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Cria de Galapago europeo

Atracción de fauna: charcas para la biodiversidad

Por Mónica de los Ríos Ramos, colaboradora de la organización GREFA.

Durante el otoño y al comienzo del invierno, es una época estupenda para realizar actividades que van a ir preparando el huerto para ser un pequeño refugio de la biodiversidad. Podemos actuar en él, haciendo que sea un punto atractivo para distintas especies, que alegrarán y mejorarán nuestro espacio.

¿Qué hacer para atraerlas?

La charca o fuente es un gran recurso para tener en cuenta. No pensemos en grandes obras. Un pequeño punto de agua para que la fauna pueda beber, hará de nuestro huerto un espacio muy atractivo. Hay distintos modelos desde pequeñas “bañeras” de un metro, hasta mini-fuentes con pequeños circuitos de agua que funcionan con un panel solar. Según la ubicación y la renovación del agua podremos crear también un mini-ecosistema acuático con atracción de diversos invertebrados.

En primavera, los alumnos con ayuda de lupas (de mano o binoculares) podrán observar todo un mundo por descubrir: algas, microorganismos, invertebrados, insectos, exuvias, etc. que pueden dar pie a conocer las cadenas tróficas, la metamorfosis, la polinización…

charca para biodiversidad

Consejos de cara a la conservación:

 Desde GREFA (ONG que trabaja por la conservación de las especies de fauna) queremos hacer hincapié en dos aspectos fundamentales a la hora de la conservación de especies autóctonas:

  • En ningún caso se deben capturar animales en libertad para trasladarlos a estos espacios. Deben llegar por sus propios medios, y no ser retenidos de ningún modo.
  • No se deben soltar animales alóctonos (que no viven en nuestro territorio) ya que pueden escapar y competir o trasladar enfermedades a la fauna autóctona.

Formación para ampliar conocimientos:

Como trabajo paralelo, se tenga charca o no, se puede tratar con los alumnos la importancia de las charcas para la conservación de la biodiversidad. Os presentamos un taller sobre este tema, donde un educador ambiental se desplaza al aula para trabajar:

  • La biodiversidad de las charcas: su valor en el ecosistema.
  • Anfibios de Madrid: gallipatos, ranas, sapos y tritones. Identificar Anfibios
  • Galápago europeo: Cría en cautividad para reforzar poblaciones en peligro.

Os dejamos unos enlaces que esperamos os resulten de interés:

Taller “Charcas para la Biodiversidad” y “consejos para crear puntos de agua para fauna”.

Actividades en las aulas: http://educacion.grefa.org/index.php/educacion/grefa-en-las-aulas

Más información: enlasaulas@grefa.org

 

Un aula en el huerto

El huerto, un aula transversal

Por Andrea Estrella Torres, responsable del área de huertos escolares del grupo agroecológico Germinando.

En Germinando, llevamos varios años trabajando en huertos escolares. Esta experiencia nos ha permitido comprobar que lo que hace que un huerto funcione a largo plazo es la implicación de toda la comunidad educativa (el equipo docente, el equipo directivo, el AMPA, el comedor, las educadoras….). De nada sirve que sólo una parte de la comunidad  se implique y asuma el mantenimiento del huerto. Es necesario que, de una u otra manera, todos los agentes de la comunidad educativa se apropien del espacio común de aprendizaje en el que puede convertirse el huerto.

¿Cómo podemos impartir los contenidos curriculares en el huerto?

Uno de los factores que hacen que el huerto escolar tenga éxito es su utilización de forma transversal en el proyecto curricular del centro. Es fundamental el apoyo al profesorado de forma que maestros y maestras adquieran las herramientas neHuerto y creatividadcesarias para enlazar los contenidos curriculares con el aprendizaje significativo y vivencial en el huerto. Esto significa acompañar y crear de forma participativa, junto a los equipos docentes, estrategias para la incorporación del huerto escolar en el diseño curricular. Hay que conseguir utilizarlo como herramienta pedagógica para el desarrollo, en otro contexto, de los contenidos curriculares. De esta forma, en el huerto podemos aprender, sobre unidades de medida y superficie o desarrollar la psicomotricidad fina y la creatividad haciendo maravillosos cuadros con semillas. Por supuesto, trabajaremos los ciclos naturales, los elementos de los ecosistemas, las partes de las plantas y muchos más contenidos de las ciencias naturales.

El desafío es que el huerto sea visto e incorporado a las prácticas pedagógicas y didácticas cotidianas; que adquiera sentido y valor dentro del proyecto educativo del centro. La premisa es que un huerto escolar es un aula expandida y, al revés, el aula puede re-naturalizarse: el huerto es parte del aula y el aula es parte del huerto. Las fronteras entre ambos son imaginarias, no físicas. Por este motivo, no se trata sólo de subordinar el huerto a la estrategia docente.

Los huertos escolares abren la posibilidad de desarrollar una práctica pedagógica transformadora. El huerto es una propuesta de alcances mayores: busca, desde sus presupuestos participativos, horizontales, democráticos, vivenciales, etc. contribuir a ensanchar las posibilidades de las iniciativas docentes tradicionales. Los huertos escolares no son un ornamento o un lujo puntual o esporádico. El huerto aspira a ser un espacio en permanente evolución y una influencia activa para la transformación paulatina de los modos de enseñanza y aprendizaje que hemos conocido hasta ahora.

Si quieres saber más o necesitas asesoramiento, formación y materiales para tu huerto educativo puedes pasar por nuestro espacio agroecológico en la calle Tribulete, 25 (en Lavapiés, Madrid). O puedes visitar nuestra web www.germinando.es. Estaremos encantadas de ayudarte en el diseño y dinamización del huerto escolar.

Aprendiendo con ejemplos del huerto

Integración a través del huerto

Un huerto para cosechar integración

Por Mercè Gil Viñas, tutora de la USEE del IES Príncep de Girona, Barcelona.

La función primordial de la Unidad de Apoyo a la Educación Especial (USEE) del Institut Príncep de Girona (Barcelona) es promover la participación de alumnos con discapacidad intelectual o del desarrollo matriculados en el centro en entornos escolares ordinarios.

Huerto IES Príncep de Girona

El huerto escolar ecológico se puso en marcha, desde esta perspectiva inclusiva, como recurso que permitiera a estos alumnos la realización de aprendizajes en interacción con compañeros que presentaban capacidades cognitivas diferentes. Sin duda, el hecho de que surgiera el huerto como entorno de aprendizaje desde la educación especial se debe a razones educativas ligadas a motivos de tipo terapéutico:

  • Nos encontramos ante un recurso adecuado para realizar actividades vivenciales y manipulativas al aire libre, cercano a la naturaleza, más allá de las cuatro paredes de un aula.
  • Debido a sus características, esta actividad permite a los estudiantes trabajar a un ritmo pausado, paciente y tranquilo, lo que reduce el estrés y aporta una sensación de bienestar y satisfacción por los logros que se consiguen.
  • Además, las labores relacionadas con el huerto favorecen la comunicación entre los compañeros y también con el profesor, se adaptan a las posibilidades de los alumnos con dificultades de aprendizaje y comunicación y facilitan, así, su inclusión a través de la cooperación entre iguales.
  • Estas condiciones tan favorables en todos los sentidos producen una sustancial mejora de la autoestima en los alumnos con discapacidad intelectual y/o del desarrollo y se traducen igualmente en una gran fuente de motivación.
  • La puesta en marcha de un huerto escolar ecológico aumenta su disposición hacia el aprendizaje, favorece su capacidad de atención y fomenta la mejora en las habilidades cognitivas y la estimulación de la memoria a corto y medio plazo.

Más allá de las ventajas ya citadas, resulta evidente que se trata de un recurso que favorece la integración de los alumnos de la USEE en entornos escolares ordinarios y mejora la cohesión de los grupos participantes. Esto último, a partir del bienestar físico y mental que emana de las actividades realizadas en contacto directo con la naturaleza y sus procesos de cambio.

Podéis conocer todos los detalles del huerto escolar del Instituto Príncep de Girona consultando la memoria que hemos preparado sobre este proyecto o visitando nuestro blog (en catalán).

 

Venta de verduras

La cajita verde: una cooperativa escolar muy especial

Por Joaquín Marza Merce, director del Colegio Manuel Riquelme, Hurchillo, Alicante.

El colegio público Manuel Riquelme, situado en Hurchillo, Alicante, diseñó hace 25 años una estrategia donde la educación ambiental era, y es, un eje imprescindible dentro del proyecto educativo del centro “Nuevos tiempos, nuevos retos”.

En el marco de esta estrategia, el huerto escolar y la cooperativa escolar La Cajita Verde son los principales aliados para que los alumnos/as se conviertan en agentes ambientales capaces de adquirir y transmitir los valores de la educación ambiental como un estímulo, e incluso como un estilo de vida.

Huerto colegio HurchilloPara el centro dicho proyecto educativo supone una aventura que nos acerca a los principios de la Unesco: “Piensa globalmente y actúa localmente”, y al mismo tiempo rinde un homenaje a todas aquellas mujeres y hombres que han hecho y hacen de la agricultura una insignia de nuestra comarca, la Vega Baja.

La inquietud del centro por aspectos relacionados con la solidaridad y autonomía se plasman en la puesta en marcha de la cooperativa escolar La Cajita Verde, que se creó con el objetivo de que todos los alumnos/as se convirtiesen en socios cooperativistas, y donde se intenta promover aquellos valores relacionados con la autonomía, el ahorro y la solidaridad.

Como todas las cooperativas, se trata de una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para formar una organización democrática cuya administración y gestión debe llevarse a cabo de la forma que acuerden los socios.

Está basada en unos principios cooperativos, que constituyen la base filosófica del movimiento cooperativista:

  • Adhesión voluntaria y abierta
  • Gestión democrática
  • Participación económica de los socios
  • Autonomía e independencia
  • Educación, formación e información
  • Cooperación entre cooperativas
  • Interés por la comunidad

Cómo funciona nuestra cooperativa escolar

El modo de funcionamiento establecido consistió en que cada uno de los alumnos puso un capital social (un euro) para iniciar el camino de esta aventura, de tal manera que cada persona se convirtió en socio de la cooperativa. Además, cada alumno/a contaba con una libreta de ahorro con una imposición inicial de 30 euros.

A partir de ahí se constituyó una junta directiva formada por un alumno de cada curso, de entre los cuales salió elegido el presidente/a de la cooperativa. Anualmente se elige democráticamente la junta directiva de la cooperativa y también se nombra al presidente/a de la misma.

Cada dos años la cooperativa reparte beneficios con sus socios. El reparto de estos beneficios es distribuido en un 50% para los alumnos y otro 50% destinado a Unicef. El pertenecer a dicha cooperativa tiene como finalidad despertar en los alumnos/as el ahorro personal de los bienes producidos y la responsabilidad de saber compartirlos con otros/as que tienen más necesidades.

Taller de elaboración de jabones

Taller de elaboración de jabones

La autonomía económica de la cooperativa La Cajita Verde se centra en la venta de productos del huerto escolar a la empresa encargada del comedor escolar y la venta de productos artesanales como jabones y perfumes elaborados por los alumnos del centro mediante talleres formativos, que se convierten en experiencias prácticas muy enriquecedoras.

Otro de los productos que pretende desarrollar la cooperativa es la elaboración de un perfume, que contenga las esencias aromáticas del entorno ambiental próximo (Cabezo de Hurchillo) cercano al colegio. Dicho perfume tendrá el nombre de “Orchello”, que es el nombre por el cual el naturalista Cavanilles describía el Cabezo de Hurchillo.

Para conocer más actividades que desarrollamos, entre en la web de nuestro huerto escolar.

Construcción de cajas nido

Las aves, aliadas en el mantenimiento del huerto escolar

Por Mercè Gil Viñas, tutora de la USEE del IES Príncep de Girona, Barcelona.

La naturaleza muestra continuamente un equilibrio entre depredadores y presas que posibilita una correcta y constante proporción en el ecosistema de las poblaciones de ambos. En el Institut Príncep de Girona hemos querido imitar esta capacidad de autogestión en nuestro huerto escolar ecológico, y lo hemos hecho a través del enriquecimiento del medio que lo rodea.

Nuestra colonia de abejas, mariquitas, mariposas, lombrices y, sobre todo, aves, hace un trabajo óptimo en la labor de control de plagas. Para fomentar esta comunidad, y en relación directa con los pájaros, hemos instalado cajas-nido y comederos en las inmediaciones del terreno. Estos últimos artilugios cuentan con la peculiaridad, además, de que han sido diseñados y elaborados por los alumnos del centro a partir de materiales reciclados. Hay que decir que hasta el momento, su efectividad es plena.

Caja nido en el huerto escolar

Por otro lado, se encuentra en fase de inicio la construcción de un estanque en el que queremos fomentar la presencia de formas de vida anfibia, plantas acuáticas y libélulas. En este espacio, las aves podrán tanto refrescarse como beber y alimentarse. La promoción de la biodiversidad en el entorno escolar funciona como un recurso educativo muy adecuado para abordar temas de biología por observación directa.

Para llevar a cabo esta iniciativa, tomamos parte en dos proyectos de ciencia ciudadana del Instituto Catalán de Ornitología (ICO): “Ocells dels jardins” y “Projecte Nius”.

La meta del primero de los programas es registrar las aves que habitualmente visitan jardines, parques, balcones o terrazas. Los alumnos del instituto, por parejas, observan una vez a la semana las aves del jardín, ayudados por unos prismáticos, y anotan en una ficha los ejemplares avistados. A continuación, los estudiantes acceden a la web del ICO para introducir los datos recogidos donde, además, pueden examinar lo que otras personas han observado en otros lugares. Hasta el momento, los participantes han registrado garzas, lavanderas blancas, pinzones, mirlos y palomas comunes y torcaces y su trabajo será aprovechado por investigadores del ICO en labores de gestión y conservación de las aves.

Gracias al “Projecte Nius” recibimos varias cajas-nido para aves pequeñas que nuestros alumnos, más tarde, montaron e instalaron en los árboles cercanos al huerto escolar. Estos elementos son de gran utilidad a la hora de recoger datos sobre la puesta de huevos y, por supuesto, para aumentar la población de depredadores de plagas. Además, nos han permitido observar con cercanía algunas especies de animales que no se dejan ver fácilmente.

¡Os animamos a construir una para vuestro huerto!

Para conocer más detalles de estos programas, visite las entradas sobre estos proyectos en nuestro blog: Projecte Ocells dels Jardins | Projecte NIUS

Huerto Escolar

El huerto escolar: la revolución en la escuela

Por Montse Escutia, Asociación Vida Sana

La escuela siempre ha hablado de objetivos, proyectos, interdisciplinariedad, secuenciación, procedimientos, contenidos, actitudes, valores y normas. Y ahora le llega una revolución con el huerto escolar ecológico. A pesar de que la escuela sea un reflejo de la sociedad, debe evitar verse inmersa en la precipitación de la misma sociedad.

El mundo en un clic no puede inundar las aulas. Las habas, tomates, coles, cebollas, fresas tienen un crecimiento pausado, armonioso. Por eso son tan buenas y nos aportan tantos nutrientes. Cuando el crecimiento de una planta se acelera el resultado es un montón de agua, con unas pocas sustancias nutritivas.

Derecho a una alimentación de calidad

Y cada vez más la gente se preocupa por su alimentación. Pero… ¿ya sabemos que la alimentación es un derecho universal? Y no cualquier alimentación: una alimentación de calidad, que nos nutra, no que nos harte. Por eso hay que hablar alto y claro y darlo a conocer, por eso hay que romper los tabúes. Entrar en los comedores escolares y gritar bien fuerte: “¿Qué menú de calidad puede valer 2,5 €?” Y gritar bien fuerte que trabajar la tierra no es ser un esclavo de ella, sino un lujo al alcance de muy pocos, que los agricultores son los guardianes de nuestra salud, los jardineros de nuestro paisaje, que hay que pagar un precio justo por los alimentos y que el gasto en alimentación no debe ser el primero en reducirse en tiempos de crisis, porque es una apuesta por nuestra salud.

La escuela juega más que nunca un papel capital cuando la sociedad ha perdido el rumbo. A pesar de todos los obstáculos, debe recuperar el protagonismo, la guía, el acompañamiento de los niños y niñas para convertirlos en ciudadanos autónomos, críticos y respetuosos con el mundo que les rodea.

Huerto escolar: la herramienta global

El huerto escolar como proyecto es una herramienta excelente. El huerto entra de lleno en esta mirada competencial que nos pide el sistema educativo. ¿Qué competencia queda al margen? ¿La competencia científica? ¿La artística? ¿La lingüística? ¿La autonomía personal? ¿La competencia ciudadana? … ¿Qué área dejamos fuera de estudio y análisis? ¿Matemáticas? ¿Ciencias sociales? ¿Ciencias naturales? ¿Música? ¿Tecnología? .¿Qué edad puede quedar excluida? ¿Los niños y niñas de 3 años? ¿Los de 10 años? ¿Los de 16 años?

La familia puede participar. Puede ser una excelente puerta de diálogo entre el profesorado y las madres y padres. Los abuelos recuperan el protagonismo y aportan conocimiento. Los inmigrantes no se sienten excluidos y hasta tienen el trabajo del huerto más cercano que nuestros hijos.

El huerto ha entrado en las escuelas y ha supuesto una revolución. Es un lugar seguro donde niños y niñas pueden experimentar directamente con la vida, con la naturaleza. Donde todavía pueden disfrutar de la conexión que como especie animal tenemos con la tierra que es nuestro hogar. El éxito estaba asegurado.

Un huerto escolar para comer más sano

Por Fundación Triodos

Todo el que tiene niños en casa sabe que, en la mayoría de los casos, las verduras y los niños no se llevan muy bien.

Sin embargo, las verduras juegan un papel muy importante en la correcta alimentación, ayudando al equilibrio alimentario. Contienen una gran cantidad de elementos nutritivos, son ricas en vitaminas A y C, de las cuales, ésta última posee propiedades antibacterianas, muy necesarias para los niños.

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