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Cultivando la Universidad Complutense

Por Belén Martínez, miembro de la HuertAula Comunitaria de Agroecología “Cantarranas” y profesora de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid

Ayer amanecimos con la triste noticia de la muerte de Javier Garrido, profesor de Sociología de la UCM que impulsó el Huerto de Sabia Bruta en el Campus de Somosaguas, miembro fundador de la de la Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid, y actualmente Delegado del Rector para Campus y Medioambiente de la UCM, desde donde supo transformar las dinámicas y estrategias de este espacio institucional para caminar hacia una Universidad más cultivada, participativa y respetuosa.

Javi, compañero en la universidad y en los movimientos sociales, nos dejas con la tarea de seguir regando los huertos que tú sembraste.

Vayan como homenaje y recuerdo a tu coraje, cordura y cordialidad, este texto publicado hoy en el blog de Huertos Educativos y el publicado ayer en el blog de la Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid.

 

Javier Garrido

Javier Garrido, junto a varios compañeros de la Red de Huertos Urbanos de Madrid.

En el año 2010, tres profesores de la Universidad Complutense de Madrid (en adelante UCM), apoyados por el entonces Director de la Casa del Estudiante, actualmente Vicerrector de Estudiantes, iniciamos el Proyecto de Innovación Educativa “HuertAula Comunitaria de Agroecología Cantarranas”. La HuertAula Cantarranas surgió para acercar la universidad a las dinámicas y luchas de los movimientos sociales por la soberanía alimentaria y la agroecología, planteándolo como un espacio de reflexión, formación e investigación y de acción para la socialización.

Tras siete años, la HuertAula Cantarranas es a fecha de hoy un espacio consolidado donde sus frutos ya maduran. Se trata de una Huerta Comunitaria perteneciente a la Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid, donde vecinos/as y miembros de la comunidad universitaria aprendemos juntos a cultivar y a organizarnos de manera colectiva, mejorando su biodiversidad (semillero comunitario), la fertilidad del suelo y la sostenibilidad del sistema (huerto biointensivo demostrativo). Al mismo tiempo es un Aula de Agroecología, con una amplia oferta abierta a estudiantes UCM y público en general, que incluye jornadas de agroecología, talleres mensuales de autoformación, formación continua sobre el método de “Cultivo Biointensivo”, tutorización de estudiantes UCM con reconocimiento de créditos e, incluso este año, de un joven belga con un contrato en prácticas dentro del programa movilidad Europass.

Sembrando valores

De manera trasversal trabajamos la inclusión social, organizando diversas acciones con entidades que trabajan con personas con diversidad funcional. Por ejemplo, durante la Semana de la Ciencia, el proyecto de semillero comunitario y las Jornadas de Agreocología, estuvieron dedicadas este año a la Agricultura Social Inclusiva, colaborando estrechamente con la Unidad de Apoyo a la Diversidad e Inclusión (UCMd+i).

La aproximación a la agroecología para niños y niñas es otra de las líneas transversales que desarrollamos a través de visitas de grupos escolares durante la Semana de la Ciencia para realizar talleres de agroecología adaptados a sus edades, con la participación semanal de familias en la huerta, e incluso hemos realizado algún campamento urbano en verano.

La HuertAula Cantarranas se integra a su vez en la recién creada Red sobre Urbanismo, Alimentación y Agroecología, impulsada por el GIAU+S (UPM), para poner en común investigaciones relacionadas con estos temas desarrolladas desde universidades públicas, centros de investigación, colectivos, asociaciones y actores de la economía social de la región.

Y seguimos creciendo

Pero Cantarranas no es el único espacio cultivado en la UCM. En 2010 se inició el huerto comunitario de Sabia Bruta en el Campus de Somosaguas, impulsado por tres estudiantes y por el actual Delegado del Rector para Campus y Medio Ambiente UCM, como proyecto de aprendizaje colectivo y de experimentación en agroecología, centrado en el cultivo biointensivo. En 2014, un grupo de estudiantes de la Facultad de Educación iniciaron la Huerta de la Oprimida, para formarse tanto en la creación de futuros huertos escolares como en trabajo en equipo y toma de decisiones en horizontal. Y finalmente, en 2016, se constituyó el Grupo de Voluntariado Ambiental, formado principalmente por estudiantes de la Facultad de Veterinaria, con apoyo de Decanato, profesorado y PAS, para mejorar la biodiversidad de un espacio utilizado como zona de reunión, transformándolo en un “Arboreto veterinario”, es decir, una colección de árboles, arbustos y herbáceas de interés veterinario.

La Delegación de Rector para Campus y Medio ambiente de la UCM ofrece un importante apoyo académico a sus huertos eco-didácticos, mediante el Programa de Actividades Medioambientales, que reconoce créditos a aquellos estudiantes que participen en las diversas actividades y formaciones realizadas en los mismos. Además, tiene en proyecto la creación de un espacio de una hectárea que combine huertos de investigación, de educación, comunitarios y de alquiler, en la zona conocida como los “Viveros Populeto” junto al parque de la Dehesa de la Villa.

El efecto contagio de los huertos eco-didácticos se deja notar, y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), que comparte campus con la UCM, está recogiendo ideas para desarrollar otros huertos universitarios con el objetivo de lograr campus saludables, dentro de los planes de la Red Internacional de Campus por la Sostenibilidad de la que forma parte.