprendizaje Basado en Problemas” para tratar diversas cuestiones socioambientales, como la erosión o la pérdida de biodiversidad, y promover la acción.

Así, a través del huerto ecológico los futuros maestros desarrollan otras capacidades esenciales para su desarrollo profesional, como es el trabajar en equipo, tomar decisiones a la hora de planificar, repartir las tareas en el huerto y solventar los continuos problemas que acontecen en él desde una perspectiva ambiental y respetuosa con el medio ambiente. Los estudiantes visualizan y difunden las acciones realizadas a través de un blog de aula que se va actualizando cada año.

Los alumnos, además, tienen que diseñar propuestas didácticas en torno a la Educación Ambiental que al final del semestre son llevados a cabo en forma de taller con los niños y niñas de la etapa de infantil del CEIP Reyes Católicos de Cádiz que participan cada año con nosotros. Esto despierta un enorme interés en los estudiantes que ven como sus propuestas en torno al huerto son llevadas a cabo en un aula real.

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Nuevo curso lleno de retos

Finalmente, para este curso 2017/2018 nos planteamos nuevos retos. Por un lado, además de continuar colaborando con el programa de Huertos Escolares de la Diputación de Cádiz, se prevé buscar nuevas alianzas. Para ello hemos presentado un proyecto de actuaciones avaladas en colaboración con la Oficina para la Sostenibilidad de la UCA que tiene previsto para este año poner en marcha un Huerto Ecológico en el Campus de Puerto Real. Además, dado el aumento del número de estudiantes que se contempla cada curso académico, se pretende ampliar el espacio disponible, siendo el huerto vertical una buena opción para poder continuar trabajando en la formación inicial de maestros, planteando nuevas innovaciones didácticas.

J-Aulas Abiertas, una escuela viva en la universidad

Por Pablo Torres, presidente de la Asociación J-Aulas Abiertas de Málaga y vicepresidente de la Red de Universidades Cultivadas.

¿Te imaginas un espacio en una universidad lleno de personas de distintas ramas del conocimiento compartiendo sus saberes rodeadas de un entorno natural? ¿Te imaginas un lugar con un bosque comestible, un huerto y un ágora del conocimiento donde los jóvenes y los niños y niñas puedan acudir para soñar el mundo que quieren construir en el futuro? ¿Te imaginas un sitio para invitar a las personas a ser libres, creativas, activas, íntegras, empoderadas y equilibradas emocionalmente cuidando del entorno reconociendo la parte de maestros y aprendices que llevamos cada uno dentro?

De todas estas preguntas nació el sueño de J-Aulas Abiertas, un espacio al aire libre detrás de la Facultad de Ciencias de la Educación en la UMA (Universidad de Málaga), cedido por el Vicerrectorado de Smart-Campus. Desde hace cuatro años en J-Aulas Abiertas se han plantado casi 60 árboles frutales, se han creado caminos a través de la construcción de bancales para plantar verduras y flores, se ha hecho una grada con palets reciclados para empezar a dar forma al futuro ágora, además de la construcción de un domo geodésico con persianas recicladas o una entrada de arcos de caña, entre otras cosas. Esto son algunos de los éxitos, pero el más importante es que cada año pasan más de 1.000 estudiantes y profesores de distintas facultades para impartir las clases en este espacio al aire libre.

¿Cómo se organiza un espacio así?

Las principales dificultades que hemos tenido han sido por falta de recursos económicos y por la entrada y salida de personas de manera constante. Al ser un proyecto altruista el compromiso y la responsabilidad de las personas se convierte en un reto constante. Aún así, hay que decir que esta ida y venida de personas también ha tenido su resultado positivo generando un equipo matriz que custodia la visión del proyecto actualmente. De esta manera, el grupo “Manos” se encarga de cuidar el espacio y el grupo “CoRazón” cuida del proceso grupal y de todas las relaciones institucionales y burocráticas, además de dar a conocer al proyecto más allá del espacio.

En base a la ética y los principios de la permacultura y acompañados por el conocimiento de la facilitación de grupos, J-Aulas Abiertas está en busca de convertirse en un lugar de referencia donde estudiantes de distintas ramas del conocimiento se junten para co-crear y mostrar al mundo un pequeño escaparate de lo que puede ser una sociedad del futuro, basada en la sostenibilidad y en el cuidado de la vida. Además, el equipo matriz cuenta con una interdisciplinariedad de conocimientos ofreciendo talleres de los distintos dominios de la flor de permacultura para asesorar y acompañar a los universitarios y no universitarios que se acerquen al proyecto.

Este año el proyecto cuenta con la posibilidad de tener voluntarios y prácticos para colaborar en co-crear este espacio educativo a través de una acción local y un impacto global. De esta manera, este curso 2017/18 habrá un equipo de más de 10 estudiantes de distintas facultades (Educación, Pedagogía, Comunicación Audiovisual, Periodismo, Bellas Artes, Económicas…) que soñarán el espacio e intentarán concretar necesidades reales que tenga el proyecto. Para completar el sueño estamos en el proceso de integración de distintos colectivos de la ciudad que llevan años planteando alternativas al modo de vida actual. Así, estudiantes de la universidad junto con niños, abuelos, colectivos sociales, profesorado y otros visitantes están haciendo de este espacio que estaba en desuso un lugar para compartir sabidurías, crecer y transformarse personal y colectivamente, gestionándolo de forma comunitaria.

Por último, invitar a todo aquel que se quiera acercar a conocer el proyecto que venga los jueves que es el día que cuidamos del espacio juntos y acompañamos a chicos y chicas con síndrome de Down a mejorar sus capacidades y habilidades.

Además, el 1 de noviembre lanzaremos una campaña de crowdfunding en la plataforma de este portal de Huertos educativos  para mejorar el espacio, ¡esperamos que estéis atentos y podáis colaborar!

Si queréis seguir más de cerca nuestro proyecto nos podéis encontrar aquí.

grupo de consumo

Rincón Utopía

Por Beatriz Fernández Olit, miembro del AMPA del CEIP Luis Cernuda de Madrid.

El Rincón Utopía es el nombre del huerto educativo del CEIP Bilingüe Luis Cernuda, de Madrid. Su nombre evoca la relación armónica que el proyecto pretende, al integrar a toda la comunidad educativa del centro en torno al huerto. Pero también supone un desafío ante nuestras limitaciones de espacio, luz, presupuesto, etc.: el objetivo de nuestro huerto es aspirar a conseguir el máximo de aprendizaje y de contribución a una vida más sostenible en nuestro entorno, eminentemente urbano.

El Rincón Utopía es un huerto pequeñito, con mucha sombra y poco sol, en un colegio del distrito de Hortaleza de Madrid, donde el mayor colorido lo ponen sus alumnas y alumnos, y la multiculturalidad de la comunidad. Lo menos importante en nuestro huerto es la producción propia de frutas y verduras: nuestros 45 m² cultivables nos hacen darnos cuenta de que cada ensalada que nuestros niños y niñas recogen y degustan es un pequeño – y esperado- tesoro. Sabemos que no podríamos competir en un concurso de hortalizas, pero estas visitas semanales de cada aula al huerto son una parte fundamental del programa educativo de nuestro colegio: lo que realmente queremos cosechar es conocimiento y espíritu crítico, bases para que nuestro alumnado y sus familias persigan una transformación social hacia la sostenibilidad.

Cultivando nuevas ideas

Así pues, nos pusimos a “cultivar ideas” que fueran más allá de nuestras modestas capacidades agrícolas. Una de las primeras ideas que surgieron fue la recogida de residuos orgánicos de las familias y del propio centro para darles una nueva vida como compost. “Las vueltas que da la vida” es nuestra reflexión sobre la Economía Circular: el ciclo de la vida en un huerto no se acaba cuando se recogen los frutos, los residuos de nuestro consumo producen nueva vida. Es una dinámica en la que desde hace más de dos años están implicadas numerosas familias del centro y del barrio, el profesorado, y el personal del comedor: nuestra experiencia ha sido reconocida por el propio Ayuntamiento de Madrid como referente y potente herramienta educativa.

No obstante, este éxito de recogida nos planteó un nuevo reto: ¿qué hacer con todo el compost que sobraba tras alimentar nuestro huerto y las macetas de familias y vecinos? La solución pasaba por tejer redes: impulsamos el Grupo de compostaje comunitario de Hortaleza y la Asociación Coopera y Composta, y establecimos acuerdos con los huertos de la Asociación Unida de Productores Agroecológicos, AUPA, para que aprovecharan nuestro excedente de compost. Conseguíamos también apoyar un modelo productivo y económico más humano, cercano y ecológico.

En este punto, más o menos alcanzado a inicios del curso pasado 2016/2017, brotó una nueva idea: como comunidad educativa queríamos comer de forma más sana y responsable, pero nuestro huerto apenas daba para alguna que otra ensalada…, y decidimos crear un grupo de consumo con las familias y profesorado en colaboración con nuestras redes, consumiendo frutas y verduras de cercanía y temporada a través de AUPA. Queremos que, durante el curso que estamos iniciando, este tipo de consumo se extienda a nuestro comedor y desayunos escolares. Por supuesto, nuestro huerto es el lugar de recogida de las cestas…casi, casi como si lo hubiéramos producido allí.

La MOLA: consumo responsable y economía circular que brota del huerto

Nos dimos cuenta de que muchas de las familias que acudían a recoger su cesta aprovechaban el momento para dejar su basura en los cubos para el compostaje. Maduró por tanto la valorización positiva de nuestros residuos como insumo para los productores agroecológicos y como ahorro para los servicios públicos de recogida de basuras. Por ello, nos hemos implicado en el lanzamiento de una moneda social complementaria, la MOLA – Materia Orgánica LiberadA-, que se presentó el pasado 12 de septiembre en nuestro colegio. El valor de esta moneda está respaldado en el coste que supondría que estos residuos acabaran en un vertedero (0,25€/kg). A través de una aplicación móvil se reparten MOLAs entre aquellas personas que participan en un nodo de recogida de residuos, en base a los kilos de basura que aportan. El huerto del CEIP Luis Cernuda es uno de los dos nodos que actualmente están abiertos y reconocidos por las entidades promotoras del proyecto, entre las que está el Grupo de compostaje de Hortaleza. Las MOLAs se pueden gastar en los comercios que se están asociando al proyecto, con la idea de fomentar la compra de barrio, a productores locales o sociales, e incluso los intercambios de bienes de segunda mano entre particulares.

Nuestras niñas y niños son partícipes centrales de todo esto. Nuestros próximos mercadillos participativos contarán con la MOLA como protagonista y la repartiremos entre el alumnado para que aprendan a tomar decisiones de consumo responsable y a entender la economía circular. Los límites que nos impone la valla del colegio los han saltado los propios niños y niñas para integrar a la comunidad, al barrio, en el proyecto, plantando frutales y plantas aromáticas en diferentes terrenos baldíos alrededor del colegio. Esto genera confianza y hace que el colegio sea visto como un centro abierto a todo el vecindario, donde se puede participar. El pequeño Rincón Utopía ya ha invadido y transformado una parte de la convivencia, el paisaje, la alimentación, la salud, y la economía del centro educativo y del barrio. Y queremos que siga así: creciendo a la par con nuestros niños y niñas.

la mola

Mercadillo con Mola. Experiencia piloto.

Huerto – Jardín Triodos

Por Ricardo Colmenares, director de la Fundación Triodos.

En la sede central de Triodos Bank en España, situada en el Parque Empresarial de Las Rozas de Madrid, disponemos de más de 3.500 m2 de superficie de jardín rodeando los edificios de trabajo.

El espacio actual, que hemos logrado revegetado las cubiertas de nuestros aparcamientos subterráneos, ha sido utilizado habitualmente por parte de los empleados del banco de manera puntual: tomar el aire durante los descansos, comer al mediodía al aire libre, e incluso, cuando el tiempo lo permite, organización de eventos con accionistas, clientes y empleados. 

Una cuestión de coherencia e identidad

En nuestro jardín actual, con un diseño marcadamente ornamental, y un cuidado estricto desde los principios de la jardinería ecológica, hemos iniciado un trabajo comunitario dentro de la organización para que sea el huerto-jardín de todos, donde poder compartir y mostrar nuestros valores como entidad a todos los grupos de interés relacionados con el banco que se acerquen por nuestras instalaciones.

Al arrancar el año, un grupo de empleados voluntarios, recibimos formación y visitamos iniciativas de huertos escolares y urbanos en nuestro entorno. Tras esta fase previa, valoramos las acciones para poner en marcha nuestro huerto-jardín, comenzando con la apertura de un hueco de cerca de 200 m2 entre los parterres del jardín.

Cuando el sol apretó este verano, aprovechamos para afinar nuestras capacidades de observación a la sombra, dibujando y pintando formas vegetales para que nos hablen de su naturaleza, enseñándonos a su manera, el lenguaje de lo vivo. Otras veces nos hemos dedicado a fabricar y colgar comederos y nidales para las aves, para ficharles en nuestro equipo de sanidad del huerto, pero también para disfrutar de sus colores y cantos, que nos anuncian el paso de las estaciones. En el huerto todo se convierte en lenguaje si uno aprende a leer sus signos. También en otras ocasiones, hemos compartido cómo aprovechar las plantas que cuidamos para hacer cremas para el cuidado personal o recetas de cocina.

Con paciencia, tesón, y mucho cuidado hemos cultivado ya, en comunidad, multitud de hortalizas: tomates, berenjenas, pimientos, acelgas, lechugas, fresas, puerros, cebollas, remolachas, girasoles, plantas medicinales, flores. Cada una con su carácter, que hay que escuchar para llegar a buen término con el fruto deseado. Ah, y el suelo de huerta no se hace de un año para otro, son necesarios varios años y una adecuada rotación de cultivos para que el suelo madure, se estructure y así amortigüe los cambios de temperatura entre el día y la noche, o entre riego y riego. Si no, los tomates, por ejemplo, se rajan fácilmente. En horticultura ecológica se sabe muy bien, también, que hay plantas que no se llevan bien y no se las debe poner juntas tanto como que hay otras a las que les encanta crecer juntas y hacerse compañía.

Como ya sabréis muchos de los que estáis leyendo este post, la propia Fundación Triodos, con el apoyo del banco y La Asociación Vida Sana, lleva cuatro años promoviendo el uso del huerto en el entorno escolar y en iniciativas sociales a través de este portal. Ahora predicamos con el ejemplo y proponemos el uso del huerto también en la empresa. Algo que no está tan extendido.

Además de los conocidos valores ambientales y sociales que este tipo de entorno nos brinda, nos planteamos cómo se pueden incorporar valores de la identidad de la empresa a la hora de gestionarlo y disfrutarlo. En Triodos Bank, valores como el autoconocimiento, la consciencia sobre el efecto de nuestros actos en el entorno social, la escucha con interés hacia el mundo que nos rodea, la vivencia de la interdependencia, son valores que queremos destacar en las actividades que hacemos.

¿No es la planta un ejemplo maravilloso para nosotros, que es capaz de transformar el duro mineral en bellas flores con sus sutiles pétalos, dulce néctar, llenas de olor y color? Imaginemos la arquetípica rosa ¿No hacemos esto los seres humanos cuando transformamos el mundo físico con nuestras manos, en algo tan sutil, y liviano, como los ideales y valores que compartimos? ¿No tenemos la capacidad, también como la planta, de convertir el mundo en una obra de arte, conectando la tierra con el cielo?

Con la misma paciencia, tesón y mucho cuidado, con el que trabajamos el huerto, podemos cultivar nuestras relaciones con nuestros compañeros de trabajo, con el mundo y desde luego, con nosotros mismos. Un equipo de alto rendimiento en el entorno empresarial tampoco se hace de un día para otro, cada uno con su carácter y sus necesidades, más difícil que en la huerta. Es un trabajo en comunidad. La composición de los equipos ha de atenderse casi como con las verduras, con rotaciones y asociaciones según talentos y habilidades. En las buenas escuelas, a los niños también se les facilita el desarrollo de sus capacidades atendiendo a su temperamento y carácter.

granja naturaleza y arte

Granja, naturaleza y arte

Por Belén Martínez, coordinadora del campamento de verano 2017 “Granja, naturaleza y arte” y profesora de Veterinaria en la Universidad Complutense de Madrid

Existe un vínculo natural entre la infancia y la naturaleza, un interés por lo vivo y un sentimiento innato de empatía por los seres que nos rodean. Los niños se sienten a gusto en la naturaleza y tienden de forma espontánea a buscarla. Por ello, si esa libre exploración se da en áreas naturales y en contextos reales, como el de una granja, es más fácil que se produzca un vínculo estable y duradero con ella.

Partiendo de esta premisa, este verano hemos llevado a cabo una innovadora propuesta de campamento de verano, “Granja, naturaleza y arte”, con el objetivo de aproximar la agroecología, la naturaleza y el arte a un grupo de 14 niños y niñas de 7 a 13 años.

Para llevarlo a cabo, partimos del análisis del entorno urbano en el que tienen lugar las vidas de estos menores, e identificamos una necesidad en su desarrollo, que es la falta de contacto con la naturaleza, la desconexión con los procesos que sostienen la vida, incluida la producción y elaboración de alimentos, y con los procesos artísticos y artesanales.

Planteamos una propuesta no directiva y vivencial, basada en el juego libre, la observación, la exploración y la experimentación, con la que pretendíamos reconectar a los pequeños con la naturaleza, base material que sustenta nuestras vidas y, fuente de alimentos saludables y respetuosos con el medio ambiente. El lugar elegido fue la granja ecológica biodinámica Castilla Verde y el Centro el Abedul, en Camorritos en Cercedilla, Madrid, en un paraje de belleza extraordinaria a los pies de Siete Picos en pleno Parque Nacional Sierra de Guadarrama.

A lo largo de una semana, y respetando los ritmos de los niños y niñas, hemos combinado actividades propias de la granja, como el cuidado de la huerta y los animales, la elaboración artesanal de lácteos y pan, junto con la expresión artística y el juego libre en la naturaleza.

Dentro de las rutinas de la granja, cada día hemos podido dar de comer a las gallinas y recoger sus huevos, acariciar a los terneros y sentir su respiración, ordeñar a las vacas y  elaborar queso fresco a partir de su leche, corretear con los cerditos por la pradera observando cómo con su hocico descubren el mundo que les rodea, aprender sobre la etología de los caballos y la doma natural y montarlos, regar la huerta y observar los insectos y aves que habitan en ella, cosechar verduras con las que preparar después la ensalada, preparar y amasar nuestra propia base de pizza, etc., para así vivenciar el vínculo entre la agricultura, la ganadería, la alimentación, el campo y nuestro plato.

A través de excursiones por parajes cercanos o en la propia granja, hemos jugado libremente en naturaleza, respetándola y disfrutándola: trepando rocas, bañándonos en pozas y cascadas, identificando pájaros a partir de sus sonidos, descubriendo las primeras setas del año y la multitud de fauna que habita alrededor de los arroyos, construyendo un tipi a partir de ramas secas y cuerdas, tumbándonos a observar las estrellas en compañía de un amigo astrónomo y durmiendo al raso.

Hemos buscado también desarrollar la creatividad y la seguridad de los niños y niñas, mediante diferentes lenguajes de expresión artística, de manera lúdica y sin juzgar el resultado desde la mirada del adulto: acuarelas, pulido de piedra, elaboración de comederos de pájaros y de atrapa sueños, talleres de jabones y de bombas de semillas, cuentos y poesías en las veladas… allá donde la imaginación nos llevó.

Podéis encontrar más información sobre los campamentos en el siguiente enlace http://castillaverde.es/campamentos-2/

huerto triodos

La vuelta a lo natural

Por Marta Borikó, gestora comercial de Triodos Bank

Los remedios naturales son una fuente bastante eficaz y accesible de mezclas muy activas con una composición semejante a la de los productos del metabolismo humano y por tanto fácilmente absorbible por nuestro organismo.

A diferencia del comportamiento de los productos de síntesis química, estas sustancias raramente producen efectos secundarios, lo cual no puede afirmarse de algunos nuevos cosméticos comerciales o medicamentos convencionales. La mayoría de las materias sintéticas no participan en el metabolismo ni en la regeneración de células y tejidos y su empleo prolongado puede incluso originar envenenamientos o reacciones tóxicas en la epidermis.

¿Alguna vez has pensado cuántos químicos estás poniendo en tu cuerpo cada día? Según diversas fuentes la respuesta es una media de 515 químicos.  A nivel cosmético, dado que la piel es el órgano que nos protege del entorno, pero también absorbe lo necesario de él, es lógico deducir no poner en la piel algo que no ingeriríamos.

En materia de protección al consumidor, los fabricantes sólo están obligados a proporcionar una lista de ingredientes, pero no la pureza, la proporción, ni los químicos que intervienen en su fabricación. Las dosis seguras de estos compuestos químicos varían según sexo, edad, tolerancia, etc. Tampoco debemos olvidar que el efecto de los cosméticos químicos que usamos todos los días y durante muchos años es acumulativo.

Cada vez somos más los que apostamos por la cosmética natural o elegimos remedios naturales por sus probadas virtudes y beneficios. Imagina tener a tu disposición un almacén de ingredientes efectivos y no tóxicos. ¿Sabes que lo tienes? Te sorprenderá conocer las propiedades de algunas de las plantas que crecen en el Huerto Triodos, cultivado por un grupo de empleados en los servicios centrales del banco en Las Rozas, Madrid.

 

MANZANILLA COMÚN

Uso terapéutico

  • Las cabezuelas tienen un efecto antiinflamatorio, desinfectante, calmante y diaforético (ver glosario de términos al final).
  • La infusión de 1 cucharada sopera de flores frescas por litro de agua se emplea en caso de gripe (sudorífica y calmante), de trastornos gastrointestinales o diarreas.
  • Su acción desinfectante es muy útil en caso de inflamación de las vías urinarias.
  • En aplicaciones externas, la manzanilla sirve en la preparación de compresas y baños para las heridas de difícil curación.

Uso cosmético

  • Hidratante.
  • Estabiliza la piel y, además, ejerce una acción calmante sobre las terminaciones nerviosas.
  • Deja la piel descansada y relajada.
  • Tiene propiedades desintoxicantes, depurativas, calmantes y antiinflamatorias.

manzanilla

ZANAHORIA

Uso terapéutico

  • Lo más valioso es su contenido en vitaminas y provitaminas A, C, complejo vitamínico B; en azúcar, en pectinas y en pigmentos.
  • Favorece la agudeza visual y la visión nocturna.
  • Se usa contra parásitos intestinales.
  • Regula trastornos intestinales.
  • Actúa contra la amigdalitis.

Uso cosmético

  • Mantiene la piel saludable y vibrante.
  • Ayuda a eliminar manchas y cicatrices.
  • Ayuda a la producción de colágeno en el cuerpo.
  • Ayuda a reparar los tejidos y proporciona protección contra los fuertes rayos del sol.
  • Mantiene la piel hidratada.

zanahoria

FRESA

Uso terapéutico

  • Sus tisanas constituyen una bebida fortificante para las personas anémicas y nerviosas.
  • Eficaz contra las inflamaciones intestinales y gástricas acompañadas de diarreas.
  • Muestra efecto positivo sobre las afecciones de las vías urinarias y de los riñones, así como sobre los cálculos renales.
  • Las hojas fermentadas sustituyen al té y son aperitivas.
  • Las hojas escaldadas se utilizan para aplicar compresas sobre las heridas infectadas.
  • La decocción sirve para preparar un gargarismo utilizado para combatir el mal aliento.

Uso cosmético

  • Excelente limpiador de la piel.
  • Protege la piel de los dañinos rayos ultravioleta del sol.
  • Posee propiedades antienvejecimiento.
  • Funciona en los tratamientos contra el acné.

SALVIA

Uso terapéutico

  • Contra afecciones gástricas e intestinales, en las que reduce los procesos inflamatorios.
  • Eficaz contra la diarrea, la timpanitis y la excesiva traspiración nocturna.
  • Eficaz en el caso de inflamación de las vías respiratorias superiores, contra la tos y el tratamiento de la tuberculosis.
  • Reduce la secreción láctea.
  • Su esencia ejerce un efecto antiespasmódico.
  • Externamente sus hojas se usan contra las inflamaciones de la cavidad bucal, las anginas y los dolores de muelas.
  • Se utiliza como desinfectante.

Uso cosmético

  • Mejora la circulación sanguínea y estimula la renovación celular.
  • Combate los radicales libres.

salvia

HIERBABUENA

Uso terapéutico

  • Posee efectos antiespasmódicos y carminativos, lo que ayuda a combatir problemas digestivos, especialmente, los casos de indigestión, flatulencias y dolores o cólicos estomacales.
  • También es importante en los tratamientos de las vías respiratorias, ya que contiene componentes expectorantes.
  • Es bastante efectiva en los tratamientos de los dolores menstruales.
  • La hierbabuena posee componentes para tratar los problemas nerviosos.
  • Es muy útil como antiséptico y analgésico, por lo que se recomienda en el tratamiento de heridas.
  • Esta maravillosa planta es muy efectiva para acabar con el mal aliento.
  • Es muy recomendada para ayudar a eliminar los gases del tubo digestivo.

Uso cosmético

  • Estimulante y tonificante para la piel.
  • Tratamiento de la piel grasa.
  • Rejuvenecimiento del cabello.

hierbabuena

HINOJO

Uso terapéutico

  • Favorece la digestión y contribuye a expulsar las flatulencias, abre el apetito y ayuda a disminuir el dolor de estómago.
  • Se emplea para reducir el nivel de colesterol en la sangre, previniendo el riesgo de enfermedades coronarias, como el infarto o las hemorragias cerebrales.
  • De los frutos del hinojo se aprovechan sus propiedades antioxidantes.
  • Se utiliza para combatir la anemia por su alto contenido en hierro.
  • El hinojo favorece la eliminación de líquidos corporales, con lo que es muy adecuado en casos de obesidad, enfermedades reumáticas y cardíacas que se asocian con la acumulación de agua en el cuerpo.
  • En caso de tos o de inflamación de bronquios, así como cuando se tiene el pecho cargado, es muy adecuada esta planta por sus valores expectorantes.
  • Favorece la menstruación y alivia los dolores asociados con ella.
  • Calmante de la sensación de opresión nerviosa en la parte alta del estómago.
  • Se emplea en casos de glaucoma, pues reduce la presión intraocular.
  • Alivia las irritaciones de los ojos cansados, el glaucoma, orzuelos, etc.
  • Vertido en la bañera, provoca efectos relajantes.
  • Se emplea también para la caída del cabello.
  • Combate el mal aliento si se mastican semillas de esta planta después de cada comida.
  • Las fricciones con aceite de hinojo pueden ser útiles en el tratamiento del alzhéimer.

Uso cosmético

  • Ayuda a tonificar los tejidos cutáneos hinchados y fláccidos.
  • Adecuado para mezclas de baño y vapores durante curas adelgazantes.

hinojo

Me gustaría aprovechar esta oportunidad para facilitaros unas recetas que podéis hacer con muy pocos y sencillos ingredientes.

Fotos: Susana Guerrero Castillero

GLOSARIO

Colagogo: fármacos o extractos de plantas que facilitan la expulsión de la bilis retenida en la vesícula biliar, y casi siempre van acompañados de acción purgante intestinal.
Diurético: toda sustancia que al ser ingerida provoca una eliminación de agua y electrolitos del organismo, a través de la orina y la expulsión de materia fecal.
Diaforético: que provoca la secreción de sudor
Aperitivo: que estimula el apetito.
Hipoglucemiante: que posee la capacidad de disminuir los niveles de glucosa en sangre
Antiespasmódico: que alivia o calma los espasmos o convulsiones
Carminativo: que favorece la expulsión de los gases del tubo digestivo.
Antiséptico: que puede eliminar o prevenir el crecimiento de bacterias o virus.

 

 

La mejor forma de reciclar 24 neumáticos

Por Paz Samper Rodríguez, arquitecta técnica.

El objetivo de mi trabajo fue estudiar la posibilidad de realizar la construcción del huerto sin ninguna ayuda, lo más económicamente posible y con algún valor añadido. Ya conocía algunas ideas reutilizando materiales de forma original y pensé en echar mano de los neumáticos, un residuo de difícil reciclaje, además de ser muy costoso para el medio ambiente.

Me puse manos a la obra y puse en marcha la idea y, ahora que he comprobado que funcionaba y es viable, quiero compartirlo con vosotros con la esperanza de que podáis reproducirlo en vuestra escuela o en vuestra propia casa.

El huerto del croquis está hecho con 24 neumáticos en total, en dos filas de 12, que sirven como contenedores de tierra vegetal compactada. Este huerto mide lo mismo que un coche por lo que se puede poner en cualquier plaza de parking soleada, bien orientada y con una toma de agua cerca.

Mi huerto lo he hecho un poco más grande, 16 + 16, se puede hacer de cualquier tamaño múltiplo de 70 cm. que mide un neumático.

El proceso:

Una de las principales ventajas de esta técnica es la posibilidad de crear un huerto en espacios reducidos y la optimización de la humedad, ya que se necesita menor cantidad de agua para producir hortalizas debido, entre otras cosas, a la elevación de los cultivos.

Para preparar el sustrato primero rellenamos la primera fila de tierra, tanto los neumáticos como el interior del rectángulo formado, y para la segunda fila mezclamos esa tierra con compost, para aportarle los nutrientes necesarios que necesitarán nuestras hortalizas.

En los neumáticos superiores se pueden plantar varias plantas, según su tamaño. Yo he puesto 4 pimientos, 5 patatas, 5 remolachas, 4 lechugas, 2 calabazas, etc…

En el espacio del interior he plantado 7 tomateras, puerros, cebollas y 4 calabacines.

Además he protegido los neumáticos exteriormente con un textil de exterior para evitar el calentamiento del sol.

Después de unas semanas he comprobado que la producción es estupenda, todo está creciendo muy bien y estoy teniendo mayor cosecha que en anteriores huertos que ocupaban una extensión de muchos más metros cuadrados.

Os animo a probarlo y a investigar otras posibilidades de uso de neumáticos, especialmente os recomiendo este video que muestra la construcción de casas sostenibles hechas de neumáticos, de Michael Reynolds.

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CONECT-e: La wikipedia de conocimiento agroecológico tradicional

Por Petra Benyei Peco, Laura Calvet Mir y Victoria Reyes-García miembros del equipo CONECT-e.

¿Qué es el conocimiento agroecológico tradicional?

Las personas mayores en el mundo rural son guardianas de uno de los bienes inmateriales que más rápidamente se está perdiendo en nuestro país, saberes, creencias, tradiciones y prácticas en relación a un agroecosistema (como un huerto o una dehesa) y sus diferentes recursos (como los cultivos, el agua, la tierra etc.). Son saberes que han sido desarrollados por las comunidades a lo largo del tiempo a partir de su experiencia, y por tanto están adaptados a la cultura y al medio ambiente local. Por ejemplo los saberes sobre las variedades tradicionales o sobre las interacciones entre los cultivos, suelo, vegetación silvestre o animales.

Esta pérdida se puede relacionar con el cambio en los estilos de vida, como el despoblamiento rural o la industrialización, la estandarización de la producción agroalimentaria en base a las exigencias de unos mercados cada vez más globales, o a la falta de transmisión generacional de este conocimiento.

garbejar

Jaume enseñándonos a “garbejar”, Petra Benyei.

El proyecto CONECT-e

El proyecto CONECT-e (Compartiendo el CONocimiento ECológico Tradicional) trata de darle la vuelta a este proceso de erosión del conocimiento implicando a la ciudadanía. CONECT-e es una plataforma interactiva que recoge y permite compartir conocimientos relativos a variedades tradicionales y agroecosistemas, y que incluye secciones sobre plantas silvestres, animales, o ecosistemas. Tiene formato de wiki, por lo que cualquier persona puede registrarse y compartir en esta web prácticas tradicionales que le han contado o que ha visto aplicar en el día a día pero, más allá de ser un lugar de consulta, aspira a ser un espacio de encuentro e intercambio. Además, el uso de esta herramienta permite proteger la información que se comparta, ya que al trasladarla al ámbito del dominio público, y gracias a la licencia copyleft “Creative Commons” que cubre todo el contenido de la plataforma, esta información no podrá ser registrada bajo otra licencia que no sea de acceso abierto.

En sólo cuatro meses de vida, esta plataforma, que está siendo impulsada por diferentes universidades (UAB, UB, UAM, UOC), institutos de investigación (ICTA, IBB, IMIDRA) y asociaciones (Red de Semillas Resembrando e Intercambiando), ya cuenta con más de 79.000 visitas y más de 360 fichas de variedades tradicionales con información que va desde recetas hasta referencias de bancos de semilla donde encontrarlas. ¡Sólo nos faltan las tuyas!

¿Cómo se puede participar?

  • Contándonos lo que sabes o has aprendido de las personas que tienen conocimiento agroecológico tradicional: nombres de variedades tradicionales, usos que se hace de ellas, formas de cultivarlas y reproducirlas, etc. Puedes completar una ficha si está asociada a tu comarca o crear una nueva si no está la variedad y comarca que buscas. Cualquier información, por pequeña que te parezca, es importante. Puedes contactarnos a través de este enlace
  • Aportando fotos para una ficha (de una variedad concreta, de su uso y manejo etc.)
  • Marcando en el mapa un municipio asociado a un conocimiento concreto.¡Te esperamos!
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En el huerto, todos somos iguales

Por Enrique Pino, educador responsable del desarrollo del proyecto, y Juan Cruz, director del proyecto, experto en programas de ocio y fundador de Desarrollo Integral de Ocio y Tiempo Libre (DiotOcio).

Ocio inclusivo e intergeneracional en torno a la creación colectiva de un huerto urbano

Somos naturaleza, haciendo huerto” es el taller medioambiental del XI programa “Por una casa para todos” de ocio intergeneracional e inclusivo, impulsado por el Área de Solidaridad de La Casa Encendida, en Madrid.

El programa pretende dar respuesta a la demanda social de actividades que fomenten, desde el ámbito del ocio, el acceso y la participación de personas de diferentes edades, culturas, profesiones, voluntarios y niveles funcionales de capacidad (físicas, sensoriales, intelectuales, psíquicas), para que puedan disfrutar conjuntamente en torno a la creación colectiva de un huerto urbano.

Se desarrolla de febrero a julio de 2017 en el Centro de Información y Educación Ambiental “El Huerto del Retiro”, cedido para este proyecto por el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid. Participan 22 personas que acuden semanalmente para crear un huerto desde cero y que puedan utilizar los conocimientos adquiridos para disfrutar su tiempo libre, incrementar su formación laboral y ser otro recurso de apoyo para la integración social, comunitaria, transversal, local o asociativa.

Montaje

Dos ideas principales constituyen los pilares de esta experiencia: explorar el potencial de la naturaleza para la mejora de la calidad de vida y generar una experiencia grupal normalizada en la que cada participante se enriquezca de las relaciones con los demás y desde la riqueza de perfiles diferentes pueda manifestar y compartir sus capacidades.

Durante el proceso de creación del huerto cada participante tiene la oportunidad para mejorar sus habilidades relacionales, de comunicación y escucha, crear junto a los demás, aprender de todos y enseñar a todos, encontrar y ofrecer apoyo, compartir emociones y disfrutar de la sensación de pertenecer a un grupo normalizado de personas que tienen un objetivo común: mimar el huerto. De esta manera natural los participantes interaccionan y comparten superando prejuicios, estereotipos y bloqueos frente a las diferencias.

Haciendo Huerto 2014 (72)La clave para conseguir esta rica experiencia humana tal vez resida en entender que el grupo se convierte en una fuente de vivencias y aprendizajes tan rica en diversidad como el propio huerto que con edades, intereses, conocimientos, roles y capacidades tan diversas se configura como un grupo humano “sin perfil”.

Si bien el objetivo principal no es el “éxito biológico” del huerto sino el proceso de cuidarlo juntos, se consigue la supervivencia de prácticamente el 90% de las plantas que viven en él, pertenecientes también a una gran variedad de especies.

En el taller “Somos naturaleza, haciendo huerto” han participado en 9 años unas 190 personas. Se nutre con el apoyo de los voluntarios de las 6 ONG e instituciones que colaboran y el apoyo de los profesionales de ocio de las mismas y está dinamizado por dos educadores ambientales especialistas en huerto y procesos de intervención socioambiental. Su tarea se centra en tres ámbitos diferentes:

  1. Trasmitir los conocimientos técnicos para que el huerto crezca junto a la experiencia vivencial personal/grupal. Los profesionales adaptan las actividades de aprendizaje a todos los participantes: juegos, talleres, experimentos y mucha práctica en el huerto.
  2. Permanecer atentos a las individualidades para que todos compartan lo que llevan dentro.
  3. Dinamizar y ayudar a que el grupo se torne protagonista y dueño del huerto desde el inicio, que tenga capacidad de decisión y autonomía para deshacer y hacer crecer.

Disfrutamos, aprendemos, compartimos. En cada sesión hay color, sorpresas, meriendas, buen humor y risas con buen o mal tiempo. Esa es la idea.

Premiar y reconocer el trabajo de los huertos ecológicos

Por Fundación Triodos.

En la Fundación somos conscientes del esfuerzo que supone poner en marcha un proyecto de huerto educativo ecológico. Los promotores de estos proyectos, en ocasiones, tienen primero que justificar su puesta en marcha ante los órganos de decisión de cada centro, tienen que buscar aliados y tienen que esforzarse todo el año para que el proyecto siga vivo, tenga sentido, adquiera protagonismo y realmente aporte los resultados esperados.

Pero detrás de todo este esfuerzo hay un objetivo y unos resultados que conllevan infinidad de beneficios tanto a los promotores de los proyectos como a los usuarios de los mismos. Hasta el momento casi un centenar de colaboradores de nuestro blog han querido compartir sus experiencias positivas entorno al huerto para seguir difundiendo su valioso papel y seguir animando a la comunidad educativa a iniciar este tipo de proyectos.

Por todo ello desde la Fundación Triodos y en colaboración con la Asociación Vida Sana, queremos premiar el esfuerzo y la dedicación de estos colectivos, con la puesta en marcha por cuarto año consecutivo de una nueva convocatoria del Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos.

Premio Huertos_Educativos_Ecológicos¿En qué consiste el premio?

El objetivo de premio, en el que ya han participado cerca de 400 centros educativos y sociales de todo el país, es aflorar proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa que favorece un aprendizaje global y fomenta los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Se establecen cuatro categorías:

  1. Educación Infantil (sólo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años)
  2. Educación Primaria (centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria, y si es el caso secundaria)
  3. Educación Secundaria (centros que trabajen con niños a partir de 12 años)
  4. Agricultura Social (proyectos y experiencias que fomenten la  regeneración social a través de la agricultura ecológica),  incluidos los centros de educación especial para adultos y los de educación secundaria no obligatoria (Bachillerato y Ciclos Formativos)

¿Cómo se puede participar?

Para solicitar la participación en el premio deberá:

  1. Rellenar el formulario de inscripción en la web www.mamaterra.info.
  2. Adjuntar la memoria del proyecto  con los anexos correspondientes en un único documento. El tamaño máximo aceptado de la memoria es de 10Mb.
  3. Plazo de presentación de proyectos: del 01/06/2017 al 15/07/2017.

¿Qué aporta a los premiados?

Para cada una de las categorías hay un Primer Premio de 1.000 € y un accésit con material para el huerto ecológico. Además se elegirán siete finalistas por cada categoría a los que se les entregará un diploma acreditativo.

Pero, más allá de la aportación económica, lo que queremos otorgar a los centros seleccionados es un reconocimiento. Queremos que el premio sirva para reconocer su éxito, para valorar el esfuerzo de los promotores y para dar visibilidad a su iniciativa con la intención de que pueda servir de ejemplo a todos los centros que estén diseñando su proyecto de huerto ecológico.

Si quiere conocer más detalles del premio consulte las Bases y el Funcionamiento del jurado.

Evento