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Cómo hacer nuevos maceteros con materiales reciclados

Por la Asociación Jaulas Abiertas de Málaga, miembro de la Red de Universidades Cultivadas.

La sociedad de hoy en día se basa en un exceso de consumo, donde existe un gran empleo de los combustibles fósiles y de los recursos naturales, lo que provoca un aumento de los residuos y de la contaminación.

La Asociación j-Aulas Abiertas pretende promover el consumo responsable haciendo llegar a todos los sectores de la sociedad las herramientas necesarias para contribuir a proteger nuestro entorno y relacionarnos con él de manera sostenible, de forma natural y en consonancia con la naturaleza; fomentando un estilo de vida en el que predomine la importancia de las 3R de la ecología: reducir, reutilizar y reciclar, y los beneficios que esto conlleva.

En el terreno de la educación ambiental, ofrecemos talleres donde los asistentes conocerán la problemática que existe actualmente en el mundo con los residuos. De forma general, se da información sobre los materiales reciclados principales que se usan en cada taller, el tipo de contaminación que genera, el nivel de explotación actual del recurso del que procede, el tratamiento del residuo que se suele hacer a nivel estatal o local y se explica los diferentes usos que se le pueden dar a éstos si no se tratan como basura.

Contenido del taller

El pasado jueves 11 de enero realizamos un taller de maceteros reciclados enfocado a usuarios y usuarias de la Asociación Down Málaga. En el taller aprendimos cómo utilizar botellas de plástico para “transformarlas” en bonitos maceteros. Además de con botellas, podemos crear maceteros con otro tipo de materiales como papel, latas de metal, botellas de cristal, etc.

En general, cuando utilizamos plásticos, o un material que no sabemos el tratamiento que ha tenido, recomendamos sembrar plantas ornamentales, que no vayan destinadas al consumo, para así prevenir los posibles contaminantes que puedan disolverse en el agua de riego de la planta.

Se elaboraron dos tipos de maceteros, uno colgante y otro de autorriego.

Para fabricar el macetero colgante, se coloca la botella en posición horizontal y, con una tijera o cúter, cortamos en el plástico un orificio de un extremo a otro. Una vez hecha esta apertura, se realizan unos agujeros a los laterales de la botella para pasar una cuerda, que nos permite colgar la maceta de la pared o el techo. Una vez pasada la cuerda, se asegura con un par de nudos dobles. Para finalizar, se llena la botella de tierra o sustrato y se planta la planta escogida, en este caso aloe.

Para el macetero de autorriego, cortamos la botella por la mitad en posición vertical, quedándonos con dos partes. Luego hacemos un orificio en el tapón y colocamos una tela que pase por este agujero. Ahora encajamos la parte de arriba invertida de la botella en la parte de abajo, pasando la tela desde la parte superior hasta la parte inferior. Por último, llenamos solo la parte de arriba de la botella de tierra y plantamos la planta. Este sistema permite a la maceta tener un autorriego, ya que, al regarla, el agua que drena pasa a la parte baja de la botella y por capilaridad subirá por la tela regando a nuestra planta cuando lo necesite.

Nuestra campaña

En j-Aulas abiertas, apostamos por la educación ambiental y la permacultura y desarrollamos actividades y talleres como estos en una parcela de 1500 metros cuadrados situada en el campus universitario de Málaga. Actualmente, tenemos activa una campaña de crowdfunding en la plataforma de Huertos Educativos para poder seguir mejorando nuestro espacio y construir un domo geodésico de 8 metros de diámetro que sirva como aula abierta para dar cabida a actividades, clases de universidad, talleres, conferencias, etc.

Una de nuestras recompensas es una invitación al taller de reciclaje “Construcción de un macetero vertical con palets”. Los palets utilizados no tendrán ningún tratamiento y, para que perduren en el tiempo, los barnizaremos con aceite de linaza o de oliva; o se decorarán con pinturas fabricadas con productos naturales. En este taller se utilizarán herramientas más complejas por lo que irá enfocado a personas adultas.

¿Te animas a apoyar nuestro proyecto y participar?

Cómo hacer un vermicompostero en cuatro pasos

Por Beatriz Fdez. Núñez, C.D.R. Portas Abertas, Ourense, ganador del accésit en la categoría de Agricultura Social, de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológicos.

En las huertas sociales del CDR Portas Abertas sabemos la importancia de tener un buen suelo para que nuestros productos sean de muy buena calidad.

Para ello es necesario un compost rico en nutrientes que le aporte a nuestras huertas todo lo que más le gusta a los cultivos. En nuestro caso, los terrenos en los que están nuestras huertas son parcelas cedidas por sus propietarios que las tenían en desuso. A excepción de un pequeño “naval” en Vilardevós, los otros dos terrenos se encontraban en muy mal estado cuando llegamos a ellos, llenos de basura de todo tipo y con un suelo muy pobre.

Entonces decidimos que uno de nuestros trabajos principales sería abonar bien nuestro suelo, para que así, recupere las características necesarias para poder producir en calidad y, si es posible, en cantidad.

Uno de los pasos que realizamos para esto fue construir nuestro propio vermicompostero, de manera muy sencilla y reciclando materiales que de otra manera serían desechados.

Construcción del vermicompostero

Os dejamos los pasos que tuvimos que dar y os animamos a que nos copiéis y construyáis vuestro propio vermicompostero:

Paso 1. Preparamos las bandejas cortando el fondo para conseguir mayor altura en nuestro vermicompostero. Hemos empleado bandejas de poliespán que utilizan en los supermercados para transportar quesos o verduras.

 

 

 

Paso 2. Unimos las bandejas con cinta adhesiva.

 

 

 

 

Paso 3. Hacemos unos pequeños agujeros en el fondo para que el producto de nuestras lombrices pase, pero ellas y su alimento no.

 

 

 

 

Paso 4. Les preparamos una camita acogedora a nuestras lombrices, para que estén cómodas y se alimenten y las acogemos en su nuevo hogar ¡parece que están a gusto!

 

 

 

 

Este es el resultado final. Recordad colocar el vermicompostero en un lugar cómodo para recoger el líquido, y fresco para que ellas estén a una temperatura adecuada.

Con un simple guisante…

Por el Aula de Olba del CRA Javalambre, ganador del 1er premio en la categoría de Primaria de la 4ª edición del Premio Nacional de Huertos Educativos Ecológico.

Os contamos cómo fue la siembra de guisantes en nuestro centro el curso pasado y todo lo que trabajamos a raíz de ello, así como el aprendizaje que supuso. Es un ejemplo para que se entienda el enfoque global de las actividades del centro:

Sembramos en hileras diferentes tres tipos de semillas, una de rastreros y dos de enramar. Dos de ellas eran de propia cosecha (rastrero y Lincoln) y otra semilla era procedente de Galicia (Redondela). Aquí trabajamos las diferentes comunidades autónomas y sus provincias. Con esto también valoramos la ayuda que recibimos de otras partes del mundo (trabajo del ámbito natural y social).

Tardaron más de lo previsto en germinar por lo que decidimos cantarles (trabajo del ámbito artístico y plástico).

Cuando nacieron, comenzamos a darles seguimiento semanal para ver el crecimiento (trabajo del ámbito matemático).

Aprovechamos las ramas de la poda de los árboles del huerto para enramarlos (trabajo del ámbito natural y social).

Cuando dejaron de crecer dimos por acabado el seguimiento y llegamos a la conclusión de que habíamos cometido un error importante en la investigación, porque no habíamos medido siempre las mismas plantas (trabajo del ámbito matemático).

Realizamos la cosecha por grupos separando los distintos tipos de guisantes y planteamos un juego: al recoger 100 vainas nos premiamos con unos minutos saltando en la cama elástica que tenemos en el centro (trabajo del ámbito matemático y psicomotor).

Inspirados por la cosecha, cada niño inventó una historia en la que se convertía en un guisante y expresaba como se sentía durante el proceso (trabajo del ámbito de lenguaje y artístico).

Una vez recogidos los guisantes pesamos por separado cada clase para calcular la producción obtenida. Separamos un kilo de cada tipo, los desgranamos, estimamos qué parte se aprovechaba y lo comprobamos pesándolo de nuevo. La parte que no era aprovechable para cocinar la compostamos (trabajo del ámbito matemático y social y natural).

Los guisantes desgranados los utilizamos en el taller de cocina que mensualmente hacemos con las familias, utilizando recetas específicas (trabajo del ámbito lingüístico).

Hicimos empanada de guisantes que vendimos en el mercadillo dominguero del mes de mayo, y los beneficios obtenidos pasaron a incrementar la economía de la microempresa “Lusanai-Olba”, y actualizamos el cuaderno de contabilidad (trabajo del ámbito matemático).

Con el resto de la cosecha elaboramos paquetes de un kilo y los vendimos a familias del Valle (trabajo del ámbito matemático).

Además, todo esto que os hemos contado lo hemos ido plasmado en el blog del huerto (trabajo del ámbito lingüístico).

Con los beneficios de los guisantes y del resto de los productos del huerto hemos costeamos el viaje de inicio de curso 2017-2018 (trabajo del ámbito «que gustito da esto…»).

¿Os animáis a plantar guisantes?

Baños de bosque

Huertoterapia y mindfulness

Por Marian Molina Márquez, Profesora de Compensación Educativa de 1º y 2º ESO (Sevilla).

El mindfulness es una experimentación de la vida que se basa en la atención plena y consciente del momento presente “El aquí y el ahora”.

Suelo trabajarlo con el alumnado de compensatoria tanto en el aula como en nuestro ecohuerto a través de ejercicios de respiración, con breves momentos de meditación zen que les proporciona mucha calma y disminuye el estrés. Además de potenciar la atención y concentración que redundan en una mayor capacidad del aprendizaje.

Desde el primer momento en el que llegamos al huerto ellos ya están practicando la atención consciente, observando las necesidades de sus cultivos, las posibles plagas o enfermedades que presentan, al igual que cuando estamos plantando las semillas con sumo cuidado deben centrarse en las medidas óptimas que posibiliten su evolución hasta convertirse en frutos y hortalizas. Es una terapia de paz interior.

Les encanta escuchar con los ojos cerrados los sonidos que nos envuelven, los mirlos que acuden a las casitas de pájaros que colgaron de los árboles, al caminar entre las aromáticas oler la fragancia que emanan, disfrutar visualmente con los colores de las flores que se abren lentamente y nos sorprenden día a día. Hay un ejercicio que solemos practicar en círculo tan sencillo como es saborear lentamente cada uno de los frutos que nos regalan los árboles, comenzamos observando fijamente la fruta que tenemos en la mano, su tamaño, forma, pensamos en cómo era cuando el árbol que nos la ofrece era una simple semilla, los años que tardo en crecer, la luz que recibió del sol, las raíces profundas que lo unieron a la tierra, el agua que el agricultor o la lluvia le proporciono, la flor del árbol que se convirtió en este fruto. Posteriormente comienzan a comerlo con pequeños mordiscos para saborearlo, experimentando su jugosidad, y al terminar damos gracias en silencio y mostramos gratitud a la madre tierra por lo que nos ha regalado en este día.

Todos sabemos el poder de sanación que tiene la naturaleza y en nuestro caso este poder lo tiene el espacio del ecohuerto que compartimos.

Me gusta sentarme con el alumnado en un rincón debajo del olmo viejo y recordar escenas de cuando éramos pequeños asociadas a un campo, huerto, bosque o parque; en esos momentos sonreímos al niño que llevamos dentro y le mandamos todo el amor que tenemos. Después caminamos de manera consciente entre los senderos del huerto a la vez que les recuerdo que manden un abrazo y un beso a Gaia con cada paso, a esta tierra que nos brinda este espacio de paz y relajación. En otras ocasiones terminamos abrazándonos al tronco del olmo o del olivo y se conectan con su energía que nos transmite calor y positividad, ayudándonos a alejar todo aquello negativo que nos ha dañado o provocado dolor.

¡Ojalá pudierais ver sus miradas y sus sonrisas!

Por todo lo anteriormente expuesto, ¿cuántos años llevan nuestros jornaleros y agricultores practicando el mindfulness sin ni siquiera ellos saberlo? Gracias por la atención plena mantenida en sus campos y huertas, por ofrecernos tanta vida concentrada en sus frutos y ser sembradores de este aprendizaje de vivir el presente.

Huerto escolar del Colegio Fernández de Moratín

Calabazas, la delicia de Halloween

Por el grupo Huerteamos, del CEIP Fernández de Moratín, Madrid.

El Huerto escolar del Colegio Fernández de Moratín renace de la ilusión de unos padres y madres para que un pequeño terreno del colegio fuese un aula más para los niños y niñas. Un aula abierta donde el aprendizaje esté basado en la observación, el trabajo, la paciencia y el disfrute del resultado.

Desde un principio el proyecto contó con el apoyo de dirección, del AMPA y de todo el personal del colegio.

Con esa intención el curso 2016/2017 estuvo dedicado a reconstruir los bancales, para que los alumnos tuvieran mejor acceso, y una tierra preparada, con la idea de que el tiempo que pasaban con la monitora del huerto escolar fuera más efectivo y divertido.

Se hicieron pequeñas inversiones en material, pero sobre todo se consiguió aumentar enormemente la participación implicando a padres y a alumnos que apoyaban le iniciativa también fuera del horario lectivo.

Las plantaciones de invierno funcionaron muy bien: los niños comieron un plato en el comedor del centro con lechuga y acelgas del huerto escolar, lo que les hizo mucha ilusión, y muchos de los voluntarios pudieron llevarse algunas a casa.

Esto fue un nuevo impulso para ir un paso más allá, preparando un sistema de riego, limpiando zonas anexas a los bancales y plantando las aportaciones que nos llegaban desde el Huerto del Retiro.

Tuvimos algunas fresas que encantaron a niños y mayores, y surgieron proyectos como un pequeño bancal cuadrado gestionado por alumnos de infantil para plantar un jardín que atrajera a las mariposas, o el hotel de las mariquitas para ayudarnos a mermar la comunidad de pulgones que nos acompañó una temporada.

En febrero toda la comunidad del Huerto del Fernández Moratín colaboró en la construcción de un bancal profundo.

Se decidió dedicarlo a la siembra de patatas y calabazas y han sido estas últimas las que nos dieron una grata sorpresa invadiendo todo el huerto y permitiendo llevar acabo la actividad que os dejamos a continuación para el deleite de los alumnos del Colegio Fernández Moratín durante la fiesta de Halloween, muy celebrada en nuestro colegio.

Cultivo de calabazas y fiesta de Halloween

La calabaza pertenece junto al calabacín, el pepino y la sandía a la familia de las cucurbitáceas; es una especie bastante ruda y productiva en el huerto, que se planta a la vez que el resto de especies del “huerto de verano”, en abril,mayo o junio.

Su maduración se produce una vez entrado el otoño, y por ello es una decoración tradicional en la fiesta de Halloween, además de un ingrediente estrella en muchas recetas de otoño.

Otra de las ventajas es que su plantación es directa (en semilla) por lo que todos los alumnos serán espectadores del proceso completo.

Os proponemos una bonita actividad con las calabazas de vuestro huerto:

Cada clase plantará dos plantas de calabaza en el huerto y las acompañará y cuidará durante toda la temporada. Identificarán sus plantas en el huerto con los temas de sus clases; la clase de los dinosaurios, la de los patos etc. y se despedirán de ellas durante el verano.

A la vuelta del verano, las plantas de calabaza ya tendrán flores y pequeños frutos que irán creciendo hasta convertirse en las calabazas que ellos mismos recogerán del huerto a finales de octubre para decorar su aula.

Cada clase plantará sus calabazas, pero ¿qué pasará con los recién llegados de 1 º de infantil en septiembre?

No hay problema, los antiguos alumnos de 3º de infantil al encontrarse ya en primaria podrían realizar un acto simbólico en el que recogerán y cederán sus calabazas a los recién llegados al colegio, así, por un momento, habrán dejado de ser los pequeños de primaria para volver a convertirse en los mayores de infantil.

La recogida se complementa con dibujos en clase que muestren sus diversas formas y colores.

¿Qué os parece? ¡Esperamos que os animéis a poner en marcha esta actividad!

logo-granito-arena

Pon tu granito de arena para salvaguardar el planeta

Equipo de la Asociación Eco de la Tierra – Eco of the Earth.

Eco de la Tierra es una organización con sede en Madrid dedicada principalmente a la conservación de la biodiversidad y de los ecosistemas mediterráneos.

Con el objetivo fomentar la sensibilización de los más pequeños (de 5 a 12 años de edad) sobre la importancia que tiene la naturaleza urbana que les rodea, y por ende, promover este aprendizaje en las escuelas primarias de la zona noroeste de Madrid, hemos puesto en marcha la primera edición del concurso En “Mi granito de arena”.

Buscamos proyectos infantiles “verdes” urbanos, que tengan un impacto medioambiental y social, como proyectos de huertos urbanos, jardines comunitarios, la limpieza verde de un barrio, o cualquier otro proyecto desarrollado por niños que impliquen biodiversidad y naturaleza urbana. ¡Todos los proyectos son más que bienvenidos!

La convocatoria estará abierta entre el 15 de noviembre y el 22 de diciembre y para participar solo es necesario enviar vuestro proyecto a la dirección info@eco-tierra.org o a proyecto.granitoarena@gmail.com.

¿Quién puede participar en el concurso Mi Granito de Arena?

Cualquiera de las siguientes personas u organizaciones pueden participar: proyecto-mi-granito-de-arena

1. Niños con sus padres

2. Escuelas públicas y privadas

3. Organizaciones no gubernamentales (ONG);

4. Grupos de ciudadanos e iniciativas de base que trabajan con los niños;

5. Organizaciones que representen las autoridades locales, regionales y municipales;

6. Otras autoridades públicas o mixtas;

7. Empresas privadas;

8. Instituciones de investigación y académicas.

¿Qué tipo de proyectos pueden presentarse?

Cualquier proyecto o iniciativa en curso o completado, desarrollado por niños o en la cual participan niños, que está directamente asociado con la biodiversidad y naturaleza urbana. Ejemplos pueden incluir pequeños jardines comunitarios escolares, proyectos de flores, pequeños huertos escolares, y cualquier proyecto medioambiental infantil. Lo más importante es que aborde el tema de naturaleza urbana.

Los proyectos serán calificados de la siguiente manera:

  • Proyectos individuales – Proyectos presentados por niños (potencialmente ayudados por sus padres)
  • Proyectos en grupo / de escuela – Proyectos presentados por un grupo de niños o por una escuela específica
  • Organizaciones locales medioambientales – Proyectos presentados por organizaciones medioambientales, lo cuales tengas una participación infantil considerable.

Para más información, puedes encontrar nuestros datos de contacto y todos los detalles del concurso aquí.

Premiar y reconocer el trabajo de los huertos ecológicos

Por Fundación Triodos.

En la Fundación somos conscientes del esfuerzo que supone poner en marcha un proyecto de huerto educativo ecológico. Los promotores de estos proyectos, en ocasiones, tienen primero que justificar su puesta en marcha ante los órganos de decisión de cada centro, tienen que buscar aliados y tienen que esforzarse todo el año para que el proyecto siga vivo, tenga sentido, adquiera protagonismo y realmente aporte los resultados esperados.

Pero detrás de todo este esfuerzo hay un objetivo y unos resultados que conllevan infinidad de beneficios tanto a los promotores de los proyectos como a los usuarios de los mismos. Hasta el momento casi un centenar de colaboradores de nuestro blog han querido compartir sus experiencias positivas entorno al huerto para seguir difundiendo su valioso papel y seguir animando a la comunidad educativa a iniciar este tipo de proyectos.

Por todo ello desde la Fundación Triodos y en colaboración con la Asociación Vida Sana, queremos premiar el esfuerzo y la dedicación de estos colectivos, con la puesta en marcha por cuarto año consecutivo de una nueva convocatoria del Premio Nacional Huertos Educativos Ecológicos.

Premio Huertos_Educativos_Ecológicos¿En qué consiste el premio?

El objetivo de premio, en el que ya han participado cerca de 400 centros educativos y sociales de todo el país, es aflorar proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa que favorece un aprendizaje global y fomenta los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Se establecen cuatro categorías:

  1. Educación Infantil (sólo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años)
  2. Educación Primaria (centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria, y si es el caso secundaria)
  3. Educación Secundaria (centros que trabajen con niños a partir de 12 años)
  4. Agricultura Social (proyectos y experiencias que fomenten la  regeneración social a través de la agricultura ecológica),  incluidos los centros de educación especial para adultos y los de educación secundaria no obligatoria (Bachillerato y Ciclos Formativos)

¿Cómo se puede participar?

Para solicitar la participación en el premio deberá:

  1. Rellenar el formulario de inscripción en la web www.mamaterra.info.
  2. Adjuntar la memoria del proyecto  con los anexos correspondientes en un único documento. El tamaño máximo aceptado de la memoria es de 10Mb.
  3. Plazo de presentación de proyectos: del 01/06/2017 al 15/07/2017.

¿Qué aporta a los premiados?

Para cada una de las categorías hay un Primer Premio de 1.000 € y un accésit con material para el huerto ecológico. Además se elegirán siete finalistas por cada categoría a los que se les entregará un diploma acreditativo.

Pero, más allá de la aportación económica, lo que queremos otorgar a los centros seleccionados es un reconocimiento. Queremos que el premio sirva para reconocer su éxito, para valorar el esfuerzo de los promotores y para dar visibilidad a su iniciativa con la intención de que pueda servir de ejemplo a todos los centros que estén diseñando su proyecto de huerto ecológico.

Si quiere conocer más detalles del premio consulte las Bases y el Funcionamiento del jurado.

Evento

red universidades cultivadas

Soberanía alimentaria para enriquecer la formación universitaria

Por Francisco Javier Bravo, de la Red Universidades Cultivadas e Ingeniería Sin Fronteras Castilla y León.

Con el fin principal de dar a conocer en el ámbito universitario los principios de la Soberanía Alimentaria, Ingeniería Sin Fronteras Castilla y León (ISF CyL) decidió promover un proyecto participativo y eminentemente práctico. Gracias a la colaboración de la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia, se inició en el año 2012 el proyecto de mini-huertos en las instalaciones de la misma.

ISF CyL se encarga de la gestión, coordinación y dinamización de los diez huertos creados. Cada año se abre la solicitud a toda la comunidad universitaria para participar de forma gratuita en ellos, y hasta la fecha han formado parte del proyecto unas 100 personas.

Nuestro proyecto educativo

El programa anual incluye, por una parte, el aprendizaje práctico en las técnicas de cultivo agroecológico. Con una periodicidad semanal se llevan a cabo una serie de tareas explicativas orientadas a aprender las labores básicas del huerto (laboreo, siembra, riego, mantenimiento, obtención de semillas, realización de semilleros, etc.), pero sobre todo con el objetivo de quitar el miedo a mancharse y trabajar la tierra,  familiarizarse con la naturaleza que nos rodea y atreverse a aprender por uno mismo contando siempre con la ayuda de las demás personas.

Por otra parte se llevan a cabo una serie de trabajos comunitarios. Son aquellos que repercuten en el bien general de las instalaciones como puede ser el vallado, mantenimiento de herramientas, montaje del sistema de riego y delimitación de parcelas.

Finalmente y como bloque fundamental de la programación, se desarrolla una serie de contenidos relativos tanto a las técnicas como a las políticas de la Soberanía Alimentaria, que incluye charlas, conferencias y talleres sobre agroecología, obtención de semillas, compostaje, planificación del huerto, montaje de riego por goteo, bioconstrucción, cooperación al desarrollo y otras temáticas relacionadas. Con todo esto, se pretende que las personas sientan la cercanía a la tierra, conozcan los principios de la agroecología, valoren la sabiduría popular, aprendan a trabajar en grupo, compartan recursos y conocimiento y sean conscientes de la injusta realidad mundial.

Las herramientas que más se han utilizado para la organización del proyecto han sido el listado de correo electrónico (la vía por donde se convocan todas las reuniones, se resuelven dudas, se facilita información interesante, se comunican eventos de interés etc.) y el blog de actividad del huerto.

Reconocimientos y colaboraciones

Taller planificación cultivos

Taller sobre planificación de cultivos

En este marco se han desarrollado de forma paralela dos ediciones del curso de “Introducción al diseño permacultural”, realizando las prácticas en estas instalaciones y generando sinergias entre unos y otros participantes. Además se han aprovechado las instalaciones como posible ejemplo y banco de semillas para otras iniciativas afines de huertos urbanos y escolares, así como para llevar a cabo diferentes actividades puntuales de educación ambiental.

Aunque la vocación del proyecto no es ser una formación reglada, los dos últimos años ha sido reconocido por la Universidad de Valladolid con créditos formativos en concepto de “actividades solidarias y cooperación al desarrollo”. Además han sido varios los Proyectos de Innovación Docente en los que se ha participado relacionados con la Responsabilidad Social. También hemos colaborado en algunos “Trabajos Fin de Grado” de la Facultad de Educación, apoyando la elaboración de contenidos para la plataforma educativa de juego online dirigida a escolares de primaria.

Nuestra asociación

ISF CyL es una organización no gubernamental (ONG) dedicada a la cooperación al desarrollo y que busca poner la tecnología al servicio del desarrollo, para construir una sociedad mundial justa y solidaria.

En su interés por dinamizar, promover y aprovechar sinergias de otras iniciativas similares de huertos educativos, en 2015, junto con colectivos afines se creó la Red Universidades Cultivadas, siendo socia fundadora y participando de forma activa en su actual funcionamiento.

Para más información consulta nuestra web o escríbenos a este correo.

Los huertos educativos se merecen un premio

Por Fundación Triodos

Siguiendo nuestro oPremio Huertos Educativos Ecológicosbjetivo de fomentar el uso del huerto ecológico como herramienta pedagógica y de mejora social, hemos lanzado por tercer año consecutivo y en colaboración con la Asociación Vida Sana, una nueva edición del Premio Nacional para Huertos Educativos Ecológicos.

Después de dos exitosas ediciones en las que han participado cerca de 300 centros de todo el país, el objetivo es afianzar el premio como una referencia entre las escuelas e institutos y seguir aflorando proyectos que actualmente se están llevando a cabo para continuar potenciando el huerto ecológico como herramienta educativa, capaz de hacer llegar a los más pequeños los valores del respeto por el medio ambiente, la producción sostenible de hortalizas, así como una alimentación sana.

Además en esta edición, se da un paso adelante y se amplía el premio a una nueva categoría destinada a proyectos de horticultura social y educación no obligatoria. La agricultura ecológica aporta también valiosos servicios sociales al entorno natural y humano que vinculan la propia producción de alimentos con la salud y el empleo, la educación o la terapia. Estas son actividades promotoras de regeneración y salud social, que no queríamos dejar fuera en este premio nacional.

En esta nueva categoría, podrán optar al premio todas aquellas entidades que hayan desarrollado un proyecto o una experiencia relacionados con la agricultura social, cuyo objetivo sea generar un proyecto educativo, formativo, de inserción laboral, inclusión social o de mejora de la salud física y mental de las personas, a través del trabajo agrario y la promoción de la agricultura y la alimentación ecológica.

El premio establece 4 categorías:

  1. Educación Infantil: solo centros que trabajen con alumnos hasta los 6 años.
  2. Educación Infantil y Primaria: centros que trabajan conjuntamente con alumnos de infantil y primaria, y si es el caso secundaria.
  3. Educación Secundaria: centros que trabajen con niños a partir de 12 años.
  4. Agricultura social: proyectos y experiencias que fomenten la regeneración social a través de la agricultura ecológica, incluyendo los centros de Educación Especial que trabajen con adultos, Bachillerato y Ciclos Formativos.

Para cada una de las categorías hay un primer premio de 1.000 €, y un accésit que incluye material para el huerto ecológico.

Os animamos a todos los centros que tengáis en marcha un proyecto de este tipo a presentar vuestro proyecto desde el 1 de junio al 15 de julio del 2016.

Consulte las bases y todos los detalles del premio en el siguiente enlace.

Huerto Waldorf

El arte de la horticultura

Por Alicia Sainz Rodrigo, maestra de horticultura y paisaje de la Escuela-Secundaria Tretzevents Waldorf Steiner de la Floresta, Barcelona.

Hort y cultura, así llaman mis alumnos del centro de Secundaria Tretzevents Waldorf-Steiner, la Floresta, a la clase. También, de forma irónica, a veces la llaman “hortotortura”, pero en realidad les encanta salir del aula, poder sentirse bajo el cielo abierto y que el frío o el sol les toque, “es un momento de respiración”, me han expresado algunos de ellos.

Bidón de dinamizaciones

Bidón de dinamizaciones

Salimos y construimos bancales profundos y escalones en la tierra, para evitar resbalones, picando y reteniendo la tierra, nivelando. Y trabajamos en equipo, con picos, palas, azadas, bici aradas y fangas. Hacemos las vallas que protegen los huertos de los animales, ¡y las rehacemos!, puesto que los jabalís son insistentes. Nosotros también.

En la Escuela Waldorf, horticultura es el momento de conexión y observación de la naturaleza y sus ciclos. Somos “Jardineros del Cosmos” y a través del huerto aprehendemos que todo está relacionado, tal y como lo explican las propias palabras a través de su significado: Bio Dinámica (ritmo natural), Perma Cultura (cultura permanente), Fractal Natural (porción que se repite en distintas escalas y nos da la secuencia “Pi”), Trans Génicos (Transgredir los genes), Compost (diversidad), Dinamización (acción de iniciar un movimiento), Inpermanencia (Wabi-Sabi, el arte natural de lo que no permanece), Agrimensura (la medida de la agricultura), Paisaje (entorno), Injertos (para la nueva vida).

HorticulturaEl huerto escolar se puede usar para innumerables actividades a nivel pedagógico. Para nosotros es muy importante fomentar el arte a través de la horticultura. Hacemos semillas de barro, a las que les damos cualidades que nos gustaría tener a nosotros mismos, que cultivamos en nuestro interior, como si fuésemos fractalmente un planeta Tierra también. Pintamos con acuarelas la metamorfosis de las plantas, para ser capaces de crecer sanos en nuestra propia metamorfosis.

En los huertos podemos ver una proyección de la sociedad:

Los huertos masivos, transgredidos genéticamente y llenos de pesticidas van a parar a una sociedad masiva, llena de necesidades sintéticas y farmacológicas.

Los huertos ecológicos escolares nos enseñan acerca de la sensibilidad del mundo vegetal y de las necesidades de la tierra, aprehendiendo con los ritmos y patrones naturales.

El huerto ecológico escolar permite a los jóvenes vivenciar los alimentos más allá de la tienda, acercándoles a la realidad de la Tierra y el humano en armonía con el cosmos.