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En el huerto, todos somos iguales

Por Enrique Pino, educador responsable del desarrollo del proyecto, y Juan Cruz, director del proyecto, experto en programas de ocio y fundador de Desarrollo Integral de Ocio y Tiempo Libre (DiotOcio).

Ocio inclusivo e intergeneracional en torno a la creación colectiva de un huerto urbano

Somos naturaleza, haciendo huerto” es el taller medioambiental del XI programa “Por una casa para todos” de ocio intergeneracional e inclusivo, impulsado por el Área de Solidaridad de La Casa Encendida, en Madrid.

El programa pretende dar respuesta a la demanda social de actividades que fomenten, desde el ámbito del ocio, el acceso y la participación de personas de diferentes edades, culturas, profesiones, voluntarios y niveles funcionales de capacidad (físicas, sensoriales, intelectuales, psíquicas), para que puedan disfrutar conjuntamente en torno a la creación colectiva de un huerto urbano.

Se desarrolla de febrero a julio de 2017 en el Centro de Información y Educación Ambiental “El Huerto del Retiro”, cedido para este proyecto por el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid. Participan 22 personas que acuden semanalmente para crear un huerto desde cero y que puedan utilizar los conocimientos adquiridos para disfrutar su tiempo libre, incrementar su formación laboral y ser otro recurso de apoyo para la integración social, comunitaria, transversal, local o asociativa.

Montaje

Dos ideas principales constituyen los pilares de esta experiencia: explorar el potencial de la naturaleza para la mejora de la calidad de vida y generar una experiencia grupal normalizada en la que cada participante se enriquezca de las relaciones con los demás y desde la riqueza de perfiles diferentes pueda manifestar y compartir sus capacidades.

Durante el proceso de creación del huerto cada participante tiene la oportunidad para mejorar sus habilidades relacionales, de comunicación y escucha, crear junto a los demás, aprender de todos y enseñar a todos, encontrar y ofrecer apoyo, compartir emociones y disfrutar de la sensación de pertenecer a un grupo normalizado de personas que tienen un objetivo común: mimar el huerto. De esta manera natural los participantes interaccionan y comparten superando prejuicios, estereotipos y bloqueos frente a las diferencias.

Haciendo Huerto 2014 (72)La clave para conseguir esta rica experiencia humana tal vez resida en entender que el grupo se convierte en una fuente de vivencias y aprendizajes tan rica en diversidad como el propio huerto que con edades, intereses, conocimientos, roles y capacidades tan diversas se configura como un grupo humano “sin perfil”.

Si bien el objetivo principal no es el “éxito biológico” del huerto sino el proceso de cuidarlo juntos, se consigue la supervivencia de prácticamente el 90% de las plantas que viven en él, pertenecientes también a una gran variedad de especies.

En el taller “Somos naturaleza, haciendo huerto” han participado en 9 años unas 190 personas. Se nutre con el apoyo de los voluntarios de las 6 ONG e instituciones que colaboran y el apoyo de los profesionales de ocio de las mismas y está dinamizado por dos educadores ambientales especialistas en huerto y procesos de intervención socioambiental. Su tarea se centra en tres ámbitos diferentes:

  1. Trasmitir los conocimientos técnicos para que el huerto crezca junto a la experiencia vivencial personal/grupal. Los profesionales adaptan las actividades de aprendizaje a todos los participantes: juegos, talleres, experimentos y mucha práctica en el huerto.
  2. Permanecer atentos a las individualidades para que todos compartan lo que llevan dentro.
  3. Dinamizar y ayudar a que el grupo se torne protagonista y dueño del huerto desde el inicio, que tenga capacidad de decisión y autonomía para deshacer y hacer crecer.

Disfrutamos, aprendemos, compartimos. En cada sesión hay color, sorpresas, meriendas, buen humor y risas con buen o mal tiempo. Esa es la idea.

Integración a través del huerto

Un huerto para cosechar integración

Por Mercè Gil Viñas, tutora de la USEE del IES Príncep de Girona, Barcelona.

La función primordial de la Unidad de Apoyo a la Educación Especial (USEE) del Institut Príncep de Girona (Barcelona) es promover la participación de alumnos con discapacidad intelectual o del desarrollo matriculados en el centro en entornos escolares ordinarios.

Huerto IES Príncep de Girona

El huerto escolar ecológico se puso en marcha, desde esta perspectiva inclusiva, como recurso que permitiera a estos alumnos la realización de aprendizajes en interacción con compañeros que presentaban capacidades cognitivas diferentes. Sin duda, el hecho de que surgiera el huerto como entorno de aprendizaje desde la educación especial se debe a razones educativas ligadas a motivos de tipo terapéutico:

  • Nos encontramos ante un recurso adecuado para realizar actividades vivenciales y manipulativas al aire libre, cercano a la naturaleza, más allá de las cuatro paredes de un aula.
  • Debido a sus características, esta actividad permite a los estudiantes trabajar a un ritmo pausado, paciente y tranquilo, lo que reduce el estrés y aporta una sensación de bienestar y satisfacción por los logros que se consiguen.
  • Además, las labores relacionadas con el huerto favorecen la comunicación entre los compañeros y también con el profesor, se adaptan a las posibilidades de los alumnos con dificultades de aprendizaje y comunicación y facilitan, así, su inclusión a través de la cooperación entre iguales.
  • Estas condiciones tan favorables en todos los sentidos producen una sustancial mejora de la autoestima en los alumnos con discapacidad intelectual y/o del desarrollo y se traducen igualmente en una gran fuente de motivación.
  • La puesta en marcha de un huerto escolar ecológico aumenta su disposición hacia el aprendizaje, favorece su capacidad de atención y fomenta la mejora en las habilidades cognitivas y la estimulación de la memoria a corto y medio plazo.

Más allá de las ventajas ya citadas, resulta evidente que se trata de un recurso que favorece la integración de los alumnos de la USEE en entornos escolares ordinarios y mejora la cohesión de los grupos participantes. Esto último, a partir del bienestar físico y mental que emana de las actividades realizadas en contacto directo con la naturaleza y sus procesos de cambio.

Podéis conocer todos los detalles del huerto escolar del Instituto Príncep de Girona consultando la memoria que hemos preparado sobre este proyecto o visitando nuestro blog (en catalán).